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El peor libro que he leído

El peor libro que he leído Antes de abrir el libro, que el diablo me guarde de mencionar el título y el nombre de su perpetrador, ya me desagradó. La portada es un alarde de mal gusto y peor diseño y la contracubierta causa asombro, por no decir irritación, con ese engañoso inventario que apoya la promoción del artefacto.

Dentro de las tapas, verdades de Perogrullo pintadas de trascendencia irrelevante. Culturismo crítico. Pretendida osadía en un producto pretendidamente moderno y transgresor. Increíble torpeza y falta de sensibilidad. Divagaciones y desvaríos de un intelectualoide mediocre, sin sostén ni orientación, sin solvencia narrativa ni originalidad. Un bodrio catedralicio.

Tocado por la divinidad para iluminar a los hombres con la clarividencia de sus ideas, así se ve el escribidor. Pero el lector debe realizar un enorme esfuerzo para no morirse de vergüenza ajena ante el patetismo del genio incomprendido y rebelde.

El autor, convencido de su grandeza literaria y de que su obra merece figurar en los estantes de todas las bibliotecas públicas y privadas, casi me obligó a comprar un ejemplar y me pidió una crítica de su aburrido rosario de circunstancias personales y sin interés alguno. Esperaba mis adjetivos laudatorios a su invención de un nuevo estilo de escritura: el chapucista, pero me sentí decepcionada y estafada por esos juegos verbales artificiosos y que se han repetido mil veces. Aburrida hasta el más hondo sopor, me salté páginas y aceleré el final leyendo lo imprescindible para convertir mi tedio en explicaciones sensatas, neutras e impersonales que me permitieran salir del paso sin bajarle del pedestal a donde él mismo se había encaramado. Lo hice por pura compasión.

Qué ahorro de papel el día en que una ley obligue a los escritores a ser buenos en su oficio. Ese día, un bosque de árboles rozagantes y asustados se salvará de la sierra, con el consiguiente entusiasmo de los ecologistas y de los amantes de la literatura.

El nuevo periodismo

El nuevo periodismo Escojamos al azar un diario cualquiera, si es la edición del domingo, mejor. Al ir pasando las páginas observaremos que la cantidad de artículos de opinión es casi más elevada que las noticias propiamente dichas. Columnas con las opiniones de especialistas que analizan las noticias más relevantes de cada sección. Estudios que ayudan a comprender y amplían ciertos temas. Tribunas de debate que presentan diferentes enfoques del mismo hecho. Artículos de importantes autores sobre asuntos diversos... Esta proliferación contrasta con lo que era la prensa escrita hace sólo una década.

En sus inicios, el periodismo fue sinónimo de opinión o, más precisamente, de periodismo ideológico. Podríamos hacer la siguiente clasificación de su evolución hasta nuestros días: periodismo ideológico, informativo y de explicación o interpretativo.

La libertad de prensa se instauró en Francia en el año 1788, y en parte motivó que apareciesen publicaciones de diversa índole. En esta época la prensa difunde ideas y expresa opiniones, la política y la literatura generan el periodismo, los escritores son los primeros periodistas y la Ilustración y la Revolución dan pie a que surjan grandes plumas.

Los avances tecnológicos: rotativa, linotipia, telégrafo, fotografía, ferrocarril contribuyeron más tarde a que el periodismo informativo adquiriese una preponderancia. Quizás surgió como válvula de escape a la presión ejercida por los poderes políticos o simplemente evolucionó para satisfacer las demandas de un público más extenso. El caso es que el periodismo informativo adquirió relevancia y una de sus premisas básicas era la de despojar la noticia de cualquier visión personal. En este momento se separa la noticia, los hechos, de la opinión, comentarios. La distinción entre información y opinión se hace tan rigurosa que los diarios dedican páginas exclusivas a cada una de estas parcelas.

En la actualidad, las noticias se suceden muy rápido y los medios técnicos permiten la instantaneidad, así surge un nuevo tipo de noticias cortas, con abundante material gráfico, destinadas a captar la atención del público y ganar lectores-clientes, asimismo surgen los análisis, los juicios, los estudios pormenorizados, la interpretación y se produce una vuelta a la opinión.

La competencia entre los medios en feroz y el público valora que se le ofrezcan las noticias al instante, por esta razón cada vez más el periodista confecciona sus textos sin salir a la calle, con material de Internet, cables de las agencias, entrevistas telefónicas. La rapidez se impone a la hora de dar la noticia y las versiones on-line de los periódicos cambian su portada en cuestión de minutos, frente a esta celeridad se encuentra la edición escrita, que con 24 horas de distancia permite un seguimiento más sosegado de la noticia, un distanciamiento, una reflexión y una interrelación con otros hechos, algo que le agrega valor a la noticia escueta.

Los diarios de este siglo tendrán que encontrar ese difícil equilibrio entre ofrecer a sus lectores informaciones que respondan a las seis preguntas básicas e incluyan además todos los antecedentes y el contexto que esas informaciones necesitan para ser entendidas sin dificultad, pero también tendrán que incluir en la edición de cada día un puñado de historias contadas por cronistas que sepan narrar bien.

