La noche de 21 al 22 de octubre de 1879, Thomas Alva Edison, uno de los más grandes inventores de todos los tiempos, consiguió que una lámpara de incandescencia estuviera encendida 40 horas seguidas. Durante aquellas largas horas, Edison estuvo despierto junto a su invento para comprobar que todo funcionaba correctamente. Cuando acabó el experimento y la lámpara se apagó, el inventor pudo descansar con la seguridad de haber creado uno de los grandes inventos de la humanidad: la bombilla.
El año 1878, Edison tenía 31 años y una idea le rondaba por la cabeza: ¿Es posible construir una luz eléctrica mediante un hilo incandescente? Sabía por los libros de física que la corriente eléctrica cuando pasa por un conductor lo calienta, el problema era encontrar un hilo conductor que se calentara hasta un alto grado de incandescencia sin fundirse. Edison era tozudo y se regía por el principio que reza: El éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración. Con santa paciencia, fue probando todo tipo de materiales... Todos fallaban. Finalmente, pensó en el carbón. Cogió un hilo de algodón, lo carbonizó, lo metió en una bombilla a la que había extraído el aire para que no se quemara, la cerró herméticamente, empalmó los extremos con los polos de un generador de electricidad y encendió la primera luz.
Las bombillas llevaban al principio un filamento de carbón, hoy el filamento es de tungsteno y se enciende en una atmósfera de gas noble, que eleva la cantidad de luz producida y disminuye la tensión de evaporación a la temperatura de funcionamiento: (2.500-3.000ºC). La técnica ha mejorado, pero el invento sigue siendo el mismo y forma parte de nuestras vidas.
La tragedia de las democracias modernas consiste en que ellas mismas no han logrado aún realizar la democracia", afirmó Jacques Maritain hace más de medio siglo.
La humanidad ha caído en manos de una elite compuesta por unos diez mil banqueros, industriales, comerciantes y políticos profesionales, que usan los recursos del planeta y los frutos de nuestro trabajo en beneficio propio. Más de 6 mil millones de seres humanos viven prácticamente fuera de los beneficios de la sociedad global, el 84 % de la riqueza mundial es gastado por los mil millones de habitantes del Primer Mundo y apenas el 16 % de la riqueza mundial queda para el 80 % restante.
Una de las claves del éxito del neoliberalismo es la separación entre democracia y economía. En aras de la aplicación de este modelo de dominación, los temas económicos han sido excluidos de la agenda democrática y se han convertido en la nueva ciencia del poder, en el control reservado de los expertos, de los tecnócratas. La escisión permitió romper con la concepción de la política entendida como poder popular, con lo cual se vació de contenidos la democracia formal conquistada después de tantos años de autoritarismo.
El nuevo autoritarismo es más sutil y se escuda detrás de procesos electorales y de sistemas representativos, en cuyo marco se busca que no estén a debate ni el modelo en su conjunto ni las decisiones económicas mediante las cuales éste se construye y se reproduce. Además de haber expulsado del debate la posibilidad misma de una democratización económica es decir, las ideas de socialización de la riqueza y de autogestión el neoliberalismo procura mantener fuera del alcance de las formas democráticas toda decisión relevante de carácter económico.
Como contrapartida, distintas formas de resistencia al neoliberalismo cuestionan este patrón, y brotan múltiples intentos de romper el cerco y de promover formas de democracia participativa que permitan una incursión en el territorio reservado de los poderosos.
La democracia participativa es un paso adelante de la democracia representativa en la evolución de la democracia como concepto perfectible: es la democracia protagonizada por los ciudadanos.
La democracia representativa, al uso en los países avanzados democráticos, es un mecanismo exclusivo y excluyente, configurado por los partidos políticos y sus intereses sectoriales e ideológicos, únicos actores que llenan la escena político-institucional en la actualidad.
La democracia participativa no es la democracia directa. Los instrumentos de democracia directa incorporados en algunos textos constitucionales son mera demagogia porque son escasos o impracticables. Su ejercicio depende de la voluntad de los agentes vigilantes de la democracia representativa.
Las leyes políticas en vigor son claro exponente de las reservas y desconfianzas de dichos agentes, convertidos en legisladores, contra medios de democracia directa que, de existir y funcionar, les obligarían a compartir sus competencias con los ciudadanos.
La democracia participativa implica fomentar las vías y los medios para convertir a los ciudadanos y sus grupos en agentes políticos directos, al margen, pero junto a la acción política de los partidos políticos.
La democracia participativa es un sistema que no interesa a la clase política actual ni a millones de ciudadanos desencantados y hartos de que sus gobernantes les tomen el pelo y usen su voto como carta blanca para hacer lo que quieran durante el tiempo que dura su mandato.
