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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2005. Evolución de Dios en la HistoriaHasta el siglo XIV, más o menos, puesto que no es un punto de partida y se le puede situar más pronto en Italia y más tarde en España, Dios era el personaje principal de la historia, que giraba en torno a Él como la ciudad alrededor de la catedral, y dominaba el pensamiento, el arte, la vida social y la vida privada. Su criatura era una persona hecha realmente “a su imagen y semejanza”, y como una persona es más importante que un montón de piedras, con frecuencia, solía haber, en la pintura, desproporción entre las figuras humanas y el decorado: el señor sobresalía por encima de las murallas de su castillo y el santo era representado con una iglesia en el hueco de su mano. Tal desproporción quedaba de relieve en todos los campos, incluso en el de las costumbres, que podían ir desde la crueldad a la poesía dependiendo de que el ser humano sólo conservara, de su semejanza con Dios, el poder que creía haber recibido, o que, por el contrario, se sintiera vinculado a la misericordia y al amor. La Edad Media, pese a estar considerada una época tenebrosa, fue un tiempo de luz viva sobre el hombre, sus grandezas, sus debilidades, sus impulsos y sus discordias anteriores, como lo demuestra el abigarramiento contrastado de sus indumentarias o en la extravagancia de sus peinados. Extremos simbolizados por el guantelete de hierro del guerrero y la mano de san Francisco agujereada por los estigmas. A partir del siglo XV, o un poco antes, ya que siempre se trata de una referencia cambiante en el esquema de las corrientes del espíritu, el hombre se desligó de la fascinación por Dios y se volvió hacia el mundo: iba a perder un Padre y a darse una Madre, la Naturaleza; la expresión “nuestra madre naturaleza” se convertiría en tópico de toda conversación. Es la época de los grandes descubrimientos, y el hombre se encuentra de paso con divinidades paganas que se mantenían bien despiertas “en sus mantos de púrpura”. Ya no ordena la creación en torno a Dios, sino alrededor de sí mismo: en la pintura, la perspectiva dispone el decorado teniendo como única referencia la del punto de vista del pintor. El hombre se siente al mismo tiempo admirable e insignificante: admirable por la superioridad que su razón le otorga sobre las demás criaturas, e insignificante por el minúsculo lugar que ocupa en el torbellino del universo. El cuadro de Brueghel La caída de Ícaro da una idea de la nueva situación: casi hace falta una lupa para distinguir la zambullida del héroe en la inmensidad del decorado; la aventura de Ícaro termina como un ridículo y pequeño escupitajo sobre el agua. El ser humano no es ya una persona, porque persona es lo que hay en nosotros que dialoga con Dios, sino un individuo, que hablará con frecuencia de la “libertad individual”, pero nunca de “libertad personal”. De este cambio se hallarán más pruebas de las precisas en la literatura del “Siglo de las Luces”, que combina de manera pasmosa la exaltación de la especie y el desprecio de sus representantes. El hombre es la única conciencia en el acto del universo, él es el ser supremo: no cesa de rendir homenaje a su genio, al tiempo que cobra un sentimiento cada vez más deprimente de su insignificancia material; los escritores abandonan al héroe de la antigüedad para consagrarse a la descripción minuciosa de las imperfecciones de la especie y de las mediocridades de la vida cotidiana. Entretanto, el conocimiento de las leyes naturales progresa a grandes pasos, al mismo tiempo que el ateísmo; todo descubrimiento produce la impresión de acercarnos al momento ideal en que la naturaleza tendrá la cortesía de explicarse por sí misma. Así fue hasta que, a mediados del siglo XX, se produjo una de esas revoluciones disimuladas de las que no se suele tomar conciencia hasta que es demasiado tarde y que modifican de manera drástica toda la mentalidad de una época: de unos años acá las “leyes de la naturaleza” han dejado de tener fuerza de ley. Al ser consideradas corregibles, revocables por el progreso de las técnicas, una tras otra van desmontando la barrera que oponían a la voluntad humana, y dejan de facilitar referencias a la razón, que no depende ya más que de ella misma, sin que nadie sepa cómo utilizará el poder embriagante y fatal que mañana habrá pasado a ser suyo. Manifiesto de los correctores de españolLeyendo y oyendo lo que diariamente se publica o se transmite en los medios, la manera como se expresan nuestros políticos, los textos infames que llegan a manos de los lectores de cualquier edad, los ofensivos carteles y anuncios publicitarios que nos bombardean con errores e impropiedades de toda clase, resulta chocante que no se alcen más voces para reclamar un mayor cuidado del idioma, algún tipo de control de calidad efectivo de la producción oral y escrita en español, ejercido por las instituciones y organismos que deberían velar por la corrección de nuestra lengua. Quizá la causa de esta indiferencia sea el hecho de que, hoy en día, la lengua culta, la lengua genuina e incluso la lengua apropiada han perdido ya su valor como fuente de prestigio, expresión de elegancia y, desde luego, vehículo de cultura y comunicación. ¿Cómo ha de ser de otro modo si desde altas instancias gubernamentales no se fomenta cosa contraria? Los correctores del idioma español piden soporte para sus reivindicaciones. Conoce y firma el manifiesto en defensa de nuestra lengua. Firma el manifiesto
Invirtiendo el enfoqueInvirtiendo el enfoque freudiano que afirma que las neurosis femeninas surgen de la frustración que origina la ausencia de pene, podemos preguntarnos si los hombres no se sienten frustrados ante su incapacidad de gestar un hijo. ¿No será la envidia de la maternidad un complejo más antiguo y arraigado que esa absurda envidia del pene? Porque existen pruebas.
