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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2004. De ratones y hombres: ciencia casera Compre 30 ratones blancos y tres jaulas grandes. Usted va a llevar a cabo un experimento de vanguardia en biotecnología. Va a necesitar seis charolas para alimentar a los ratones, seis bebederos y 10 kilos de aserrín. Todo se puede encontrar en la tienda de mascotas. Las compañías de biotecnología sostienen que los alimentos transgénicos son idénticos a los convencionales. ¿Qué tal un experimento con ratones blancos? Los de ojitos rojos (nombre científico Mus musculus) serán perfectos. No deberán ser viejos; lo ideal sería de unas cuatro a seis semanas de edad. El objeto es dilucidar si pueden diferenciar entre alimentos transgénicos y convencionales. También se pueden estudiar los efectos de las diferentes dietas. Manos a la obra. Hay que conseguir alimentos cuya única diferencia sea el contenido de componentes transgénicos. Eso puede ser difícil: en México todavía no existe la obligación de etiquetar los productos transgénicos para diferenciarlos. Pero se puede preparar una mezcla de maíz y soya orgánicos, por un lado, y genéticamente modificados, por el otro. Estos últimos pueden venir de paquetes de harina Minsa y Maseca sometidos a pruebas para identificar material transgénico. Habrá que dar a los roedores, además, una mezcla de comida para mascotas para que las preferencias sean por gusto y no por hambre. Los animalitos se pesan en una báscula y los datos se anotan en una bitácora. El experimento dura varias semanas, midiendo la cantidad de alimento consumido y pesando a los ratones diariamente. Se procede después a un análisis estadístico. Este ejercicio ya se realizó en Holanda. Hinze Hogendoorn, de 17 años, lo hizo y concluyó que los ratones prefirieron claramente los alimentos no transgénicos. Rechazaron toda la soya, pero en el caso del maíz optaron por el convencional en lugar del transgénico. Después de varias semanas de observación los roedores habían consumido 61 por ciento de alimentos convencionales y 39 por ciento de transgénicos. Después dividió a los ratones en dos grupos: al primero le dio alimentos genéticamente modificados, y al segundo, convencionales. Los del primer grupo comieron más que los del segundo, lo que se atribuyó a que originalmente su tamaño era mayor. Pero al paso del tiempo, esos ratones crecieron a un ritmo inferior y hasta perdieron peso. Se podría pensar que eso sucedió porque su masa corporal era mayor, pero los animales todavía no alcanzaban su madurez, así que su proceso de crecimiento se vio frenado. En el grupo con alimentos convencionales la curva de crecimiento siguió la trayectoria esperada. El estudiante de ciencias notó diferencias en el comportamiento de los roedores, pero como consideró que eran observaciones subjetivas, no les dio la misma importancia. Los ratones del primer grupo fueron menos activos y al ser pesados se mostraban más nerviosos. Finalmente, uno de los ratones de ese grupo murió durante el experimento. Hinze señala correctamente que el deceso no es atribuible directamente a los alimentos transgénicos, pero concluye con buen espíritu científico que "se trata de un hecho interesante". El experimento casero que aquí se comenta seguramente sería menospreciado por los pseudocientíficos que trabajan para el lobby de la biotecnología. Pero su pretendida ciencia tiene tantos problemas como el experimento casero, si no es que más. Y la prueba es que en el seno de la comunidad científica existe un acalorado debate sobre las consecuencias de los transgénicos en la salud y el medio ambiente. Ajenos a este debate, un grupo de diputados se ocupa por estos días de un proyecto de ley de bioseguridad que ha sido objeto de fuertes críticas. Se prepara un predictamen que busca llevar el proyecto al pleno y aprobarlo al vapor. El proyecto adolece de defectos muy serios y no es exagerado afirmar que busca proteger más a las empresas de la industria de biotecnología que a los ciudadanos. En el colmo de la manipulación, hasta el nombre de ley de bioseguridad es engañoso, pues lo que se pretende es quitar cualquier obstáculo a la industria de la biotecnología molecular. México necesita una buena ley de bioseguridad, no una estratagema para abrir el paso a las empresas de biotecnología. Como mínimo, la ley que se necesita debería dar un lugar central al principio de precaución y al etiquetado obligatorio de productos transgénicos. Y habría que esperar que la Comisión de Cooperación Ambiental presentara sus recomendaciones al gobierno mexicano en el trágico caso de la contaminación transgénica del maíz. Mientras tanto, habría que recordar al poeta escocés Robert Burns: "Pero, ratón, tú no eres tu camino / en vano intentas prever: / los planes mejor trazados de ratones y hombres / a menudo se tuercen / y no nos dejan más que dolor y tristeza / en lugar de la esperada alegría". Los legisladores no deben creer en la promesa hueca de una certidumbre engañosa promovida por los agentes de la industria de la biotecnología. Alejandro Nadal, artículo publicado en el diario La Jornada Cuestión de legalidadEl artículo 14 del capítulo segundo de la Constitución Española es muy claro y no deja dudas: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Un homosexual, en tanto que persona y español, debería tener idénticos derechos que un heterosexual. Si un heterosexual tiene derecho a casarse y a adoptar, el homosexual también tiene ese derecho, en igualdad de condiciones. Por eso la aprobación del anteproyecto de Ley que permitirá, a partir de 2005, el matrimonio entre homosexuales con equiparación absoluta de derechos con los matrimonios heterosexuales, no debería sorprender a nadie. Salvo a la Iglesia, claro. La Iglesia, como siempre, se opone a todo lo que signifiquen avances sociales. Ya condenó hace tiempo a quienes osaron romper sus sagrados vínculos matrimoniales. La furia desatada de Dios no cayó sobre los divorciados y quiero pensar que tampoco caerá sobre los homosexuales. Al menos en Holanda y Bélgica, los otros dos países donde es legal este tipo de matrimonio, no ha llovido azufre, ni los ríos se han teñido de sangre, ni el ángel exterminador ha hecho de las suyas. Ahora la Conferencia Episcopal ataca con la supuesta antinaturalidad de esta Ley. Nuestra sociedad está siendo víctima de la degradación moral y todo por culpa de los fundamentalistas laicos. La supervivencia de la familia y el orden social están en juego. Por favor, que alguien les diga a estos señores que vivimos en el siglo XXI, porque parece que ellos aún no han abandonado la Edad Media y sus hogueras. La magia de la palabraMi curiosidad insaciable me plantea a veces dudas, problemas de difícil resolución. ¿Qué habría en el cerebro antes de existir la palabra? Porque la palabra no es sólo el instrumento que utilizamos para comunicarnos, concebimos nuestras ideas en palabras y en literatura esas palabras constituyen el estilo, que