Sobre el arte y los artistas

Sobre el arte y los artistas (En el principio, el mundo se encontraba desordenado y vacío, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. Y dijo Dios: Sea el Arte, y el Arte existió.
Génesis, sui generis)

Los grandes artistas clásicos que figuran en la historiografía del Arte no eran profesionales en el sentido estricto del término, vivían gracias a su arte trabajando como asalariados de prelados, reyes o mecenas, pero eran considerados como artesanos, perteneciendo al mismo escalafón que los criados, pajes y cocineros. Llegaron los tiempos modernos y los artistas quisieron no sólo vivir de su arte, además intentaron hacerse con una reputación, para ello se rompieron los viejos arquetipos del arte clásico y se dejó de lado la búsqueda de la perfección y la estética, se quebrantaron los parámetros de los cánones griegos y se abandonó el aislamiento del estudio para salir a la calle e integrarse como parte activa en una sociedad política. Entonces vino la vanguardia artística, que adoptó un nuevo ideario estético, ser vanguardista era nadar contra la corriente que movía el mundo, hacer mella en las conciencias cortesanas del momento. Con los años, el arte de la modernidad cayó en la rutina y fue almacenado en los museos de arte moderno. El artista consiguió cierto status, ya no era una persona rara ni significaba una afrenta para la familia que uno de sus miembros fuera escultor, músico o literato. Pero haber quebrantado todas las normas tuvo sus consecuencias y las nuevas creaciones artísticas quedaron semiescondidas por un culto a la importancia que fue un lastre para los artistas posteriores.

El artista contemporáneo intuyó que había llegado su oportunidad, recogió algunas banderas enarboladas por los modernos y perpetró atentados estéticos dándole preeminencia al feísmo, a la no-obra, a lo efímero, etcétera. Su lucha no es contra los prejuicios estéticos de la sociedad, sino contra el arte en general como icono de triunfo y como institución. Se llega a ser artista tras haber cometido una serie de atentados simbólicos contra el arte, prueba de ello son las negaciones reiteradas de la voluntad estética. A diferencia del artista moderno, el artista contemporáneo reniega de ser autor y crea productos sonoros que no son música, productos visuales que no son cuadros para colgar en un museo, productos escritos no son poesía... El éxito de los contemporáneos tampoco tuvo los resultados apetecidos y llegó en megamercado del arte.

Con la postmodernidad, mal resuelta y aún no finiquitada del todo, el “vale todo” se abre paso a codazos y consigue su lugar, convirtiendo el arte en una actividad que a simple vista produce obras azarosas y fortuitas, aunque se dejen pocas cosas en manos del azar y la intuición. Hoy el artista lucha por ser un magnate profesional y confecciona su no-obra realizando otros oficios muy rentables, ya no se dedica en exclusiva a su arte, tiene un trabajo convencional y viste a la última, algunos van de bienal en bienal, de promoción en promoción, de beca en beca, su actitud ante el arte ha cambiado significativamente y hay quien deviene en un endiosado insoportable. Otros justifican sus obras con una palabrería ininteligible por lo especializada. Otros aplican las nuevas tecnologías. Muchas de las obras artísticas son propuestas efímeras que no logran conectar con la sensibilidad del espectador que las observa con mucho recelo... Hemos vuelto al caos original, cuando el mundo del arte se encontraba desordenado y vacío.

La Torre de la Libertad

La Torre de la Libertad El edificio, homenaje a las víctimas del 11-S, pretende ser una réplica de la antorcha que sostiene en su brazo derecho la estatua de la Libertad, medirá en total 610 metros y será el rascacielos más alto del mundo.

Después de muchos meses de discusión, el proyecto de Daniel Libeskind y David Childs se alzará sobre el vacío que dejaron las Torres Gemelas. La primera piedra del edificio está previsto que se coloque durante el próximo verano y se espera que la obra esté finalizada en 2008. Se trata de mostrar al mundo "hasta qué punto Nueva York es fuerte y tiene confianza", ha dicho George Pataki, gobernador del Estado de Nueva York.

En este alarde se invertirán más de 1.500 millones de dólares. Familiares de las 2.742 víctimas de los ataques contra las Torres Gemelas siguen sin cobrar un céntimo de indemnización, pero parece que es más importante recuperar el orgullo recordando a los muertos que ocuparse de la penosa situación de desamparo en la que han quedado algunas familias.

¿Seré yo?

¿Seré yo? Cuando iba al colegio, el estudio de la religión católica era obligatorio y la lectura del Nuevo Testamento también. Nunca me he distinguido por tener fe de carbonero, más bien al contrario, mi mente analítica y mi ánimo escéptico me obliga a cuestionármelo todo, por esto, y por mi naturaleza rebelde y contestataria, siempre he estado del lado de lo que yo pensaba que era justo, defendiendo mi verdad.