El hombre ha tenido miedo de la singularidad femenina: de la menstruación, de la capacidad intuitiva y del conocimiento innato de la mujer, miedo también del deseo incontrolable que provocan sus curvas y le deja a merced de sus encantos sexuales, y de esos órganos reproductores escondidos y misteriosos que le provocan las más terribles fantasías. Los indios americanos asustaban a sus hijos con historias de vaginas asesinas dispuestas a arrancar el miembro viril con la fuerza de sus dientes afilados. Los médicos del antiguo Egipto creían que el útero femenino se desplazaba por el interior del cuerpo de la mujer produciendo un trastorno emocional que luego los griegos denominarían histeria y que, según ellos, estaba asociado a la falta de relaciones sexuales. ¿No tendrá envidia el hombre de ese vínculo único que nace entre una madre y su hijo desde la concepción? ¿No será por envidia, por miedo a la propia inferioridad, por lo que el hombre se ha empeñado en demostrar la inferioridad de la mujer? ObjetividadLa objetividad es siempre deseable, aunque desgraciadamente es imposible. Inmersos en un mundo cuya naturaleza profunda se nos escapa, tributarios de nuestros sentidos, que a veces nos suministran informaciones de dudosa fiabilidad, como ya observó Descartes con el ejemplo del palo que parece doblarse cuando se introduce en el agua, o el de las filas de casas que parecen juntarse al final de la calle, prisioneros de la estructura de nuestro cerebro y de las categorías de nuestra inteligencia; formados o deformados por el medio ambiente, la educación, las plurales influencias que recibimos con harta frecuencia, sin que nos demos ni cuenta, sobre nuestro juicio, a lo que se añade nuestra propensión a pintar las cosas del color que más nos conviene y a no ver en ellas más que lo que nos gusta, todo viene a demostrar que la objetividad es un ideal inaccesible o, dicho más prosaicamente, una ilusión más. En resumen, es tan imposible tener una visión objetiva del mundo como que un pez salga del agua para tomar una vista general del océano. Martin Amis y yoDice Martin Amis: “Cuando uno está terminando una novela, está instalado en la realidad de la ficción, no en la de la vida cotidiana. Mientras dura esa preocupación intensa se está ausente de la vida real. En casos como el mío, se es un sustituto de padre, un sustituto de marido. Para los escritores la vida no es suficientemente interesante, necesitamos un mundo paralelo. Es triste, lo siento, pero es la verdad: es mi vida. Se lo puede preguntar a mi mujer…” Por favor, que nadie le pregunte a mi pareja cómo soy cuando escribo una novela. Apadrina un delfínLa Sociedad Española de Cetáceos (SEC) nació en 1999 y su principal objetivo es fomentar la cooperación de todos los investigadores y organizaciones no gubernamentales que investigan mamíferos marinos y tortugas marinas en España. Los programas que actualmente mantiene la SEC son: Life, de conservación de cetáceos y tortugas en Murcia y Andalucía, y Europhkukes, un proyecto europeo para la elaboración de un catálogo de fotoidentificación de distintas especies. Ahora la SEC lanza un proyecto de apadrinamiento de delfines. Delfín común, delfín mular, calderón negro, calderón gris, cachalote u orca son algunas de las especies que puedes elegir. Para ello hay que ingresar 30 euros anuales en la cuenta de la SEC y enviar un correo electrónico a la organización especificando con qué asociación deseas colaborar y el tipo de especie escogida. A continuación, recibirás un carné acreditativo de la SEC como apadrinador con la fotografía de un delfín de la especie elegida. Malos presagiosNo quisiera parecer aguafiestas ahora que todos estamos tan contentos por el feliz acontecimiento acaecido en el reino, entiéndase, natalicio de la infanta Leonor. Pero si nos remontamos en el tiempo, podremos encontrar un antecedente que le augura a la criatura un futuro nada halagüeño. Hubo en España otra infanta Leonor, primogénita real, que no llegó a reinar. Su padre también se llamaba Felipe, Felipe el Hermoso, y su madre era Juana la Loca. A Leonor se le escapó el trono de las manos y fue a parar a su hermano pequeño Carlos.
Para evitar que se repita la injusticia, ya se alzan en España democráticas voces que abogan por que prevalezca la igualdad. Igualdad que, en este caso, significa que tanto el hombre como la mujer puedan reinar, siempre y cuando se apelliden Borbón, obviamente.