está absolutamente configurado por la idea. Arnold Bennet dijo que "la idea sólo puede existir en palabras y sólo en una forma de palabras. No se puede decir exactamente la misma cosa de dos modos distintos. Si se altera ligeramente la expresión, se altera levemente la idea. Cuando un autor corrige y pule su estilo, está corrigiendo la idea también. Una idea sólo existe cuando se expresa y no antes. Se expresa por sí misma: una idea clara se expresa claramente, una idea vaga, vagamente". Coincido en lo esencial con este planteamiento, sobre todo si se aplica a la ciencia, a la filosofía o al ensayo, aunque en poesía y prosa narrativa, en ocasiones se desea expresar de forma intencionada una idea confusa o imprecisa. Puede que en ciencia una idea sea una palabra y en filosofía un concepto su vocablo, pero en literatura primero existe una emoción, luego se apacigua y se transforma en sentimiento y este estado anímico es el que el autor intenta expresar. Una emoción no es un concepto, ni un sentimiento es una argumentación, por lo cual habrá maneras paralelas de expresarlos. ¿Cuál será la mejor? No creo que exista una más deseable que otra, pienso que depende del autor, de eso que llamamos estilo y que Proust definió "no como el adorno que creen algunos, tampoco es una cuestión de técnica, es una cualidad de la visión, la revelación particular del universo que cada uno ve, y que no ven los demás". El estilo no es ni un adorno, ni técnica, sino una visión personal, pero diga lo que diga Proust, la forma, la manera de revelar un universo a los demás, es cuestión de técnica. La poesía no suena bien por que sí, en un poema cada palabra está escogida con esmero para crear una cadencia armoniosa, hay una música interior en cada poema, hecha de escritura con número y ritmo, con simetría y asimetría, con alternancia y sorpresa, con sonoridad. En poesía, a menudo, la idea es música. En prosa, la rima queda abolida y el poema se convierte en una sucesión de frases que describen imágenes evocadoras, con frecuencia, hay poesía en la prosa. ¿Cómo se pasa de lo abstracto a lo concreto, cómo escribir con claridad y belleza una impresión confusa, una idea complicada, una intuición? ¿Cómo nacen las palabras, cada idea tiene una palabra y viceversa? Recuerdo la paradoja que Platón expone en su obra Menón: "Buscar la solución de un problema es absurdo; porque, o bien sabes ya lo que estás buscando, y en este caso no hay tal problema, o bien no lo sabes, y entonces no cabe esperar encontrarlo". Tal vez nunca averigüemos cómo el cerebro traduce sus creaciones mentales en palabras, de dónde surge una idea creativa, si llega del exterior o si es un proceso de recombinación de impensadas asociaciones. Los seres humanos somos muy limitados y nuestros medios de percepción influyen en la manera de interpretar las cosas. El ojo ve porque existe la luz, trabaja con las cortapisas que le impone un sistema celular que trabaja con bastones y conos que impresionan la retina y depende de unas neuronas que lleven estos burdos estímulos al cerebro, sin embargo, lo que vemos nos parece cierto y le otorgamos el rango de verdad. La escritura pone palabras a nuestro sistema emocional, pero sentimos más de lo que podemos decir, aun así, la palabra es la mejor creación del hombre, con ella influimos en los demás, nos comunicamos, informamos, con la palabra representamos imágenes, producimos música, emocionamos. La vida antes de la palabra debió ser... ¿Qué palabra expresaría mi idea de limitada, aislada, inhóspita, triste...? Atreverse a pensarHoy, que impera el culto a la frivolidad, que las afirmaciones críticas son incómodas, que vivimos desorientados, que es fácil dejarse llevar por la moda, por la presión mediática, por la conversación brillante y sin contenido, por la ironía inteligente pero vacía, cuesta encontrar personas que piensen. Digo que esto pasa ahora aunque seguramente siempre ha sido así. Muchas personas se sienten más seguras en la comodidad confortable de la indiferencia y la ignorancia y no asumen posturas frente a la vida. Es probable que la gente que reflexiona antes de actuar, la gente que actúa pensando en el conjunto, que no se limita a vegetar con lo que le van dando, la gente que mira las cosas con sentido crítico, en definitiva, las personas inteligentes con criterio propio, sean minoría y siempre lo hayan sido. Está claro que tranquiliza más vivir entre la multitud, y es más seguro formar parte del rebaño que destacarse por ser un librepensador (con los riesgos que esto implica a veces), por eso hay que echarle un par de narices a la vida y, expresándose sin tapujos, denunciar las injusticias sociales. El poeta y el filósofoYo no soy el filósofo. El filósofo dice: Pienso... luego existo. Yo digo: Lloro, grito, aúllo, blasfemo... luego existo. Creo que la Filosofía arranca del primer juicio. La Poesía, del primer lamento. No sé cuál fue la palabra primera que dijo el primer filósofo del mundo. La que dijo el primer poeta fue: ¡Ay! ¡Ay! Éste es el verso más antiguo que conocemos. La peregrinación de este ¡Ay! por todas las vicisitudes de la historia, ha sido hasta hoy la Poesía. Un día este ¡Ay! se organiza y santifica. Entonces nace el salmo. Del salmo nace el templo. Y a la sombra del salmo ha estado viviendo el hombre muchos siglos. Ahora todo se ha roto en el mundo. Todo. Hasta las herramientas del filósofo. Y el salmo ha enloquecido: se ha hecho llanto, grito, aullido, blasfemia... y se ha arrojado de cabeza en el infierno. Aquí están ahora los poetas. Aquí estoy yo por lo menos. Éste es el itinerario de la Poesía por todos los caminos de la Tierra. Creo que no es el mismo que el de la Filosofía. Por lo cual no podrá decirse nunca: éste es un poeta filosófico. Porque la diferencia esencial entre el poeta y el filósofo no está, como se ha creído hasta ahora, en que el poeta hable con verbo rítmico, cristalino y musical, y el filósofo con palabras obstrusas, opacas y doctorales, sino en que el filósofo cree en la razón y el poeta en la locura. El filósofo dice: Para encontrar la verdad hay que organizar el cerebro. Y el Poeta: Para encontrar la verdad hay que reventar el cerebro, hay que hacerlo explotar. La verdad está más allá de la caja de música y del gran fichero filosófico. Cuando sentimos que se rompe el cerebro y se quiebra en grito el salmo en la garganta, comenzamos a comprender. Un día averiguamos que en nuestra casa no hay ventanas. Entonces abrimos un gran boquete en la pared y nos escapamos a buscar la luz desnudos, locos y mudos, sin discurso y sin canción. Además, los poetas sabemos muy poco. Somos muy malos estudiantes, no somos inteligentes, somos holgazanes, nos gusta mucho dormir y creemos que hay un atajo escondido para llegar al saber. Y en vez de meditar como el filósofo o de investigar como los sabios, ponemos nuestros grandes problemas en el altar de los oráculos o dejamos que los resuelva aleatoriamente una moneda de diez centavos. Y decimos, por ejemplo: Puesto que no