En el Nuevo Testamento hay un pasaje: el que narra la Última Cena, que me decantó claramente a favor de Judas, el apóstol maldito, el miserable que vendió a Cristo por treinta monedas. La figura del villano me cautivó tras reparar en la tergiversación interesada, supongo, de sus actos. El Evangelio de Marcos y Lucas no es fiable en absoluto, pues ambos hablan de oídas, no formaban parte del grupo de los elegidos y ni siquiera conocieron a Jesús. No se sabe a ciencia cierta si el autor del texto y el apóstol Mateo fueron la misma persona, ya que narra su Evangelio como historiador, basándose en documentos y no en sus recuerdos. De las palabras de Juan se deduce que él estuvo allí, presenciando los acontecimientos, y este dato le confiere no pocas peculiaridades a su exposición.

Es un hecho probado que Jesucristo fue apresado por los judíos con la ayuda de Judas, pero no se ha demostrado que este hecho se produjera antes de la Cena, por contra, parece que ocurrió después de ella, cuando Judas abandonó el cenáculo. “Cuando se pusieron a cenar, el diablo metió en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle”. Esta frase eliminaría por sí sola la premeditación en el delito de Judas y demuestra que estando sentado a la mesa no tenía ni la intención de vender al Maestro. “¿Seré yo?”, preguntan los discípulos reunidos en torno al Señor pidiéndole que revele la identidad del traidor. “Será aquel a quien yo dé un trozo de pan mojado”, y mojando un pedazo, Jesús se lo entregó a Judas. Con el bocado, en ese preciso instante, ni antes ni después, entró en él Satanás, y Cristo le pidió: “Lo que has de hacer, hazlo pronto”. Judas salió presto y obediente a cumplir el encargo que permitía que las Escrituras, la voluntad de Dios, se cumpliera.

La Biblia católica se encarga de desprestigiar a Judas recalcando su bajeza moral, su desmesurada deslealtad, y le condena presentándole como un sinvergüenza cínico que, habiendo fraguado ya el complot contra Cristo, todavía se permite preguntar: ¿Seré yo? Si nos ceñimos a la historia de Juan, la pregunta no es una muestra de hipocresía, es una duda sincera que se suscita no sólo en Judas, sino en todos los discípulos. En el momento en que Jesús anuncia que uno de ellos le traicionará esa noche, queda patente que aún no se ha consumado la fechoría de Judas, tal vez por eso, por que saben que no existe el felón y que queda por determinar quién será, se plantean ese: ¿Seré yo? En vez de formular la pregunta más lógica en este contexto: ¿Quién es?

Que cada cual saque sus propias conclusiones, pero yo exculpo a Judas. Creo que fue el primer sorprendido al recibir ese pan mojado que le convertiría en el canalla más denostado por los siglos de los siglos, el hombre que vendió al Hijo de Dios. Si hay que culpar a alguien, aun a riesgo de blasfemar, señalo a Jesucristo, Él permitió al demonio introducirse en el corazón de Judas, Él anuló su libre albedrío, también fue Él el único que comprendió la grandeza del sacrificio que le exigía. ¿Le habrá recompensado por sus servicios?

El coche: arma letal

El coche: arma letal Este verano fueron cerca de 1.000 personas, entre julio y agosto de 2003 el parte de guerra era el siguiente: 803 muertos, 437 heridos graves, 474 heridos leves. A final de año la lista incluirá a más de 5.000 víctimas y a una escalofriante cantidad heridos, minusválidos y afectados. Me estoy refiriendo a las secuelas que generan los accidentes de tráfico, a los muertos por el coche.

España es el país de Europa que cuenta con una de las tasas más elevadas de accidentes en las carreteras. El coche es la principal causa de muerte entre los jóvenes de 5 a 29 años, y esta estadística no incluye a los muertos en motocicletas. Por cada joven fallecido a causa de enfermedades infecciosas, mueren 30 en un accidente de trafico. A la importancia de la pérdida de vidas humanas hay que añadir la de las trágicas consecuencias que producen estos accidentes, que cada año provocan 500 nuevos casos de paraplejia, son la primera causa de lesión medular, embolias y trombosis, dejando secuelas neurológicas que afectan de forma más o menos importante al sistema nervioso y, en proporción directa, al cerebro o a la médula espinal.

El coche se ha convertido en una máquina letal que siega y arruina vidas y el presupuesto de la Sanidad pública. La conducción es incompatible con el consumo de alcohol y drogas, causas principales de los accidentes, así como el exceso de velocidad y la actitud temeraria, las imprudencias y la poca noción del riesgo que demuestra una gran cantidad de conductores, a esto le sumamos una escasa o nula educación vial y una flagrante falta de respeto a las normas y a los demás conductores, la fatiga, que disminuye la concentración y los reflejos, la falta de experiencia al volante de los más jóvenes y la prepotencia de los que por razones laborales se pasan el día al volante. A esta fatal ecuación le añadimos otros elementos nada desdeñables: el mal estado de las carreteras y vías de circulación, con tramos de pavimentación deficiente o una señalización incorrecta, y la gran potencia de los automóviles actuales. Ya tenemos todos los factores para que el coche se convierta en el causante de un número de muertos que va en aumento cada año, sin que ninguna campaña de prevención estatal conciencie al conductor de que su coche puede ser una máquina de matar si no hace un uso debido de ella.