Si de verdad se pretende democratizar la monarquía, la mejor opción sería abolir la actual y que previo sorteo ante notario a cada español le correspondiera el honor de ser rey o reina por un día. Claro que mi opinión no es imparcial, yo soy republicana y no veo la necesidad de perpetuar una monarquía a estas alturas de la vida. Mujeres afganas somo todosCuesta creerlo a pesar de las evidencias, pero es tristemente cierto, nos hemos olvidado por completo de las mujeres afganas. En septiembre de 1996, los talibán entraban victoriosos en la capital de Afganistán, Kabul, y acabaron así los seis años de guerra civil que siguieron a los doce de guerra con Rusia. Entonces, las mujeres perdieron absolutamente todos sus derechos, no podían trabajar, no podían estudiar, no podían salir a la calle si no iban acompañadas de algún miembro masculino de su familia… Pero casi lo peor de todo fue la implantación del uso obligatorio del burka: un manto que cubre la totalidad de su cuerpo, con una única abertura a la altura de los ojos que está protegida por una reja de hilos entretejidos, y que condenaba a la mujer a ser un fantasma sin identidad. En el verano de 1997, un nuevo reglamento prohibió a las mujeres usar maquillaje, aunque nadie pudiera percatarse de este detalle bajo tan siniestro atuendo. La educación de niños y jóvenes se paralizó, porque las niñas no podían asistir a la escuela, pero los niños se quedaron sin maestras al ser la mayoría de docentes mujeres.
Miles de mujeres murieron, porque como ya he mencionado, se les prohibió salir a la calle sin la compañía de un familiar varón, algo muy difícil de conseguir, pues dos décadas de guerra habían dejado más de dos millones de muertos entre los hombres que combatieron en el frente. Así que las mujeres fueron condenadas a muerte, murieron de inanición tras los muros de adobe de sus casas, sin poder salir a la calle para comprar, sin poder trabajar para ganar un jornal. Los hombres también se vieron afectados por el régimen talibán, se prohibió el cine, la televisión, la música y el baile. Su única diversión era salir a pasear por un país en ruinas y sumido en la miseria o asistir a la madrassa: escuela coránica talibán. La vida de una mujer afgana vale menos que la de una gallina y a nadie parece importarle. Hemos perdido la dignidad y nos hemos convertido en culpables por omisión de un delito vergonzoso. Aceptamos vivir en un mundo donde la barbarie cotidiana aplicada a las mujeres no nos importa. Aceptamos sin rubor que la palabra machista sea algo más que un adjetivo y que el machismo se convierta en una forma delirante de ver la vida. Cuesta imaginar que situaciones tan inhumanas se vivan a un tiro de piedra de nosotros, hoy. Cuesta hacerse a la idea de que un régimen como el talibán recibiera el apoyo militar y económico de los Estados Unidos, que consideró a estos individuos “luchadores por la libertad”. Luego la situación cambió, y después de años en los que la sociedad internacional calló y miró hacia otro lado para no ver el exterminio sistemático por hambre, las violaciones o la pena de muerte que acabaron con centenares de miles de mujeres afganas, el mundo tomó conciencia de lo que ocurría en Afganistán tras los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York. Los talibán osaron desafiar al tío Sam ofreciendo refugio a Osama Bin Laden, ex asalariado de la CIA. Ahora Afganistán tiene una “democracia”, pero la situación de las mujeres sigue siendo la misma que en tiempos de la recalcitrante dictadura. Es una fracción microscópica transportada en la cabeza de un espermatozoide la que marca las diferencias. Es el azar quien determina si el cromosoma XX o XY marcarán la vida de una persona. Somos todos nosotros los que decidimos respetar o no la peculiaridad de cada ser humano. Shakespeare no escribió las obras que se le atribuyenTras cinco años de minuciosas indagaciones en archivos históricos británicos, Brenda James, una especialista en la obra shakespeariana, y el catedrático de la Universidad de Gales William Rubinstein, aportan pruebas fehacientes de que el verdadero autor de las obras que se le atribuyen a Shakespeare fue el aristócrata y diplomático inglés Sir Henry Neville (1562-1615). Este descubrimiento será publicado en un libro que se presentará a finales de este mes en el teatro Shakespeare’s Globe de Londres. Los asuntos políticos tratados, así como la ubicación geográfica de las obras de Shakespeare, forman parte de los viajes y aventuras conocidas de Neville, un diplomático y político muy cultivado que era originario de Berkshire. Trabajos de amor perdidos contiene parte de las cuestiones debatidas en la Universidad de Oxford en la época en que Neville estudiaba allí, entre 1574 y 1579. Medida por medida está ambientada en Viena, ciudad que Neville visitó en 1580. Uno de los temas de la obra: las leyes contra la inmoralidad, describe ideas con las que se enfrentó el político cuando conoció a un filósofo calvinista del lugar. Romeo y Julieta, La fierecilla domada, Dos caballeros de Verona y El mercader de Venecia suceden en el norte de Italia, región que visitó Neville en 1581 y 1582. Hamlet tiene por escenario Dinamarca y, según la investigación, Neville obtuvo datos sobre los antecedentes del príncipe danés mientras recorría la actual Polonia. Enrique V es fruto de la estancia de Neville en Francia, donde