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Bailarinos

Bailarinos Les Ballets Trockadero de Monte Carlo es una compañía de danza creada en 1974 y compuesta por 14 bailarines profesionales, todos ellos hombres.

Ver a unos hombres corpulentos y con pelo en pecho ataviados con tutús y bailando de puntillas sobre zapatillas rosas El algo de los cisnes puede resultar chocante e incluso cómico, pero ellos realzan más que ridiculizan el espíritu de la danza, deleitando y divirtiendo a todo tipo de público: niños, adultos, entendidos y neófitos en la materia.

Les Trocks, como popularmente se les conoce, tienen un repertorio de 40 piezas, tanto obras clásicas como contemporáneas, y trabajan con rigor y respeto los ballets. Pretenden demostrar que los hombres pueden bailar mejor que las mujeres, aunque no compiten con ellas, y su objetivo es hacer disfrutar al público con un ballet de primer nivel. Reconocen que trabajan duro y que su técnica es la misma que la de las mujeres, si bien su fortaleza física les permite hacer mayores y mejores giros, también admiten que les falta el refinamiento femenino y que les cuesta encontrar zapatillas de danza de la talla 44.

Exageración de los gestos y los tics de las compañías rusas aseguran el éxito de este grupo. Medio mundo ha visto sus representaciones, desde Australia a Estados Unidos, pasando por Japón, Austria, Reino Unido... Hasta el 4 de abril actuarán en el teatro Novedades de Barcelona.

Jesucristo fue vegetariano

Jesucristo fue vegetariano Jesús no comió cordero en la Última Cena, el milagro de la multiplicación fue de panes, no de peces, y los primeros cristianos, siguiendo el ejemplo de su maestro, eran vegetarianos. Esto es lo que creen a pie juntillas la secta de “Cristianos vegetarianos” que prolifera en Estados Unidos y que comienza a ganar adeptos también en España. Por si su tesis pareciera poco creíble, aducen pruebas, testimonios y hechos para demostrarlo.

En el Antiguo Testamento existen numerosas citas en las que se aboga por una dieta de respeto a la vida, y se supone Adán y Eva siguieron una alimentación exclusiva a base de vegetales en el Paraíso. Yhavé rechaza el sacrificio de animales. “No quiero sangre de toros, ni de ovejas, ni de machos cabríos” (Isaías, 1,11). “Prefiero la misericordia al sacrificio y el conocimiento de Dios al holocausto” (Oseas 6,6). Pero los israelitas no cumplían todos los preceptos de su Dios. Cada día se sacrificaban en el Templo de Jerusalén, en nombre del pueblo, dos toros, un carnero, siete corderos y un macho cabrío. También se realizaban sacrificios privados por las más variadas razones. Algún historiador apunta la cifra de más de 250.000 corderos sacrificados por Pascua. Los “Cristianos vegetarianos” aseguran que Jesús se opuso a estos ritos de sacrifico de animales ya que dedicó su vida a predicar la compasión y la misericordia. En una época en la que el sacrificio de animales era el único camino para obtener de Dios el perdón de los pecados, tanto Juan Bautista como Jesús lo reprueban e instauran el bautismo como método de purificación rechazando así la muerte de animales.

El sacrificio de animales se efectuaba en el templo y ésta fue una de las razones por las que Jesús se oponía a él y a lo que representaba, profetizó que sería destruido e incluso un día, indignado porque la casa de Dios se había convertido en una cueva de ladrones, echó de allí a latigazos a los que vendían animales para ser sacrificados proclamando: “Dios quiere compasión y no sacrificios”. Esta condena ponía en peligro el próspero negocio que giraba alrededor del templo, por eso, tras el incidente, los sumos sacerdotes y los escribas “se reunieron para ver la manera de acabar con él”.

Los “Cristianos vegetarianos” aseguran que Jesús nunca aparece comiendo carne ni pescado en los Evangelios y alegan que en el relato del milagro de la multiplicación que narra el evangelista Juan no se incluyen los peces: “¿Cómo vamos a hallar bastantes panes para alimentar a tanta gente?”, preguntan los discípulos a Jesús. Jesús formaba parte de un sector de judíos vegetarianos, un sector minoritario en su tiempo y firme en sus convicciones, que mantenían incluso en la fiesta de la Pascua, la más solemne de las festividades en Israel. En la cena más sagrada del año, el plato tradicional era el cordero, que se solía comprar en los atrios del templo y se sacrificaba allí mismo. Los sacerdotes, descalzos, con las vestiduras propias del culto, degollaban ante el altar, uno tras otro, los corderos que los israelitas varones llevaban después a sus casas o a los hornos colectivos para asarlos. En la cena pascual, el cordero iba acompañado de una ensalada de lechuga, achicoria, berros, cardos u otras hierbas amargas. El amargor era un recuerdo del dolor y las lágrimas del pueblo durante su esclavitud en Egipto. Al cordero y a la ensalada se les añadía la jaroset, una mermelada ritual, hecha con higos, dátiles, pasas, manzanas, almendras, canela y vinagre, cuyo color y consistencia recordaban a los israelitas la arcilla con que sus antepasados esclavos en Egipto amasaban los ladrillos del faraón. Y nunca podía faltar el pan, que en la cena pascual eran los massot o panes ázimos, sin levadura. Según los “Cristianos vegetarianos”, en la Última Cena se sirvieron todos estos platos, excepto el cordero, pues en los textos evangélicos no se hace referencia al cordero y sí al pan que Jesús unta en la jaroset para dárselo a Judas.