sé quién soy... que lo decida la suerte. ¿Cara o cruz? León Felipe, Del poeta maldito (1944) Días de penitenciaEl pasado domingo, las autoridades israelíes acusaron a los milicianos palestinos de utilizar ambulancias de la ONU para transportar mísiles. Se ha demostrado que la ambulancia filmada en el vídeo esgrimido como prueba solo portaba una camilla plegable. Este martes, Israel lanzó dos nuevos ataques con mísiles sobre la Franja de Gaza. En el primero, dos palestinos murieron cuando un avión israelí disparó un cohete sobre un automóvil en Ciudad de Gaza. Uno de los abatidos en el ataque resultó ser el máximo jefe militar del grupo armado Jihad Islámica, Bashir al-Dabash. Esa noche otro misil fue disparado contra el campo de refugiados de Jebaliya, donde según aseguran los testigos, murieron dos personas. En el sur de la Franja de Gaza, soldados israelíes asesinaron a una niña que iba la escuela, sospecharon que llevaba una bomba en su mochila. Hoy, otro ataque israelí ha herido a diez niños, el menor tenía 6 meses de edad, el mayor, 12 años. Organizaciones de derechos humanos en la zona calculan que se han asesinado a unos 80 palestinos desde el comienzo de esta nueva ofensiva, hace una semana, entre ellos 31 civiles desarmados y 19 menores. Estados Unidos ha vetado una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que solicitaba un cese inmediato de las operaciones militares de Israel en Gaza y exigía su retirada de los territorios ocupados. Es su veto número 29 favoreciendo a Israel. Borrón y cuenta nuevaNo había bombas de destrucción masiva en Iraq. Lo sabíamos casi todos, pero ahora queda confirmado por un informe de los inspectores de la ONU. La Casa Blanca, con tal de no reconocer que ha metido las cuatro patas, considera que el informe sí demuestra que Husein suponía una amenaza para la seguridad nacional de EEUU, incluso a pesar de que no haberse encontrado las dichosas armas. El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, insistió el martes en que el informe demuestra que Husein "tenía la intención y la capacidad" de desarrollar armas de destrucción masiva. Con un recochineo imperdonable, el gobierno de Washington arguye que "el mundo está mejor sin Husein en el poder" y que Iraq va camino de la reconstrucción y la democratización. Permítanme que me ría, es por no llorar. Pero lo peor no es que hayan muerto miles de personas inocentes en una guerra o que se haya destruido un país, lo más grave es que nadie dice ni hace nada. Me asombra, me extraña, me duele y me molesta que la gente no salga a las calles a protestar. El mundo es como quieren unos pocos porque la mayoría se lo permite. Muchos piensan que no vale la pena meterse en berenjenales. Lástima que para cuando se den cuenta de su error ya será tarde, demasiado tarde. La Ley y la trampaEspaña es un país con un peculiar sentido de la ley. Siempre se ha dicho que “quien hacía la ley hacía la trampa” y nos hemos empleado a fondo en eso de hacer leyes con sus correspondientes trampas. Estamos sujetos a un número elevado de leyes -Tácito, el siglo primero, decía que un estado muy corrupto tiene muchas leyes-, pero nos consuela saber que existe la posibilidad de recurrir a la trampa. Tal vez por eso, España es el país con más abogados por metro cuadrado, conocidos popularmente como picapleitos, esos personajes que le buscan la vuelta a la ley y siempre le encuentran insuficiencias, matices, agujeros por los que escabullirse y salir indemne. Y es que en España las leyes se escriben basándose en la legalidad y luego se articulan mediante reglamentos y disposiciones contrarios a la ley de la que proceden y con suficientes salidas de emergencia para escaparse de la justicia. El voto de las mujeres afganas Los comicios presidenciales que se celebran hoy, 9 de octubre, en Afganistán permitirán comprobar la capacidad de las mujeres afganas de participar en la vida pública en igualdad de condiciones que los hombres. No obstante, las previsiones no son muy optimistas y esta oportunidad histórica para las mujeres puede perderse debido a la falta de implicación por parte de la comunidad internacional a la hora de reforzar la seguridad en el país.De los 10,5 millones de personas registradas para acudir a las urnas, sólo cuatro millones son mujeres, pero su derecho a votar podría ser vulnerado por caudillos locales y los talibanes están socavando la participación de mujeres afganas en el proceso político a través de constantes ataques y amenazas. “Algunas mujeres arriesgarán sus vidas para votar. Es necesaria más seguridad en las diversas provincias para asegurar que la votación se lleva a acabo sin manipulación e interferencia de los señores de la guerra, y se debe poner especial atención en asegurar que las mujeres tengan acceso seguro a los centros electorales fuera de la capital”, afirma Anne-Kristin Treiber de la organización Womankinnd Worldwide. Según Human Righats Watch, el hecho de que los países donantes internacionales no hayan enviado a tiempo los fondos prometidos y reforzado la seguridad puede afectar de forma adversa a la participación femenina en la cita electoral. Informe de Human Rights Watch Animales socialesLos seres humanos, además de animales sociales (Aristóteles aludía a que vivimos en grupos, tal vez fuese más exacto decir en rebaños), somos injustos por naturaleza. La condición humana es egoísta y antepone siempre el bienestar propio al de los demás, es obra y gracia de nuestro instinto de conservación, el más poderoso que existe. Sólo en ocasiones puntuales, entiéndase grandes cataclismos, al hombre se le despierta el instinto de conservación grupal: el de la especie. Y entonces sí que ayudamos a nuestros semejantes, pero no de manera altruista, su vida depende de nosotros y viceversa, así que no es una muestra de generosidad sino de necesidad. La biología nos ha hecho así. Podríamos ser mejores, ¿quién lo duda? Podríamos ver al prójimo como alguien cercano y no como un enemigo. Podríamos conceder a los demás la libertad que reclamamos para nosotros mismos. Podríamos escuchar en vez de oír. Podríamos hacer tanto... Pero desde antes de que fuéramos homos andamos metidos en guerras y luchas, somos dominantes, injustos, hirientes. Desde el mismo momento en que una segunda persona habitó el planeta han existido desigualdades, conflictos, posiciones de dominio: - Adán: ¿Por qué has tenido que comer la manzana prohibida? Eres una estúpida. - Eva: Y tú un grosero. Esta noche no mojas.