El sexo de los renos de Santa Claus

El sexo de los renos de Santa Claus Puestos a investigar chorradas intranscendentes y sin ningún valor académico, un grupo de biólogos estonios ha dedicado su tiempo laboral a averiguar el sexo de los renos que tiran del trineo de Santa Claus, siguiendo el riguroso método científico de estudiar las imágenes que figuran en las postales navideñas y en los cuentos infantiles, han llegado a la conclusión de que son hembras y machos castrados.

Resulta que los renos machos pierden sus cuernos antes del 25 de diciembre y sólo las hembras los conservan hasta enero. La cuestión que queda por aclarar es si los renos capados pierden sus cuernos antes o después de Navidad. También se ha averiguado en este examen que el famoso Rudolf, el simpático reno de la nariz roja, sufría de parásitos, de ahí que sus orificios nasales estuvieran enrojecidos.

Tras conocerse estos datos, tal vez habría que considerar la idea de cambiarle el título a la famosa canción de Johnny Marx "Rudolf, the red nose reindeer" ("Rudolf, el reno de la nariz roja"), por el de “Rudolf, il castrato” (Rudolf, el castrado).

No escarmentaremos nunca

Desde luego que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, y si es español puede que incluso repita el tropiezo tres o más veces. El presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, no creará un gabinete de crisis ante el paso frente a las costas gallegas del petrolero monocasco de 24 años Geroi Sebastopolya, que transporta 50.000 toneladas de fuel pesado, y anuncia que «si se ponen tontos, se les pega un cañonazo y punto». Además, precisa que una patrullera de la Armada española estará vigilando su trayectoria, por lo que considera que «basta con eso».

El Ministerio de Fomento ha hecho público el informe de un inspector español enviado a Letonia para examinar el Geroi Sebastopolya antes de su partida, según dicho informe, el petrolero tiene deformaciones, corrosión y piezas mal soldadas y se destaca que un barco con las deficiencias del Geroi no habría sido autorizado a salir de un puerto español.

La previsión meteorológica en la zona de Fisterra por donde circula hoy el petrolero refiere vientos del suroeste de fuerza tres a cuatro con marejada. Pues será cuestión de cruzar los dedos y esperar que haya mejor suerte que con el paso del Mar Egeo y del Prestige, aunque sabiendo que si el asunto se pone feo evitaremos otra marea negra a cañonazos nos quedamos todos mucho más tranquilos. ¿O no?

Carta al director del país

Carta al director del país Señor director,

Reconozco que no tengo derecho a quejarme porque vivo en un lugar privilegiado llamado España, y España va bien, no como otros países, que, pobrecillos, padecen recesiones y crisis de todo tipo: económicas, sociales, laborales, políticas, culturales, ideológicas... El Gobierno no deja de recordarnos a los ciudadanos que vivimos en una especie de Jauja maravillosa y tiene razón, los telediarios de TVE lo confirman a diario.

España va bien. Aquí todo son hazañas, gestas heroicas, momentos solemnes de la historia de la humanidad. Se inaugura traviesa a traviesa la red radial del AVE, se mantiene el déficit cero, el crecimiento del PIB, la creación de empleo temporal y los contratos basura; crecen los accidentes de tráfico, el índice de desarrollo, la arribada de pateras atestadas de inmigrantes ilegales, las familias que no consiguen llegar a fin de mes con su salario, las listas de espera de la Inseguridad Social, el número de mujeres asesinadas por sus parejas, el fracaso escolar, la cultura basura, el precio de la vivienda, porque somos ricos y nos lo podemos permitir; hemos salido de un rincón de la historia para entrar por la puerta grande en el rancho Crawford; hemos superado el récord de reclusos hacinados en las cárceles, que supera los 55.000, el de homicidios, que ha subido un 58% en la comunidad de Madrid, y el de consumo de drogas, que nos coloca a la cabeza de Europa; ha aumentado sustancialmente la delincuencia; el chapapote ha dejado las playas gallegas esplendorosas; nuestros soldados viajan a bordo de Yakolev 42, gloria de la legendaria aviación ucraniana; la brigada Plus Ultra defiende la democracia y la libertad en Iraq...