fue embajador de Inglaterra entre 1599 y 1600. De hecho, algunas de sus escenas fueron escritas en francés, idioma hablado por Neville y que Shakespeare ignoraba. Como político, Neville participó en una revuelta fallida dirigida por el conde de Essex contra el Gobierno en 1601, motivo por el que fue encarcelado en la Torre de Londres acusado de traición. Entonces las obras pasan bruscamente de un tono histórico o cómico a otro sombrío y trágico. Otra prueba es un documento redactado por Neville mientras estaba preso, cuyo contenido acabó siendo utilizado en la obra Enrique VIII. Además, se dan también sorprendentes similitudes de estilo y vocabulario entre las cartas privadas y diplomáticas de Neville y las obras y poemas de Shakespeare. Por último, un documento descubierto en 1867 contiene una prueba directa de que Henry Neville practicó la falsificación de la firma de William Shakespeare, sin contar las relaciones personales a través de amigos y conocidos que hubo entre ambos. Rubinstein asegura que han acumulado tal cantidad de pruebas que la idea de que Neville sea el autor parece abrumadoramente sólida. No es la primera vez que se cuestiona la autoría de las obras de Shakespeare. A lo largo del tiempo se han propuesto los nombres de diversos escritores que pudieron utilizar el seudónimo de Shakespeare. El escritor y filósofo Francis Bacon es uno de ellos. Lo mismo ocurre con Christopher Marlowe, autor teatral. Otros nombres que se barajan son el del escritor Ben Jonson, sir Walter Raleigh, Edward de Vere, un reputado mecenas literario, e, incluso, la reina Isabel I. Las dudas sobre la autoría de las obras de Shakespeare nacen de la convicción de que un hombre de escasa cultura e ínfima extracción social como Shakespeare: un actor, no habría sido capaz de elaborar textos de semejante valor artístico y profundidad de pensamiento. Parecería más probable la idea de que Shakespeare era sólo un testaferro, o a lo sumo aquél que ponía en escena y recitaba los dramas que se le atribuyen, pero que las obras se deben a un escritor de gran talento y sensibilidad. En mi opinión, las obras se presentan solas. Para apreciar cualquier composición artística basta y sobra con ella misma. Una obra gusta o no, visceralmente y con independencia de las distinciones que haya recibido el autor y de sus circunstancias personales. El autor ha de estar detrás de su obra y no delante. El protagonista es el arte y no el artista, y dejando al margen quién las escribiera, las obras de Shakespeare son geniales en contenido y forma. Perfeccionismo obsesivoCuentan de Pierre Bonnard, el gran pintor y artista gráfico francés y uno de los líderes del movimiento impresionista, que su perfeccionismo obsesivo le hacía burlar la vigilancia de los museos donde se exponían sus cuadros y pertrechado con una cajita de pinturas y unos pinceles, retocaba sus obras cuando no podía ser visto. Contra la lógicaLa mente del hombre moderno está más interesada en la Psicología y en Ética que en la Teología y la Metafísica. Esto significa que la gente, entre ella los cristianos, tiene tendencia a apreciar las enseñanzas éticas de Jesucristo más que los argumentos teológicos de San Pablo. Por otra parte, los estudiosos del Nuevo Testamento intentan trazar una línea divisoria entre la “religión de Jesús” y “la religión acerca de Jesús”, entre la clara ética de Jesús y la sinuosa teología de San Pablo, entre el Jesús humano y el Cristo cósmico, con marcadas insinuaciones de que, en cada caso, el primero es más noble. Abajo las armasEn 1889, Bertha von Suttner, la primera mujer en ganar el Nobel de la Paz, publicó el libro: ¡Abajo las armas! (Die Warfen nieder). Lo que en principio iba a ser una novela sobre una joven que pierde a su esposo en el campo de batalla, se convirtió en dos tomos dedicados a mostrar su rechazo a las guerras y sus consecuencias, a denunciar el racismo y la ideología militarista. Este libro ha inspirado a numerosas mujeres artistas, que reivindican la paz a través de los diferentes artes. El ejemplo más claro de esta influencia es Käthe Kollwitz, artista alemana que consagró su vida a denunciar, mediante esculturas y gravados, las consecuencias del nazismo, la guerra y la injusticia social. Madres que abrazan a sus hijos para protegerlos, tambores de guerra, gestos de dolor, padres que lloran la pérdida de sus pequeños o niños pidiendo un trozo de pan, son los protagonistas de las obras de Kollwitz, realizadas entre 1893 y 1945 pero de una vigencia innegable.Parte de las obras de Bertha von Suttner y Käthe Kollwitz se pueden ver ahora en una exposición que el centro de cultura de mujeres Francesca Bonnemaison inauguró el día 3 de noviembre en Barcelona. Así, hasta finales de diciembre, podrán conocerse diferentes ediciones en castellano del libro ¡Abajo las armas!, escuchar un teatro radiofónico de Radio Barcelona sobre Bertha von Suttner, contemplar xilografías y litografías contra la guerra y comprobar cómo también hoy en día hay mujeres artistas comprometidas con la paz. Si deseas ver la exposición: ¡Abajo las armas! puedes hacerlo de martes a sábado, de 11 a 14 horas, y de martes a viernes de 17 a 20 horas. La entrada es gratuita. Para más información, visita la web del centro: Francesca Bonnemaison Hablamos de la Inseguridad SocialTiene un año de vida y el hospital Santa Caterina de Girona parece