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Cierzo

El factum. El hado

El factum, el hado, el sentido y el sentimiento o presentimiento de lo fatídico: Nada de lo que yo haga podrá cambiar las cosas de un destino que está escrito. Por mucho que haga. Y por esa razón inhibo o reduzco al mínimo esfuerzo mi acción, y eludo el cansancio de toda renovación. Es el anonadamiento pesimista, contrario a todo sentido del ser, la degradación y el desmerecimiento de la persona. La negación de la voluntad como potencialidad. Es una actitud que en el terreno personal abre las puertas a la depresión psíquica, y en el colectivo de los pueblos a todo género de esclavitud. De éste último viven los detestables imperialismos. Incluso los más aviesos, del signo cultural.

Huyamos de ellos como de nuestro peor enemigo, sin abandonar las únicas armas que los pueden combatir: la independencia de juicio, la crítica sagaz y la actividad creadora.

Leer en silencio

Leer en silencio

Cuando leemos en silencio, emitimos el sonido de las letras en una frecuencia imperceptible. El sonido está ahí, en nuestro cerebro, mudo, pero nunca ausente.

Esclavos modernos

Esclavos modernos

A menudo, muy a menudo, hacemos en el trabajo más horas de las que nos corresponde. Queremos triunfar, conservar el empleo, quedar bien con el jefe, y nos imponemos la máxima del sexo: nunca digas que no. Pero nos asaltan dudas sobre la ética de nuestro espíritu de sacrificio y nos preguntamos si con esta postura no estaremos perjudicando, de rebote, a los compañeros que únicamente desean cumplir con el horario establecido.

El investigador francés Nicolas Chaignot ha presentado recientemente su tesis doctoral: Esclavages et modernités: la servitude volontaire comme problématique du capitalisme contemporain, en la que afirma que sin un derecho que proteja a la persona de la servidumbre “no puede haber modernidad”. Según sus conclusiones, el espíritu del nuevo capitalismo se puede interpretar como una “ideología de la servidumbre voluntaria”. Esta nueva forma de esclavitud encubierta no es inocua: se la vincula con enfermedades mentales y suicidios asociados a la presión laboral. La servidumbre voluntaria amenaza directamente a la dignidad humana y al mismo corazón del contrato social. La tesis ha sido premiada por Le Monde.

Platos de autor

Platos de autor

Si Vincenzo Camuccini, es decir, Gioacchino Rossini (1792-1868), no tuvo ocasión de escribir más partituras inolvidables fue porque dedicaba buena parte de su tiempo a su otra gran pasión: la cocina. Adoraba las trufas y los tomates secos; rellenaba la pasta de foie gras y trufas cuando nadie más lo hacía, consiguiendo resultados sorprendentes. Rossini se enamoró de Maria Colbran, soprano que estrenó su Barbero, hablando de una de sus nuevas recetas con trufas: los famosos canelones a la Rossini, rellenos de trufa, hígado de pollo, ternera y cubiertos de nata y parmesano. Una receta hoy internacional. Como el tournedó Rossini, el filete acompañado de virutas de jamón, queso gruyere, salsa bechamel y vino de Marsala.

El carpaccio toma su nombre del color rojo vivo que utilizaba el pintor veneciano Vittore Carpaccio (1460-1526) y su origen se encuentra en el Harry’s Bar de Venecia. Un establecimiento considerado monumento de interés por los aficionados a la buena mesa fundado en el periodo de entreguerras por Giuseppe Cipriani y que ha servido entre clientes sus distinguidos a Truman Capote, Scott Fitzgerald o Ernest Hemingway; de hecho, Hemingway incluyó a Cipriani como protagonista de la novela Al otro lado del río y entre los árboles. El creador del Harry’s Bar explica en sus memorias que ideó el carpaccio pensando en la condesa  Nani Mocenigo, que tenía desajustes de hemoglobina y debía seguir una severa dieta.

Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (1754-1838), príncipe de Benevento, obispo de Autun, ministro francés y embajador, recibía cada mañana el proyecto del menú de la única comida que tomaba al día: la cena. A su mesa se sentaban habitualmente diez o doce invitados y la minuta estaba compuesta por sopas, dos platos de pescado, cuatro entradas, dos asados, cuatro entremeses y los correspondientes postres. Uno de sus cocineros favoritos, Carêem, creó en honor del príncipe la salsa a la Talleyrand: un fondo de ave, crema, mantequilla y vino.