* Una persona + una persona = pelea. Siempre que dos seres humanos se encuentran en un mismo lugar durante cierto tiempo, y por algo más que un motivo intranscendente, surgen diferencias de opinión, y a veces estas diferencias acaban mal. Si nos peleamos con nuestros padres, con nuestra pareja, con nuestros hermanos, con nuestros hijos, ¿cómo no vamos a pelearnos con los extraños? No podemos evitar ser como somos. * Hipotético diálogo en el jardín del Edén. Kafka Kafka pertenecía a la horda primitiva de hijos a quienes, como gustaba conjeturar Freud, les sale de dentro suprimir al padre por la fuerza; que le temen y le odian y que, tras haberlo superado, lo honran comiéndoselo.La vidaCada uno cumple en esta vida la unánime condena de crear paraísos ridículos cuando cae en la oscuridad y comprende, con dramática inocencia, que no sabe qué es lo que hace en el mundo. La vida, rara y fugaz, la muy hija de puta, tan absurda que se convierte en un desdichado circo del que nosotros somos sus tristes payasos. La inseguridad de la madurez otorga un inesperado premio. ¿Qué es la realidad? Ser, con el terror de tener que morir y, encima, con el redoblado terror de vivir. Hay que detener la masacre en GazaDesde el inicio de la segunda Intifada, en septiembre del año 2000, han muerto 4.438 personas. De ellas 3.413 son palestinas y 954 israelíes, aunque la cifra se incrementa cada día a causa de la operación militar que el Gobierno israelí puso en marcha en Gaza hace una semana. Según el Ejecutivo de Ariel Sharon, el propósito de este ataque es "actuar para que los terroristas no puedan bombardear los asentamientos israelíes en la franja de Gaza ahora y durante la evacuación". Para ello, los soldados israelíes han centrado su presencia en la región de Beit Hanun y el campo de refugiados de Jabaliya, "el mayor y más densamente poblado campo palestino, con 90.000 personas viviendo en un área de 3 kilómetros cuadrados", explican desde el Observatorio de Palestina. En este contexto, las organizaciones humanitarias denuncian que el Gobierno israelí ha prohibido su entrada a la franja de Gaza para atender a la población. "Israel debe permitir de inmediato que entren en la franja de Gaza organizaciones internacionales de derechos humanos y humanitarias", afirma Amnistía Internacional, entidad que también tiene prohibida la entrada al lugar y que recuerda a Ariel Sharon que "Israel está obligado a asegurarse de que las medidas que toma para proteger las vidas de su población civil son compatibles con su obligación de respetar los derechos humanos y el derecho internacional humanitario". Sin embargo, el Gobierno israelí ha advertido que la operación militar durará "mientras haya peligro". Las ONG reclaman a la comunidad internacional que actúe y envíe observadores a Israel y los Territorios Ocupados para garantizar la protección de los derechos de la población civil palestina e israelí. A través del Observatorio de Palestina escribe a Ariel Sharon, a las Naciones Unidas, el Gobierno de Estados Unidos y a la Unión Europea para que se movilicen por el fin de la violencia israelí en Gaza Es la vidaEs el atardecer de una calurosa tarde de verano. Un grupo de cebras pasta tranquilo en la sabana antes de que caiga la noche. El río fluye azul y un trecho más allá y algunos animales se acercan a beber después de haber olisqueado el aire y dirigido una mirada a la basta llanura, hasta donde se pierde la línea parda del horizonte. Seis leonas se mueven sinuosas por la planicie. Es el ciclo del hambre y de la comida que nunca termina. La naturaleza dicta sus leyes y el código de cada ser afirma en el silencio de su instinto que las cosas son como son y el inútil intentar cambiarlas. Cada uno vive su tiempo y cumple las reglas. Lo importante es que la vida continúe, siempre distinta y siempre la misma. Algunos pájaros picotean el suelo junto a las cebras. Todo parece tranquilo, cada cual está atento a lo suyo. De improviso la calma se rompe cortada por un latigazo intempestivo. Los pájaros alzan el vuelo presurosos, aunque lo que sucede nada tiene que ver con ellos. El grupo corre. Las leonas corren. Los demás callan y observan. Un trecho de carrera. Las rayas negras se mueven vigorosas, estampadas sobre lomos y grupas que brillan empapados por el sudor del esfuerzo. Se huele el peligro. El aire huele a muerte. Del grupo al galope se descuelga el más joven o el más débil, el que está más enfermo o cansado. Salió huyendo al mismo tiempo que los demás, pero la distancia que los aleja es cada vez mayor. Nadie mira atrás, están absortos en su propia lucha, saben que no se puede hacer nada, corren para sí, aunque formen un grupo. Son las normas. El rezagado respira con dificultad, las fuerzas le abandonan, mientras corre lucha contra la tentación de dejarse atrapar. La frontera de la vida le parece lejana e inaccesible. Sigue corriendo, cada célula le obliga, pero casi no se sostiene. Una pata se le quiebra en un mal paso. Ahora sabe que no hay esfuerzos que valgan. El grupo está ya lejos, muy lejos y a salvo. Sabe que jamás se reunirá con ellos. Trota con su pata renqueante. Esta solo. La leona se lanza a su cuello. Una dentellada certera fulmina a la cebra, es una hembra joven, una madre reciente. Sus ojos fijos e inmóviles ven todavía el espanto. Otras leonas llegan con sus garras fuertes y los colmillos como navajas. Aquí se acaba el verano recién iniciado. Aquí terminan todos los veranos. Es la ley de la vida, se dice mientras cae resignada y exhausta. Una cría aguardará ansiosa el regreso de la madre que no vuelve. Los cachorros felinos se relamen ante el festín que se anuncia. La muerte. La vida y su fragilidad. Poema IIICómo es posible. Cómo puedo lograr la redención de un pasado, borrar las marcas del dolor, el odio y el silencio, dulce querencia. Barreras con fisuras. Exilio deliberado y definitivo. Justicia voluntaria hecha a destiempo. Cómo permitir el descanso de la conciencia, el justo olvido, la esperanza liberadora. De la antología: El futuro de mi pasado Pasado aséptico El escudo de Aragón aparece por primera vez con su configuración actual en la portada de una Crónica de Aragón que escribe para Fernando el Católico el fraile Gauberto Fabricio de Vagad y se edita el año 1499; se reconoce oficialmente en el año 1612 mediante acuñaciones de monedas y en los escudos de la Diputación General de Aragón; el año 1921 resultó aprobado, según precepto, por la Real Academia de la Historia y en 1978 se incorpora como símbolo oficial de Aragón a través del Estatuto de Autonomía Aragonesa.El escudo de Aragón está constituido por cuatro cuarteles. En el primero figura la Cruz de Sobrarbe sobre una encina y representa el antiguo reino de Sobrarbe, situado en el Alto Cinca. En el segundo cuartel aparece la Cruz de Iñigo Arista y recuerda a la primera dinastía de reyes de Aragón, que habitaban en el Valle del Ebro, en las sierras del sistema Ibérico y en los somontanos. La Cruz de San Jorge destaca en el tercer cuartel y rememora la victoria de las tropas cristianas, guiadas por Pedro I el año 1096 contra el ejército musulmán en la loma del Alcoraz. El último cuartel representa el Aragón moderno en las barras que constituían el “senyal” del rey Alfonso II. Las cuatro cabezas de moro cortadas que acompañan a la Cruz de San Jorge en el tercer cuartel no son del gusto de la comunidad islámica de Zaragoza, su secretario general, Abdel Kader, asegura que suponen "una violencia que no llama a la tolerancia ni a la concordia" y ha pedido