que está gafado. La cosa empezó con unos guardias de seguridad que fueron denunciados por pegar y robar a un paciente, siguió con unas ratas que encontraron casa en el departamento de Maternidad y en el de Radiología, hay que decir que una de las ratas que rondaba por la maternidad estaba embarazada, ahora es una plaga de cucarachas la que añade un punto de exotismo y singularidad al centro, que no contento con su fauna de simios y roedores, suma los coleópteros para que no falte de nada. El señor delegado de Sanidad dice que una plaga de cucarachas en un hospital no es un problema sanitario, las ratas ni las menciona. Y es que todos los animales somos hijos de Dios, y si una mujer va a parir a la maternidad, ¿por qué no puede parir allí también una rata?, ¿es que tiene menos derechos? Si un paciente se encuentra una cucaracha en la bandeja de su comida es porque la sanidad pública está a la última en tendencias gastronómicas, ¿o es que hay alguien que aún no se ha enterado de que comer gusanos, insectos o escorpiones es de lo más chic? Por no decir que el caprichito cuesta un huevo de la cara. Pero en vez de agradecer el detalle, el paciente protesta porque ha encontrado un bichito corriendo por su ensalada, y es que la gente se queja de todo. Tarada emocionalmenteNo se ha escrito una palabra seria sobre psicología femenina antes de mediados del siglo XX. De hecho, no existía nada llamado “psicología femenina” antes de que la doctora Judith Barwick escribiera el primer libro sobre este tema, a comienzos de los setenta. Por supuesto, se ha hablado mucho de la llamada locura femenina. Y, con frecuencia, a las mujeres que actuaban de forma considerada desobediente, desagradable o agresiva hacia los hombres que la rodeaban: padres, hermanos, esposos o hijos, se les colgaba la etiqueta de dementes y recibían palizas, eran encarceladas o encerradas en un manicomio. Entre los datos curiosos que podemos hallar revisando las conclusiones de las autoridades científicas más avanzadas del siglo XIX, tenemos los siguientes:
Las mujeres son masoquistas por naturaleza y lo que más les gusta es que las violen, las apaleen y las sometan a la violencia.
Las mujeres normales son naturalmente menos sensibles al dolor que los hombres normales, así que no hay ni una sola razón para mostrase remilgados en cuanto a castigarlas. (El masoquismo sólo era considerado perversión en los hombres).
De manera que no sorprende que incluso los escritores de la época se adhirieran a la teoría de que “a las mujeres les encanta que les peguen”, porque era una señal de refinamiento intelectual, una indicación de que se estaba realmente bien informado sobre las cuestiones de interés científico.
Aunque el disfrute con el dolor físico nunca ha sido una característica definitoria de las mujeres, es cierto que el sacrificio personal sí lo ha sido. El apogeo del culto al sacrificio personal se produjo desde mediados a finales de la década de 1880. En la pintura, la música y la literatura, así como en la prensa popular del momento, la personificación de la mujer ideal era alguien que sacrificaba su identidad y encontraba su felicidad sólo en la felicidad de los demás. De esta manera, una conducta abnegada era el principio esencial para ser una buena mujer. Virginia Wolf describe como nadie al “Ángel del hogar”:
“Era profundamente comprensiva. Era inmensamente encantadora. Era completamente abnegada. Descollaba en las difíciles artes de la vida familiar. Se sacrificaba a diario. Si había pollo, ella cogía la pata; si había corriente de aire, ella se sentaba allí; en pocas palabras, estaba constituida de tal manera que nunca tenía una opinión ni un deseo propios, sino que prefería sintonizar siempre con las opiniones y los deseos de ellos. Por encima de todo, es necesario que lo diga, era pura”.
Aunque Virginia Wolf describió a su ángel a principios del siglo XX y, en realidad, estaba describiendo a las mujeres de mediados de la década de 1880, ese ángel aún mora en muchos hogares contemporáneos. Muchas mujeres continúan cuidando y criando, sacrificándose y satisfaciendo las necesidades de aquellos a quienes quieren. Hay cosas que cuesta cambiar.
Hoy en día, la mayoría de médicos y encargados de la salud mental siguen evaluando qué es normal o anormal en las mujeres basándose en normas masculinas. La psicóloga Carol Tabriz ha dicho: “Las mujeres se preocupan constantemente por dar la talla, hacer lo debido, ser como es debido. Es normal que las mujeres se preocupen por si son anormales, ya que la conducta de los hombres, la psicología de los hombres, sigue siendo el baremo de la normalidad por el que se mide a las mujeres y se las encuentra deficientes”. Un desastre sin sentidoEn Estados Unidos arrecian las críticas contra la guerra de Iraq y su excesivo coste en vidas y dinero, crecen las denuncias por el uso sistemático de torturas a los presos iraquíes, se acusa a Rumsfeld de embustero, cae en picado la popularidad del presidente Bush, el Pentágono reconoce que se usó fósforo blanco como arma contra los focos de insurgencia, llueven pruebas por el enriquecimiento abusivo de las empresas contratistas y cada día se destapan nuevos escándalos: cárceles secretas de la CIA para supuestos terroristas en veinte países, muerte de presos en Guantánamo y prohibición de que representantes de la ONU visiten el centro de internamiento...
