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Cierzo

Poesía y pintura

La comparación entre poesía y pintura ocupó el tiempo y las reflexiones de teóricos del arte, filósofos y estetas hasta la segunda mitad del siglo XVIII; pero las diferencias entre ambas artes se manifiestan de manera muy explícita en los últimos años del siglo XX, porque el centro de interés se desplaza desde la realidad exterior, que todo artista imita, a la mente y los sentimientos, que todo artista expresa. No es la imitación de la realidad externa lo que pinta el pintor o lo que describe el poeta, es la expresión que esta realidad despierta en la imaginación y en la razón del artista lo que pintará el pintor y describirá el poeta.

Diderot expone esta cuestión mediante una fábula: “Un español, o un italiano, deseoso de poseer el retrato de su amada, que no podía mostrar a ningún pintor, resolvió que la única cosa que podía hacer era dar su descripción más detallada y exacta por escrito. Primero determinó la proporción justa de la cabeza, después describió las dimensiones de la frente, de los ojos, de la nariz, de la boca y del cuello. Una vez descritos, volvió sobre cada una de las partes y procuró que su espíritu grabase en el pintor la verdadera imagen de su amada; no olvidó ni los colores, ni las formas, ni nada referente al carácter, y cuanto más comparaba su escrito con el rostro de su amada, más parecido le encontraba. Pensó que cuanto más llenaba la descripción de pequeños detalles menos libertad daba al pintor y no olvidó ninguno de los detalles que pueden cautivar un pincel. Cuando le pareció que tenía acabada la descripción, realizó cien copias, que envió a cien pintores, y les pidió que ejecutasen sobre el lienzo la descripción exacta que había hecho de su amada. Los pintores comenzaron a trabajar y, pasado un tiempo, el amante recibió cien retratos, todos reproducían rigurosamente su descripción, pero ninguno se parecía a otro ni tampoco a su amada”.

El amante hizo un esbozo de lo que quería que el pintor pintase. De la misma manera que es el lector, y su imaginación, quién materializa visualmente el poema, el pintor visualizó el proyecto de la amante y lo realizó. Respecto al texto literario, lo que hacen el lector y el pintor es lo mismo: visualizar y materializar lo que está escrito, y este proceso es un producto y una consecuencia de la subjetividad, y la lectura del texto o la pintura que se hagan son expresiones de esta subjetividad.

El arte no es imitación de la naturaleza, ni imitación de las acciones de los hombres, es expresión de la subjetividad del artista, es una construcción de su mente a partir de la experiencia de la realidad, pero transformada por el efecto de su imaginación y de su idea. El arte (la poesía y la pintura) es una proyección del pensamiento y de los sentimientos del artista, es un proceso de la imaginación que modifica y sintetiza imágenes, pensamientos, sentimientos, recuerdos y analogía. Es, pues, el artista el elemento primordial, tanto del proceso artístico como de los criterios con que ha de ser juzgado.

Dresden, tormenta de fuego

Dresden, tormenta de fuego

Estoy recabando información sobre la Segunda Guerra Mundial para mi próxima novela y he tenido la oportunidad de contactar con Max, que desde Hamburgo me remite un documento que merece la pena conocer:

 

Durante la Segunda Guerra Mundial 915.000 toneladas de bombas cayeron sobre Alemania. Operación Gomorrah. Propósito de la misión: Destruir la vida en Hamburgo mediante el bombardeo de área con el fin de interrumpir la producción industrial en los astilleros de la ciudad y minar la moral de los civiles hasta el punto de hacerla colapsar. El total de bombas lanzadas sumó las 8.621 toneladas entre incendiarias y explosivas. En el transcurso de 10 días, la RAF efectuó 3091 salidas. Unos 22 kilómetros cuadrados de terreno fueron convertidos en cenizas, causando la muerte a 40 mil personas y dejando 37 mil con heridas graves. Las temperaturas alcanzaron más de 100 mil grados centígrados y los vientos de la tormenta de fuego llegaron a soplar a más de 250 Km. por hora. Leer que durante cuatro noches y tres días consecutivos fueron arrojadas sobre Hamburgo 2.300 toneladas de bombas, no permite imaginar realmente lo que esto significa. El objetivo de la estrategia de bombardeo masivo -llevada a su máxima expresión por Sir Arthur "Bombardero" Harris- era destruir la moral de la población. Sin embargo, tras cada noche de horror los obreros alemanes se dirigían a sus fábricas, y entre las ruinas humeantes empleados y funcionarios continuaban desempeñando su trabajo. Por eso no debe sorprender que en torno a aquella estrategia sangrienta y fracasada se haya levantado un muro de silencio.

 

La historia ha retenido la atroz devastación de Dresden, con la excusa estratégica de neutralizar un centro ferroviario importante. Pero ¿qué justifica la destrucción de Ulm, de Bonn, de Wurtzbug, de Hidelsheim, de estas ciudades medievales, de estas joyas artísticas que pertenecen al patrimonio de Europa? Todas estas ciudades desaparecieron en huracanes de fuego. Con la victoria de los Aliados, todo un fragmento de la historia de la Segunda Guerra Mundial ha desaparecido de la realidad. Los bombardeos de terror se han sumergido en un olvido casi completo al igual que las masacres perpetradas por el Ejército Rojo, o los horribles arreglos de cuentas en Europa del Este. Sólo subsisten algunos testimonios de la historia que, demasiado arraigados para ser erradicados abiertamente, son “tratados informativamente” para hacerlos inofensivos. Es el caso en particular de los bombardeos de Dresden: la mayor incursión aérea de terror de toda la guerra, obra de los Aliados victoriosos.