Los blinis Demidoff toman el nombre de un aristócrata ruso del siglo XIX, Anatole Demidoff. Son una especie de crepes hechos a base de levadura, leche, huevos y harina. Se necesitan quince gramos de levadura fresca, 160 de harina, una taza de leche tibia, dos yemas de huevo, dos claras batidas a punto de nieve, una cucharada de sal y un cuarto de nata montada para hacer la masa. Ésta se corta en perfectos círculos y se sirven con caviar y nata agria por encima. La receta original admite infinidad de versiones, tantas como dé de sí la imaginación del cocinero.

El origen del sándwich es muy conocido. A John Montagu, IV conde de Sandwich (1718-1792), le servían este bocadillo para que pudiera comer sin dejar de jugar al tenis.

El chateaubriand, un grueso trozo de carne que se extrae del centro del filete de ternera, toma el nombre del vizconde François-René de Chateaubriand (1768-1848), escritor y diplomático francés, autor de las conocidas Memorias de ultratumba. Se cree que el filete se popularizó en Londres, desde la embajada francesa, por su cocinero Montmirel.

La autoría de los huevos a la Benedict, una tostada cubierta de bacón y huevos escalfados bañados en salsa holandesa y adornados con una lámina de trufa, se la disputan varios Benedict. Uno de ellos es el financiero Lemuel Benedict, que solía pedirlos en el hotel Waldorf, de Nueva York.

La tarta Sacher, la gran dama vienesa de bizcocho, chocolate y ron, fue ideada por Franz Sacher (1816-1907), jefe de cocina imperial y propietario del hotel Sacher, que se la preparó a Metternich cuando tenía dieciséis años y se encontraba sustituyendo al chef que atendía al príncipe austriaco.

Las ciruelas Claudia se bautizaron con el nombre de Clàudia d’Oullins, mujer de Francisco I.

Las galletas con pasas Garibaldi, que tanto gustan a los italianos, reciben el nombre de Giuseppe Garibaldi (1807-1882), que era un fiel devoto.

El filete Wellington, filete de ternera en hojaldre y salsa de vino, se creó en honor del duque de Wellington, héroe de la batalla de Waterloo.

La carlota de manzana fue preparada por primera vez por el gran Carêem para honrar a la reina Carlota, consorte de George III, el rei granjero de Inglaterra.

La conocida salsa bechamel lleva el nombre de su creador, el marqués Louis de Bechamel, experto cocinero y responsable de las finanzas durante el reinado de Luis XIV.

Los melocotones Melba, helado sobre melocotón partido por la mitad, recibieron el nombre que les adjudicó el cocinero del hotel Ritz, Auguste Escoffier, para rendir tributo a Nellie Melba, nombre artístico de Helen Porter Mitchell (1861-1931), una cantante de ópera australiana muy admirada en su tiempo, a la que también le dedicaron una tostada.

Existen más epónimos platos, el filete a la Richelieu, la Pavlova, el Savarin...

El peso de la vida

El peso de la vida

A veces la vida pesa en exceso

y mengua las fuerzas,

la realidad oprime

y el dolor se adhiere

y borra del alma

cualquier atisbo de luz.

La figura de la prostituta

La figura de la prostituta

La figura de la prostituta bien pudo aparecer en la Prehistoria. Cuando el hombre descubre su participación, con el acto sexual, en el nacimiento de los hijos. Este hecho cambia mucho: la vinculación entre hombres y mujeres, la relación de la madre con sus hijos y el tipo de organización social, que se vuelve patriarcal. Así la mujer deja de desempeñar funciones como curandera, recolectora o alfarera y pasa a ser madre y esposa. Como durante casi toda su vida fértil, la mujer está embarazada o lactando a su hijo, el hombre ha de recurrir a otras mujeres para satisfacer sus necesidades sexuales. Lógicamente, estas mujeres no podían estar casadas, y sin el apoyo y sustento económico de un marido, se veían abocadas a cobrar por sus servicios sexuales.