Mientras tanto, Iraq es un desastre sin sentido. Igual que lo fue hacer una guerra sin motivo, pues todas las guerras son injustificables. Lo más triste es que dos años después de la caída del régimen de Saddam Hussein, en Iraq sigue sin haber electricidad ni agua potable, todo está devastado. Aún no ha acudido ni un solo país con ayuda humanitaria para edificar o reconstruir lo que se ha destruido. En Iraq sólo hay muerte, desolación, miseria, falta de sanidad y seguridad… Esta situación no debe prolongarse por más tiempo. El país necesita médicos, inversiones o apoyo, más que soldados, porque las ayudas prometidas en Madrid, en la Conferencia de Donaciones, son un engaño que sirve para mantener en Iraq a los ejércitos del “Eje del Bien”. Con esos fondos no se construyen hospitales, ni escuelas ni viviendas, se mantiene activa la ocupación y la guerra.
Pero el mundo está narcotizado, se han callado las voces multitudinarias que desde todos los lugares del mundo protestaban contra el abuso imperialista, nos hemos olvidado de toda esa gente inocente que sufre, que sobrevive como puede entre el caos. Creemos que por salir a la calle para tratar de impedir la invasión de Iraq ya cumplimos, pero no basta, la realidad obliga a actuar. Lástima que tengamos otras cosas en la cabeza. 25 N: Día Internacional de la Violencia contra las MujeresEl Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales conmemora el 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, con una serie de actos: Un regalito Desde Argentina, Analía me manda este regalo. Gracias ;)Yo soy yoYo soy yo, evidentemente. Quiero decir que me reconozco en pensamientos y en una particular mirada hecha de rutinas, de actitudes y de comportamientos. Éste es mi mundo conocido, un conjunto de cogniciones, sensaciones y emociones con las cuales me identifico. Pero paralelamente a este espacio seguro, existe un mundo de percepciones extrañas y de sombras donde, de alguna manera, también soy. Es el territorio, alejado de la voluntad e incluso de la identidad, donde las ideas, sentimientos o actos inquietantes y creativos nos asaltan. Éste es el conflicto psicológico que describe la fábula de Jekill y Hyde, una creación literaria que mantiene su vigencia a lo largo del tiempo. Como muchas otras poderosas imágenes culturales, nos atrapa porque nos pone en contacto con fenómenos esenciales, universales, y a menudo poco tratados del hecho de vivir. El caso de Jekill y de Hyde nos habla de esa tendencia que tenemos a identificarnos y a reconocernos sólo en una parte del conjunto de nuestro ser y de nuestras potencialidades. En nuestra evolución como personas hemos ido aprendiendo, a partir de la interacción constante de nuestro organismo con el entorno, que ciertas maneras de hacer, sentir y pensar son más eficaces que otras para satisfacer nuestras necesidades. Con los años, nos hemos organizado y construido alrededor de este núcleo, forjándonos una personalidad, una identidad, un yo. Por ejemplo, hemos adquirido habilidades para tratar con la agresividad y la confianza que nos llevan a pensar: yo soy valiente, y ser valiente ha terminado por formar parte de nuestro yo. Al hacer esto, decimos también: yo no soy, y excluimos de nuestra identidad y consciencia aspectos indisociables de la vida, como la vulnerabilidad o el miedo. Aspectos que, forzosamente, a lo largo de nuestra existencia emergerán y pondrán en conflicto la identidad del yo abriendo el dilema: evolución o conservación de esta identidad. Podemos negarnos, pero no dejar de ser. Con frecuencia, en los elementos en la sombra de nuestra personalidad se encuentra también el aliento de la vida que falta en el seguro y limitado equilibrio de lo que ya reconozco de mí. El caso de Jekill es ilustrativo y a la vez un ejemplo paradigmático de lo que no se ha de hacer en estas situaciones. El razonable y victoriano Jekill vive en un yo pequeño donde no hay sitio para aspectos tan esenciales como la libre sexualidad o la expresión de la rabia y el dolor. Hace ver que no es suyo, y no aprende a integrarlo en su personalidad. Lo aparta tanto que lo vive como un monstruo ajeno a él, un extraño que le asalta y que él no puede controlar. Hyde, de hecho, sólo es la liberación salvaje, repentina, de estas fuerzas e instintos. Su virtud es señalar la conveniencia de integrar, de hacer alguna cosa con este trozo de vida reprimido. Su peligro es que explota sin consciencia ni aprendizaje, porque Jekill no es. Es demasiado rígido y tiene demasiado miedo para implicarse en el proceso de aceptar, de integrar, de responsabilizarse de Hyde y de aprender. Por contra, prefiere la incómoda seguridad de aquello que conoce y concentra su energía en negarse más y en iniciar una guerra feroz contra Hyde, que también le declara a él la guerra.
Así comienzan los boicots, los olvidos, las ausencias. Explota la ansiedad y la paranoia, mientras el cuerpo se rebela somatizando la tensión, y los sueños se convierten en armas letales y desestabilizadoras. Jekil podría aprender a ser Hyde sin renunciar a ser Jekill. Ampliar su percepción del mundo y de sí mismo; evolucionar, madurar en el conflicto y reconocerse en un nuevo yo más sabio y más completo. Incluso podría ir más lejos, y con la experiencia vivida intuir el terreno donde la parte psicológica limita con la trascendente. Pero Jekill no lo hace. Se enreda en una situación autodestructiva: intenta eliminar a Hyde, y con él anula la potencialidad del cambio y del aprendizaje. La vida queda estancada. Al hacer desaparecer a Hyde, Jekill involuciona y, psicológicamente, muere.