que se eliminen del emblema. Al Ejecutivo aragonés le ha faltado tiempo para plantearse retirarlas aprovechando la reforma del Estatuto de Autonomía. El presidente de la Comunidad aragonesa, Marcelino Iglesias, ha manifestado que "este momento es ideal no sólo para aumentar el autogobierno, sino también para revisar los símbolos" y aunque todavía no se ha consultado al Consejo Asesor de Heráldica y Simbología, no cree que dicho cambio vaya a suscitar ningún problema. Si el escudo de Aragón se hubiera diseñado este año, no lo consideraría de buen gusto, pero cuenta con más de medio milenio de antigüedad. La historia es la que es, nos puede agradar o no, pero no debemos cambiarla a menos que estemos dispuestos a perder la memoria de nuestro pasado. O nos mantenemos firmes y asumimos nuestra identidad con sus defectos y sus virtudes o lo ponemos todo patas arriba suprimiendo cualquier elemento con posibles connotaciones ofensivas. Porque yo puedo visitar Londres y ofenderme al ver en Trafalgar Square el monumento que conmemora la victoria de Nelson en la batalla de Trafalgar sobre las tropas españolas, pero jamás se me ocurriría instar al gobierno del Reino Unido a que lo derribe. Al igual que cualquier holandés que visite el museo de El Prado podría encontrar humillante el cuadro de Velázquez “La rendición de Breda” y no por eso ha pedido nadie que lo guarden en el almacén. Hasta ahora, ningún francés se ha manifestado en contra de los monumentos a los héroes de los Sitios que lucharon contra la invasión francesa... Y es que cuando uno pide respeto para sí mismo, tiene que estar dispuesto a respetar a los demás, porque puestos a ver pegas, poco quedaría de la historia de la humanidad tan aséptico como para no herir ninguna sensibilidad. De prosperar la demanda de los musulmanes en Aragón, los de Asturias estarían legitimados para solicitar el cambio de la bandera del Principado por otra que no incluya la Cruz de Don Pelayo y los que viven en Burgos querrán que se retire la estatua ecuestre del Cid Campeador. En la Comunidad de Valencia tendrían que suprimirse las fiestas de Moros y Cristianos y sería aconsejable que aquellos ciudadanos cuyo apellido sea Matamoros lo sustituyeran por otro más acorde con las normas de corrección política al uso. La imagen de la Virgen en la fachada de El Pilar bien pudiera resultar provocativa para quienes consideran herejes a los cristianos... Poco a poco nos desharíamos de nuestro pasado sin tener en cuenta que lo que fuimos está en lo que somos. Democracia participativa“La tragedia de las democracias modernas consiste en que ellas mismas no han logrado aún realizar la democracia", afirmó Jacques Maritain hace más de medio siglo. La humanidad ha caído en manos de una elite compuesta por unos diez mil banqueros, industriales, comerciantes y políticos profesionales, que usan los recursos del planeta y los frutos de nuestro trabajo en beneficio propio. Más de 6 mil millones de seres humanos viven prácticamente fuera de los beneficios de la sociedad global, el 84 % de la riqueza mundial es gastado por los mil millones de habitantes del Primer Mundo y apenas el 16 % de la riqueza mundial queda para el 80 % restante. Una de las claves del éxito del neoliberalismo es la separación entre democracia y economía. En aras de la aplicación de este modelo de dominación, los temas económicos han sido excluidos de la agenda democrática y se han convertido en la nueva ciencia del poder, en el control reservado de los expertos, de los tecnócratas. La escisión permitió romper con la concepción de la política entendida como poder popular, con lo cual se vació de contenidos la democracia formal conquistada después de tantos años de autoritarismo. El nuevo autoritarismo es más sutil y se escuda detrás de procesos electorales y de sistemas representativos, en cuyo marco se busca que no estén a debate ni el modelo en su conjunto ni las decisiones económicas mediante las cuales éste se construye y se reproduce. Además de haber expulsado del debate la posibilidad misma de una democratización económica –es decir, las ideas de socialización de la riqueza y de autogestión– el neoliberalismo procura mantener fuera del alcance de las formas democráticas toda decisión relevante de carácter económico. Como contrapartida, distintas formas de resistencia al neoliberalismo cuestionan este patrón, y brotan múltiples intentos de romper el cerco y de promover formas de democracia participativa que permitan una incursión en el territorio reservado de los poderosos. La democracia participativa es un paso adelante de la democracia representativa en la evolución de la democracia como concepto perfectible: es la democracia protagonizada por los ciudadanos. La democracia representativa, al uso en los países avanzados democráticos, es un mecanismo exclusivo y excluyente, configurado por los partidos políticos y sus intereses sectoriales e ideológicos, únicos actores que llenan la escena político-institucional en la actualidad. La democracia participativa no es la democracia directa. Los instrumentos de democracia directa incorporados en algunos textos constitucionales son mera demagogia porque son escasos o impracticables. Su ejercicio depende de la voluntad de los agentes vigilantes de la democracia representativa. Las leyes políticas en vigor son claro exponente de las reservas y desconfianzas de dichos agentes, convertidos en legisladores, contra medios de democracia directa que, de existir y funcionar, les obligarían a compartir sus competencias con los ciudadanos. La democracia participativa implica fomentar las vías y los medios para convertir a los ciudadanos y sus grupos en agentes políticos directos, al margen, pero junto a la acción política de los partidos políticos. La democracia participativa es un sistema que no interesa a la clase política actual ni a millones de ciudadanos desencantados y hartos de que sus gobernantes les tomen el pelo y usen su voto como carta blanca para hacer lo que quieran durante el tiempo que dura su mandato. Librerías parlantes y portátilesEstán en las calles más transitadas de Lima, en las puertas de los centros comerciales, a la salida de los restaurantes. Cortan el paso al peatón ofreciendo en voz baja:"Obras Literarias, Coelho, García Márquez, Vargas Llosa, Saramago". Las exhiben en sus manos como manojos de cartas. Son los vendedores ambulantes de libros piratas, un típico trabajo informal de Perú que comienza a extenderse por las capitales latinoamericanas. La UNESCO estima que la industria editorial legal moviliza unos 5.000 millones de dólares anuales en España y América Latina. Pero el mercado paralelo de los libros piratas asciende a 8.000 millones. Sólo en este continente se reproducen, de manera ilegal, unas 50.000 millones de páginas anuales, equivalentes a 250 millones de libros. Las pérdidas por derecho de autor suman 500 millones de dólares. El escritor colombiano Gabriel García Márquez ha sido víctima por segunda vez de la sorpresiva aparición