El escudo de Aragón aparece por primera vez con su configuración actual en la portada de una Crónica de Aragón que escribe para Fernando el Católico el fraile Gauberto Fabricio de Vagad y se edita el año 1499; se reconoce oficialmente en el año 1612 mediante acuñaciones de monedas y en los escudos de la Diputación General de Aragón; el año 1921 resultó aprobado, según precepto, por la Real Academia de la Historia y en 1978 se incorpora como símbolo oficial de Aragón a través del Estatuto de Autonomía Aragonesa.
El escudo de Aragón está constituido por cuatro cuarteles. En el primero figura la Cruz de Sobrarbe sobre una encina y representa el antiguo reino de Sobrarbe, situado en el Alto Cinca. En el segundo cuartel aparece la Cruz de Iñigo Arista y recuerda a la primera dinastía de reyes de Aragón, que habitaban en el Valle del Ebro, en las sierras del sistema Ibérico y en los somontanos. La Cruz de San Jorge destaca en el tercer cuartel y rememora la victoria de las tropas cristianas, guiadas por Pedro I el año 1096 contra el ejército musulmán en la loma del Alcoraz. El último cuartel representa el Aragón moderno en las barras que constituían el senyal del rey Alfonso II.
Las cuatro cabezas de moro cortadas que acompañan a la Cruz de San Jorge en el tercer cuartel no son del gusto de la comunidad islámica de Zaragoza, su secretario general, Abdel Kader, asegura que suponen "una violencia que no llama a la tolerancia ni a la concordia" y ha pedido que se eliminen del emblema. Al Ejecutivo aragonés le ha faltado tiempo para plantearse retirarlas aprovechando la reforma del Estatuto de Autonomía. El presidente de la Comunidad aragonesa, Marcelino Iglesias, ha manifestado que "este momento es ideal no sólo para aumentar el autogobierno, sino también para revisar los símbolos" y aunque todavía no se ha consultado al Consejo Asesor de Heráldica y Simbología, no cree que dicho cambio vaya a suscitar ningún problema.
Si el escudo de Aragón se hubiera diseñado este año, no lo consideraría de buen gusto, pero cuenta con más de medio milenio de antigüedad. La historia es la que es, nos puede agradar o no, pero no debemos cambiarla a menos que estemos dispuestos a perder la memoria de nuestro pasado. O nos mantenemos firmes y asumimos nuestra identidad con sus defectos y sus virtudes o lo ponemos todo patas arriba suprimiendo cualquier elemento con posibles connotaciones ofensivas. Porque yo puedo visitar Londres y ofenderme al ver en Trafalgar Square el monumento que conmemora la victoria de Nelson en la batalla de Trafalgar sobre las tropas españolas, pero jamás se me ocurriría instar al gobierno del Reino Unido a que lo derribe. Al igual que cualquier holandés que visite el museo de El Prado podría encontrar humillante el cuadro de Velázquez La rendición de Breda y no por eso ha pedido nadie que lo guarden en el almacén. Hasta ahora, ningún francés se ha manifestado en contra de los monumentos a los héroes de los Sitios que lucharon contra la invasión francesa... Y es que cuando uno pide respeto para sí mismo, tiene que estar dispuesto a respetar a los demás, porque puestos a ver pegas, poco quedaría de la historia de la humanidad tan aséptico como para no herir ninguna sensibilidad.
De prosperar la demanda de los musulmanes en Aragón, los de Asturias estarían legitimados para solicitar el cambio de la bandera del Principado por otra que no incluya la Cruz de Don Pelayo y los que viven en Burgos querrán que se retire la estatua ecuestre del Cid Campeador. En la Comunidad de Valencia tendrían que suprimirse las fiestas de Moros y Cristianos y sería aconsejable que aquellos ciudadanos cuyo apellido sea Matamoros lo sustituyeran por otro más acorde con las normas de corrección política al uso. La imagen de la Virgen en la fachada de El Pilar bien pudiera resultar provocativa para quienes consideran herejes a los cristianos... Poco a poco nos desharíamos de nuestro pasado sin tener en cuenta que lo que fuimos está en lo que somos.
España es un país con un peculiar sentido de la ley. Siempre se ha dicho que quien hacía la ley hacía la trampa y nos hemos empleado a fondo en eso de hacer leyes con sus correspondientes trampas.
Estamos sujetos a un número elevado de leyes -Tácito, el siglo primero, decía que un estado muy corrupto tiene muchas leyes-, pero nos consuela saber que existe la posibilidad de recurrir a la trampa. Tal vez por eso, España es el país con más abogados por metro cuadrado, conocidos popularmente como picapleitos, esos personajes que le buscan la vuelta a la ley y siempre le encuentran insuficiencias, matices, agujeros por los que escabullirse y salir indemne. Y es que en España las leyes se escriben basándose en la legalidad y luego se articulan mediante reglamentos y disposiciones contrarios a la ley de la que proceden y con suficientes salidas de emergencia para escaparse de la justicia.
No había bombas de destrucción masiva en Iraq. Lo sabíamos casi todos, pero ahora queda confirmado por un informe de los inspectores de la ONU.
La Casa Blanca, con tal de no reconocer que ha metido las cuatro patas, considera que el informe sí demuestra que Husein suponía una amenaza para la seguridad nacional de EEUU, incluso a pesar de que no haberse encontrado las dichosas armas. El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, insistió el martes en que el informe demuestra que Husein "tenía la intención y la capacidad" de desarrollar armas de destrucción masiva. Con un recochineo imperdonable, el gobierno de Washington arguye que "el mundo está mejor sin Husein en el poder" y que Iraq va camino de la reconstrucción y la democratización. Permítanme que me ría, es por no llorar.
Pero lo peor no es que hayan muerto miles de personas inocentes en una guerra o que se haya destruido un país, lo más grave es que nadie dice ni hace nada. Me asombra, me extraña, me duele y me molesta que la gente no salga a las calles a protestar. El mundo es como quieren unos pocos porque la mayoría se lo permite. Muchos piensan que no vale la pena meterse en berenjenales. Lástima que para cuando se den cuenta de su error ya será tarde, demasiado tarde.
El pasado domingo, las autoridades israelíes acusaron a los milicianos palestinos de utilizar ambulancias de la ONU para transportar mísiles. Se ha demostrado que la ambulancia filmada en el vídeo esgrimido como prueba solo portaba una camilla plegable.
Este martes, Israel lanzó dos nuevos ataques con mísiles sobre la Franja de Gaza. En el primero, dos palestinos murieron cuando un avión israelí disparó un cohete sobre un automóvil en Ciudad de Gaza. Uno de los abatidos en el ataque resultó ser el máximo jefe militar del grupo armado Jihad Islámica, Bashir al-Dabash. Esa noche otro misil fue disparado contra el campo de refugiados de Jebaliya, donde según aseguran los testigos, murieron dos personas.
En el sur de la Franja de Gaza, soldados israelíes asesinaron a una niña que iba la escuela, sospecharon que llevaba una bomba en su mochila.
Hoy, otro ataque israelí ha herido a diez niños, el menor tenía 6 meses de edad, el mayor, 12 años.
Organizaciones de derechos humanos en la zona calculan que se han asesinado a unos 80 palestinos desde el comienzo de esta nueva ofensiva, hace una semana, entre ellos 31 civiles desarmados y 19 menores.
Estados Unidos ha vetado una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que solicitaba un cese inmediato de las operaciones militares de Israel en Gaza y exigía su retirada de los territorios ocupados. Es su veto número 29 favoreciendo a Israel.
Hoy, que impera el culto a la frivolidad, que las afirmaciones críticas son incómodas, que vivimos desorientados, que es fácil dejarse llevar por la moda, por la presión mediática, por la conversación brillante y sin contenido, por la ironía inteligente pero vacía, cuesta encontrar personas que piensen. Digo que esto pasa ahora aunque seguramente siempre ha sido así. Muchas personas se sienten más seguras en la comodidad confortable de la indiferencia y la ignorancia y no asumen posturas frente a la vida. Es probable que la gente que reflexiona antes de actuar, la gente que actúa pensando en el conjunto, que no se limita a vegetar con lo que le van dando, la gente que mira las cosas con sentido crítico, en definitiva, las personas inteligentes con criterio propio, sean minoría y siempre lo hayan sido.
Está claro que tranquiliza más vivir entre la multitud, y es más seguro formar parte del rebaño que destacarse por ser un librepensador (con los riesgos que esto implica a veces), por eso hay que echarle un par de narices a la vida y, expresándose sin tapujos, denunciar las injusticias sociales.
El artículo 14 del capítulo segundo de la Constitución Española es muy claro y no deja dudas: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Un homosexual, en tanto que persona y español, debería tener idénticos derechos que un heterosexual. Si un heterosexual tiene derecho a casarse y a adoptar, el homosexual también tiene ese derecho, en igualdad de condiciones. Por eso la aprobación del anteproyecto de Ley que permitirá, a partir de 2005, el matrimonio entre homosexuales con equiparación absoluta de derechos con los matrimonios heterosexuales, no debería sorprender a nadie. Salvo a la Iglesia, claro.
La Iglesia, como siempre, se opone a todo lo que signifiquen avances sociales. Ya condenó hace tiempo a quienes osaron romper sus sagrados vínculos matrimoniales. La furia desatada de Dios no cayó sobre los divorciados y quiero pensar que tampoco caerá sobre los homosexuales. Al menos en Holanda y Bélgica, los otros dos países donde es legal este tipo de matrimonio, no ha llovido azufre, ni los ríos se han teñido de sangre, ni el ángel exterminador ha hecho de las suyas. Ahora la Conferencia Episcopal ataca con la supuesta antinaturalidad de esta Ley. Nuestra sociedad está siendo víctima de la degradación moral y todo por culpa de los fundamentalistas laicos. La supervivencia de la familia y el orden social están en juego. Por favor, que alguien les diga a estos señores que vivimos en el siglo XXI, porque parece que ellos aún no han abandonado la Edad Media y sus hogueras.
El empresario Bernhard Freiberger ha tenido una ocurrencia singular: ha convertido en hotel el castillo de Hoheneck, un fuerte medieval cercano a la localidad de Stollberg, en Sajonia, que fue utilizado como cárcel para mujeres disidentes entre 1950 y 1989 y que estuvo regentado por la Stasi, la policía política comunista de la ya extinta República Democrática Alemana.
Por 100 euros, la empresa Artemis GMBH ofrece pasar una noche como un prisionero en una diminuta celda lóbrega y oscura, durmiendo en un pequeño e incómodo camastro y tomando un repulsivo desayuno. El portavoz de la empresa dice que ofrecen a la gente la oportunidad de vivir en carne propia una experiencia que hasta ahora solo podían imaginar a través de los libros. También es una oportunidad para los habitantes de Stollberg de comprobar lo que ocurrió aquí".
El hotel tenía previsto abrir sus puertas este mes de septiembre, contaba ya con más de 800 reservas hechas por clientes ansiosos de nuevas emociones que ya lo habían visto todo, pero la Asociación de Víctimas y Perseguidos por el Totalitarismo de la RDA y otras entidades pro derechos humanos han presentado una denuncia por lo que consideran explotación morbosa de la curiosidad enfermiza de las masas y los jueces les han dado la razón.
Esperemos que ideas como ésta no prosperen, porque, con la afición que existe por los parques temáticos, puede que pronto las agencias de viajes nos ofrezcan una estancia de quince días en un campo de concentración tipo Dachau, Auschwitz o Mauthausen, con una dieta de pan y agua, sometido a trabajos forzados y participando en un sorteo donde el propietario del número agraciado puede acabar en un horno crematorio. Y es que hay gente para todo.
La SGAE (Sociedad General de Autores Españoles) lleva a cabo desde hace un tiempo una cruzada en defensa de los derechos de autor. Se encargó del caso del cantante Manolo García, en una de las galas de la primera edición del programa Operación Triunfo, un concursante interpretó una de las canciones de Manolo y él reaccionó afirmando públicamente que el programa era una farsa, no promocionaba la música ni los cantantes y denunciaba que se utilizasen canciones suyas sin su permiso. Según la SGAE, la ley dice que una vez la canción se ha materializado en un soporte en el cual se pueda reproducir, el autor no se puede negar a que se utilice. Otra cosa es, puntualiza, el derecho moral: si el autor solicita expresamente que no se utilice un tema suyo por connotaciones morales. Éste fue el caso del músico Hevia, que denunció que la web del político francés de ultraderecha Jean Marie Le Pen usaba un tema suyo como banda sonora para difundir ideas con las que el gaitero asturiano no estaba de acuerdo. En el caso de Manolo García, la SGAE consideró que se trataba solo de un desacuerdo, que no se agredía a nadie ni a ninguna idea y que no era necesario pedir permiso al autor para utilizar su obra.
Personalmente, considero que la voluntad de cualquier autor debe acatarse pues él tiene derecho sobre su obra y la última palabra a la hora de decidir cómo ha de ser utilizada por otros. El deseo de Manolo García debería tener más valor que la decisión de la SGAE, él compone una canción y es él quien decide dónde suena y bajo qué condiciones, porque en el citado programa musical ni siquiera se tuvo el detalle de mencionarle como autor de la canción que interpretaba otro.
El ex presidente José María Aznar dijo el martes pasado en la Universidad de Georgetown que "el problema de Al Qaeda con España empieza a principios del siglo octavo", cuando "España fue conquistada por los moros (y) rehusó perder su identidad". Si no fuera tan patético sería para partirse de risa.
Señor Aznar, ¿qué enseña en Georgetown si desconoce incluso la historia de su país?
Las legiones romanas tardaron 200 años en conquistar España, ¿cómo se explica que los musulmanes la tomaran en menos de dos años, después de una sola gran batalla? Pues porque, como siempre, España esta dividida y enfrentada. Diversas facciones de la nobleza visigótica se disputan el poder y el trono y los partidarios de Vitiza llaman en su auxilio a las tropas musulmanas del norte de África para luchar contra el rey Rodrigo, al que derrotan en la batalla de Guadalete (711).
En general, puede decirse que no hubo conquista árabe, pues no se produce una resistencia armada apreciable. Los musulmanes, en escaso número, controlan rápidamente los centros urbanos importantes, contando con la colaboración de algunos jefes indígenas que se convierten al Islam y colaboran con el invasor. Los judíos, perseguidos durante los últimos decenios del reinado visigodo, ayudan y acogen a los conquistadores bereberes y árabes. Los siervos y los esclavos, cansados de padecer miseria y explotación, reciben con entusiasmo las medidas favorables que dictan los invasores. Los hispanorromanos, los visigodos y los suevos están hartos de guerras, de la inestabilidad política, de la profunda crisis económica... No es de extrañar que las tropas de Tarik se vean como una salvación.
Al-Andalus se integra en el Imperio árabe y llega al cenit político, económico y cultural con el califa de Córdoba Abderraman III. Se implanta el sistema de regadío, se introducen nuevas especies frutales y vegetales: cítricos, arroz, caña de azúcar, algodón, alcachofas, alubias, berenjenas, azafrán, alfalfa, ajo..., se intensifica el cultivo del olivo y se exporta aceite. La producción textil conoce una gran expansión con la introducción de la seda y los brocados. Se produce cerámica, armas, orfebrería, vidrio, papel. Se abren nuevas rutas de comercio. Llega el apogeo cultural: matemáticas, botánica, medicina, astronomía, filosofía, arquitectura, jurisprudencia, literatura, alquimia... En árabe estaban escritos los textos que luego los judíos vertieron al latín en el Toledo cristiano.
Tantas cosas nos han llegado a través de los árabes: el albérchigo, la fonda, el albéitar, la adelfa, la guitarra, el turrón. Algoritmos, guarismos, cifras, álgebra y el cero; los alcoholes, los álcalis y los jarabes; el alambique, la alquitara; la acequia, el aljibe, la alberca, los baños y las fuentes públicas. Después del latín, la presencia de la lengua árabe en el español es la principal fuente del léxico castellano.
Señor Aznar, no insulte a esos moros que nos sacaron de las cavernas equiparándolos a los terroristas de Al Qaeda. No compare circunstancias y hechos sin parangón. Dice que España rehusó perder su identidad y en realidad fueron los árabes quienes respetaron la personalidad y la autonomía de las gentes de España, no olvide que los españoles fueron quienes reconocieron la autoridad musulmana mediante pactos de capitulaciones en los que los árabes respetaban la propiedad territorial, el libre ejercicio de culto y la organización interna. Puestos a decir sandeces, ¿por qué no propone que se traslade la fecha de nuestra fiesta nacional al dos de enero? En ese día de 1492 se tomó Granada y acabó el dominio musulmán. O tal vez sea más adecuado el 4 de abril, fecha en la que en 1609 se aprueba la expulsión de los moriscos y la incautación de todos sus bienes.
La ecosfera es un ecosistema marino creado dentro de una bola de cristal. Surgió como resultado de unas investigaciones de la NASA destinadas a la construcción de estaciones espaciales que permitan explorar nuestro sistema solar y su objetivo es crear sistemas cerrados para abastecer las necesidades de comida, aire y agua de los astronautas.
En agua marina filtrada conviven en armonía camarones rojos, microorganismos activos y algas. A diferencia de las tradicionales peceras, no requiere ni limpieza, ni alimento, basta con una pequeña dosis diaria de luz y una temperatura constante para que se mantenga el ciclo biológico, que es el siguiente: la luz, junto con el dióxido de carbono del agua, permiten que las algas produzcan oxígeno. Los camarones respiran el oxígeno del agua y se nutren de las algas y las bacterias. Las bacterias transforman los deshechos animales en nutrientes para las algas. Las algas y las bacterias también producen dióxido de carbono que utilizan las algas para producir oxígeno.
La ecosfera se vende como elemento decorativo por un precio que oscila entre los 97 y los 580 euros, según sea su tamaño y la cantidad de camarones que contengan. Existen ecosferas de mayor tamaño que se encuentran en distintas exposiciones y museos pioneros en todo el mundo. La primera ecosfera de exposición instalada en Europa se encuentra en el Museo del Mundo Marino en el Parque Nacional Doñana (Huelva).
Miro el contenido de una revista semanal de variedades que hay en la cafetería y me detengo en un test de personalidad: ¿Tienes inseguridad? No lo avala ningún psicólogo colegiado o similar, por lo cual, deduzco que se trata de uno de esos cuestionarios que no tienen más utilidad que la de entretenerte un rato.
Entre las preguntas, algunas tan sui generis para verificar el grado de seguridad personal como: ¿Ya has decidido dónde ir de vacaciones? o ¿Qué personaje de Los 10 mandamientos te parece más seguro?, hay una que inquiere: ¿Siempre pides las cosas por favor? Las posibles contestaciones son: A) ¿Pedir yo las cosas por favor? ¿Mezclarme con la masa? B) Solo cuando hablo con alguien que manda más que yo. C) Solo cuando es imprescindible. D) Sí, y casi pido perdón por existir. Mi elección sería la D, a no ser por la apostilla. De niña me inculcaron unas normas de cortesía que incluyen un trato educado y respetuoso con los demás y las vengo poniendo en práctica desde entonces. Siempre que tengo que pedirle algo a alguien, antepongo el por favor, sin que por ello me avergüence de existir.
No estoy plenamente de acuerdo con ninguna de las opciones y como me huelo la trampa, miro la valoración de las respuestas. La encuestadora considera más adecuada la respuesta B. Solo hay que humillarse ante los poderosos. Pedir las cosas por favor es propio de alguien inseguro y sin personalidad, que vive pendiente de los demás. Es un error. (Sic)
Me quedo de piedra pómez. Por más que me esfuerzo, no encuentro la relación de equivalencia ente ser educado y sufrir una inseguridad patológica.
La cortesía es un concepto devaluado en los modos de contacto personal. La amabilidad, las buenas maneras y el respeto al otro son valores caducados. No hay más que mirar cualquier programa basura para ver que lo que se lleva es el insulto, la ordinariez ramplona, el menosprecio. Te sientas en una terraza a tomar algo y el individuo de la mesa de al lado le pega un berrido al camarero: ¡Eh, tío! Tráete dos birras. Entras en una tienda y la dependienta te aborda con un: ¿Qué quieres? Ni un buenos días o un simple hola, ni un por favor, nada de dar las gracias o despedirse. Las personas seguras de sí mismas van por la vida pisando fuerte, no dan muestra alguna de debilidad saludando, excusándose o agradeciendo. Si la grosería es sinónimo de seguridad y fuerza interior, estamos apañados.
No solo me inquieta el resurgir del macartismo, pues hay algo más preocupante y misterioso: el hecho de que una política inteligente de la extrema derecha sea capaz de provocar el terror y de crear una nueva realidad subjetiva, una verdadera mística que ha ido adquiriendo resonancia sagrada. Lo que realmente me sorprende es que una causa lamentable y prosaica como la guerra contra el terrorismo, llevada adelante por hombres tan manifiestamente ridículos, pueda paralizar el pensamiento mismo y, peor aún, provocar una marejada tan persuasiva de sentimientos viscerales en la gente. En Estados Unidos es como si todo el país hubiera nacido de nuevo tras el 11 de septiembre de 2001, sin siquiera un recuerdo de algunas decencias elementales que un año o dos antes nadie hubiera imaginado que pudieran alterarse, por no decir olvidarse.
El miedo extendiéndose como una mancha de aceite sin fin que alcanza ya a todos los países, el terror alimentando el sentido de autoconservación y la necesidad de aferrarse a algo, la sumisión social, una nueva religiosidad, una piedad oficial que no se puede conciliar con la libre iconoclastia del pasado de un pueblo.
Todos los meses se crean nuevos pecados que hasta ahora no habían sido considerados específicamente como pecados, y resulta singular lo rápido que son aceptados por la nueva ortodoxia como si hubieran existido desde el principio de los tiempos.
De entre todos los horrores, veo cómo la conciencia ya no es un asunto privado, es una cuestión de administración estatal. Veo a los hombres poner su conciencia en manos de otros y, además, agradecerles la oportunidad de poder hacerlo.
El concepto de unidad, en el que lo positivo y lo negativo son atributos de la misma fuerza, en el que el bien y el mal son relativos, eternamente cambiantes y siempre unidos al mismo fenómeno, continúa reservado a las ciencias físicas y a los pocos que han captado la historia de las ideas. Cuando asistimos a la generalizada, continua y metódica inculcación de la inutilidad del hombre hasta su redención-, puede hacerse evidente la necesidad del Diablo como arma ideada y utilizada una y otra vez, en toda época, para obligar a los hombres a someterse a una determinada iglesia o estado-iglesia.
Nuestra dificultad para creer a cambio de una palabra mejor- en la inspiración política del Diablo, se debe en gran parte al hecho de que él es invocado y condenado no solo por nuestros antagonistas sociales sino por nuestro propio sector, cualquiera que sea éste.
A la oposición política se le da un baño de inhumanidad que justifica entonces la abrogación de todos los hábitos normalmente aplicados en las relaciones civilizadas. La norma política es igualada con el derecho moral y la oposición a aquélla, con malevolencia diabólica. Una vez que tal ecuación se hace efectiva, la sociedad se convierte en un cúmulo de conspiraciones y contraconspiraciones y el principal papel del gobierno cambia para transformarse de árbitro en azote de Dios.