Usted sabe hacer bien las cosas y no le afectan los problemas que salpican a sus amiguetes de las Azores, George Bush y Toni Blair, que tienen que rendir cuentas de sus desmanes en el Congreso de Washington o ante el juez Hutton respectivamente; y qué decir del impecable proceso de elección del candidato a sucederle en la presidencia del Gobierno: a dedo, sí señor, como procede hacer en una democracia. Los que nos gobiernan lo hacen de manera irreprochable y eso que partían con el legado de despilfarro y corrupción que, según ellos, dejó el gobierno socialista, lo cual tiene más mérito y es de admirar. Por eso yo tengo mala conciencia, en vez de estar agradecida por sus desvelos y por sus logros, en vez de sentir en mi pecho los más nobles ideales patrióticos, me siento indignada por su chulesca prepotencia, por su capitalismo de compadreo, por sus extravagantes delirios de grandeza, por secundar el pensamiento único y no admitir ninguna discrepancia, por imponer su religión en un estado laico, por su política de intercambio de favores, por esa sordera suya que le impide escuchar al pueblo, por su negligencia al no corregir las equivocaciones, por obligarnos a ver el mundo a través de sus ojos, por amenazarnos con sufrir terribles atentados terroristas si no apoyamos ocupaciones de países que son ilegales e injustas, por embarcarnos en chulescas guerras preventivas, por auspiciar la desigualdad entre los ciudadanos.

Señor director del país, tener la mayoría absoluta no es tener la razón de su parte. Yo soy una ciudadana inconformista que no se cree las mentiras que cuenta, no me he contagiado de su euforia, no tolero su arrogancia desdeñosa ni sus insultos a quienes se atreven a discrepar, su talante, sus modos, su mentalidad política y esa postura de conmigo o contra mí, que es propia de un dictador y no de un demócrata. Ahora se acaba su mandato y ha tenido el buen criterio de no presentarse a la reelección, pues ojalá que le vaya bonito.

Malos humos

Malos humos Cuando Colón llegó a América, los nativos le ofrecieron unas hojas secas como regalo de bienvenida, no sabía que eran tabaco y las tiró por la borda. Dieciocho mil años antes de la llegada de los europeos, el tabaco ya crecía en tierras americanas, los indígenas le atribuían propiedades mágicas, espirituales y medicinales, pero también se consumía masticado, se aspiraba por la nariz, se fumaba y se tomaba en infusión. El tabaco era moneda de cambio y muestra de amistad, sellaba promesas, declaraba la guerra o sellaba la paz.

Durante la conquista creció el desprecio por las costumbres nativas de esos seres “inferiores” y los cristianos condenaron el uso del tabaco, la Iglesia difundió la idea de que era un arma del Anticristo y en 1588 se dictó una resolución contra él. La Inquisición encarcelaba y ejecutaba a los fumadores, estaba prohibido fumar en público... Pero a la par que la demonización del tabaco aumentaba, crecía también el estudio de las funciones medicinales de la planta, se utilizaba para combatir la sífilis y se trataban tumores con ungüentos realizados a base de hojas de tabaco, incluso se incluyó en un tratado, “Historia medicinal de las cosas que se traen de Nueva España”, donde se describen sus efectos beneficiosos para la salud.

La demanda de tabaco creció tanto que se convirtió en un lujo al alcance solo de los ricos y los marineros difundieron la costumbre de fumar por todo el mundo. Viendo los beneficios económicos que generaba, Felipe II impuso una carga especial sobre la planta y ordenó que todo el tabaco entrase por el puerto de Sevilla; con el fin de controlar la producción y acabar con el comercio a pequeña escala, se fundó Tabacalera, la primera compañía tabaquera del mundo, e instauró tiendas estatales, estancos, donde se vendían los productos con un impuesto adicional.

Los gobiernos reconocieron un negocio rentable en el tabaco y un modo de financiar las guerras, así que se dedicaron a extender el hábito de fumar, hasta que en el siglo XVII el exceso de producción saturó el mercado y los precios cayeron en picado, por lo que hubo que dictar leyes nuevas para remontar los precios.

Después de disfrutar de unos siglos de gloria en los que el tabaco estuvo de moda, realzaba el erotismo y proporcionaba un aura de misterio al fumador, se fueron multiplicando las restricciones. En 1971, en Estados Unidos, se prohibió la publicidad en televisión, se crearon zonas de no fumadores y se pusieron en marcha métodos para dejar de fumar. Se había comprobado que la nicotina crea adicción y se redujo su cantidad en los cigarrillos light, se concienció a los consumidores de que los cigarrillos también eran nocivos para los que no fumaban y las empresas tabaqueras se lanzaron a la conquista de nuevos mercados para seguir enriqueciéndose. Ahora los gobiernos se debaten entre el esfuerzo de librar a los individuos de su adicción y seguir llenando sus arcas con los impuestos del tabaco, una difícil papeleta moral que se resuelve mediante la hipócrita advertencia impresa en las cajetillas: El tabaco mata.

A decretazo limpio

Siempre he pensado que la democracia era otra cosa, algo más que meter mi opinión en una urna y conceder carta blanca a los políticos para que hagan y deshagan a su antojo durante cuatro años.

De un tiempo a esta parte, la votocracia a sustituido a la democracia en nuestra sociedad, no hay más que ver con qué facilidad pasmosa la mayoría absoluta del PP le permite colocar enmiendas y modificar leyes orgánicas como el Código Penal esquivando el debate parlamentario y saltándose los procedimientos establecidos.