En la Antigüedad existía la prostitución sagrada y la mujer era la intermediaria entre los dioses y los hombres. En Egipto, Grecia y Roma la prostitución era una práctica legal y existía en tres versiones: la prostitución sagrada, la legal y la hospitalaria, en la que el marido ofrecía a su esposa para agasajar a sus invitados. Superada la Edad Media, el discurso de la Iglesia convirtió a las prostitutas en pecadoras, siendo algunas quemadas por la Inquisición como brujas, y la legislación las transformó en delincuentes, así pues, la práctica de la prostitución requirió de una regulación legal. En 1621 fue ilegalizado el comercio sexual, aunque no se evitó una actividad cada vez más numerosa, y en 1704 las mujeres de mala vida eran enviadas a la cárcel de Galeras en Madrid o las casas de Recogidas y Arrepentidas. En el siglo XVIII la práctica de la prostitución era tan habitual que generaba problemas de salud y se consideró un peligro para la salubridad pública, se intentó erradicar, pero había tantos intereses por medio que se acabó por recluir a las prostitutas en burdeles. La sociedad se planteaba un dilema: la necesidad de proteger el modelo de familia patriarcal, basado en la virginidad de la mujer para poder transmitir legítimamente el patrimonio, y la necesidad sexual del varón, que hacía de la prostitución un mal necesario que el estado tuvo que reglamentar.

En el siglo XIX la mujer ya puede hablar con su propia voz y ha logrado gozar de cierta libertad. La prostituta se considera una víctima de la sociedad que debe ser redimida o un ser miserable del que conviene apartarse. Una visión dual que genera tolerancia o juicios condenatorios y que mantiene a la mujer en un rol de individuo estigmatizado.

Hoy, el debate sobre la prostitución continúa.

Mentiras sobre Libia

Mentiras sobre Libia

La primera víctima en una guerra es la verdad. Y esas operaciones militares en Libia amparadas por la resolución 1973 no son la excepción de la regla. Intentan hacernos tragar que son necesarias para proteger a la población civil, víctima de la represión indiscriminada del coronel Gadafi, pero todos sabemos que obedecen a los clásicos objetivos imperialistas.

Nos dijeron que cientos de miles de personas huían de Libia tratando de escapar de una masacre. Se denunciaron ante la Corte Penal Internacional ataques sistemáticos o generalizados contra la población civil. Se ha elogiado la primavera árabe en general y la insurrección libia en particular. Pero se ha callado la sangrienta represión en Yemen y en Bahréin y el rey Mohamed VI de Marruecos ha recibido elogios. El Eje del Bien, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, dicen que cuentan con el apoyo de la Unión Africana y de la Liga Árabe, aunque la Unión Africana se ha manifestado contraria a intervención armada extranjera. 

Si el objetivo fuese proteger a la población de Libia, habría bastado con instaurar un embargo de los mercenarios y el armamento destinado al régimen de Gadafi. En vez de esto, el embargo se extendió a los sublevados para prevenir su posible victoria. El verdadero objetivo era detener la revolución. Si el objetivo fuese proteger a la población, la zona de exclusión se limitaría a los territorios sublevados (como se hizo en Irak con el Kurdistán). La realidad es que la prohibición de vuelo se extiende a todo el país. De esa manera la coalición espera mantener la correlación de fuerzas en tierra y dividir el país en 4 partes: las 3 zonas sublevadas y la zona leal. Si el objetivo fuese proteger a la población, sólo se hubiera ordenado el congelamiento de los bienes personales de la familia Gadafi y de los dignatarios del régimen para impedirles violar el embargo sobre el armamento. Pero ese congelamiento se extendió también a los bienes del Estado libio. El hecho es que Libia, al ser un rico Estado petrolero, dispone de un tesoro considerable, parte del cual está invertido en el Banco del Sur, institución que se dedica al financiamiento de proyectos en el Tercer Mundo. Como señaló el presidente de Venezuela Hugo Chávez, el congelamiento de bienes no protegerá a los civiles. Su objetivo es restablecer el monopolio del Banco Mundial y del FMI.

Emergencia en el cuerno de África

Emergencia en el cuerno de África

Emergencia humanitaria en el cuerno de África. ¿Y qué nos importa a nosotros? Pues eso, un cuerno.