Puede que exista otra razón para el vegetarianismo de Jesús que los “Cristianos vegetarianos” no han tenido en cuenta: Jesús procedía de una familia pobre y, en aquella época, el menú de los pobres, por fuerza, se componía solo de vegetales. Como desayuno tomaban un trozo de pan camino del trabajo. La comida del mediodía consistía en pan, aceitunas y fruta. La cena la componía un potaje de verduras, con un trozo de pan que servía de cuchara y se introducía en el puchero común. La carne no se comía nunca o casi nunca no porque se fuera vegetariano sino, sencillamente, porque no podía pagarse su precio en el mercado. Claro que este argumento no convence a los “Cristianos vegetarianos” y el dudoso peso de sus pruebas les lleva a concluir que “Jesús fue vegetariano y sus discípulos traicionarían su mensaje y su vida si no lo fueran también. De hecho, para los cristianos, la muerte de Jesús en la cruz es el sacrificio final, con el que sus seguidores continuamos celebrando su memoria con comida vegetariana: pan y vino”. De aquí a afirmar que únicamente los vegetarianos entrarán en el reino de Dios no hay más que un paso, el del fanatismo religioso.

Golpe contra sí mismo

Golpe contra sí mismo El PP ha cometido un golpe de Estado al tomar y usar instrumentos del Estado con intereses partidistas y este golpe se ha vuelto en su contra. Entre el 12 y el 14 de marzo, el PP abusó una vez más de su posición de poder para atentar contra el derecho de los ciudadanos a conocer la verdad sobre el atentado de Madrid el 11-M. El golpe de estado informativo chocó contra la voluntad del pueblo, deseoso de conocer a los autores del atentado antes de pasar por las urnas.

Con el miedo en el cuerpo ante la posibilidad de perder las elecciones si se confirmaba de manera oficial que Al Qaueda había cumplido sus amenzas, los dirigentes del PP secuestraron la programación televisiva de TV1 para hacer campaña a su favor en un día de reflexión política antes de las votaciones.

La noche del 13 al 14 de marzo estaba previsto que se emitiera el programa “Noche de Fiesta” entre las 23 y las 2 horas, sin previo aviso, los espectadores vieron cómo se cortaba la programación y se ofrecía un documental sobre las víctimas del terrorismo de ETA, un panfleto de buenos y malos que ofendía la sensibilidad en una fecha tan particular.

Atemorizado por el ruido de las cacerolas que sonaban en la calle acusando a Aznar de haber traído a España el terrorismo islámico con su política de segundones de los yanquis, pensando que los españoles somos imbéciles, con nocturnidad y alevosía, el Gobierno insistía desde la televisión publica en valorar el terrorismo ETARRA, que posiblemente no era el culpable en esta ocasión, pero cabía seguir suponiendo que podría serlo.

Ésta ha sido la gota que ha colmado la paciencia española. La suerte del PP estaba echada, no porque no se deba hablar de las víctimas del terrorismo, sino por hacerlo como respuesta a las manifestaciones espontáneas de los ciudadanos hartos de que les tomen el pelo. Ellos mismos firmaron su sentencia: la derrota electoral que le da la victoria al partido socialista.

Todo es política

Todo es política El hombre es un animal sociable y su insociable sociabilidad hace que no pueda prescindir de los demás ni renunciar, por ellos, a la satisfacción de sus propios deseos. Por eso necesitamos la política, para solucionar los conflictos que genera la convivencia, para que nuestras fuerzas se sumen en vez de oponerse. Por eso se necesita el Estado, porque los hombres no son buenos, ni justos, ni solidarios.

La política es la gestión eficaz de toda una sociedad. La política sirve para que gentes variopintas vivan juntas adoptando unos compromisos útiles para zanjar los desencuentros. Sin política serían la violencia y la guerra, el conflicto, el desacuerdo y la contradicción. Se trata de saber quién manda y quién obedece, quién hace la ley: un soberano -monarquía absoluta-, un pueblo -democracia-, un grupo de individuos -una aristocracia-. Sin este poder, que puede ser una mezcla de los tres, no habría política. Pero no podemos someternos al poder de cualquier jefecillo, queremos obedecer libremente a un poder que refuerce el nuestro, aunque esto jamás se logre del todo y nosotros no renunciemos nunca a conseguirlo.

La política es una tarea esencial y nadie puede sustraerse a ella. Hay que poner freno a los racistas, fascistas, demagogos... Los burócratas no pueden decidir por mí. Los tecnócratas y arribistas no conseguirán imponer una sociedad hecha a su imagen y semejanza. ¿Con qué derecho nos quejamos si algo va mal? Si no haces nada para impedirlo, te conviertes en cómplice de la mediocridad y de cosas peores. La pasividad no es una excusa, ni la falta de competencia. No participar en la política es renunciar a nuestro poder, algo siempre peligroso, pero también es renunciar a nuestras responsabilidades, algo condenable, porque el apoliticismo es a la par error y falta: es ir contra los propios intereses y contra los propios deberes.

Unas elecciones enfrentan a determinadas gentes, grupos sociales o ideológicos, partidos, alianzas, opiniones, prioridades, opciones, programas. ¿Qué proponen contra el paro, la injusticia, la barbarie...? La moral nos dice que hemos de combatirlos, pero no cómo vencerlos. Aquí entra en juego la política para decirnos cómo. La moral respalda los más nobles objetivos: que israelíes y palestinos tengan una patria propia en la que vivan seguros, que la globalización económica no se realice en detrimento de los pueblos y de los individuos, que los niños adquieran una educación que merezca este nombre. La moral no basta para regir el destino de los hombres, necesitamos de la política para defender la justicia, la paz, la libertad, la prosperidad. Y esta tarea solo puede llevarse a cabo eficazmente entre todos.

La política nos afecta a todos, nos atañe a todos. Urge rehabilitarla, pero no lo conseguiremos despotricando de quienes la hacen. En un Estado democrático se tiene los políticos que se merece. Moralmente, solo hay derecho a quejarse de él, y no nos faltan razones, si se actúa con los demás para transformarlo. La sociedad cambiará cuando todos nos involucremos. Hay que luchar, actuar, resistir, evolucionar... Para esto sirve la política. Únicamente los estúpidos aguardan a que las cosas cambien sin hacer nada. Los demás sabemos que una sociedad que no se rehace continuamente, desaparece.

Pido la palabra

Pido la palabra Siempre que escribo un artículo procuro hacerlo contrastando la abundante información que he recopilado, de forma sosegada y pensando lo que quiero decir. En este caso romperé mis normas para escribir a vuelapluma, sin disponer de todos los datos y con el corazón en la mano.

El atentado del 11 de marzo en Madrid se me ha quedado grabado en la memoria por su especial atrocidad. Por desgracia, no es la primera vez que presencio imágenes de un atentado terrorista, he escuchado en directo el sonido de una bomba asesina al estallar y la sucesión de gritos, sirenas, muerte y dolor que le acompañan. Todos los atentados son horribles y absurdos, pero éste... Lo he sentido como un feroz zarpazo en el corazón. Obreros, estudiantes, inmigrantes, ciudadanos asesinados en nombre de una causa vil por unos cobardes.

Sabíamos desde hace días que algo se estaba cociendo, aunque nunca llegamos a sospechar que sería algo semejante. Desde el Gobierno se nos dice que: “Los terroristas están debilitados”. “ETA está escribiendo sus últimas páginas terribles, desgraciadas, pero sus últimas páginas”, ha manifestado Ibarretxe. “Qué fácil es matar a gente que va a trabajar”, ha declarado una víctima. Y yo me pregunto si la política de intransigencia, dureza y crispación no habrá tenido algo que ver con la matanza de Atocha. De aquí también se tendrían que derivar responsabilidades, aunque exista confusión respecto a la autoría.

Me viene a la memoria el 11 de septiembre de 2001, Nueva York. Dos países atacados e invadidos, un campo de concentración en Guantánamo, la paranoia antiterrorista desatada. Alguien opinó entonces: “El 11 de septiembre ha significado el fin de la libertad informativa. A partid de ahora jamás sabremos qué pasa”. La opinión se ha transformado en profecía, porque hoy pasamos por la vergüenza de las dobles versiones. El ministro Acebes acusa a ETA y tenemos que creerle pese a que él y su partido nos hayan mentido miserablemente en otras ocasiones, en especial sobre las armas de destrucción masiva que nos llevaron a la guerra de Iraq. Pero ni la forma ni el estilo se asemejan al modus operandi de la ETA que conocemos. Arnaldo Otegui, que nunca ha condenado ningún atentado de la banda terrorista, ha censurado éste y el diario Gara, portavoz de los terroristas, ha presentado en portada un mapa de España pintado con el negro del duelo. Quizás no signifique nada, pero ellos, que conocen a ETA mejor que nadie, dicen que no ha sido obra de los terroristas vascos.

Por otro lado, la declaración institucional de Aznar contiene expresiones hechas con muy mala baba: “Han matado a muchas personas por el mero hecho de ser españoles”, “Estamos del lado de la Constitución, no vamos a cambiar de régimen ni porque los terroristas maten ni para que dejen de matar”, “No debemos aspirar a nada que no sea la completa derrota del terrorismo”... El lema escogido para la manifestación tampoco es el más indicado, mezclar la legitima aspiración a la paz de los pueblos del Estado con el terrorismo es perverso y nos debería hacer recapacitar sobre la idoneidad de las personas que ocupan tan altos cargos.

¿Qué sucederá ahora? Se han escuchado amenazas airadas, se intuyen manipulaciones políticas e informativas, se han dicho barbaridades. Ojalá consigamos imponer el poder de la razón y la palabra para vencer al terror ya que el inmenso dolor del país tras cada atentado no encuentra el necesario cauce institucional, y es que la famosa unidad de los demócratas es mera ficción propagandística, nuestros políticos no saben estar a la altura de las circunstancias y nosotros empezamos a estar hartos de que su ansia de poder nos deje en un callejón sin salidas aparentes.

El origen divino del hombre

El origen divino del hombre Algunas escuelas de los Estados Unidos han decidido explicar a sus alumnos el origen de la humanidad según el creacionismo y suprimir del programa de estudios la Teoría de la Evolución.

El Creacionismo sostiene que el hombre apareció en la tierra hace sólo 10.000 años, construido de barro por una divinidad alfarera que se entretuvo en moldear a Adán y Eva –respectivamente, por cierto-, y luego les dio vida. Esto es todo amigos.

Miles de investigadores han perdido el tiempo miserablemente estudiando nuestros orígenes cuando figuran escritos en la Biblia. Darwin era un pobre estúpido y Eudald Carbonell un embaucador sacrílego, pues intenta hacernos creer que los huesos que desentierra en Atapuerca pertenecen a un mono antepasado nuestro que no salió de la mano de Dios. ¡A la hoguera por hereje!

Y yo quejándome de que la enseñanza de la religión sea obligatoria en las escuelas españolas y de que los chavales dediquen más tiempo a esta asignatura que a otras más provechosas. Al final resultará que todo el saber y la ciencia se condensan en la Religión. Una barca zoológico a la deriva por un mundo anegado. Un elegido que separa las aguas del mar Rojo. Otro que se propone abrir en canal a su hijo porque así se lo ordenan unas voces que surgen de un matojo parlante... Todo ciencia, todo cierto.

Nada nuevo bajo el sol, que diría otro hereje.

Día de la Mujer Trabajadora

Día de la Mujer Trabajadora En la manifestación del Día de la Mujer Trabajadora, un homenaje a las mujeres que trabajan, apenas había hombres. Supongo que es porque piensan que las reivindicaciones femeninas no son cosa suya, que lograr la tan ansiada igualdad es nuestra lucha y que a ellos en nada les atañe.

He echado en falta a los hombres en la celebración de este día, como los echo en falta cuando las mujeres protestamos contra la violencia de género, los salarios más bajos, la situación de pobreza en la que quedan muchas viudas amas de casa, el acoso sexual, cuando pedimos corresponsabilidad en el cuidado de la familia, compartir las tareas del hogar, respeto...

La sociedad entera debería estar involucrada en la lucha por las desigualdades. Las mujeres nos solidarizamos con los varones, salimos a la calle para defender los intereses de todos, nos manifestarnos contra problemas que no padecemos en exclusiva.

Hoy, en la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, faltaban los hombres apoyando nuestros derechos.

Cifras que cantan

Cifras que cantan Leo unos datos y se me erizan hasta los vellos púbicos: Para alimentar a todos los habitantes del mundo que se mueren de hambre, serían necesarios 13 000 millones de dólares. EE.UU. destina 17 000 millones de dólares en comida para animales domésticos. Dato extrapolable porcentualmente a cualquier país capitalista que se precie. Algunos animales de compañía viven mejor que las personas. Triste, ¿no?

El 65% de la humanidad jamás ha usado un teléfono. Nosotros cambiamos de móvil cada seis meses. Para decir ¿qué?

El 40% de la población humana no tiene acceso a la electricidad. Y nosotros despilfarrándola en rótulos luminosos y similares. ¿Hace falta la luz de la electricidad para ver mejor tanta desigualdad entre ricos y pobres?

Singular protesta

Singular protesta Cansados de la marginación e indiferencia que provoca la falta de vivienda en Estocolmo, una pareja de sin techo instaló una cama matrimonial en la plaza Sergels Torg, la más céntrica de la ciudad, y mantuvo relaciones sexuales bajo una manta a plena luz del día. "También los sin techo experimentamos este tipo de necesidades. Pero cuando tenemos ganas, no sabemos a dónde ir", explicaba uno de los protagonistas de la singular protesta al diario "Aftonbladet" de Suecia.

Las reacciones de los viandantes fueron variopintas y aunque algunos peatones se indignaron, la mayoría acompañó a la pareja con muestras de aprobación. La policía tardó un par de horas en tener conocimiento de los hechos y procedió a detener a estos miembros de la “Iniciativa de Desamparados de Estocolmo”, que prosiguieron con sus actividades mientras eran trasladados a la comisaría.

Fernando Lázaro

Fernando Lázaro Era paisano y fue mi maestro, con los libros de lengua de Fernando Lázaro Carreter aprendí gramática castellana y literatura española, en mi biblioteca aún conservo un ejemplar cuadrado y azul de Literatura española de segundo de BUP. Sus textos son directos, amenos y sencillos, destinados a formar usuarios respetuosos del idioma.

Catedrático, lingüista, crítico teatral, articulista, presidente de la Real Academia Española, autor de libros: Cómo se comenta un texto literario, Estudios de poética, De poética y poéticas, Las ideas lingüísticas en España durante el siglo XVIII, El dardo en la palabra, Estudios de lingüística, Clásicos españoles, El nuevo dardo en la palabra y el Diccionario de términos filológicos. Empezó a lanzar sus “dardos” precisos en los diarios: Informaciones, ABC y El País, desde donde, con un estilo elegante y fino, cargado de ironía y buen humor, defendía un futuro mejor para el español, señalaba los numerosos abusos que se cometen contra el idioma y ocultaba, tal vez, su frustración y desánimo ante tanta desidia. “El castellano ha pasado de ser un latín mal hablado a un inglés chapurreado”, diría.

Fernando Lázaro consagró su vida a educar, a fomentar el hábito de leer y escribir en las escuelas, a involucrarnos a todos en la conservación y el cuidado de nuestra lengua, y lo hizo con pasión, sin imposiciones, sin subirse a un púlpito, sin romper con el pasado y apostando por la apertura hacia el futuro. Hoy se celebra su funeral, la cultura está de duelo, miles de españoles le debemos haber aprendido gramática y literatura. No está, pero sus enseñanzas viven conmigo. Gracias.

Misoginia literaria

Misoginia literaria Nuestras antecesoras escritoras del siglo XIX tuvieron que hilar muy fino a la hora de dar a conocer sus obras sin tener que sacrificar o la feminidad o el talento.

A partir de las convulsiones sociales que tuvieron lugar en esa época, la mujer dejó de ser una personalidad oculta en la penumbra doméstica y se hizo visible en todos los campos, también en la literatura. Sólo que, para expresarse públicamente, las escritoras se toparon con la mujer que se les exigía ser y descubrieron la falta de concordancia con las mujeres que eran.

Rosalía de Castro lo explica muy bien:

De aquellas que cantan palomas y flores
todos dicen que tiene alma de mujer.
Pues yo que no las canto,
Virgen de la Paloma
¡ay! ¿de qué la tendré?

Escribir como mujer consistía, pues, en trasladar al papel las emociones "espontáneas" de esa mujer ideal, plegándose a las estructuras simbólicas que conformaban la identidad femenina de la época.

Y ¿cuáles eran los requisitos que debían cumplir las mujeres escritoras? Que el amor-pasión, eje del poema romántico masculino, rebajara su calor, hasta quedar convertido en un impulso sentimental despojado de erotismo. Que se extasiara ante los fenómenos naturales y le cantase a una flor, a unos trinos o al crepúsculo y demostrara con ello su sensibilidad femenina acercándose a la naturaleza. Y, por supuesto, que evitara adentrarse en temas políticos o sociales, que para tratar esos asuntos con rigor ya estaban los varones.

En definitiva, la mujer veía paralizada su creatividad, pues si intentaba salir de lo trillado y escribir una obra original, se la tildaba poco menos que de monstruo.

La misoginia literaria llegó a casos extremos, como con Gertrudis Gómez de Avellaneda, a quien la Real Academia rechazó su candidatura argumentando que su atractiva presencia perturbaría las sesiones. Tampoco hay que olvidar la alegación que hizo el célebre antropólogo Lévi-Strauss para votar en contra de Marguerite Yourcenar, primera mujer que ingresó en la Academia Francesa en 1980: "No se cambian las normas de la tribu".

Ha sido una fatigosa andadura por un camino difícil, pero aquí estamos las mujeres hoy, casi al mismo nivel que nuestros colegas, los hombres que escriben, y digo casi porque todavía hay quien piensa que las mujeres escriben de manera diferente, que se hace una discriminación positiva que nos favorece y que no podemos aportar a la literatura nada que no hayan dicho ya ellos.

Vil garrote

Vil garrote A las 9 horas y 40 minutos del 2 de marzo de 1974, Salvador Puig Antich fue ejecutado mediante el sistema de garrote vil en al patio de la cárcel Modelo de Barcelona. Tenía veinticinco años y se le había condenado a muerte en Consejo de Guerra celebrado el 8 de enero de 1974 como autor de la muerte del subinspector de policía Francisco Anguas Barragán, un joven de 24 años.

Salvador Antich formaba parte de un grupo anarquista denominado MIL (Movimiento Ibérico de Liberación). El MIL era en esencia un movimiento anti dogmático, partidario de una democracia directa y total, muy crítico con la organización leninista de los partidos y sindicatos. Sus miembros, jóvenes caracterizados por un antifranquismo instintivo y una valentía inusitada a la hora de llevar a cabo sus acciones, habían certificado prácticamente la autodisolución del grupo cuando Antich fue detenido, el 25 de septiembre de 1973.

La principal actividad del MIL consistía en lo que el grupo calificaba de “apropiaciones”, que no eran otra cosa que atracos a sucursales bancarias y cajas de ahorro, sobre todo de Barcelona y su cinturón industrial. Con el dinero conseguido en los atracos, los miembros del MIL compraban armas, en algunas ocasiones a ETA, potenciaban su aparato de propaganda con la edición de panfletos, creaban una red de pisos francos de alquiler y evitaban trabajar en ninguna empresa, pues vivían del producto de sus robos.

La base ideológica del grupo estaba muy próxima al anarquismo, rechazaba cualquier tipo de autoridad, algo que les alejaba considerablemente de otras organizaciones como sindicatos o partidos políticos de izquierda, todos ellos también en la clandestinidad.

Después del asalto a una sucursal del Banco Hispanoamericano hubo un tiroteo y la policía consiguió identificar la matrícula de un vehículo que había alquilado Jordi Soler Sugranyes. El asedio en torno a los MIL comenzó a ser importante desde este momento. La policía siguió la pista de Santi Soler, registraron su casa y consiguieron que Soler hablase de la cita que tenía al día siguiente con unos compañeros, los procedimientos empleados no se le escapan a nadie.

A Xavier Garriga y a Salvador Antich, los esperaba Santi Soler recostado en la barra del bar donde habían quedado y acompañado por un grupo de policías de paisano. Garriga no opuso resistencia al ser detenido, pero Antich reaccionó con furia y fueron necesarios cuatro agentes para reducirle, a Salvador se le incautó una navaja y una pistola. Garriga intentó escapar mientras estaban en la calle y aprovechando la confusión del momento, Salvador Antich sacó otra pistola y disparó sobre los viandantes, después en el cruce de disparos con la policía, Salvador cayó herido en la acera junto al cadáver del inspector de policía Francisco Anguas.

A partir de aquí se inicia un Consejo de Guerra lleno de irregularidades. No se demostró que la bala que mató al policía saliera de la pistola de Antich, tampoco coincidía el número de casquillos encontrados y los que figuraban en el informe policial, tampoco se consiguió que el proceso se trasladase a la jurisdicción civil y así evitar el temido Consejo de Guerra. El franquismo se mostraba extremadamente duro con los condenados por delitos de sangre desde que ETA asesinara en 1973 al almirante Carrero Blanco y no prosperó ninguna de las peticiones de indulto para la pena capital dirigidas al general Franco.

Al día siguiente a la ejecución, algunos consulados españoles en Europa sufrieron apedreamientos, pero la muerte de Antich, el último ejecutado con el garrote vil de España, no tuvo la repercusión que tendría el fusilamiento de los miembros de ETA y del FRAP, cuando se llegó a la retirada de embajadores. Los miembros del MIL que permanecían en prisión, se beneficiaron del la primera amnistía, promulgada en 1976.

Basura

Basura Sé que es inútil e improcedente poner límites y vetos explícitos a lo que es entendido y visto como un efecto de la libertad de expresión, pero la cultura basura es un género indefinible, aunque reconocible de inmediato. Es la exhibición impúdica y descontrolada de la ordinariez y la grosería, la chabacanería y la vulgaridad, la humillación de los personajes, el lenguaje soez que se complace en una desinhibición desprovista de gusto y de gracia. Pero al público parece gustarle. En televisión no sólo son programas que mantienen audiencias envidiables, sino que sus contenidos y personajes desaforados son pasto que sirve de alimento a otros programas en principio más cuidadosos. Todo se mezcla, y la degeneración en música, literatura, pintura... esa mera bazofia, se vuelve imparable. ¿Se puede hacer algo? ¿Hay que hacerlo? El objetivo es discutir, no llegar a prohibir nada. Sencillamente, tratar de explicarse por qué ocurre lo que ocurre.

Se pueden señalar, de entrada, algunos malentendidos que sirven de excusa para complacerse en un género que sólo merece el nombre de lo desechable. El primero es el interés económico o el de la audiencia. Es cierto que los programas carroñeros atraen a los telespectadores y disparan los índices de audiencia. Pero ¿alguien ha oído alguna vez un elogio encendido y entusiasta de la escoria televisiva? Sería lógico si es tan defendible. No obstante, lo unánime es la crítica. Porque las audiencias millonarias sólo son reflejo de una contradicción inherente a la naturaleza humana que no siempre ve lo que quiere ver ni compra lo que desea comprar. Vemos y compramos lo que nos ofrecen y, si la variedad fuera mayor, las preferencias sin duda cambiarían. Dejemos, pues, la explicación de las audiencias y detengámonos en otra: el entretenimiento. La televisión es sobre todo entretenimiento. Lo es, entre otras cosas, porque se ve, no se mira: se ve pasivamente, sin esfuerzo. De acuerdo. Pero el entretenimiento también es cultura. No es cultura de élite, en efecto, pero transmite un lenguaje, unos modos de comportarse, unos símbolos, una forma de relacionarse con los demás. También el entretenimiento contribuye a conocer el mundo, a construir escalas de valores o a acabar con ellas.

Recabar audiencias, entretener y ganar dinero son objetivos honorables, pero no todo vale para conseguirlo. Minimizar la influencia socializadora y culturalizante de la cultura basura es cerrar los ojos a una realidad indiscutible. La de que algo hace aunque no sepamos decir qué es ni cómo moldeará las costumbres de las generaciones que ya la contemplan como algo habitual. La cultura basura es la más democrática que haya existido nunca. Incluso los más desfavorecidos acceden a ella fácilmente y la prefieren a otras cosas previsiblemente más necesarias. Nos hemos autoprohibido la censura y cualquier intervención en las libertades, salvo en aquellos casos en que se trate de impedir un daño a otros. No sé si la cultura basura es nociva. Es imposible determinarlo porque no se pueden predecir ni calibrar los riesgos o los daños probables de un producto cultural que daña al espíritu o a la mente, pero no al cuerpo. Es más, la cultura basura, en principio, es para adultos que debieran saber cuidarse y protegerse a sí mismos. No es, pues, el argumento de la protección el que aquí ha de servirnos, sino más bien el de la dignidad y el buen gusto. Habría que rechazar la cultura basura por amor propio. No son valores éticos, sino estéticos los que han de llevar a denigrarla.

El cultivo del buen gusto requiere educación, que a su vez significa una cierta contención y sofisticación de las costumbres. Es una noción muy simple de libertad la que la identifica con el destape de intimidades o la complacencia en las transgresiones artísticas más chocarreras. Como decía con acierto Vicente Verdú recientemente, algo tendrá que sustituir a la educación jerarquizada, reglada y tradicional, que establecía límites entre lo aceptable y lo inaceptable, una educación que hemos querido sustituir sin encontrar nada a cambio. La democracia significa más libertad, pero una libertad organizada, con ciertas fronteras, con ojos críticos.

En teoría

En teoría Se supone que en los países libres, esos que no están gobernados por dictadores, existe libertad de expresión y los ciudadanos tienen derecho a conocer opiniones de los más diversos pelajes y acceso sin restricciones a la cultura. Esto ocurre en teoría, porque en la práctica nos encontramos casos curiosos, como el de Estados Unidos, luchador y garante de las libertades y la democracia en el mundo, que ha prohibido a las revistas científicas de este país que publiquen artículos de investigación que procedan de Cuba, Irán, Libia y Sudán.

Llama especialmente la atención que los primeros afectados por esta medida sean los editores de revistas científicas, no se me había ocurrido pensar que este tipo de literatura fuera más peligroso para el pensamiento único imperante que, por ejemplo, la filosofía. Porque la ciencia es ciencia en todas partes y, aunque yo soy de letras, sé que la ley de la gravedad se comporta igual en Trípoli que en Miami, y el principio de Arquímedes rige para todos los fluidos, independientemente de la zona geográfica donde se encuentren.

Durante la dictadura franquista, la más cercana que tengo, se perseguía la poesía, la novela, el teatro y el cine. ¿Será sólo cuestión de tiempo que Bush prohíba la literatura de estos países? ¿Se extenderá la medida al resto de naciones “libres”? Porque podría darse la contradicción de que en Cuba, que es una dictadura, leyeran nuestras obras literarias y nosotros, viviendo en el mundo libre, no tuviéramos acceso a las suyas.

Ejecuciones en directo

Ejecuciones en directo A dos de cada tres estadounidenses, o sea, al 67% de la población encuestada por el canal de televisión por cable Trio, le gustaría ver ejecuciones a través de los canales de pago y uno de cada cinco desearía que el reo fuera Osama Bin Laden. Según informa Trio, si existiera un canal especializado en ofrecer ejecuciones, el once por ciento de los norteamericanos gastaría su dinero para presenciar el ajusticiamiento del ex presidente iraquí Sadam Husein.

No hemos avanzado mucho desde los tiempos del imperio romano, cuando los cristianos eran devorados por las fieras en festejo público y celebrado, o desde los oscuros tiempos de la Inquisición, con su quema de brujas en las plazas para escarmiento de herejes. Quizás a algún tarado se le ocurra ahora aprovechar los días en que no se celebran partidos de liga para que los campos de fútbol se conviertan en patíbulos de gran aforo. Allí podrían eliminarse a todos los indeseables que suponen una amenaza para la sociedad: pacifistas, homosexuales, terroristas, antiglobalización, ecologistas...

Novia made in Spain

Novia made in Spain Me parece que el españolismo se está llevando a unos extremos tales que se pasa de la raya y cae directamente en el esperpento. Al diseñador Manuel Pertegaz, encargado de confeccionar el traje de novia que Letizia Ortiz vestirá el 22 de mayo en su boda con el príncipe Felipe, se le ha obligado a cambiar la tela de importación que había escogido para confeccionar la prenda por un tejido netamente español. "Me dijeron que tenía que ser de España", ha explicado después de que le leyeran la cartilla.

En cuanto a los zapatos que calzará la novia, el modisto recomendó que fueran del prestigioso diseñador de origen español Manolo Blahnik, pero ha tenido que ser descartado "porque está instalado en Londres y Nueva York". Así que seguramente el encargo recaerá en algún fabricante de botos camperos de Valverde del Camino, español con los cuatro costados.

Es un secreto todavía, pero se rumorea que, bordado en raso y lentejuelas, sobre el velo nupcial lucirá el toro de Osborne, que el ramo será de claveles reventones rojos, que la diadema de diamantes se sustituirá por una peineta de nácar y que entre el repertorio musical escogido para la ceremonia podrían escucharse los acordes del conocido pasodoble España cañí. ¡Olé!

El experimento

El experimento Ayer vi una película im-pre-sio-nan-te. “El experimento” es una cinta alemana del 2001 y su argumento se basa en un hecho real. Veinte hombres participan voluntariamente durante dos semanas en una prueba psicológica. La recompensa de 2.000 dólares para cada uno les anima a someterse, en nombre de la ciencia, a un entorno que simula las características de una prisión.

En sus respectivos roles, ocho guardias y doce presos demostrarán su capacidad de superviviencia, imponiendo normas, aceptando órdenes... Enseguida se produce la interacción de los individuos convertidos en grupo, la lucha por el poder, la rebelión contra la autoridad, la violencia...

Escenas duras para retratar el alma humana en su estado animal puro, un viaje a las emociones primarias que anidan en toda persona, un dibujo fidedigno de la esencia misma de cada uno de nosotros.

Por qué no votaré al PP

Por qué no votaré al PP El candidato Rajoy promete el oro y el moro en sus discursos electorales: clases de inglés desde el parvulario, residencias para los ancianos, trabajo para todos, trenes, autovías, viviendas a precios asequibles, seguridad ciudadana, integración de los inmigrantes, unidad indestructible de la patria, bajada de los impuestos, fin del terrorismo, regeneración de la democracia...

A la vista de estas promesas, ¿cómo tiene el morro de pedirme que le vote? Un gobierno que después de ocho años en el poder tiene tantos agujeros por tapar, no merece mi confianza. Su incapacidad manifiesta y reconocida es razón más que suficiente para que no les vote.

Ablación

Ablación Hay hechos que marcan la vida dejando sobre la sensibilidad una cicatriz imperecedera. He visto cómo se realizaba una circuncisión femenina, bueno, no exactamente, lo cierto es que no he podido mantener la vista en la pantalla que ofrecía el testimonio gráfico de un drama que viven anualmente millones de mujeres.

Una chiquilla de siete años recorre varios kilómetros por el desierto africano hasta encontrarse con la partera que ha de practicarle la ablación, camina por la tierra polvorienta acompañada de su madre, con paso rápido y decidido, resuelta a cumplir con una tradición pavorosa. Esta práctica es requerida por los hombres, que quieren asegurarse de ser los primeros que obtienen los favores sexuales de su esposa y exigen la circuncisión femenina. Las madres acceden por temor a que sus hijas no encuentren un marido, pues la mujer a la que no se le ha practicado la ablación del clítoris se la considera sucia, promiscua y no casadera. No existen motivos religiosos, la ignorancia y la superstición imponen este sufrimiento a las niñas.

La madre de la pequeña le coloca una raíz entre los dientes, se sienta detrás de ella en el suelo y la rodea con sus piernas para inmovilizarla. La partera se prepara, saca de entre sus ropas una bolsita y de su interior extrae una cuchilla de afeitar rota y oxidada, con el filo desigual, escupe sobre la hoja, pero no se eliminan los restos de sangre seca que hay adheridos. No puedo mirar, no puedo imaginar ni remotamente el dolor que debe estar sufriendo esa pobre niña al sentir que le sierran la carne de los genitales. Cuando vuelvo a mirar, la niña sigue sentada, con un rostro inexpresivo, la piernas le tiemblan incontroladamente. Supongo que ha terminado, pero la operación sigue en un macabro e inesperado segundo acto. La partera coge las espinas de un árbol y taladra con ellos los labios de la vagina, luego pasa un hilo por los agujeros. Deseo creer que a estas alturas la niña ya no siente nada y pienso: ojalá se desmaye. Mi deseo ferviente se cumple.

La imagen escalofriante de unos trozos de carne sanguinolentos abandonados sobre la tierra repugna y duele, aunque no más que el conocimiento de las consecuencias que se derivarán de este brutal acto. La pequeña tiene las piernas atadas para que no se mueva, para que no se rasgue. Lo peor no ha pasado aún, lo peor viene ahora, cuando la niña tenga que orinar por el diminuto agujero del diámetro de una cerilla, gota a gota, cuando se le infecte la herida y dependa de su resistencia física que viva o muera.

Muchas niñas perecen desangradas, de septicemia, hepatitis B, sida, por el tétanos o la gangrena, admira la fortaleza de las que logran sobrevivir. Al cortar la funda del clítoris se impide que la mujer disfrute del sexo, pero la infibulación -coser la vagina- produce consecuencias graves a largo plazo: daños en la uretra y el ano, cicatrices, infecciones crónicas de la vejiga y la pelvis, quistes y accesos en la vulva, dificultad al orinar, disminorrea, acumulación de sangre de la menstruación en el abdomen, frigidez, depresión, suicidio. También hay que hacer mención de los impedimentos que impone esta práctica a las relaciones sexuales, cuando tiene lugar la penetración, cuando llega el momento del parto y la mujer se desgarra o fallece en el intento, cuando después de dar a luz, el marido exige que vuelvan a coser a su esposa, así cinco, nueve, once veces...

Alguien tiene que hablar por estas mujeres sin voz, alguien debe defenderlas de la barbarie, de la mutilación. Ellas están obligadas a guardar silencio, pero nosotras no, nosotras tenemos el deber inexcusable de dar a conocer su secreto y evitarlo. La ONU calcula que se les ha practicado la circuncisión a unos 135 millones de mujeres en el mundo y cada año, dos millones, corren la misma suerte en 28 países. Para muchas de ellas ya no hay remedio, el daño está consumado, pero aún estamos a tiempo de salvar a otras.

Opinar sin saber

El cerebro del homo sapiens crece, pero está vacío, ya no alberga pensamientos, sino el alud de información que recibe constantemente, casi toda en forma de opinión.

Cuanto más ignorante es una sociedad, cuanto más idiota e insustancial es el ser humano, más opinión genera, contraviniendo el principio filosófico de que la opinión nace del pensamiento.

Ahora para opinar no hay que pensar, ni siquiera es necesario saber. Basta con mirar cualquier programa de televisión, escuchar la radio, leer un diario, atender a cualquier conversación que se desarrolle en un bar o en la calle para comprobar que todo el mundo opina, y lo que es peor, defiende a capa y espada su ignorante criterio.