Reflexionar sobre la historia de Jekill y Hyde abre la puerta a un examen sobre el concepto limitado del “yo soy” que solemos utilizar. También señala la perentoriedad de actualizarnos y de no cerrarnos nunca a la posibilidad de crecer, aunque esto nos aproxime a aspectos de nuestra personalidad que nos hacen sentir vulnerables o extraños. Es preciso valorar la trascendencia que conlleva admitir este contacto, pues la valentía de aceptarnos tal y como somos y la importancia de responsabilizarnos de lo que somos, evita la negación de la conciencia de uno mismo. DeseoDESEO Rabindranath Tagore Deseo decirte las palabras más profundas, pero no me atrevo, pues temo tu burla. Por ello me río de mí mismo y transformo en bromas mi secreto. Me burlo de mi dolor, para que no te burles tú. Deseo decirte las palabras más sinceras, pero no me atrevo, pues temo que no me creas. Por ello las disfrazo de mentiras y digo lo contrario de lo que pienso. Me esfuerzo en que mi dolor parezca absurdo para que no te lo parezca a ti. Deseo decirte las palabras más valiosas, pero no me atrevo, pues temo no ser correspondido. Por ello te nombro duramente y me enorgullezco de mi insensibilidad. Deseo sentarme silenciosamente a tu lado, pero no me atrevo, pues temo que mis labios traicionen mi corazón. Por ello hablo disparatadamente, escondiendo mi corazón tras mis palabras. Trato a mi pena con dureza, para que no lo hagas tú. Deseo alejarme de ti, pero no me atrevo, pues temo que descubras mi cobardía. Por ello levanto la cabeza y me acerco a ti con aire indiferente. La constante provocación de nuestras miradas remueve mi dolor sin piedad. SI... Rudyard Kipling Si conserváis la calma mientras todos la cabeza perdieron y os censuran; sin en vosotros creéis, sin ofenderos de que os pongan los otros bajo duda. Si al mendaz toleráis sin ser mendaces; si esperáis sin fatiga ni cansancio; si no pagáis el odio con el odio, sin por ello tomar aires magnánimos. Si pensáis y soñáis sin a los sueños o el pensamiento hacer vuestro objetivo; si sabéis afrontar el fracaso y el triunfo a entrambos presentando un rostro mismo. Si soportáis que la verdad que hablasteis la truequen en embuste gentes necias; si las cosas que hicisteis veis caídas y las habéis de alzar sin herramientas. Si cuanto con trabajo conseguisteis a un solo golpe lo arriesgáis de suerte y sabéis, perdiendo vuestra vida, hacer que en el principio recomience. Si vuestro corazón y vuestras fibras servir hacéis, aun cuando estén deshechos y si sabéis luchar, faltando todo salvo la voluntad, que dice: Quiero. Si frecuentando al vulgo os guardáis sabios y si sensatos al tratar a reyes; si a todos apreciáis y poco a todos y nadie, amigo o no, dañaros puede. Si a sesenta segundos de distancia el minuto alejáis de odio y reproche, vuestra es la tierra con cuanto contiene y, lo que es más, oh hijos, seréis hombres. He leído en una revista feminista que las obras Deseo, de Rabindranath Tagore y Si... (If), de Rudyard Kipling son claramente machistas. Según el artículo, en Deseo queda de manifiesto la incapacidad de los hombres para hablar de sus emociones y sentimientos, de su cobardía para comprometerse en una relación afectiva. Si... refleja el carácter combativo del macho de la especie, que tiene que mostrarse fuerte y duro en cualquier circunstancia, por adversa que ésta sea, y jamás puede permitirse una reacción que pueda interpretarse como signo de debilidad. La literatura se presta a interpretaciones, por eso hay tantas versiones de una obra como lectores se aproximan a ella. Para mí Deseo y Si... nacen de lo profundo de dos seres humanos, tanto da que sean hombres y poetas. En Deseo habla un corazón enamorado que no sabe muy bien cómo manejarse con este sentimiento. ¿Acaso el amor no nos desborda y nos vuelve irracionales a todos? En Si... habla un padre, intenta que sus hijos sean personas de bien: hombres, no representantes del sexo masculino o de un modelo caduco de virilidad, simplemente hombres, con todo lo que de miseria y grandeza implica el término. Hallazgo sin precedentesEl cardenal mexicano Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Salud, ha asegurado en una conferencia sobre el genoma organizada por el Vaticano que la Santísima Trinidad se encuentra en el ADN, porque se trata de un ácido basado en la complementariedad mutua. Y añade: “Si la oposición significa, por una parte, carencia, y, por la otra, posesión, la mejor oposición sería aquella en la que estos términos fuesen sólo relativos, y precisamente ésta es la vida trinitaria”. Tantos años sin entender el porqué, aceptando que: "El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo" (Cc. de Toledo XI, año 675). "El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede" (Cc. Letrán IV, año 1215). "Uno es Dios y Padre de quien proceden todas las cosas, un solo el Señor Jesucristo por el cual son todas las cosas, y uno el Espíritu Santo en quien son todas las cosas (Cc. de Constantinopla II). Ya habíamos asumido que la Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los misterios escondidos en Dios, que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto, y ahora resulta que la doble hélice de ácido desoxirribonucleíco viene a resolver el enigma. Carne de yugo“Al hijo del rico se le daba a escoger títulos y carreras: al hijo del pobre siempre se le ha