Se supone que las Cortes representan al pueblo español y se supone que son el órgano mediante el que ejerce su soberanía. La Constitución dice que las Cortes son inviolables y eso significa que nadie puede amenazarlas desde fuera, lo que no podíamos imaginar es el escarnio que practica el Gobierno pudiera desfigurarla hasta convertirla en una patética caricatura de lo que debieran ser. La actividad legisladora que desarrolla esa representación del pueblo español y su voluntad soberana es hoy un fraude. En las Cortes no se estudia, no se delibera, no se debate nada, la mayoría absoluta lo impide siempre presentando sus proyectos por la vía de urgencia. Así las cosas, las Cortes Generales no sirven para nada, sobran.

El Senado se utiliza para tramitar leyes, ha dejado de ser Cámara de segunda lectura porque la urgencia impone prisa y poca reflexión para aceptar las enmiendas que no vienen a cuento en los proyectos de ley que pasan por allí. Trucos, artimañas, trampas, pretextos para gobernar por decreto, prácticas corruptas que mancillan la esencia misma de la Constitución.

No nos lo tomamos en serio, pero el asunto es grave porque el Gobierno gobierna a su antojo, con la arrogancia de quien se considera por encima de cualquier consideración institucional. Luego se permite el lujo de llamar a la oposición enemiga de la Constitución y otras lindeces por el estilo.

Hoy cumple 25 años una Constitución degradada hasta límites intolerables. Larga vida a la Constitución.

Siete segundos

Siete segundos es el tiempo que tarda nuestro interlocutor en crear una etiqueta de nosotros. Siete segundos sirven para efectuar un análisis de la palabra, el gesto, la postura física, la mirada, el aspecto personal y la paralingüística. La verdadera información la transmitimos en la comunicación no verbal porque es la inconsciente y la que no controlamos. Siempre hay quien es más hábil a la hora de interpretar los signos informativos que emanan del que nos habla, pero, en general, somos buenos psicólogos naturales, es decir, que nos equivocamos poco en el diagnóstico que hacemos de la persona que acabamos de conocer. No hay segunda oportunidad para caer bien, una vez puesta una etiqueta a alguien, cuesta muchísimo cambiar la opinión sobre él.

Afganistán en el olvido

Afganistán en el olvido Se cumplen dos años de la caída del régimen talibán y ya casi hemos olvidado dónde queda Afganistán. Kabul, Kandahar, Hamid Karzai, los muyahidin y los señores de la guerra son nombres que ya no suenan.

Nos han vendido la idea de que desde la llegada de las tropas liberadoras estadounidenses en Afganistán las mujeres no llevan burka, y el 80% de ellas lo usa; se cree no hay secuestros ni violaciones, y son algo cotidiano en un país caracterizado por la inseguridad. No llega la ayuda internacional, pervive el fundamentalismo, los mismos yihadist que tomaron Kabul en 1992 instaurando un régimen de terror se han hecho de nuevo con el poder gracias a la ayuda de Estados Unidos, las actividades económicas, sanitarias y educativas están paralizadas, el 85% de la población carece de agua potable, las minas causan estragos, la esperanza de vida y salud materno-infantil son de las peores del mundo...

Afganistán ha dejado de ser noticia, no nos acordamos de 24 millones de personas porque la administración Bush nos dice que todo está bajo control, bajo su control. Pero queda pendiente la libertad, la democracia y el desarrollo que se le prometió al pueblo después de masacrarlo con una guerra vengativa tras el 11 de septiembre de 2001.

Este mes verá la luz una Constitución que declarará al país república islámica presidencialista, el islam será la religión oficial, las mujeres tendrán derechos, y sus violadores también, porque no existirá una pena que castigue su delito, se establecerá una economía de mercado, pero no se hará ninguna reforma agraria y las tierras seguirán en manos de los señores feudales, las mujeres podrán votar, eso sí, votarán lo que les manden sus maridos y cubiertas con un burka...

Para estas “reformas” no hacía falta librar ninguna guerra de salvación, habría sido mejor dejar Afganistán como estaba, porque la operación “Libertad duradera” ha generado el caos y la falta de salidas viables, así como la necesidad urgente de divisas, ha hecho que el país se convierta en uno de los mayores productores de opio del mundo, lo malo es en manos de quién está la producción y las consecuencias del narcotráfico, la inestabilidad y las redes terroristas que capitalizan esta actividad.

Mártires de la Filosofía

Mártires de la Filosofía La Filosofía siempre se ha opuesto a la religión, a esas revelaciones con ínfulas de verdad absoluta. Los ateos se han considerado desde antiguo rebeldes que intentan luchar, armados con la razón, contra las mordazas y las tinieblas. Por eso los ateos han sido clandestinos en unos tiempos en los que la libertad de expresión era aún una peligrosa utopía y, sin embargo, se atrevieron a servirse de su juicio individual y a favor del pensamiento libre.