El 13 de febrero de 1945, poco antes de las diez de la noche, un implacable bombardeo destruyó la ciudad de Dresden, capital del antiguo reino de Sajonia. Ochocientos bombarderos Lancaster británicos y canadienses atacaron el casco antiguo de la ciudad que quedó calcinado a causa del posterior incendio. A la 1.30 del 14 de febrero se produjo el segundo ataque. Los barrios residenciales de la ciudad eran en esta ocasión el objetivo de las bombas en su mayoría incendiarias. Fue tal la concentración y el tonelaje del bombardeo que la temperatura en el centro de Dresden superó los mil grados centígrados y las aguas del río Elba que atraviesa la ciudad “hirvieron”. El tercer y último bombardeo llegó al mediodía del 14. En él participaron también aviones norteamericanos. En total los aliados arrojaron sobre Dresden, en menos de 14 horas de bombardeo, un total de 3.300 toneladas de explosivos y bombas incendiarias. El viejo castillo de Dresden fue totalmente demolido. También fueron dañadas las iglesias de Santa Sofía y de la Santa Cruz de los siglos XIV y XV, y el teatro de la Ópera construido por el famoso arquitecto Gottfried Semper.

La poéticamente llamada “Florencia del Elba” se convirtió en pocas horas en un caótico montón de escombros, hierros retorcidos y cadáveres de civiles indefensos. En diversas partes de la urbe se encontraban restos humanos derretidos, convertidos en gelatina debido a la acción de las bombas de keroseno que calcinaron prácticamente el centro urbano. La cifra de muertos fue minimizada por los aliados que afirmaron que “sólo sesenta mil personas” habían perecido. Investigaciones posteriores demostraron que en realidad habían sucumbido casi medio millón de seres humanos. El terrible bombardeo había sido decidido por el primer ministro británico Sir Winston Churchill. En 1945 Dresden tenía una población de casi 600.000 habitantes, pero a la hora del bombardeo albergaba alrededor de un millón doscientos mil seres humanos, debido a la llegada de numerosos refugiados alemanes de la Prusia oriental, que había sido ocupada por el ejército soviético. Dresden no representaba ningún valor estratégico, y en el momento del ataque la mayoría de sus defensas antiaéreas habían sido desmanteladas. Aunque la decisión de Churchill se trató de avalar con la justificación de que era necesario apresurar el final de la guerra (argumento similar al esgrimido por el presidente Harry S. Truman que ordenó el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki a principios de agosto del mismo año), los hombres y mujeres de conciencia consideraron que se trataba de una acción injustificada y cruel, de un crimen de guerra idéntico a los cometidos por los nazis.

En la celda

Es la esperanza del recuerdo, el lugar donde unos hombres, crueles, desnudan su memoria. Es allí donde el invierno no tiene fin, donde la canícula no conoce descanso, allí donde la voz del hombre, temeraria, desafía a la muerte.

La literatura: esa matemática imposible, esa vaga geometría indemostrable, esa extraña música hecha de silencios pronunciados, esa perversión del lenguaje.

Allí el pasado que no existió y que vislumbramos, el futuro que ya no podrá ser, el presente que perdura en un verso. Allí los crucifijos manchados de sangre, las oraciones del pedante, los avernos cotidianos y el generoso infierno de Dante; allí los que prefirieron escribir una página original antes que una página memorable.

A lo largo del tiempo una secta, más o menos irreal, ha ido creando pesadillas, dictando símbolos, anotando realidades. Sus fieles se turnan ante el papel como apóstoles frenéticos y ciegos. Las páginas que se han escrito igualan en número a las arenas del desierto y a las estrellas que intuye el astrónomo. Su memoria no conoce nombre, ni esquina, ni sufrimiento o gloria. Cada soldado de cada batalla podría adjudicarse, con derecho, una página escrita en su memoria.

Aquí, desde esta celda, repito incesante la memoria de mis antepasados, reescribo la historia de su estirpe, que es la nuestra, la de todos: a la vez infinita y minúscula. Aquí desde esta celda, los libros que me rodean no me salvan, me condenan.

Extraña secta la nuestra, que prefirió la sangre real de los libros a la ficticia sangre de la batalla, porque de la sangre derramada en el pasado ya no hay más que la que estos fieles copistas quisieron salvar en sus páginas. Y no hay más dolor, ni más caricia, ni otro poder o esclavitud que el encerrado en los libros. De nada valieron las intrigas, los asesinatos, el perdón o la gloria, de nada sirvió el odio o el amor: todo fue literatura.

La memoria de Leonhard Euler, las paradojas del mejor de los ingleses, la memorable desconfianza de Feyerabend, las historias que reescribieron la historia, los fríos poemas de Gottfried Benn, los delirios de Sade y sus razones, la muerte que regresa en cada libro o los versos desengañados de François Villon. La literatura, nadie lo ignora, es la memoria del tiempo. Ojalá que los que vengan mañana a ocupar esta celda no olviden su destino y su labor. Yo no conozco mayor libertad que esta servidumbre.

Formación de voluntarios internacionales 2006

Los interesados en realizar un voluntariado ya pueden informarse e inscribirse en los cursos que organiza Setem e InteRed.

En los trece años de historia de Setem en los Campos de Solidaridad, más de 5.000 personas de entre 21 y 40 años y de diversos ámbitos profesionales, han colaborado con esta organización para luego actuar por la sensibilización en nuestro país.

Su programa incluye un curso previo de formación en Madrid, en fines de semana, y estancias de 1 ó 2 meses con organizaciones locales de diferentes países del Sur conviviendo con una comunidad, residiendo con una de sus familias o en un local comunitario.

La formación que ofrece InteRed es similar y se imparte en 11 localidades: Santiago de Compostela, San Sebastián, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Madrid, Valladolid, Sevilla, Jaén, La Línea de la Concepción y Bruselas.

Los requisitos para los participantes son: tener más de 20 ó 21 años (la edad mínima varía según la organización), realizar el curso de formación completo y asumir los costes de formación, viaje, seguro y, si fuese necesario, alojamiento y manutención.

Los países de destino que ofrece Setem son Ecuador, Perú, El Salvador, Guatemala, Bolivia, Brasil, Nicaragua, Togo, India y Nepal. InteRed también ofrece la participación en uno de los 58 proyectos que desarrolla en 15 países de África, América Latina y Asia.

Tras el viaje, el voluntario se debe comprometer a participar en una reunión de reflexión sobre cómo convertirse en agente de cambio.