obligado a ser mula de carga de todos los oficios… Se le ha empujado contra el barbecho, contra el yunque, contra el andamio; se le ha obligado a empuñar una herramienta que, tal vez, no le correspondía… Han pasado mis ojos por los pueblos de España: ¿qué han visto? Junto a los hombres tristes y gastados de trabajar y mal comer, los niños yunteros, mineros, herreros, albañiles, ferozmente contagiados por el gesto de sus padres: los niños con cara de ancianos y ojos de desgracia”. Miguel Hernández. La noticia es de hace escasos días. Cada año mueren en el mundo seis millones de niños a causa del hambre. Esto significa que cada día mueren 16.438, que por cada minuto que pasa habrá 11 niños en algún lugar del mundo que morirán por falta de alimentos. Aquí, las calles y los escaparates se engalanan y la gente se prepara para celebrar la gran fiesta del consumo: la Navidad. Porque reconocemos que la miseria es un problema, pero no es nuestro problema. FuneraliasEn Irlanda, tierra de leyendas y tradiciones, gnomos y criaturas fantásticas, se está dando un curioso fenómeno: cada vez hay más gente que decide enterrarse con su teléfono móvil. Según el diario británico The Independent, que estudia el caso, podría darse un regreso a antiguas costumbres de otras culturas, como la egipcia, en la cual los objetos personales más preciados para el difunto le acompañaban a la otra vida. A las empresas funerarias irlandesas no les sorprende el capricho de sus clientes, entienden que ya que Irlanda es el país con más móviles del mundo, lo lógico es que cada vez sean más personas las que añadan a sus últimas voluntades la de irse al otro barrio con el móvil en el bolsillo, por si una vez allí puede sacarles de un apuro. Por lo visto, en esos lares están acostumbrados a no marcharse de este mundo con las manos vacías, y unos se llevan una botella de buen güisqui, otros la foto de un ser querido, el anillo de boda o ¡un Big Mac! Según Seamas Griffin, de la funeraria dublinesa Kirwan, la gente empieza a sentir un peculiar afecto por el teléfono móvil y se resiste a romper el estrecho vínculo creado con el aparatejo. Pero otros colegas opinan diferente, y alegan que es por miedo a ser sepultadas vivas por lo que algunas personas piden enterrarse con su teléfono, por si tienen que hacer una llamada pidiendo ayuda. Aunque esta teoría es un poco rebuscada, ya que las funerarias irlandesas exigen que los móviles estén apagados durante la ceremonia, incluido el del muerto. Habrá que legislar medidas para atajar esta moda porque, de extenderse, ya no podremos descansar en paz ni en el cementerio. Yo propongo que se habiliten zonas para muertos con y sin móvil, porque no quiero que cada dos por tres interrumpa mi descanso eterno la musiquilla hortera del móvil de mi vecino de tumba. Abusos a menores a través de InternetActualmente, por el ciberespacio circulan más de 1 millón de imágenes que exhiben decenas de miles de niños víctimas de abuso y explotación sexual. La producción y distribución de estos contenidos mueve miles de millones de dólares cada año: la cifra se estima entre 3.000 millones y 20.000 millones de dólares. Estos son sólo algunos de los escalofriantes datos que denuncia el reciente informe “La violencia contra los niños en el ciberespacio”, elaborado por ECPAT, un estudio que surge como “respuesta a las crecientes preocupaciones sobre el abuso y explotación de adolescentes y jóvenes a través de las nuevas tecnologías de la información” y que se enmarca en el “Estudio Mundial sobre la Violencia contra los niños” de Naciones Unidas. El documento identifica y da a conocer los tipos de violencia a los que los jóvenes están expuestos en el ciberespacio y presenta una serie de recomendaciones para proteger a los menores de riesgos como la pornografía infantil, los abusos sexuales online en directo, el ciber-acoso e intimidación y la exposición a materiales dañinos, ilegales o inadecuados que pueden causar daño psicológico en los pequeños. El informe se enmarca en la campaña mundial Make-it-safe, una iniciativa liderada por ECPAT Internacional y Children’s Charities Coalition for Internet Safety, y cuyo objetivo es conseguir que gobiernos e industria se responsabilicen para conseguir que las nuevas tecnologías sean más seguras. Desde esta campaña se pretende presionar sobre la necesidad de crear un organismo internacional de protección de los niños que tenga como finalidad establecer normas para la industria, investigar tecnologías para incrementar la seguridad y financiar una campaña de educación a nivel mundial. ¿Qué puedes hacer tú? A través de la campaña Make-it-Safe, firma y envía tu petición online a gobiernos, compañías y medios de comunicación para que se comprometan a que Internet y las Nuevas Tecnologías sean seguras para niños y jóvenes de todo el mundo. Únete a la red de Cibercentinelas.org y rastrea Internet en busca de webs con pornografía infantil. Un millar de personas de países como España, Portugal, Italia, Guatemala o Estados Unidos dedican ya parte de su tiempo a esta tarea, impulsada por Acción contra la Pornografía Infantil y apoyada por las fuerzas de seguridad. Para más información sobre el tema: La violencia contra los niños en el ciberespacio (Documento PDF) |
Mis pies en el lodo, mi cabeza en las estrellas
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