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Darwin no fue un hereje

Darwin no fue un hereje

La Iglesia católica no ha censurado a Darwin, si obviamos a Teilhard de Chardin, pero existen algunos grupos religiosos que defienden a ultranza el creacionismo y consideran que la historia de la creación que aparece en el Génesis es rigurosamente cierta y que los datos sobre la edad de la tierra, el origen de la vida, la diversidad de seres vivos y su evolución carecen de una base científica.

Fueron también grupos radicales los que sacaron de contexto las palabras de Darwin y lo acusaron de ligar el linaje humano al del mono, convirtiendo al hombre en un descendiente del simio. Darwin lo único que afirmó fue que existía un parentesco entre ambos, no una descendencia, y conviene recordar que ya Linneo incluye en el siglo XVIII la especie Homo sapientes dentro del orden de los primates.

Darwin ignoraba cuestiones que hoy son elementales cuando escribió en 1859 Sobre el origen de las especies por la selección natural. Desconocía los experimentos de Mendel con los guisantes de su jardín, no sabía qué era el ADN, su época no fue la de la ingeniería genética y aun así su teoría no ha sido desbancada, continúa siendo uno de los puntales de la ciencia. La evolución explica los fundamentos de los cambios biológicos, lo que Darwin denominó “descendencia con modificación” y se opone a las ideas hasta entonces imperantes de Linneo para demostrar que los seres vivos se modifican de forma accidental y progresiva a lo largo de los años.

Aunque Darwin haya pasado a la historia por haber sacudido los cimientos de la biología con su concepto de la evolución, su aportación mayor a la ciencia ha sido descubrir el mecanismo que posibilita la selección natural como respuesta a los cambios ambientales. Su teoría no pretende ofender los sentimientos religiosos de nadie, pese a negar la necesidad de un dios sobrenatural para explicar la Naturaleza y, sin embargo, a Darwin se le ha tachado de blasfemo y ateo y es que la ciencia y la teología chocan con demasiada frecuencia cuando quienes la defienden abogan por el integrismo.

Mis libros

Mis libros

Cada uno de mis libros es un pequeño tesoro, una pieza de valor para mí. A lo largo de los años he reunido una diminuta biblioteca, apenas nada para lo que desearía tener. La falta de espacio para acoger más obras resulta un condicionante poderoso a la hora de adquirir libros y he llegado a un punto en el que para que entre un ejemplar nuevo en la estantería, antes debería sacar otro. No me atrevo a deshacerme de ninguna joya. El principito, Más allá del bien y del mal, El pescador y su alma… ¿Cómo voy a renunciar a ninguno de ellos si he disfrutado tanto con su lectura?

A veces pienso que convendría conservar únicamente los libros que en un futuro pudieran socorrerme y suprimir aquéllos cuyas páginas no he abierto en muchos años, pero siento una fidelidad casi sagrada por todos ellos. Los libros se enganchan a la memoria y algunos también al alma. Cualquier excusa sería miserable para abandonar a su suerte a La metamorfosis, El amante, Riverita o Anales. Se han adherido a mi vida, a lo que soy.

Por desgracia, el tamaño de la biblioteca sí importa y llega un momento en que el número de volúmenes cruza la frontera de lo posible y hay que contener su crecimiento. Los míos, de los anaqueles se han trasladado a una oscura caja que me he asegurado de precintar bien para que no escapen. Ha sido un acto doloroso.

Monasterio de san Juan de Duero

Monasterio de san Juan de Duero

El monasterio de San Juan de Duero nace de una pequeña iglesia románica que se construye en el siglo XII. Su trazado es sencillo, consta solo de una nave, y los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén eligieron este lugar, en las proximidades de Soria, para establecerse, pues su Orden tenía el cometido de dar alojamiento y protección a los peregrinos y caminantes, y por esta razón se instalaban en las entradas de las ciudades.

Los Hospitalarios fueron los artífices del monasterio cuyos restos permanecen en la actualidad. Primero reformaron la primitiva iglesia para adaptarla al culto y luego le adosaron un claustro. Una parte de la arquería es de estilo románico, con arcos de medio punto elevados sobre un podio, y otra es de influencia islámica con arcos calados que se entrecruzan.