de sus novelas, en ediciones piratas, previo al lanzamiento oficial. En el 2002 ocurrió con su autobiografía "Vivir para contarla". Esta semana volvió a repetirse con su última obra "Memorias de mis putas tristes". La venta en las calles bogotanas de la edición falsa obligó a la editorial Norma a adelantar una semana su lanzamiento previsto para el 27 de octubre, con un tiraje de 350.000 ejemplares sólo para los cinco países andinos (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela). Se estima que las editoriales Dante, a cargo de la edición en México y Sudamericana, para el Cono Sur, tendrán que adoptar similares medidas. De lo contrario, las calles de Buenos Aires o del Distrito Federal podrían verse inundadas de estas ediciones que poco se diferencian de las originales. Los adelantos tecnológicos y el desarrollo de la informática facilitan los métodos de reproducción. Basta con obtener un ejemplar de la obra, un buen escáner, una computadora y modernos sistemas de copiado y encuadernación. Ni siquiera es difícil conseguir el libro a partir del cual se imprimirán las copias falsas. Existen "infiltrados" en distintos puntos de la cadena. Puede ser en la imprenta o en la editorial. Inclusive en las distribuidoras. Una primera impresión demora 48 horas, suficientes para posicionarse del mercado vendiendo la obra generalmente a un tercio del valor comercial. La venta de libros piratas en Colombia aumentó de 37.000 ejemplares en 1998 a 180.000 el año pasado. Las pérdidas por derechos de autor totalizaron 25 millones de dólares. En Bolivia fue peor: 28.000.000 de dólares, incluyendo software, discos y material audiovisual ilegales, equivalentes al 90 por ciento del consumo, que colocó al país en el segundo lugar en piratería de América Latina, después de Nicaragua. No siempre se reproducen los libros más vendidos. En La Paz se incautaron 2000 ejemplares de la Historia de Bolivia, el Diccionario de Ciencias Jurídicas y Álgebra de Baldor. En Lima compré hace dos años "La trampa de la globalización. El ataque contra la democracia y el bienestar", de Hans-Peter Martin y Harald Schumann, una obra de 319 páginas que en nada se diferenciaba de la versión legal de Editorial Taurus, salvo que hoy es poco legible porque la tinta se ha diluido. El Centro Nacional del Libro de Venezuela identificó doce fallas para reconocer un libro pirata. Las más comunes son imágenes pocos nítidas, texto difuso, papel de mala calidad, corte irregular, pésimo encuadernado, márgenes desiguales y la impresión del lomo descentrada. Tanto detalle resulta inútil. Cientos de vendedores ambulantes ofrecen la mercancía ilegal a viva voz, a plena luz del día, en las autopistas caraqueñas. Estas insólitas librerías parlantes y portátiles avanzan entre los autos y esquivan motos para vender El Código de da Vinci, las obras de Coelho y algunas de autoayuda. Nada sobre el polémico presidente Hugo Chávez. La situación no deja de ser irónica. Vendedores y policías se calcinan codo a codo sobre el asfalto, a pesar que existen 15 leyes y más de 20 instituciones oficiales y privadas para combatir la piratería literaria y las penalidades pueden sumar hasta 1000 unidades tributarias. Aún así, cálculos conservadores estiman que las copias ilegales se elevan a 7 millones de páginas por año. Singular fuente de trabajo en un continente con millones de desempleados, la venta de libros ilegales tiene sus defensores. En primer lugar, los lectores que se benefician de la posibilidad de comprar libros que de otra forma sería imposible. A un precio promedio de 25 dólares por ejemplar, en varios países latinoamericanos equivale a una cuarta parte de un sueldo mínimo. Con ese argumento, algunos gobiernos hacen la vista gorda aduciendo que es una forma indirecta de fomentar la lectura. Pero el intelectual mexicano Gabriel Zaid advertía, en otro contexto, que la principal barrera a la difusión del libro "no está en el precio, sino en los intereses del autor y el lector, en las características del texto, en las dificultades de leer y escribir". Editores, autores y libreros comienzan a unirse sobre el tema. Un escritor me decía que "Justificar la piratería por la pobreza es lo mismo que alentar el robo de alimentos porque la gente no tiene dinero para comprarlos". Un librero limeño se quejaba de las mafias que dominan el negocio. "Tienen el coraje de vender las copias falsas en mi propia puerta". De Lima es la explicación más insólita que escuché para justificar la compra de libros piratas de Mario Vargas Llosa, uno de los más "clonados". Provenía de un señor de izquierda que admiraba el talento narrativo del escritor peruano, pero odiaba su ideología de derecha, "por lo que no voy a contribuir a su fortuna ni con una moneda de mi bolsillo, pues". El crecimiento de los libros piratas ha sido tan vertiginoso en la región que el tema será elevado a la próxima Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica. El presidente del Grupo Interamericano de Editores, Gonzalo Arboleda, de Colombia, reclama acciones en tres niveles: gobiernos y parlamentos deben mejorar la legislación sobre el libro protegiendo a los autores y lectores; los editores tienen que divulgar obras de calidad a precios asequibles y el sistema educativo es responsable de enseñar el respeto a los valores. Es una buena síntesis para comenzar a discutir el tema. Circunscribirlo a una cuestión policial no resuelve un problema bastante complejo donde intervienen la creación y la literatura. Ese enriquecimiento de la vida, del que hablaba Harold Bloom para referirse a Shakespeare y Cervantes: "Nos dan un gran sentido de lo que somos, no nos hacen necesariamente mejores personas, pero sí con más imaginación". Susana Pezzano, artículo publicado en el diario La Insignia (17-10-2004) Realidad y ficciónEn la tiránica voluntad de querer cambiar el mundo sólo se esconde el utópico deseo de querer diseñar ese mundo a nuestra manera, para que termine siendo un incómodo traje a la medida de nuestros sueños y un incómodo pingo a la medida de las pesadillas ajenas. Pero la realidad es un niño caprichoso y derrochador que nunca se cansa de cambiar de traje: no es necesario provocar ese cambio. Vivimos en una suma de ficciones que llamamos realidad. ¿Qué son las revoluciones, las ideologías, las leyes, los ídolos y las religiones, qué son sino sueños, íntimas ficciones que hemos querido imponer sobre el mundo? ¿Por qué juzgar una página de Leibriz o Gustav Meyrink menos real que el hombre que la escribió o la pluma con que fueron redactadas? ¿Por qué defender que un verso de Marcial o Virgilio es menos real que un pantalón o una iglesia? ¿Qué objeto mental es más incierto o más improbable que un objeto físico? No es impreciso suponer que el realismo es un fruto del amor hacia la realidad: ¿y qué objeto existe más voluble e incierto que el amor? Pero no nos engañemos, basta escribir la palabra amor para que la idea de amor exista. Y basta con pensar en Dios para que sea tan real como la tierra