Infórmate en:

Campos de Solidaridad 2006 de Setem

IX Curso-taller de voluntariado internacial de InteRed

Interpretando a Kong, King Kong

King Kong aplasta a más neoyorquinos que Osama bin Laden, pero la muerte del gorila hay que llorarla con gran dolor. Las lágrimas del primate también serán abocadas forzosamente al lado del socavón dejado por las Torres Gemelas. En el relato parabólico, Bush es inevitablemente el director de la película dentro de la película, tan ajeno a cualquier análisis que no sólo menosprecia los riesgos del enemigo, sino que importa a los Estados Unidos el terror que estaba confinado en una geografía exótica. En el combate entre la condición humana y la simiesca, las dos quedan mal paradas en una historia que trasparenta las paradojas de la relación de fuerzas, la ternura que despierta el débil.

 

La familia Kong prefiere ejercer su poder desde la sombra, y sus miembros sólo se someten al público cuando son desafiados en su cado. En la biografía de King Kong que ha rodado Peter Jackson, el gorila tarda 70 minutos en aparecer. En cualquier otro biopic, este retraso se haría insoportable. Si el espectador no se exaspera es porque sabe perfectamente qué pasará cuando entre en acción. Las sorpresas están en el cómo, nunca en el qué. Nos encontramos ante uno de esos casos en que el making of es más interesante que la propia película, que parece ambientada en las ruinas de El Señor de los Anillos, y con la misma duración que la trilogía entera.

 

La aureola mítica de la película obliga a rastrear las metáforas sociales, a presentarla como un capítulo más de la guerra femenina contra la fuerza bruta. Toda mujer contemporánea ha tenido que combatir alguna vez con un King Kong. En cambio, la mayoría de hombres no se encontrará nunca ante una Naomi Watts, embelesada mientras el gorila liquida seres humanos hacia los cuales se le suponía un mínimo de simpatía. De la misma manera que ocurre en la película, hay mujeres que han pensado que podrían redimir a la bestia con cabriolas y juegos malabares, una ingenuidad que acaba a menudo con resultados fatídicos. Más difícil todavía, Peter Jackson aborda el dilema de ver a una mujer debatirse entre Adrien Brody y King Kong. Y si alguien piensa que la elección no admite discusión, imagine que se ha de tomar mientras le amenaza una manada de dinosaurios, un dato que trastoca la escala de valores éticos.

 

Y surge así una derivación absurda de King Kong, que acaba por convertirse en la más perfecta película de dinosaurios de la historia. La alegoría apunta aquí que las cosas no son nunca lo que parecen y presentan derivaciones inexplicables, aunque se suponía que la coherencia era una regla en los guiones de Hollywood. El mal protege al ser humano de cosas peores, aunque con frecuencia no se acierte a definirlas. Se ofrece así un curioso escalafón, que un enemigo de la política norteamericana aprovecharía para constatar que Saddam frenaba monstruos más peligrosos que él mismo.

 

Pese a todo, la familia Kong está más infiltrada por la puerilidad que por las aspiraciones filosóficas. El gorila más comercial del mundo y los gorilas del comercio mundial comparten el salvajismo rousseauniano. King Kong invierte el mito de Prometeo, ya que es la bestia quien desafía a unos hombres que se creen divinos. Estadísticamente, al menos. El monstruo paga cara su osadía y, antes de que Hollywood afronte la cuarta revisión del mito, se podría proponer la alternativa de una Queen Kong, que cogería de su mano a alguien parecido a Brad Pitt.

Por las barbas del profeta

Desde que al presidente George W. Bush se le ocurrió la “feliz” idea de invadir Iraq, la situación política en Palestina se ha radicalizado y ha originado una crisis sin precedentes con Irán. El mundo islámico se siente agredido por Occidente y, en este contexto, una pequeña chispa puede hacer que prenda un polvorín inmenso.

Lo que ha ocurrido con las caricaturas del profeta Mahoma publicadas en un diario danés y reproducidas por otros rotativos europeos es la constatación de una diferencia de valores, manifestada de manera inaceptable mediante la amenaza y el chantaje. Pero que la respuesta sea inapropiada no justifica la profundidad de la ofensa proferida. Aunque las creencias no sean compartidas no tienen por qué ser menospreciadas. ¿O es que incluso al español más ateo no le molestaría ver a la Virgen del Pilar caricaturizada de prostituta en la portada de un diario musulmán? El dilema entre libertad de expresión y censura, aplicado a manifestaciones injuriosas para credos diferentes, es falso; la censura se aplica a informaciones relevantes para quien las recibe o a manifestaciones artísticas confrontadas con los usos cotidianos hasta constituirse en vanguardia. Pero si la ofensa consiguiente al uso de la libertad afecta a más de mil millones de personas, el respeto por la diferencia debe aconsejar una prudencia y una moderación que sería insensato establecer como censura. Para la convivencia entre culturas diferentes en tiempos históricos desiguales hace falta una gran corriente de diálogo que permita construir síntesis conciliadoras. La intransigencia también lo es cuando se quiere insistir en el ejercicio de un derecho legítimo en el cual las consecuencias son desastrosas para todos.

Arrebato artístico

Pierre Pinoncelli ha sido condenado por la justicia francesa a 3 meses de prisión y a pagar 214.000 euros por haber roto un orinal a martillazos, y es que no se trata de un orinal cualquiera, sino de uno muy especial, el que Marcel Duchamp hizo pasar por una obra de arte, y que presentó en una exposición con el título Fontaine. Fue rechazado por impúdico y entonces asumió la defensa argumentando que un orinal no tiene nada de inmoral, incluso se exponen en los escaparates; y el hecho de que el artista lo haya modelado o no, es indiferente, lo que cuenta es que lo ha escogido, porque así pierde la utilidad de objeto ordinario y es elevado a la condición de obra artística.

 

Como se ve, Fontaine tiene en la historia del arte un papel análogo al del lema: “Si Dios no existe, todo está permitido” en la ética, y por eso fue a parar al Centro Pompidou, donde continúa, porque el martillo de Pinoncelli sólo lo ha resquebrajado. No hay, como podría suponerse, ningún rechazo de la deriva artística iniciada por el dadaísmo, sino que el reo, que ya tiene 77 años, ha justificado su acción como un homenaje al espíritu dada. Menudo coraje. Lástima que se le haya pasado por alto la lección previa del arte contemporáneo. Todo está permitido, sí, pero sólo al primero que lo hace corresponden la fama y el dinero. Los epígonos no están invitados a la fiesta.

Child line

Los menores que viven en las calles de la India y que tienen algún problema pueden llamar gratuitamente, a cualquier hora del día y de la noche, al teléfono 1098 en busca de consejo y ayuda. Al otro lado de la línea le responderá desde la sede de alguna ONG de apoyo a la infancia otro chaval que vive en la calle y que ha recibido la formación necesaria para este trabajo. Él le pondrá en contacto con entidades sociales o con servicios del Gobierno donde le pueden atender.

El llamado “teléfono de la infancia” (Childline) se puso en marcha hace unos años en Bombay, pero su éxito fue tan grande que el Gobierno del país decidió apoyarlo y extenderlo a otras ciudades de la India para dar apoyo a los 48 millones de niños y niñas que viven en las calles.

Por su parte, la policía, los hospitales, las corporaciones municipales y los centros sanitarios de las ciudades en las que funciona el ‘teléfono de la infancia’ se comprometen a atender a los chicos que lo necesiten y a concienciar a sus trabajadores sobre los derechos de estos menores. Desde que el proyecto se puso en marcha, cientos de policías se han formado para aprender a tratar mejor a los niños de la calle y ofrecer una imagen más humana que anime a los menores a pedirles ayuda.

El “teléfono de la infancia” funciona desde hace nueve años en la ciudad de Bombay. En sólo dos años, atendió más de 10.000 llamadas y dio asistencia directa a más de 3.700 niños. En la actualidad, este servicio gratuito, además de en la India, funciona en otros países. Tras esta iniciativa se encuentra Jeroo Billimoria, una mujer nacida en Bombay y comprometida con las personas que viven en las calles de la India y, en especial, con los más pequeños. La iniciativa de Billimoria empezó a hacerse realidad y a consolidarse gracias al apoyo de Ashoka, una organización que apoya a emprendedores sociales en todo el mundo.

Visita la web del teléfono de la infancia  Conoce Ashoka y colabora con ellos como voluntario o con una aportación económica

Pretextos

En el mundo hay 442 instalaciones nucleares operativas y 22 en construcción, es lo que asegura la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). El país con un mayor número de reactores operativos es Estados Unidos, con 104, después le siguen Francia (59) y Japón (54). Han sido muchas las tragedias nucleares sufridas durante el siglo XX. En agosto de 1945, la ciudad japonesa de Hiroshima recibió el primer bombardeo nuclear de la historia. Tres días más tarde, el ejército norteamericano lanzaba otra bomba nuclear sobre Nagasaki. En los dos ataques murieron más de medio millón de personas.

 

El primer accidente de importancia en una planta nuclear se produjo en marzo de 1979, como consecuencia de la fusión parcial de un reactor de la planta de Three Mile Island en Harriburg, Pensilvania (USA).

 

Pero el accidente con peores consecuencias fue, sin duda, el de la central de Chernobil, en 1986. Ucrania, entonces una república soviética, padeció el incidente nuclear más grave de la historia. Cuando el cuarto reactor superó 100 veces el límite permitido, se declaró un incendio y se expulsaron al exterior ocho toneladas de combustible radiactivo tras una doble explosión. Hubo más de cinco millones de personas afectadas.

 

En 1968 se acuerda el NPT, el Tratado de No Proliferación Nuclear, que restringía la posesión de armas nucleares únicamente a cinco países: Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Soviética, hoy Rusia, y China. Aunque se sospecha que países como Israel, Pakistán, Corea del Norte, India y algunos más han llevado a cabo ciertos ensayos nucleares. El tratado ha servido, pues, para que proliferen. Y ahora, paradojas de la vida, es Irán, la pequeña hormiga atómica, el que está en el punto de mira de los países más atómicos.

Dándole al ábaco

Lo confieso, no entiendo mucho de economía y por eso es posible que lo que vaya a escribir sea erróneo. Aunque no hace falta ser una lumbrera en números para descubrir que las cuentas no cuadren. Y es que la reforma fiscal que ha presentado el Gobierno me parece un despropósito de medias contradictorias e impropias de un partido que se autodenomina progresista.

 

Puede resultar positivo, al menos es práctico, unificar la tributación de las rentas del capital, por aquello de simplificar el impuesto. Sin embargo, la fórmula elegida ya no la veo tan acertada. El nuevo sistema fiscal favorece al especulador y penaliza al ahorro tradicional. Por ejemplo: si alguien compra unas acciones bursátiles y las vende al día siguiente, pagará por las plusvalías obtenidas bastante menos que antes, pero una persona que venda su piso después de veinte años, para comprarse otro, tributará más.

 

Tampoco es muy justo que una familia numerosa con unas rentas medias tenga que pagar más impuestos, mientras que un soltero con ingresos altos abonará menos en su factura fiscal.

 

La sensación que tengo es que Solves no se ha quebrado la cabeza y ha hecho una reforma fiscal para que le salga lo más barata posible y que el coste final no se dispare en exceso. Lo que doy a uno se lo quito a otro, aunque tenga media docena de hijos, porque las arcas públicas no están para dispendios. España va mejor que nunca, de manera que se suprimen paulatinamente las deducciones, seguimos tributando muy por encima de la media de la UEA y las inversiones merman, sobre todo en Investigación y Desarrollo.

PaperPC

PaperPC

En la papelería de la que soy cliente habitual me he encontrado con una sorpresa: PaperPC. A simple vista parece una libreta de espiral: tapa de cartón, papel suave de vitela… Formato A4, A5, B7 y A7. Sin embargo, las páginas contienen unos diminutos puntos negros que forman una trama, sobre ella un bolígrafo digital, que dispone de una microcámara, memoriza los movimientos que realiza la punta encima de la hoja, como dibujos, textos o acciones. La gracia del invento está en que todo cuanto se escribe o dibuja en el papel se vincula con el ordenador, es decir, cualquier cosa que figure en la libreta se puede guardar o comunicar al ordenador en tiempo real.