Pero cuando el satanismo crece, las acciones son las manifestaciones menos importantes de la verdadera naturaleza del hombre. El Diablo es astuto y, hasta una hora antes de caer, Dios mismo lo consideró hermoso en el cielo.
Leo una estadística que me pasma donde, según los cálculos de Dan Savage, un conocido columnista estadounidense de temas sexuales, se estima que los hombres del país producen anualmente un total de 57.330.000 de litros de esperma masturbándose, y gastan entre 2,6 y 3,9 billones de dólares en vídeos, revistas y webs eróticas.
Parece ser que el miedo al SIDA, a las relaciones de pareja, que casi siempre terminan mal, y la vuelta a la "moralidad y a las buenas costumbres" de la era Bush, han puesto de moda la masturbación, un placer solitario, sin riesgos ni compromisos, y con esta moda ha llegado el "bukkake", un nombre que pronto nos será tan conocido como el "sesenta y nueve" o el "francés".
El término bukkake proviene de Japón, donde hace muchos años el bukkake nació como castigo para las mujeres adúlteras, a las que se llevaba a una cueva con las manos atadas y una vez puestas de rodillas, los hombres del pueblo se masturbaban en su cara. Hoy en día el bukkake ya no es un castigo, sino una fuente de placer para miles y miles de estadounidenses, gracias a los vídeos de la serie "American Bukkake", que aumentan a un ritmo espectacular.
Con el bukkake la pornografía ha llegado a su forma más pura: incitar a la masturbación mediante imágenes de masturbación, y listo. Pronto no hará falta ni argumento (si es que alguna vez lo tuvo el cine porno) ni la presencia de una actriz.
Sorprendente este nuevo panorama onanista que se nos avecina y que no tardará en extenderse por todo el mundo.
Llevamos un ritmo de vida tan ajetreado que nos falta tiempo hasta para ligar. No nos quedan horas para dedicarle a una pareja real, pero podemos dedicarle unos minutos a una compañera virtual.
Una empresa de Hong Kong ha diseñado un nuevo juego para teléfonos móviles de tercera generación que incluyen video. El juego consiste en ligar con una chica que desarrolla actividades y conductas similares a las humanas. Hay que conseguir una cita con la dama, ganársela a base de regalos virtuales: flores, diamantes..., tenerla contenta enviándole cariñosos mensajes. Si la chica considera que los regalos son baratos o escasos, que no se le presta la atención suficiente y no se la trata como merece, te manda a paseo sin contemplaciones en un mensaje con su voz y su imagen virtual. Pero si consigues ganarte su materialista y caprichoso corazón, te incluirá en su círculo de amistades.
Supongo que las feministas habrán sacado las uñas acusando de machistas a los diseñadores del jueguecito de marras, que algún desesperado se pegará un tiro cuando su novia virtual le diga aquello de: sayonara, baby, que las compañías telefónicas se estarán forrando con los mensajes y que más de uno se sentirá decepcionado porque el juego no admite interacciones sexuales. Dentro de poco saldrá al mercado la versión para mujeres de este Tamagotchi, pero yo, qué quieren que les diga, prefiero un hombre de verdad.
Los japoneses son gente rara y lo digo con admiración, porque se les ocurren unas ideas...
Todos sabemos lo apretujados que están los nipones y la escasez de terreno que sufren, por eso tienden a comprimirlo todo y miniaturizan cuanto cae en sus manos. Las dimensiones reducidas de sus casas condicionan su elección de mascota y los animalitos pequeños son los más requeridos, un pájaro, algunos peces, hámsters, lagartijas... y ahora hormigas. Estos insectos causan furor en Japón. Se comercializan en un antquarium, un invento de la NASA destinado a estudiar el desarrollo de la vida animal sin gravedad que fue enviado al espacio en mayo de 2000 y dio 107 vueltas a la Tierra. Se trata de una cajita que contiene una sustancia gelatinosa especial, transparente, cálida y nutritiva de la que se alimentan las hormigas y en la que cavan sus túneles.
Todo son ventajas. El antquarium cuesta unos 30 dólares, no requiere ningún mantenimiento, es higiénico, instructivo, portátil, ocupa poco espacio y está indicado para personas de 9 a 99 años. Quien no tiene mascota es porque no quiere.
Comencé y acabé el mismo día un curso de poesía creativa. Estaba convencida de que con un poco de ayuda conseguiría pulir mis versos y escribir Poesía. Sí, Poesía con mayúscula, de esa que deja su huella en el alma de quien la lee.
Preparé mi libreta y afilé mi pluma. Con la cabeza llena de ideas y el corazón brincando emocionado, me lancé al mar de las palabras, pero ¡oh desengaño! Navegaba a la deriva entre consejos manidos: escribir solo cuando se esté predispuesto, aprender de los grandes poetas, usar el lenguaje con precisión, escuchar el ritmo, buscar la armonía...
Naufragué enseguida: muestre lo que lleva escondido, interróguese, diga lo esencial, sugiera, construya un mundo, déjese influir, recurra a la cantera de su memoria, evoque un sueño, experimente, cree fuego desde una chispa, sea natural, conciso...
No me enseñaron lo que necesitaba saber. ¿Cómo rayos se consigue transformar una emoción en Poesía? Mis versos nacen de una íntima necesidad y del instinto que me los dicta, no me hago ilusiones sobre el valor de los resultados y el mérito que se les atribuye viene por añadidura.
Expresar lo inexpresable es la cualidad que distingue al poeta de los demás hombres, él crea electricidad con las palabras, su vista llega más lejos, hasta rincones desconocidos donde estalla la magia, su oído distingue ecos remotos, su voz es inmortal. Esto es lo que pretendo.
Murió en mí la ilusión de ser poeta. Me han suicidado por escribir de la única manera que sé: con las vísceras. Lo que piensas y lo que sientes no es Poesía, me dijeron. ¿Qué queda entonces?
Comienza la campaña electoral en Estados Unidos y yo no tengo derecho a voto. Se decide quién será el presidente del mundo durante cuatro años y yo no puedo manifestar mi opinión al respecto aunque esta decisión me afecte.
Nuestra nación tiene una misión: responder a las amenazas contra la seguridad y defender la paz. Bush dixit. Estados Unidos se ha adjudicado el papel de redentor de la humanidad y trabajo no le va a faltar. Desde que el actual presidente norteamericano inició su cruzada contra el terrorismo, el mundo se ha vuelto más inseguro y los ataques terroristas se han multiplicado espectacular y peligrosamente, es más, cualquier observador neutral puede darse cuenta de que Bush es un agente provocador del terrorismo internacional con actuaciones como la invasión y ocupación de Iraq o dándole su apoyo incondicional a Sharon.
En una semana, dos aviones rusos explotan en un atentado y mueren más de noventa personas, una terrorista chechena hace estallar un coche bomba en Moscú y causa diez muertos, el secuestro en un colegio de Beslán (Rusia) se salda con 390 personas fallecidas y 700 heridas, en la ciudad israelí de Beer Sheva dos suicidas palestinos provocan la muerte de 16 viajeros que iban en dos autobuses, un grupo islamista decapita a doce nepalíes, trabajadores de la construcción en Iraq... Sí, salta a la vista que los métodos de Bush funcionan y son todo un éxito.
En Nueva York, George W. Bush ha aceptado ser candidato a la presidencia de EEUU y bajo el lema Construyendo un mundo más seguro ha presentado sus planes para continuar luchando contra el terrorismo hasta que se consiga la victoria. Me presento a presidente con un plan claro y positivo para construir un mundo más seguro y unos Estados Unidos más esperanzados resumió. Me presento con una filosofía conservadora compasiva: el Gobierno debería ayudar a la gente a mejorar sus vidas y no intentar dirigirlas. Creo que este país quiere un liderazgo firme, consistente y con principios, y por eso, con vuestra ayuda, ganaré esta elección.
Sinceramente, espero que este discurso no convenza a la mayoría y los estadounidenses demuestren su cordura echando al actual inquilino de la Casa Blanca. Cuatro años han sido suficientes para comprobar lo que da de sí una gestión política basada más en la testosterona que en las neuronas.
Me encontraba en plena época de incertidumbre literaria, estaba buscando una voz, esa voz única, mía, con la que expresarme. Pensaba que tendría que ser poética, armoniosa, sencilla, elegante... Qué sé yo. Abrí el libro Mujeres y empecé a leer: Me levanté, cagué, meé y me lavé los dientes.
Esta contundente frase fue una revelación. No sobra nada. No falta nada. Es clara. Eficaz. Precisa. Descriptiva. Directa. Fuerte. Arriesgada. Perfecta.
Y yo quebrándome la cabeza.
Bukowski huele a alcohol barato, a vómito resacoso, a agónica ironía, a desiertos humanos. Escribe entre los intervalos del delirium tremens perpetuo, cuando los descansos entre polvo y polvo se lo permiten. Su lenguaje es crudo, brutal, tan sincero y auténtico que estremece.
Henry Chinaski se parece demasiado a Charles Bukowski para ser un personaje, el personaje omnipresente que se funde y se confunde con el autor. Mientras los demás intentamos escondernos tras los personajes, él ya ha asumido que siempre escribirá sobre sí mismo y no pierde el tiempo jugando al escondite. No recurre a los típicos artificios literarios y habla de sexo, de amor, de dolor, de lo cotidiano... sin rubor, con conocimiento, sin escatimar el sarcasmo, marca de la casa. Mientras otros se envanecen y se incluyen en la tribu de los elegidos, él no olvida que los poetas también cagan.