que pisamos. Creo que no es gratuito afirmar que esta última frase la sostiene una agnóstica. Yo creo que Dios es una divertida invención humana, es decir, existe por las mismas razones que Don Quijote, Orfeo o Gulliver: porque un día algunos hombres decidieron inventarse ciertos personajes con la temeraria pretensión de explicar esa raza, no del todo civilizada, que puebla el mundo y las bibliotecas con libros que frecuentan lo inexplicable. Nada tan real como Dios, ese personaje de novela que sólo existe en los libros y en las esperanzas de aquellos que se niegan a morir. Nada que sea pensable es irreal. Otra cosa es que lo pensado sea algo tangible. Y Edison creó la luz La noche de 21 al 22 de octubre de 1879, Thomas Alva Edison, uno de los más grandes inventores de todos los tiempos, consiguió que una lámpara de incandescencia estuviera encendida 40 horas seguidas. Durante aquellas largas horas, Edison estuvo despierto junto a su invento para comprobar que todo funcionaba correctamente. Cuando acabó el experimento y la lámpara se apagó, el inventor pudo descansar con la seguridad de haber creado uno de los grandes inventos de la humanidad: la bombilla.El año 1878, Edison tenía 31 años y una idea le rondaba por la cabeza: “¿Es posible construir una luz eléctrica mediante un hilo incandescente?” Sabía por los libros de física que la corriente eléctrica cuando pasa por un conductor lo calienta, el problema era encontrar un hilo conductor que se calentara hasta un alto grado de incandescencia sin fundirse. Edison era tozudo y se regía por el principio que reza: El éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración. Con santa paciencia, fue probando todo tipo de materiales... Todos fallaban. Finalmente, pensó en el carbón. Cogió un hilo de algodón, lo carbonizó, lo metió en una bombilla a la que había extraído el aire para que no se quemara, la cerró herméticamente, empalmó los extremos con los polos de un generador de electricidad y encendió la primera luz. Las bombillas llevaban al principio un filamento de carbón, hoy el filamento es de tungsteno y se enciende en una atmósfera de gas noble, que eleva la cantidad de luz producida y disminuye la tensión de evaporación a la temperatura de funcionamiento: (2.500-3.000ºC). La técnica ha mejorado, pero el invento sigue siendo el mismo y forma parte de nuestras vidas. Carrera por los niños de Sudán Hasta finales de este mes de octubre, los centros escolares de toda España que lo deseen pueden apuntarse a la carrera escolar que Save the Children organiza en beneficio de la población de Sudán y que tendrá lugar la semana del 15 al 21 de noviembre, coincidiendo con la celebración el día 20 del Día Universal del Niño.El objetivo es sensibilizar a los escolares de la situación que en la actualidad se vive en Sudán y en la región de Darfur y dar a conocer los derechos de la infancia. Para ello, la ONG ha organizado esta carrera escolar, en la que los alumnos que participen buscarán apoyo entre sus padres y allegados para que patrocinen cada uno de los metros o kilómetros recorridos por los niños y niñas. Los centros que lo deseen pueden informarse sobre la carrera escolar en la página de Save the Children. Save the Children Eso que llamamos verdadEso que pomposamente llamamos verdad es una convención social, un espejismo al que hemos otorgado el rango de oasis. La verdad es una mentira con uniforme de general. Apreciar la literaturaEn realidad, la Literatura no se escribe para ser explicada, sino para su comprensión directa y goce estético. Pero podemos profundizar en esta comprensión y goce estético a través de la reflexión sobre las causas que convierten un texto en obra de arte. Lo primero que necesitamos es comprender el sentido literal de las palabras, con la ayuda, si es preciso, del diccionario. En segundo lugar, intentaremos traducir al lenguaje común el literario del texto. La mayor dificultad la pueden presentar las imágenes (metáforas, símbolos, etc.), en las que las palabras son tomadas, no en su sentido primero y denotativo de la comunicación ordinaria, sino en una acepción secundaria o connotativa. La significación correcta, en este caso, no la dan las palabras aisladas, sino el significado general del texto en que figuran esas imágenes. En este momento, el papel más importante lo juega la intuición de cada uno, y no el razonamiento. Y es que el mensaje poético se dirige más al sentimiento que a la razón. Hay lectores que captan de forma inmediata y profunda el contenido de un pasaje, y otros que carecen de la suficiente sensibilidad. Es posible, a pesar de todo, que se nos escape alguna parte del texto. En unos casos, los pasajes oscuros se interpretan intuitivamente por el contexto. En otros, quizá la oscuridad sea provocada por el propio escritor, porque no se dirige a la razón para una comprensión lógica, sino para causarnos extrañeza, para despertar en nosotros sensaciones y emociones. En algunos poetas las imágenes o grupos de imágenes tienen un valor independiente del conjunto e importan por sí mismas. Así, de algunos poemas de García Lorca se han dado muchas interpretaciones. El mismo poeta dijo de uno de ellos que no lo había "entendido" cuando lo escribió. Para apreciar una obra de arte, cualquiera, es preciso tener una "preparación", una sensibilidad especial, una intuición. Intuición significa, precisamente, adivinación, comprensión penetrante y rápida de una idea, sin necesidad de que intermedie el razonamiento o discurso. Sólo una persona sensible, un lector intuitivo, puede, en efecto, reproducir en su alma, como un todo orgánico, el mismo estado poético del autor en el momento de realizar su obra. Mi credoComo Hesse lo dejó dicho y yo sería incapaz de mejorarle, copiaré un fragmento de "Mi credo", su credo, que es también el mío. "El credo al que me refiero no es fácil de expresar en palabras. Podría explicarlo así: creo que, a pesar de su aparente absurdo, la vida tiene sentido, y aunque reconozco que este sentido último de la vida no lo puedo captar con la razón, estoy dispuesto a seguirlo aun cuando signifique sacrificarme a mí mismo. Su voz la oigo en mi interior siempre que estoy realmente vivo y despierto. En tales momentos intentaré realizar todo cuanto la vida exija de mí, incluso cuando vaya contra las costumbres y leyes establecidas. Este credo no obedece órdenes ni se puede llegar a él por la fuerza. Sólo es posible sentirlo". Dicho queda. Consumimos por encima de los recursos disponibles La situación de la Tierra es preocupante ya que entre 1970 y 2000 se han perdido el 40 por ciento de las poblaciones de especies vertebradas terrestres, marinas y de agua dulce, todo ello a causa de la acción de los humanos.El informe “Planeta Vivo 2004”, presentado por la organización ecologista WWF/Adena, mide los cambios en la abundancia de 555 poblaciones de especies terrestres, 323 de agua dulce y 267 de agua marina. Así, el consumo en este momento es un 21 por ciento superior a los recursos disponibles. Este factor está unido al crecimiento de la población, por lo que, de continuar el ritmo actual, para el año 2050 serían necesarios 40 planetas para cubrir la demanda. El Informe Planeta Vivo 2004 Uno más en la familia En Indonesia, en una cueva de la Isla de Flores, tres investigadores australianos han descubierto una nueva especie humana de pequeñas dimensiones a la que han denominado "Homo floresiensis". El Homo floresiensis parece ser una curiosa variedad de Homo erectus, con una estatura de un metro y 380 centímetros cúbicos de capacidad craneal, vivió hace sólo 18.000 años, lo que indica que coexistió, al menos en el tiempo, con el hombre moderno.El hallazgo de este fósil ha abierto un debate entre los paleontólogos, que no salen de su asombro. Si los rasgos de esta nueva especie les parecen extraños, más les desconcierta lo descubierto sobre su modo de vida: pese a ser del tamaño de un chimpancé, se dedicaban a la caza mayor. Entre sus capturas: grandes lagartos, serpientes, tortugas, ranas, roedores y murciélagos, destaca un antepasado de los elefantes llamado Stegodon. Algunos de los huesos de estos animales se han encontrado carbonizados, lo que indica que el Homo floresiensis conocía el fuego. Aunque lo más sorprendente es que fabricaba herramientas de piedra específicas para despellejar, descuartizar, curtir o para perforar. Al paleontólogo español Juan Luis Arsuaga le extraña muchísimo que un ser tan pequeño y tan poco evolucionado fuera capaz de tallar herramientas y cazar elefantes, como proponen los investigadores australiano e indonesios. "Enanos con cerebro de chimpancé y tecnología moderna que cazan elefantes. Es increíble", ha comentado. “Nosotros (el Homo sapiens) llevábamos ya miles de años haciendo pinturas muy evolucionadas en Europa cuando vivió este enano, y nuestra especie llegó a Australia hace 40.000 años". "No se sabe cuándo llegó esta última especie a la isla, pero se puede pensar que la industria es suya y que fue la especie que causó la extinción de los pigmeos", añade. Pero, si no fueron los Homo sapiens, ¿de dónde salió esta tecnología? ¿Acaso la crearon los Homo floresiensis con su pequeño cerebro? ¿O la inventaron sus ancestros, los Homo erectus, cuando llegaron a la isla de Flores hace más de 100.000 años? Entonces, ¿cómo se explica que los neandertales y los Homo erectus, con medio mundo de distancia entre ambos, inventaran tecnologías tan semejantes? "Lo fascinante de esta investigación es que, la mires desde el ángulo que la mires, siempre hay algo que no encaja", señala el arqueólogo Robert Sala. Salvador Moyà, del Institut Paleontològic Miquel Crusafont de Sabadell, considera que el esqueleto objeto de debate "puede corresponder a un espécimen con un trastorno del crecimiento”, por lo que habría que esperar a descubrir más fósiles para averiguar si se trata de un caso patológico o si realmente nos encontramos ante una nueva especie. El hombre de Flores será sometido a un análisis del ADN mitocondrial gracias a su buen estado de conservación y esta prueba permitirá conocer su grado de diferencia con los humanos actuales y datará con cierta precisión su origen y evolución. De estos resultados depende que el Homo floresiensis se quede en una mera curiosidad en la historia de la evolución o represente un miembro más de la diversidad humana. Individual y colectivoPuesto que el tema que me propongo desarrollar daría para varios y prolijos tratados, intentaré resumir muy sucintamente mis ideas sobre la doble identidad del hombre y los conflictos que esto propicia. Cada individuo es una entidad bio-psico-social única, dotado de una personalidad propia y dinámica que se halla en constante evolución. Consciente de sus limitaciones, el hombre ha establecido estructuras organizadas mediante relaciones con otros individuos, a los que se une para ejecutar tareas que le permiten el logro de sus objetivos. Como individuo social que es, el hombre interacciona con otros miembros de la sociedad con los que trata mediante relaciones de afecto, sexo, odio, agresividad, altruismo, solidaridad, obediencia, conformidad... Y asume reglas, modelos de comunicación, roles de status, liderazgo... Los miembros de un grupo social comparten un conjunto de objetivos, valores y creencias comunes encaminados a alcanzar unos fines determinados por el propio grupo, que se dota de normas o pautas de conducta que rigen tanto la conducta externa como la interna de sus miembros. Cuanto más grande es el grupo social, más específica es la estructura de roles: conducta que se espera que desempeñe cada integrante del grupo dentro del mismo. Aun integrado en un grupo y asumiendo sus tareas grupales, el hombre sigue intentando satisfacer sus necesidades individuales y he aquí una fuente constante de conflicto, porque el hombre desea pertenecer a un grupo que le respalde, pero sin renunciar a ser él mismo. Algo difícil de lograr, porque cada persona sufre una gran transformación individual al integrase en un grupo. Dicha transformación genera malestar ya que fuerza a renunciar a importantes parcelas personales en beneficio del grupo. Hablaba de que el individuo se halla en constante evolución, pues bien, la sociedad se encuentra en perpetuo desarrollo, origen de tensiones entre lo viejo y lo nuevo cuando las relaciones establecidas ya no resultan adecuadas. Se produce entonces un “movimiento” provocado por algún sector de la sociedad que tiende a atraer a ciertos colectivos de la misma para que se produzca un cambio social. Los movimientos representan o defienden valores y realidades universales –o pretendidamente universales-. Las razones que los movimientos sociales aducen son: el bien común, la libertad humana, el bienestar colectivo, los derechos del hombre, la salud de todos, la supervivencia de la naturaleza, etc. El error de cada movimiento social surgido hasta la fecha ha sido defender los intereses del grupo, hablar por el grupo, dejando de lado la satisfacción del individuo, sin la cual ninguna sociedad será “perfecta”, exigiéndole unos sacrificios y obligándole a cambiar individualmente para mejorar el grupo. Los movimientos se aglutinan alrededor de un líder, que, incapaz de mover a todos hacia su “noble” causa, acaba ejerciendo una presión para forzar el cambio que preconiza mediante publicidad, propaganda, proselitismo o incluso amenazas. El último gran movimiento social fue el auspiciado por la doctrina comunista, que habría de liberar al hombre de una vez por todas de los yugos que le oprimían. No pudo implantarse sino por la fuerza, mediante la revolución bolchevique. El sueño politizado no satisfizo al individuo ni a la sociedad, los ciudadanos se convirtieron en súbditos y el proyecto se zanjó con 20 millones de muertos. Un paseo por la Historia de la humanidad basta para ver lo evidente, el hombre no sabe conjugar su existencia individual con su existencia grupal. |
Mis pies en el lodo, mi cabeza en las estrellas
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