La primera “mártir” de la Filosofía de que tengo noticia es Hipatia de Alejandría, que en el año 415 fue asesinada por un grupo de monjes. La apalearon hasta la muerte y la arrastraron a la iglesia principal de Alejandría, donde descuartizaron su cuerpo usando unas tejas afiladas. El obispo Cirilo, enojado porque esta mujer difundía las enseñanzas de los griegos, contrarias a los dogmas de la doctrina verdadera, elogió esta conducta ante sus feligreses porque se realizó en nombre de Dios y de la fe cristiana, y la multitud le aclamó como hombre santo. Desde entonces las víctimas del fanatismo son innumerables: brujas, endemoniados, apóstatas, herejes, científicos...

Proscritos y perseguidos, anónimos o insignes: Bruno, Galileo, Servet, Voltaire, Nietzsche... Intelectuales rigurosos, gente de valiente actitud moral, se atrevieron a pensar por sí mismos y a enfrentarse a normas, leyes y dogmas que hoy no dudaríamos en calificar de fanatismos fundamentalistas, tuvieron el coraje de ser libres y coherentes con “su” verdad y pusieron luz allí donde sólo había una pacata ceguera religiosa.

Morir por nada

Morir por nada Le tocó el turno a España y siete agentes de nuestro Centro Nacional de Inteligencia (CNI) han sido asesinados en Iraq. Era cuestión de tiempo, era una posibilidad cada vez más temida, porque las amenazas de Al Qaeda contra los aliados de Bush se están cumpliendo, golpearon a los australianos en Bali, a los italianos en Nasiriya, a los británicos en Iraq y en Turquía, a los turcos en su propio país, los norteamericanos caen a diario y nosotros éramos los siguientes en esa lista macabra de muerte anunciada.

No es momento de volver a reiterar las mismas cuestiones, ya nos hemos cansado de decir que la guerra de Iraq nunca debió suceder, ya estamos hartos de recalcar que no se nos ha perdido nada allí, ahora estamos embarcados en una ocupación, participamos en una posguerra muy conflictiva porque Bush, Blair y Aznar crearon un polvorín y prendieron la mecha dejando que otros paguen con su vida por los platos que ellos rompieron.

No basta con decir que España lucha por la paz y la seguridad en Iraq, lamentar nuestros muertos, valerosos servidores de la patria, que cayeron en cumplimiento de su deber en el lugar al que fueron destinados, repartir medallas póstumas, solidarizarse con las familias de las víctimas, decir que ganaremos porque la causa que defendemos es justa, éste es un ejercicio de cinismo que asquea.

Los cerebros inoperantes de quienes planean la dudosa reconstrucción de Iraq deberían ver la evidencia: la resistencia iraquí está muy bien organizada, tiene una alta capacidad destructiva y no desaprovecha ninguna oportunidad de causar bajas entre aquellos a quienes considera invasores de su patria. Necesitamos saber que existe una estrategia de actuación para solucionar el conflicto, que alguien ha pensado en la seguridad de las tropas “pacificadoras”, que se van a prevenir tragedias como la de ayer. Necesitamos saber que nuestros compatriotas no dan su vida por nada.

Cómo criticar el libro de un amigo

Cómo criticar el libro de un amigo Si alguna vez un amigo que escribe te presenta su obra para que le des tu opinión, guárdate de decir la verdad.

Lees la obra y tu opinión oscila entre magnífica y horrorosa, pasando por un no está mal. ¿Cómo salir del atolladero sin juzgar? ¿A santo de qué juzgar? Hay modos de quedar bien sin comprometerse y sin comprometer la amistad. ¿Cuáles? Recrear el texto. Dar cuenta de las imágenes suscitadas por tan estimulante lectura, seguir los vuelos de la fantasía del autor.

Para quedar bien conviene asociar al autor novel con algún insigne predecesor en la literatura y manifestar que se encuentra bajo la influencia de Neruda, de Baroja o de Ian Fleming, según sea el género. También cabe relacionar al neófito con algún autor recientemente descubierto y que casi nadie conozca, así, de paso, te apuntas un tanto al demostrar que sigues de cerca las novedades literarias y estás al día en cuanto a cultura se refiere.

Otro recurso es hacer un comentario que no tenga nada que ver con la obra, por ejemplo, desarrollar un ensayo sobre la escritura del Renacimiento, sobre los “Sonetos a la piedra” de Dionisio Ridruejo y el esplendor de la retórica falangista o sobre la intervención de las mujeres en la sociedad cultural de la posguerra española, luego, en la última frase de tu rollo erudito, enlazar al autor y decir algo bonito sobre él. Habrás demostrado que estás empapado en el tema y que transpiras cultura literaria por todos tus poros, además, el autor se queda satisfecho pues la perorata remató a favor suyo. Todos amigos y tan contentos.

Día Internacional contra la Violencia de Género

Se celebra el Día Internacional contra la Violencia de Género con manifestaciones, reivindicaciones, declaraciones institucionales y buenos propósitos por parte de los políticos que luego caen en el olvido.