 

Desde cualquier lugar, en cualquier momento, por correo electrónico, fax, SMS o MMS, a través de un teléfono móvil equipado con Bluetooth o el ordenador (cable USB) se pueden enviar tus notas o tus croquis a la persona que desees. Basta con seleccionar una casilla como “correo electrónico”, “fax” o “MMS” en el teclado inteligente de la solapa. Todo lo que escribas o dibujes se almacena automáticamente en MyNotes, tu espacio de trabajo personal protegido en Internet. En cada conexión se actualizan la nuevas funciones y mejoras de la libreta. Por si esto no fuera suficiente, pueden transcribirse fácilmente las notas escritas: resúmenes, apuntes de clase, ideas brillantes… en texto mecanografiado gracias al motor de análisis inteligente de la escritura.

 

Ya no hace falta ir por la vida con el portátil a cuestas, basta con una libreta, casi idéntica a las habituales, un bolígrafo digital y un teléfono móvil.

 

Más información en:

 

http://www.clairefontaine-paperpc.com/mynpublic2/html/es/index.html

Sin rumbo

De la jugada maestra de CIU, mediante la cual ha recuperado de sobra el poder político perdido en las últimas elecciones, tendría que aprender el Partido Popular, que ha extraviado el rumbo en una marejada extremista, de formas crudas, groseras, frontales y catastrofistas en la que ejerce como oposición y se está cerrando toda vía de participación en la política estatal, y no digamos en la catalana. Participación que, por descontado, merece la gran base social a la cual representa.

Por el contrario, la actual cúpula de la derecha española, que bien podría tener los días contados por su impericia a la hora de defender los intereses que su mundo le encomienda, parece haber perdido la brújula, exhibiendo una impotencia tan severa como conmovedora, ha incurrido en el disparate de proponer un referéndum de iniciativa popular para seguir generando tensión con el Estatuto, aunque de una forma más bestia. Pues es ilegal lo que Rajoy propone, ya que la Constitución, a la que tanta devoción profesa, se encarga de discernir qué cuestiones pueden someterse a consulta pública o no, sobran más comentarios sobre el asunto que los mencionados acerca de la pérdida del norte y la impotencia, pero esta actitud enfervorecida y convulsiva revela el mar de fondo, la clave de la crisis por la que, debido a sus errores, atraviesa el principal o único partido de la oposición. En vez de abordar la realidad tal y como verdaderamente es para fundamentar sus críticas y construir alternativas propias, el PP se inventa la realidad y espera, encima, que ésta se adapte por entero a su invento.

Y la realidad, que el pragmático Piqué entrevió enseguida, es que la reforma del Estatuto, tal como ha quedado después de las negociaciones, es perfectamente asumible por su partido, salvo que éste se empecine en tomar un camino rápido hacia la secesión, ya que, la unidad de España no corre peligro, sino que parece que el PP se encarga, con su actitud, de que este riesgo exista.

Siempre se puede aprender alguna cosa de los demás, pero la derecha española de la catalana, una barbaridad.

Roma

Sobre la fundación mítica de Roma existen dos versiones, una que la atribuye a Eneas y otra a Rómulo. A principios del siglo II a. de C. ya se perfilaba la versión combinada de ambas historias, según la cual Eneas llegó a Italia desde Troya y estableció las bases del poder romano, y Rómulo fundó su actual emplazamiento en el Lacio. La antigua Roma se extendía sobre las siete colinas cuyos nombres ya son inmortales: Palatina, Aventina, Capitolina, Quirinal, Viminal, Esquilita y Celia.

Ascanio, hijo de Eneas, viendo que la ciudad creada por su padre se había quedado pequeña, decidió durante su reinado fundar otra, que llamó Alba Longa. Eneas tuvo otro hijo con Lavinia al que llamó Silvio. Después de Ascanio reinaron trece reyes en la ciudad de Alba Longa, heredera del espíritu de Eneas, y el primero fue precisamente Silvio, hermanastro de Ascanio e hijo del héroe troyano. Pero estaba escrito que ésta no era la ciudad a la que los dioses habían concedido gloria inmortal.

El último rey de Alba Longa fue Numitor, que tenía una hija llamada Rea Silvia. Amulio, hermano de Numitor, tramó una conspiración para obtener el poder y encarceló al soberano. A su hija la destinó a ser una virgen de por vida, consagrándola a la diosa Vesta: de esta manera nunca tendría un descendiente que pudiera vengar a su abuelo. Sin embargo, Marte, dios de la guerra y gran divinidad de los romanos, sedujo a Rea Silvia y ésta concibió de él dos gemelos. El usurpador Amulio, intuyendo su ascendencia divina, resolvió poner a los niños en una canasta y arrojarla al río Tíber para que murieran ahogados. Pero la Providencia guió a los gemelos a la ribera, en un lugar en el que el río formaba varios meandros. Allí, las aguas depositaron suavemente la improvisada cuna. Los niños, cuyo destino prodigioso ya se podía atisbar, fueron alimentados por una loba que merodeaba por los alrededores, enviada por Marte para socorrer a sus vástagos, hasta que un pastor, Fáustulo, los encontró y los recogió. Fáustulo los crió junto con su esposa, y les puso por nombre Rómulo y Remo. Ellos habrían de forjar la leyenda de Roma junto con aquella loba que los crió. Cuando los gemelos llegaron a la edad adulta, cumpliendo su destino heroico, marcharon contra Alba Longa a la cabeza de un ejército, destronaron al usurpador Amulio y liberaron a su abuelo Numitor. Pero en vez de quedarse en Alba y heredar el trono, Rómulo y Remo, siguiendo los designios divinos, decidieron fundar con sus partidarios una ciudad allí donde fueron amamantados de niños por una loba y recogidos por su padre adoptivo Fáustulo. Llegaron al lugar en cuestión y se dispusieron a trazar los muros de la futura ciudad. Pero pronto comenzó una discusión entre los dos hermanos. Parece que Rómulo quería construir el muro sobre la colina Palatina y Remo prefería la Aventina. Otros cuentan que Rómulo trazó con el arado la línea de los muros de la ciudad y proclamó solemnemente que cualquiera que tratara de cruzarlos sin su permiso moriría en el intento. Entonces Remo, bien como desafío, bien como broma, o simplemente por despiste, cruzó la línea. En todo caso, el resultado de la disputa es bien conocido: Rómulo mató a Remo y quedó como único rey de Roma, a la que llamó así siguiendo su propio nombre. De esta forma nació Roma, fundada sobre un crimen entre hermanos: un pasado que marcó a los romanos y que tuvieron que expiar participando en muchas y muy cruentas guerras. Se da tradicionalmente como fecha de la fundación de Roma el día 21 de abril de 753 a. de C. Los romanos computaban el tiempo desde entonces en relación con esta fecha mítica, ab urbe condita (desde la fundación de la ciudad). Plutarco contó con detalle la vida de Rómulo y sus legendarias hazañas.

Arquitectura de las palabras

“Arquitectos sin Fronteras” ha emprendido una campaña que promueve la reflexión y la participación social partiendo de las palabras, su escritura y su lectura.
Según el escritor Juan José Millás: "todo el mundo sabe qué hacer con las palabras, pero no tiene ni idea de lo que las palabras hacen con nosotros". Probablemente con esta campaña obtengamos muchas pistas sobre qué es lo que realmente hacen las palabras con nosotros.
Con un estilo literario directo y ameno, la campaña “Arquitectura de las palabras” reflexiona sobre lo más perverso del lenguaje, que, por ejemplo, se utiliza en el ámbito de la solidaridad:
La solidaridad es hoy un término de uso superlativo: anclado en el espacio de lo políticamente correcto, a veces toma forma de condimento hueco, de perfil bajo. Intencionalmente o no, se olvida que la solidaridad se asienta sobre la noción previa de una justicia social basada en el cumplimiento y promoción de los derechos humanos.
Sobre el lenguaje de la política:
Cándido pensaba que la democracia está casi rellena, que el ejército es sinónimo de vitalidad nacional y que la pobreza es un terrible desarreglo sin causas ni razones concretas. Creía que las autoridades trataban de resolverla, y que el problema, aunque prioritario, sobredimensionaba sus buenas intenciones.
A cerca de las palabras que se utilizan en publicidad:
"Si necesitas dinero urgentemente, no dudes en llamarnos". Anuncio para captar prostitutas.
Sobre lo que hacen con nosotros las palabras que se publican y emiten en los medios de comunicación:
Sintonizando una tertulia radiofónica oigo hablar de "bandas de moros ilegales" como si tal cosa. Tiempo antes, sentado frente al televisor escuché que el inmigrante "ilegal" es "el que va contra la ley". Por un momento, pensé que quien dijo tal aseveración seguiría definiendo "el español ilegal es...", pero vinieron los anuncios.
Y, sobre todo, la campaña muestra gran parte del vocabulario armado de la guerra:
Los aliados tienen:
Ejército de Tierra, Aire y Armada
Directivas de Información
Informes de prensa
Los iraquíes tienen:
Maquinaria de guerra
Censura
Propaganda
El autor del proyecto, Jesús Barcos, es un periodista que ha desarrollado su carrera en el ámbito de las ONGD y la cooperación al desarrollo. Él nos propone una campaña está abierta a las aportaciones de todos.

Chuches, dulces con personalidad

Figuras de goma de todas las formas y colores, con sabor ácido o dulce, las chucherías se consumen a toneladas. La empresa Haribo produce este tipo de golosinas que encantan a los niños, y a los no tan niños, y exporta sus productos a medio mundo, adaptándose a los peculiares gustos de cada país.

En Estados Unidos agradan los sabores extremos, las cosas muy ácidas, muy picantes o tan dulces que nosotros no podríamos tomarlas. También allí los colores de las figuritas de goma son más chillones. Los ositos son de rojo vivo, verde venenoso o amarillo limón. Sin embargo, en Alemania los colorantes empleados han de ser naturales y, por tanto, el color es más pálido.

A los alemanes les gustan las gomas de sabor áspero, con aroma a vino. En el sur de Francia, en cambio, las chucherías multicolores no sólo tienen que ser dulces, sino que han de tener aroma a naranja.

Por Alemania y Francia pasa un ecuador del regaliz. En el sur de Europa, incluidas Baviera y Austria, casi no se consume regaliz. Cuanto más cerca se está del mar del Norte, más fuerte sabe el paloduz negro. En el norte no sólo cambia el sabor, también las formas son diferentes. Los daneses consumen gominolas con las figuras de sagas nórdicas como los troll.

En Reino Unido, las chucherías no pueden tener nunca un aspecto tierno, deben ser raras y feas. Entre las preferidas se encuentran los ojos de diablo de color fosforescente, los pies o las orejas de goma de tamaño natural y con sabor a fruta y los vampiros de regaliz.

La fábrica Haribo produce cada día 70 millones de ositos de goma. Sólo en Alemania se consumen tantos ositos anualmente que si se colocaran en fila uno tras otro darían tres veces la vuelta a la Tierra. Pero no en todo el mundo se aprecian estos dulces animalitos. En Corea no se venden porque allí el oso es un animal sagrado. En otros países el problema no es el oso, sino el cerdo que contiene. Y es que los ositos se fabrican con gelatina de cerdo, por eso en la producción que se destina a los países árabes se emplea gelatina bovina.

En Alemania, las golosinas son también una cuestión religiosa. Cuando una Navidad se comercializó una cuna con Niño Jesús comestible, la Iglesia católica protestó, y Haribo tuvo que retirarla del mercado. En cambio, a nadie le ofenden los diablillos.

En Dinamarca, Reino Unido y Austria tienen mucho éxito los productos especialmente repugnantes: erizos atropellados, pañales sucios, pedos de perro o mocos de colores gozan de una enorme aceptación. Y es que no hay nada que no se pueda moldear con goma de sabor a fruta o con regaliz.

Libros de autoayuda

Por ingenuos que parezcan sus planteamientos, los libros de autoayuda viven un boom. Fish, la eficacia de un equipo radica en la capacidad de motivación. Winner, el triunfador no nace, se hace. La paradoja, la verdadera esencia del liderazgo, La ley de Murphy, Más Platón y menos Prozac, Cómo alcanzar la perfección. Cómo generar grandes ideas, Aprenda a organizarse... Estas obras ofrecen remedios para casi todos los problemas.
Se acusa a los autores de libros de autoayuda de ser unos listillos en busca de dinero fácil, de vender como panacea unas ideas que están incluidas en el sentido común más elemental. Quién sabe cuántos lectores han logrado triunfar, ser líderes, ser perfectos, dejar de fumar, curarse una depresión, hacerse millonarios... gracias a estos libros, pero las ventas siguen subiendo.

Los libros de autoayuda son un engañabobos, cualquier persona medianamente inteligente sabe que la solución a sus problemas no está entre unas páginas adobadas de filosofía barata y buenas intenciones que prometen el oro y el moro. Los grandes retos que nos plantea la vida, las dificultades que hemos de superar constantemente, dependen de multitud de circunstancias personales y ambientales, y resulta imposible que puedan recogerse en un libro de planteamientos tan genéricos que no contempla las particularidades de cada individuo.

Triunfar en los negocios no es igual de sencillo para un obrero en paro que para un economista de Wall Street, para una persona que vive en Suecia o para otra que vive en una mísera aldea de Guinea, no todos tenemos las mismas posibilidades y las mismas capacidades para llegar a idéntica meta. Estos libritos hacen que cualquier objetivo parezca fácil de alcanzar y esto es bueno, infundir ilusión y esperanza en alguien que se siente hundido o abrumado por sus desgracias puede ejercer un efecto positivo en el lector, aunque a la vez puede dejarle frustrado cuando ese dorado trofeo que le prometieron se queda en un espejismo.

La sonrisa de George

La sonrisa de George

Miro el reloj. Tres horas por delante. La clausura en este sucio cubículo resultaría mortal de no ser por su sonrisa. Un balance que no cuadra ni a tiros. Facturas que vencen. El teléfono y una voz de pito que reclama solución inmediata a su problema. Sólo su sonrisa me redime de la condena del pluriempleo. Clientes que repiten una vez, y otra, y otra, y otra… la misma canción. Las saetas que se mueven a cámara lenta. La impresora que se come el papel y lo escupe chorreando tinta. El jefe de morros porque los impagos de este mes torpedean las ganancias de la empresa. Los compañeros calcinados por las exigencias de unos y otros. Y esa sonrisa cómplice y compasiva iluminando mi tenebroso universo. ¿Entiendes ahora por qué llego a la noche tan cansada? La sonrisa se ensancha. ¡Ah…! Sin esa sonrisa de ánimo, el infierno sería aún peor. No sé qué haría sin ella. Sin la sonrisa de George (Clooney).

Walter Benjamin

Finales de septiembre de 1940. El prófugo alemán Walter Benjamin cruza de forma ilegal los Pirineos huyendo del nazismo. Los alemanes han anulado la resistencia francesa y se ha producido lo impensable: Hitler pasea en un coche descapotable por los Campos Elíseos. Parece que la Whermacht sea invencible y vaya a conquistar el mundo entero.

Benjamin es judío, marxista alemán y librepensador. Demasiados títulos credenciales para sentirse seguro en una dictadura fascista que acaba de instalarse por la fuerza de las armas en la República francesa. Por eso huye. El grupo clandestino llega el 26 de septiembre a Portbou (Girona), al otro lado de la frontera. El pueblo que encuentran ofrece un paisaje de casas destruidas por los bombardeos franquistas durante la Guerra Civil española, en parte por el tristemente famoso acorazado Canarias.

La frontera entre el estado español y el francés se ha abierto hace poco, justo cuando el ejército alemán llega a Cervera de la Marenda. Los soldados de la Whermacht pasean por las calles con sus Mercedes y asustan a los niños pequeños con sus botas altas, todavía hoy algún adulto recuerda el estremecimiento que le provocaban aquellas botas. Los alemanes venden a comerciantes barceloneses objetos confiscados, es decir, robados, en el estado vecino, es una forma más de estraperlo. Quedan un millar escaso de habitantes, vigilados por las IV División de Requetés de Navarra, que construyen nidos de ametralladoras en la costa, en lo que pomposamente se denominó Línea Gutiérrez, y los escasos habitantes que todavía viven en el pueblo, tienen más familiares prófugos en el otro lado de la frontera que en este lado.

El que después fue considerado precursor de los movimientos estéticos de los años 60 del siglo XX, ha sido conducido a Portbou por Lisa Fitkko, miembro de la resistencia en Portvendres. Benjamin pide hospedaje, junto con la alemana Henny Gurland y su hijo de 16 años, en el hostal de Francia, próximo a la actual Rambla. Está agotado por la marcha a través de caminos de montaña. Padece del corazón y necesita descansar. Le conviene recuperar fuerzas porque su meta es Lisboa, y de Lisboa, los Estados Unidos. Al día siguiente, lo encuentran muerto en su habitación. ¿Qué sucedió aquella noche? Nadie lo sabe con certeza. Antes de ir al hostal, el prófugo se presenta en la aduana de Portbou. Allí las autoridades franquistas le comunican que dispone de 24 horas para abandonar el territorio español. ¿Cómo es posible si llevaba un visado norteamericano? Desde el encuentro de Serrano Suñer, mano derecha de Franco, con Ribbentropp, ministro nazi de Exteriores, las condiciones de paso se han endurecido. Y Benjamin es un apátrida, Berlín le había retirado la nacionalidad al ser judío y huir del país. La vuelta al estado francés significa la muerte.

Según el libro “Para Walter Benjamin”, editado en 1991 por la Asociación de Instituciones Culturales Independientes de Alemania (ASKI), esta presión es la que hizo que se suicidara de una sobredosis de morfina. Exactamente la misma morfina que se utilizaba para combatir el dolor físico y que ya era en él una adicción. Fitkko asegura en sus memorias que la madrugada del día de la muerte de Benjamín, éste le llamó a su habitación y le dijo que había tomado morfina para matarse, pero que no se lo comentara a nadie.

Hay personas que opinan de otra manera. El que entonces fuera un joven camarero en la cantina de la estación, Simó Granollers, cree que fue asesinado. “Escuché muchas conversaciones de inspectores de la policía y agentes de aduanas, ya que la estación era el centro neurálgico del pueblo, y todo el mundo decía que los alemanes habían matado a un compatriota”, asegura Granollers. Y recalca que no se le hizo la autopsia al cadáver y que fue enterrado rodeado de misterio. Hay que pensar que el misterio era tan grande que la identidad del apátrida se conoció en Portbou diez años después de la muerte. Por si eso no era bastante, los miembros de la GESTAPO instalados en el pueblo desplegaron aquellos días una actividad inusual. Se habla de un saco extraño que metieron en el maletero de un coche.

En el archivo parroquial de la Iglesia de Santa María, figura que el escritor alemán recibió la extremaunción antes de morir y fue enterrado en un cementerio católico. Walter Benjamin era judío, marxista y librepensador, ¿cómo pudo confesarse con un sacerdote católico antes de morir? El posible que el padre Freixes deseara que se le enterrara en sagrado, y no como a los animales, en cualquier lugar, fuera del cementerio. La cartera de piel que Benjamin protegía a cualquier precio, llena de documentos, seguramente con su última obra, aparece vacía. Fitkko fue la encargada de destruir los papeles, ¿o se los quedó para protegerlos? Benjamin muere el día 27, víctima de una hemorragia cerebral, pero en el registro de defunciones figura el 26. Los historiadores favorables al asesinato dicen que los nazis querían evitar un mártir. Los que abogan por el suicidio defienden que fue Fitkko quien borró pruebas comprometedoras.

Reales o imaginarios, los misterios de Benjamin todavía dan mucho que hablar. Entre tanto, el antiguo pueblo fronterizo vive pendiente de que se cree una fundación que no termina de hacerse realidad. Existe un monumento a Benjamín cerca del cementerio, un frío pero evocador espacio de hierro y tragedia. El Ayuntamiento dispone de un fondo fotográfico que recopila informaciones sobre el filósofo y el pueblo. Las autoridades españolas no han sabido potenciar a este personaje de renombre internacional, y algo se podría hacer para mantener vivo el espíritu que personifica a tantas víctimas, a tanto dolor que camina a caballo entre las absurdas fronteras que levantamos los humanos.

Realidad y realismo

La guerra preventiva siempre exige una manipulación máxima de las circunstancias antes de que las crisis aparezcan, así se frenan las amenazas antes de que lleguen a ser extremas. Ésta es la teoría. Hace poco nos hemos enterado de la existencia de prisiones secretas norteamericanas, de las torturas que se practican en ellas, del transporte clandestino de prisioneros por Europa y de la violación masiva de la privacidad que el Gobierno de Estados Unidos lleva a cabo con absoluta impunidad. Y, en cambio, el escándalo se ha minimizado con una habilidad asombrosa, con una facilidad que no se explica sin la complicidad, por ejemplo, de la Unión Europea. Era de esperar que esto ocurriera después de practicar durante años la guerra preventiva, no sólo en Oriente, sino también en Sudamérica y en la Europa del Este. La violencia preventiva es la expresión clásica de la filosofía imperialista. Es decir, lo que algunos analistas denominan: el retorno del fascismo por acción del capitalismo mundial.

Es de esta manera como Estados Unidos, pese a las críticas, ha conseguido fabricar la realidad antes de que la realidad comenzara a funcionar en las rotativas y en las cámaras de televisión.

El gobierno de Bush ha sido totalmente realista en la defensa de sus intereses y ha cuidado su montaje hasta en los más mínimos detalles. Bien sabemos que el realismo es una construcción ideal definida por selecciones temáticas y por restricciones formales y estéticas. No existe otra opinión pública que la publicada, ni más ideas que las idealizadas. Qué desencanto descubrir en los libros de historia del siglo XXII que el terror del siglo XXI era una cuestión de realismo y que el terrorismo no era más que una estética, un estilismo de los poderosos. Una novela rosa. Más bien roja, como la sangre.

P.D.: Merece la pena conocer la opinión de un experto en el tema. “El terrorismo internacional no existe”, artículo escrito por el general Leonid Ivashov, vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos.

http://www.voltairenet.org/article133545.html

El cerdo de San Antonio

El día 17 de enero se celebra la fiesta de San Antonio. En esta fecha se mata el cerdo y es una de las razones por las que, a partir de fines de la Edad Media, el santo aparece siempre acompañado de este animal. En realidad resulta paradójico ver que un cerdo acompañe a un santo del Paraíso. La Biblia y el Corán no le dieron ninguna oportunidad a este animal y le infligieron los máximos tabúes. El cristianismo, en su condición de heredero de la Biblia, tendría que haber seguido al judaísmo en este aspecto, pero no fue así. El cerdo se convirtió entonces en un elemento de discordia entre el judaísmo y el Islam por una parte y el cristianismo por la otra. La mitología del cerdo es, sin embargo, una de las más apasionantes que puedan darse. Ante todo lleva a reevaluar los juicios perentorios emitidos acerca de este animal como consecuencia de los tabúes religiosos del judaísmo. Además, obliga a reconsiderar la figura mítica del porquerizo de quien San Antonio podría ser una metamorfosis mítica.

Esta figura aparece tanto en los poemas homéricos, con los rasgos de Eumeo, porquerizo de Ulises, como en las antiguas leyendas célticas, con los rasgos de Tristán, el porquerizo del rey Marcos de Cornualles. Esta figura da testimonio de una función notable: el porquerizo no es un lacayo encargado de una tarea servil, sino que, por el contrario, es un funcionario real responsable de tareas privilegiadas y estimadas. Es por ello que el santo acompañado por un cerdo se aproxima más a una gran figura iniciática que a un paria. Aunque en los textos hagiográficos más antiguos no hay ningún elemento que explique la presencia del cerdo junto a San Antonio, cabe preguntarse si este animal no tomó el lugar del centauro y de la cabra, mencionados junto a San Antonio por San Jerónimo. Por otra parte, existe un texto galés de la Edad Media en el que Merlín vive acompañado por varios cerditos, y esos animales llegaron a ser los confidentes del adivino. Esto confirmaría a priori la existencia de un vínculo privilegiado, exclusivamente en la cultura céltica, entre un cerdo y un personaje inspirado por una divinidad (cristiana o pagana). Al hacer de San Antonio un guardián de puercos, el cristianismo no hace más que transferir las antiguas creencias del paganismo indoeuropeo.