El monasterio se declaró Monumento Nacional en 1882 y en 1934, cuando ya formaba parte del Museo Celtibérico, se habilitó como Museo Epigráfico. En la actualidad se ha convertido en la Sección Medieval del Museo Numantino y muestra restos de las culturas árabe, cristiana y judía, que conformaron Soria en la Edad Media.

Delinquir sale barato

Delinquir sale barato

Por una mera cuestión formal: la anulación de unas escuchas telefónicas, han absuelto en pocos días a los acusados en tres casos de tráfico de drogas. Una mujer detenida en Barajas con cuatro kilos de cocaína, cinco imputados en un comiso de 600 kilos de hachís y dos personas a las que pillaron cuando desembarcaban 3.200 kilos de hachís en una cala de la Costa Brava.

También cabe remarcar que 14 de los 19 imputados en el caso "Ballena Blanca", el mayor proceso judicial por blanqueo de dinero en España, han sido absueltos por la anulación de las intervenciones telefónicas. Algunos consideran que estas absoluciones son un triunfo del estado de derecho, pues demuestran que los derechos fundamentales que recoge el artículo 18.9 de la Constitución han quedado garantizados al ser protegido el secreto de las comunicaciones. Y desde el punto de vista legal, así es. Pero una cosa es absolver a un imputado por falta o insuficiencia de pruebas y otra que, habiéndose demostrado la comisión del delito, no se condene al culpable por una cuestión formal, porque parece que las garantías constitucionales favorezcan a los presuntos delincuentes y perjudiquen a las víctimas.

No estaría de más que se los legisladores revisaran y la policía aplicase mejor las escuchas telefónicas, a fin de evitar que algunos delincuentes se vayan de rositas.

Avances en igualdad

Avances en igualdad

Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile, se ocupa de ONU Mujeres, una nueva institución de Naciones Unidas. El gobierno de Zapatero ha aportado 50 millones de euros para la creación de este organismo y se ha comprometido a destinar al mismo una contribución anual.

Uno de los objetivos prioritarios de ONU Mujeres es fomentar el aumento de liderazgo y la participación de las mujeres en la sociedad, la eliminación de la violencia de género, su implicación en proyectos de seguridad, el otorgamiento de poder económico y hacer de la igualdad de género un elemento central de la planificación y de los presupuestos nacionales para el desarrollo.

ONU Mujeres necesita dinero para llevar a cabo sus proyectos y España es uno de los países que realiza mayor número de contribuciones, dando soporte a más de sesenta programas. Con este apoyo económico y el de otros países se ha creado un fondo específico para incrementar el apoderamiento político y económico de las mujeres y ha posibilitado que se atendieran 40 programas en 35 países.

En Marruecos, Líbano, Ghana, China, Liberia, Sri Lanka o Nepal, por ejemplo, y miles y miles de mujeres en todo el mundo, trabajan sin ninguna protección legal ni social, sufren discriminación y cobran salarios míseros. Con este fondo se ha conseguido mejorar las condiciones laborales de muchas de ellas y aumentar sus medios de subsistencia.

La igualdad de oportunidades entre personas, y especialmente la igualdad de género, son indicativos del desarrollo y del progreso de una sociedad. En España, pese a las cuestiones pendientes de resolver, las mujeres podemos considerarnos afortunadas, gozamos de libertad y se nos reconocen los mismos derechos que a los hombres. Pero todavía quedan demasiadas mujeres que necesitan mejorar, y mucho, su situación actual.

 

*Proyecto: De mujer a mujer. Fundación Vicente Ferrer

Conocimientos

Conocimientos

Hace muchos años, trabajé como vendedora en una librería de cinco plantas. Todo lo que abarcaba la vista eran libros con cubiertas tentadoras de brillantes colores: best-sellers, novela negra, libros de cocina, de medicina, manuales de derecho, historia, ingeniería… Un cliente podía pasarse horas mirando y luego marcharse sin haber comprado ni uno. Y, desde luego, el problema no era la variedad.

La librería es una mínima expresión de la sociedad mediática que nos abruma. En este paisaje, los libros ya no son los únicos protagonistas. El aluvión de datos que debemos asimilar proviene de periódicos y revistas, de la radio y la televisión, y eso sin mencionar la sobre estimulación de la capacidad humana para absorber información que supone Internet. Parece que son demasiados conocimientos. Se habla de la sociedad de la información. Cada cinco años se duplica nuestro saber, aseguran. Y cuesta abarcar incluso esta explicación.

Mientras se produce una explosión de contenidos, nosotros sabemos cada vez menos acerca de cómo dominarlos. Antes, al terminar el colegio, salías provisto de todo el bagaje cultural que ibas a necesitar durante el resto de tu vida (éste era el ideal). Los colegios de hoy, deben proporcionar un nivel de conocimiento con el que uno pueda orientarse cuando éste cambie.

Estrenamos el siglo XXI y nuestros conocimientos se asemejan a un océano donde el horizonte siempre es igual de lejano. Quien quiera descubrir una red infinita de referencias y relaciones tiene la oportunidad de hacerlo conectándose a Internet, aunque desde aquí resulta imposible vincular todo el conocimiento entre sí de manera que se conserve una visión de conjunto. En la inmensidad ilimitada del océano es fácil perder el rumbo y por eso hace falta disponer de una brújula.

Inundados de información, padecemos déficits de conocimiento. Esta combinación se define usualmente como “sabiduría de expertos” y lamenta la existencia de “idiotas especializados”. Una calificación injusta si tenemos en cuenta que nuestra sociedad precisa conocimientos específicos. De manera que no es censurable ser un especialista, el único problema es que no basta con esto. El saber específico no es saber cultural. Con éste no es posible comprender la propia cultura. El que lo sabe todo sobre el maíz transgénico o el diseño de páginas web no sabe sobre el concepto de arte o el nacimiento de las civilizaciones prehistóricas.

La selección de información que hacemos se forma con aquello que hemos decidido excluir. No es fácil escoger qué aprender. De cada información nacen nuevas conexiones que conformarán la parte del mundo que cada uno ha de descubrir por sí mismo.

Indignados

Indignados

Ganar con mentiras. Ésta es la impresión que dan los partidos políticos en cualquier convocatoria electoral. Recurrir a la mentira, al engaño, a la descalificación, a las promesas que se incumplirán… A todo, con tal de conseguir votos. Este insulto a los ciudadanos indigna, pero los partidos políticos son imprescindibles en cualquier sistema democrático que se precie. No los partidos que tenemos en España, sino los partidos como representantes e instrumento político de los ciudadanos. Sin partidos, en esto coincido con Jiménez de Parga, presidente emérito del Tribunal Constitucional, estaríamos en manos de los grandes grupos de presión, que nos tendrían completamente a su merced. Lo que hace falta, pues, es regenerar y democratizar los partidos políticos, para que no sirvan a otros intereses que no sean los de los ciudadanos a quienes representan. Así la democracia formal será democracia real.

 Los ciudadanos votamos a los partidos que nos parecen más honestos y creíbles, a los políticos que consideramos más adecuados para la compleja tarea que han de desempeñar; a unas personas que hagan, no que digan; que cumplan su palabra. Si la honestidad y la sinceridad fuesen una realidad y no una promesa, la vida política española sería otro cantar. Por eso, a los ciudadanos nos sobran motivos para estar cabreados.

Los comentarios que suscitaba en sus inicios el movimiento 15-M eran muy similares: Ya era hora. Hay que hacer algo. Esta situación no puede prolongarse más. Las acampadas de indignados expresaban el hartazgo colectivo de una sociedad exprimida y masacrada por la crisis económica. ¿Para qué vamos a ir a votar si todo seguirá igual? ¿Por qué Zapatero no intenta vivir con 600 euros mensuales? El movimiento generaba simpatías. ¿Serviría de algo? Quién sabe. Al menos en Bruselas dejarían de vernos como un rebaño se sumisos borregos. Pero la complicidad se ha ido esfumando con los días, especialmente como consecuencia del comportamiento de algunos de sus miembros. Después de bloquear el Parlament catalán, de los insultos y de las agresiones que sufrieron los parlamentarios, el movimiento 15-M ya no es tan valorado y va perdiendo la credibilidad. Todos estamos cansados, socarrados, hastiados, pero los problemas que padecemos no se resuelven acampando en un espacio público. ¿Qué queda de Mayo del 68? El mundo sigue igual, con ricos y pobres, con patronos y obreros. ¿Qué ha sobrevivido del espíritu de Woodstock? Un disco, una película y la intención de repetir el festival. El sistema siempre acaba devorándonos. El capitalismo salvaje debe morir y tenemos que matarlo entre todos antes de que nos liquide.

*Foto: Indignados ante el Ayuntamiento de Zaragoza 17/06/11

La ley no basta

La ley no basta

Juan Tirado, de 76 años, asesinó a su esposa de 71, en Bescanó. La pareja estaba en trámites de separación y el hombre hizo caso omiso de la orden de alejamiento que tenía por haber maltratado y amenazado a su mujer.

Los hechos ocurrieron en mayo y solo son un triste ejemplo de los otros casos similares que ocurren con demasiada frecuencia ya en nuestra sociedad. La cifra de mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas no cesa de aumentar. Sesenta y ocho en 2009, ochenta el año pasado. Pese a todas las medidas legislativas que se han implantado, pese a la creación de juzgados especiales, pese a la mayor concienciación ciudadana que existe al respecto, el número de mujeres víctimas de la violencia sexista crece.

Cuando sucede un delito de este tipo, se investiga si había denuncias previas y medidas judiciales para proteger a la víctima. En el caso del ejemplo, se había decretado una orden de alejamiento, que no sirvió de nada. Aunque existan antecedentes, denuncias, medidas preventivas de protección, es evidente que la ley ni disuade ni protege. Al hombre que ha decidido matar a su pareja, le importa muy poco lo que estipule una orden del juez. El problema es cultural y social y su resolución no es sencilla.

Como dijo la presidenta del Institut Català de les Dones, “Es urgente borrar del imaginario colectivo los modelos tradicionales de relaciones entre sexos basadas en el poder. Se tienen que transmitir nuevos modelos de relación y de resolución de situaciones conflictivas”. La idea es excelente, llevar a la práctica estos principios, ya es otra historia.

El teléfono de bolsillo

El teléfono de bolsillo

Mister Godfell Isaacs, gerente de la Compañía de telegrafía Marconi, ha declarado a un redactor del Daly Mail que dicha compañía establecerá a principio del año próximo un servicio comercial de telefonía sin hilos entre Londres y Nueva York.

Los abonados británicos y americanos podrán entablar comunicación telefónica con solo pedir el número de sus aparatos respectivos, como se hace ahora en el interior de las ciudades.

En fecha no muy lejana los teléfonos sin hilos de bolsillo serán artículos de uso ordinario. Por ejemplo dice Monsieur Isaacs, un bolsista que camine por las calles de Londres oirá un timbre en su bolsillo, y acercándose el receptor al oído percibirá la voz de su empleado, que en ese momento va viajando en un aeroplano a una velocidad de 100 km. por hora y a una distancia como la que separa a Londres de Varsovia.

Según el periódico antes citado, el Gobierno británico obligará a los aparatos aéreos comerciales a llevar instalaciones de telefonía y telegrafía sin hilo.

 

*Artículo publicado en el diario bilbilitano El Regional el día 6 de marzo de 1919. Aunque el concepto de una red de radio celular se inventó en 1947 en los laboratorios Bell, fue en 1983 cuando se fabricaron los primeros equipos de telefonía móvil.

El poder corrompe

El poder corrompe

“El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”, esta cita sintetiza el pensamiento de John E. Dalberg Acton y se corrobora día a día en cualquier rincón del mundo. Los gobernantes, con sus honrosas excepciones, y aún en las democracias más consolidadas, tienden, por lo general, a ciertas dosis de autoritarismo. Si además, y pese a las apariencias de su discurso y poses demagógicas, llevan dentro un tirano, sus arbitrariedades, su corrupción y la impunidad para hacer de su capa un sayo reflejan el abuso de poder contra los indefensos ciudadanos. Cuando se aspira a la presidencia con pésima administración y mal gobierno o se argumentan razones contra la irracionalidad de las decisiones, éstas deben contrarrestarse con controles e instituciones que velen para que prevalezcan las demandas de los ciudadanos.

 

Bibliotecas

Bibliotecas

Desde que apareció la imprenta, existieron bibliotecas privadas en las que, con el permiso de sus dueños, se podían consultar los libros. Luego se crearon las bibliotecas públicas, como la de Mazarino en París o la Ambrosiana en Milán. También las Reales, como las de París, Lisboa o Madrid, éstas finalmente se convirtieron en bibliotecas Nacionales. O las fundadas por los poderes públicos, como la Biblioteca del Congreso en Washington o el British Museum. Todas estaban destinadas a satisfacer las demandas de un público con una cultura superior.

Poco a poco, aumentó el número de personas que sabían leer, pero no disponían de capacidad económica para adquirir libros, para atender a estas nuevas necesidades surgieron las bibliotecas públicas o populares. Lo curioso es que no fueron demandadas por los potenciales lectores, sino que fueron los educadores quienes, deseosos de evitar la incongruencia de que los gobiernos estuvieran interesados en que las personas aprendieran a leer, pero no se ocuparan de facilitarles material de lectura, promovieron asociaciones para la compra de libros.

La creación de bibliotecas populares se produjo casi de manera simultánea en Inglaterra y Estados Unidos a mediados del siglo XIX, sin embargo, los motivos fueron distintos. En Inglaterra las razones fueron morales, un grupo de filántropos pretendía evitar mediante la lectura el embrutecimiento de la clase humilde, que tras las muchas horas de intenso trabajo se dirigía a las tabernas para mitigar las penalidades con el alcohol. En Estados Unidos, se buscaba la mejora de la formación profesional y política, para que los empleados tuvieran una mayor capacidad para trabajar con eficiencia y los votantes se forjaran un criterio propio y ejercieran sus derechos con independencia. En ambos países, los gobiernos se limitaron a dar carta blanca a las autoridades locales que desearan crear bibliotecas.

En la zona mediterránea, en países como Portugal, Francia o España, las bibliotecas creadas por los gobiernos obedecían a otros planteamientos. Se trataba de preservar el patrimonio histórico, artístico y bibliográfico disperso en los monasterios y reunían libros antiguos escritos en latín y que, en su mayoría, abordaban temas teológicos, por lo que no interesaban a la mayoría de personas. Aunque las bibliotecas fueran denominadas populares, dada la escasez de recursos económicos y bibliográficos no captaron la atención de los lectores.

El Cartesianismo

El Cartesianismo

El Dios de Descartes, frente a la mayoría de los dioses anteriores, no queda simbolizado por las cosas que ha creado; no se expresa en ellas. No existe ninguna analogía entre Dios y el mundo; no hay imagines y vestigia Dei in mundo. La única excepción la constituye nuestra alma, es decir, una mente pura, un ser, una sustancia cuya única esencia consiste en pensar, una mente dotada de una inteligencia capaz de captar la idea de Dios, esto es, del infinito (que es incluso innata) y de voluntad, es decir, de una libertad infinita. El Dios cartesiano nos suministra algunas ideas claras y distintas que nos permiten hallar la verdad, suponiendo que nos atengamos a ellas y nos cuidemos de caer en el error. El cartesianismo es un Dios veraz; por tanto, el conocimiento acerca del mundo creado por Él, que nuestras ideas claras y distintas nos permiten alcanzar, es un conocimiento verdadero y auténtico. Por lo que respecta a este mundo, Él lo ha creado por su pura voluntad y, aun cuando tuviese alguna razón para hacerlo, tales razones sólo las conoce Él. Nosotros no tenemos ni podemos tener la menos idea sobre ellas. Por tanto, no sólo es inútil, sino también absurdo tratar de descubrir sus propósitos. Las explicaciones e ideas teleológicas no tienen lugar ni valor en la ciencia física, del mismo modo que no tienen lugar ni sentido en matemáticas, tanto más cuanto que el mundo creado por el Dios de Descartes, es decir, el mundo de Descartes, no es en absoluto el mundo multiforme, lleno de colorido y cualitativamente determinado del aristotélico, el mundo de nuestra experiencia y vidas diarias (tal mundo no es más que un mundo subjetivo de opiniones inestables e inconsistentes basadas en el infiel testimonio de la confusa y errónea percepción sensible), sino un mundo matemático estrictamente uniforme, un mundo de geometría hecha realidad sobre el que nuestras ideas claras y distintas nos proporcionan un conocimiento cierto y evidente. En este mundo no hay más que materia y movimiento; o, siendo la materia idéntica al espacio o extensión, no hay más que extensión y movimiento.