La violencia que se ejerce contra las mujeres no es más que otra de las muchas caras que tiene la discriminación por razón de sexo. La violencia de género, por desgracia, se da también en el ámbito social y laboral,además de en el propio hogar,y va desde el insulto vejatorio hasta el asesinato, pasando por la violación, el acoso sexual en el trabajo, las redes de prostitución... Para atajar este grave problema no basta con adoptar medidas preventivas, educativas, policiales, sanitarias, judiciales, etc. El objetivo es vivir sin violencia sexista.

En España, el Gobierno ha adoptado ciertas medidas para proteger los derechos de la mujer, como una Ley Integral que es papel mojado porque no hay fondos ni medios para llevarla a la práctica. Se destinan 300 millones de euros a armamento y nada a políticas de igualdad. Escandaloso.

El precio de la Justicia

El precio de la Justicia El artículo 125 de la Constitución española establece que “los ciudadanos podrán participar en la Administración de Justicia mediante la institución del jurado, en la forma y con respecto a aquellos procesos penales que la ley determine”. El 11 de mayo de 1995 el pleno del Congreso de los Diputados aprobó la ley orgánica del Tribunal del Jurado. La ley regula cuáles son los delitos cuyo enjuiciamiento compete al jurado y también señala los derechos y deberes de sus componentes. Asimismo recoge las obligaciones y advertencias de sanción en caso de incumplimiento de éstas, también se regulan y fijan las retribuciones a las que los jurados tienen derecho.

Pongamos un ejemplo práctico. La Administración de Justicia cita para formar parte del jurado a 36 personas, que deben acudir el día del inicio del juicio si no quieren ser sancionadas. De entre ellas se eligen a 9 jurados y 2 suplentes que participarán definitivamente en el juicio. El Real Decreto de 1996 regula la retribución del jurado, cada uno de los 25 miembros descartados cobrará 27,95 euros en concepto de dieta. Total 699 euros. Los 11 seleccionados percibirán una cantidad diaria de 55,89 euros. Total 615 euros por cada jornada de juicio. A esta cuenta hay que añadir los gastos de desplazamiento de los jurados que residan fuera de la capital de provincia, así como sus comidas y alojamiento si el juicio o las deliberaciones se alargara más de un día y sin contar los gastos propios de la Audiencia donde se celebra el juicio: traslado de testigos, etc. Haciendo cuentas, el gasto aproximado de un juicio de tres días sería de entre 4000 y 5000 euros.

El 9 de diciembre, en la Audiencia de Girona, se juzgará a un policía municipal de la localidad de Llançà que puso una multa de 96 euros a una francesa y no entregó esta cantidad en las oficinas de la Policía Municipal, por lo que se dedujo que se había quedado la cantidad recaudada. Tres días después, el policía entregó el dinero, pero el juicio se celebrará igualmente porque la acusación y la defensa discrepan al interpretar el final del caso, será el jurado quien decida si hubo delito. ¿A qué precio le saldrá al contribuyente la administración de justicia en este caso?

Abyecto espectáculo

Abyecto espectáculo “Odian la libertad. Odian a las naciones libres. Hoy, una vez más, hemos visto su ambición de asesinar. La crueldad forma parte de su estrategia”, Bush. “La mayor seguridad no se consigue a través de las fuerzas armadas o los servicios secretos, por maravillosos que sean, sino a través de nuestros valores, a través de la expansión por el mundo de esos valores de libertad, justicia y tolerancia”, Blair.

“Unidos hasta el final”, Bush y Blair han hecho una declaración conjunta en Londres. El discurso de Bush es un espejismo burdo de la realidad dibujada a conveniencia, una colección de trolas indigeribles, adornadas por una deleznable batería de mentiras, pura propaganda ideológica y pacificadora del ejército de los Estados Unidos, gallardamente dirigido por el dedo filantrópico de George W. Bush, emperrado en que el mal se liquida a tiro limpio.

No sé si cabe atribuirle a su osadía o a su candor que intente obviar el hecho de que sus métodos no difieren a penas de los empleados por los terroristas que denosta. Abusos, crímenes, bombardeos indiscriminados, chantajes, violación de los derechos humanos y del derecho internacional..., un mugriento espectáculo de legalidad fingida para caer en la peor abyección: Nuestros métodos son buenos porque los empleamos nosotros, ellos hacen lo mismo, pero son terroristas.

El jefe y los indios

El jefe y los indios Acaban de ofrecerse los datos de una encuesta realizada por la consultora Otto Walter en la que 750 profesionales cualificados opinan sobre el comportamiento negativo más extendido entre los jefes españoles. En el estudio se dibuja el retrato robot de un jefe: mal educado, vanidoso, prepotente, incapaz de reconocer sus errores y con afán de protagonismo.

Entre los defectos más destacados por el 49% de los encuestados figuran los malos modos de sus jefes. También se les acusa de ineptos a la hora de controlar situaciones, de ejercer un control represivo que desmotiva al personal y de falta de confianza en sus subordinados. Con semejante panorama, no resulta extraño que en España se haya hecho popular el refrán que dice: "Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro".