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Cierzo

Lenguaje SMS

El pasado mes de enero se enviaron en España 700 millones de mensajes de texto a través de teléfonos móviles. La escritura habitual de mensajes de texto ha propiciado la creación de un nuevo idioma denominado SMS, (de Short Message Service), en el que destacan abreviaturas, emoticonos y palabras reducidas. La finalidad de este lenguaje es comunicar el máximo ahorrando tiempo y caracteres.

Wapa, ;), xke, salu2 ... Millones de personas se expresan así al escribir y el lenguaje SMS extiende su uso al correo electrónico y a las charlas en los chats. Se han editado diccionarios para guiar a los que no conocen las abreviaturas empleadas en los móviles y hace un par de meses se publicó en Francia el primer libro redactado enteramente en lenguaje SMS, trata sobre los daños del tabaquismo. El autor de este libro, Phil Marso, reconoce que "corre el riesgo de irritar a los defensores de la lengua francesa", pero insiste sobre la legitimidad de esta traducción. Y es que algunos galos andan un tanto cabreados por lo que consideran una perversión intolerable de su lengua e incluso han creado un “Comité de lutte contre le langage sms et les fautes volontaires”.

En España no nos importa tanto conservar la pureza de nuestro idioma y aprovechando que se celebra el aniversario de “El Quijote”, ya hay quien se ha puesto a traducirlo: "N 1 lugar d la manxa,d kuyo nombr n kro akordarm,n a muxo tempo k vivia 1 idalgo d ls d lanza n astiyro,adarga antigua,rocin flako y galgo corrdor". Si Cervantes levantara la cabeza...

La humanidad siente desde antiguo el impulso de buscar caminos de comunicación, siendo una necesidad y un anhelo que ésta sea lo más rápida y fluida posible. Así el hombre a inventado la dactilografía, la taquigrafía o el alfabeto Morse. Cualquier sistema es válido si cumple su cometido.

Aturem la guerra

La plataforma “Aturem la Guerra” ha convocado una manifestación en Barcelona para exigir la retirada de todas las "tropas de ocupación" de Irak y Palestina. Según los organizadores, el objetivo de esta movilización es "volver a demostrar al pueblo iraquí y palestino que no están solos ante las agresiones militares y las ocupaciones".

La protesta, que tendrá lugar el próximo sábado día 19 a las 17.30 horas, saldrá del Paseo de Gracia pasando por la Ronda Sant Pere hasta el Pla de Palau, donde se leerá un manifiesto de denuncia contra la ocupación, con la que "nunca podrá haber democracia en ningún país".

Esta manifestación se enmarca dentro de una nueva Jornada Internacional contra la guerra y las ocupaciones que se celebra con motivo del segundo aniversario de la guerra de Irak. Los movimientos antiguerra de todo el mundo han convocado más de 300 manifestaciones, principalmente en Estados Unidos, para exigir que las tropas extranjeras salgan de Iraq. En Europa, se espera que la manifestación más multitudinaria tenga lugar en Bruselas.

Fundació per la Pau

Hombres monstruosos

El artículo “Retrato humano de un monstruo” que publiqué hace unos días y en el que comentaba mis impresiones a cerca de la película “El hundimiento”, ha suscitado el enfado de un lector. Me acusa de defender a Hitler y de admirarlo. ¿Cuál es la humanidad de Hitler?, me pregunta. ¿Qué hay de humano en un monstruo?

El monstruo es un hombre, el hombre es un monstruo. Igual que son monstruos-humanos o humanos-monstruos, como se prefiera, todos aquellos que permitieron, y permiten aún hoy, el triunfo de la fuerza sobre la razón. Los que callaron, los que no se opusieron, los que no se preocuparon ante el delirio general de un pueblo rendido al magnetismo de un líder loco, los que secundaron su visión de un mundo infame dominado por una raza superior, los que cerraron los ojos negándose a ver las columnas de humo y los ríos de sangre... Porque yo no me creo que nadie supiera nada. Porque yo considero que echarle la culpa a unos pocos es una excusa cobarde. Respecto al holocausto causado por los nazis, nadie fue inocente del todo.

Sí, Paco. Me has pillado. “Admiro” a Hitler. No me malinterpretes. Veo a un chaval puteado por su padre, a un aspirante a artista que aparcó sus sueños de bohemia y con su determinación inquebrantable llegó a ser jefe, amo, señor todopoderoso. Veo a un hombre que supo contagiar su entusiasmo vengativo y vivió días de triunfo arrollador. Veo a un monstruo exhortando a las masas, difundiendo un mensaje de aniquilación... Algo debía tener este hombre, la encarnación humana y perversa de la lógica heroica, para ganarse tantos adeptos, para provocar semejante catástrofe sin que nadie le parara los pies.

Hay tantos Hitler en la Historia que espanta. Algunos Hitler nos resultan familiares, los vemos a diario en la televisión o en los periódicos, sabemos que existen, sabemos qué hacen y los toleramos, tal vez porque van disfrazados de demócratas, de salvadores, y esgrimen buenas intenciones para justificar sus actos de barbarie, sus engaños, sus manipulaciones. Otros muchos Hitler ni siquiera se toman la molestia de ocultarse bajo una máscara y nos muestran su rostro más innoble abiertamente, sin tapujos. El aire se corrompe y aprendemos a respirar con la nariz tapada. ¿Quién es el monstruo?

Todo es tan relativo...

Hace cien años, Albert Einstein publicó cinco artículos científicos que revolucionaron la ciencia. Uno de esos artículos contenía una teoría que fue rechazada por la Universidad de Zurich, por ser “un tanto esotérica”, era la teoría de la relatividad, que se resume en la famosa ecuación E=mc2 . En otro de los artículos descubría el efecto fotoeléctrico y por él recibió el Premio Nobel de Física en1921.

A golpe de matemáticas y sin hacer un solo experimento, Einstein se cargó todos los postulados científicos básicos del siglo XIX. El tiempo no es un valor absoluto idéntico para cada reloj, sino un valor relativo que depende del movimiento del reloj. El espacio no está lleno de un éter que represente un sistema básico de referencia, más bien al contrario, todas las medidas dependen del movimiento relativo del observador.

Einstein amplió su teoría de la relatividad para explicar la fuerza gravitatoria en la llamada teoría de la relatividad general. Según esta teoría, la masa de una estrella curva el espacio-tiempo y determina desde el movimiento de los planetas hasta la trayectoria de la luz. El eclipse de sol de 1919 confirmó que la luz de una remota estrella se había curvado tal y como Einstein decía y le llegó la fama. Desde entonces, innumerables experimentos han confirmado las predicciones más inverosímiles de la relatividad: Si un automóvil viaja a 100 Km. por hora en sentido contrario de otro que va a 80 Km. por hora, su velocidad relativa es de 180 Km. por hora. Sin embargo, la velocidad relativa de la luz de sus faros no es mayor que la velocidad de la luz.

La única velocidad absoluta verificable es la de la luz, aunque tal velocidad sea físicamente inalcanzable para cualquier observador. El número de la realidad es pues 299.792.458, la velocidad a la que viaja la luz: 299.792.458 Km/s. Un número tan propio como lo es el –273,15ºC del cero absoluto. La velocidad de la luz es constante e insuperable para cualquier fenómeno real, como lo es el cero absoluto, límite inferior de todas las temperaturas. La luz es el elemento más rápido de la realidad que vivimos, se puede acelerar cualquier cuerpo, pero no se puede acelerar la luz. Según esto, si la velocidad máxima es finita, los relojes de dos observadores con velocidad v relativa entre sí no pueden sincronizarse instantáneamente, ya que instantáneo significa velocidad infinita. Es decir, dos sucesos en dos lugares distintos del espacio que son simultáneos para un observador no lo son en general para el otro, y viceversa. La simultaneidad es relativa, y también lo es el tiempo.

Al renunciar a una intuición directa del espacio y del tiempo, que sólo funciona en el estrecho reducto de nuestra actividad cotidiana, Einstein logró una nueva intuición del espacio y del tiempo universalmente válida, que funciona sin excepciones en cada rincón de la gran ciencia. Su la teoría de la relatividad impregna la física experimental y teórica y fue aceptada por la comunidad científica antes de realizarse las primeras confirmaciones, corre el riesgo de ser desmentida por la realidad y, si esto ocurre algún día, habrá que empezar de nuevo.

El individualismo

Hume abrió la puerta: “Existe un feroz dragón llamado tú debes, pero contra él arroja el superhombre la palabras yo quiero”, y Nietzsche entró a saco. Si el cumplimiento del deber no ha hecho al hombre más feliz, apostemos por la autonomía total. Si como hombres se nos niega la felicidad, tal vez como superhombres podamos lograrla. Y seremos superhombres si nos atrevemos a despojarnos de la máscara racional del deber, esa artimaña del débil para dominar al fuerte.

“Durante demasiado tiempo, el hombre ha contemplado con malos ojos sus inclinaciones naturales, de modo que han acabado por asociarse con la mala conciencia. Habría que intentar lo contrario, es decir, asociar con la mala conciencia todo lo que se oponga a los instintos, a nuestra animalidad natural. ¿Pero quién es lo bastante fuerte para ello? Algún día, sin embargo, en una época más fuerte que este presente corrompido, vendrá un hombre redentor, que nos liberará de los ideales y será vencedor de Dios y de la nada”.

Nietzsche predica la inversión de los valores, y para conseguirlo sabe que es preciso arrancarlos de su raíz. De aquí nace su necesidad de decretar la muerte de Dios. La muerte de Dios es necesaria para el advenimiento del superhombre, y es el más grande de los hechos. “Ahora es cuando la montaña del acontecer humano se agita con dolores de parto. ¡Dios ha muerto: Viva el superhombre!” Este acontecimiento divide la historia de la humanidad, produce un antes y un después, es un suceso cósmico del que son responsables los hombres y que les libera de las cadenas de lo sobrenatural que ellos mismos habían creado. La muerte de Dios es la muerte del deber y la victoria de la autonomía absoluta. Sin Dios no hay referencia moral, y todo puede ser disuelto por la duda.

“Hasta hoy no se ha experimenta la más mínima duda o vacilación al establecer que lo bueno tiene un valor superior a lo malo. ¿Y si fuese al contrario?” Nietzsche reflexiona sobre los mecanismos psicológicos que alientan el origen de los valores. Parte de la convicción de que la moral es una construcción ideológica para dominar a los demás y concluye que es un invento de los débiles para sojuzgar a los fuertes; más aún, es una venganza intelectual de los judíos contra sus enemigos.

Un nuevo deber nos llama a la autoafirmación biológica, a la victoria de los señores sobre los esclavos. Nietzsche sueña con una aristocracia de la violencia y se opone al ideal de igualdad buscado por el socialismo y la democracia: “El hombre gregario pretende ser hoy en Europa el único hombre autorizado y glorifica sus propias cualidades de ser útil, conciliador y útil al rebaño”. El influjo de Nietzsche en el nazismo es un hecho demostrado. Nietzsche no fue ni nazi ni antisemita, pero la violencia de su lenguaje y la impresión de su ideal dieron todas las facilidades para su manipulación. Luego, vistas las consecuencias, no es suficiente decir que él no pensaba así y que habría vomitado ante los atropellos de Hitler. Tampoco vale decir que se ha producido una tergiversación de su pensamiento, pues cabe preguntarse cómo y por qué fue posible lo que tan ingenuamente se denomina tergiversación.

Hoy la Psicología del superhombre ha triunfado, desde la Revolución Francesa, los ácidos del individualismo han corroído nuestras estructuras morales, y Nietzsche goza ahora de una vigencia que no tuvo en vida, aunque el vacío dejado por el deber moral ha mostrado serias deficiencias estructurales. El individualismo sin ley ha multiplicado la exclusión profesional y social que provoca la aparición de guetos donde se multiplican las familias sin padre, los analfabetos, los desarraigados, la violencia. En su obra “El crepúsculo del deber”, Guilles Lipovetsky advierte que “no hay en absoluto tarea más crucial que hacer retroceder el individualismo irresponsable”. La autonomía moral, llevada a sus últimas consecuencias, se paga con lacras sociales y desequilibrio existencial.

Nietzsche llevó a cabo una gigantesca demolición cultural en la que no dejó títere con cabeza. Su objetivo principal fue la religión cristiana, pero tampoco se libraron la Grecia clásica, el positivismo, el evolucionismo, la democracia, el estado moderno y la música de Wagner. En esos años de final del siglo XIX, la libertad moral parecía un logro, una magnífica conquista; no se reparó en que la naturaleza social del hombre hace de la libertad un concepto limitado y relativo, que se fundamenta en la justicia, se define en la Ley y exige responsabilidad. Por esto, la autonomía absoluta es inviable dentro de una sociedad, es una condición que hay que proteger, aunque sin poner en ella todo el peso de la moral, pues se acentuaría la indefinición y nos llevaría muy lejos, adonde nunca debemos llegar.

Día Internacional de la Mujer

Día Internacional de la Mujer

El lenguaje oficial reconoce los derechos de las mujeres como derechos de las minorías, como si la mitad masculina fuera la mayoría. Eduardo Galeano.

Revisiones salariales

Este año el rey percibirá 7,78 millones de euros que le pagamos los españoles en concepto de no sé muy bien qué.

Para 2005, la media de los sueldos para los parlamentarios elegidos por la circunscripción de Madrid es de 3.534,46 euros; mientras que los procedentes de otras provincias recibirán 4.377,94, lo que supone un 3,5 por ciento más con respecto a 2004. Estas cantidades son brutas y siguen incluyendo todos los conceptos contributivos por cargos ocupados en la Cámara.

Con respecto a los cargos en la Cámara Alta, la asignación para el presidente de la Mesa es de casi 8.000 euros (3.251,85 correspondientes a la asignación de su cargo, y otros 4.747 en concepto de complemento); mientras que los dos vicepresidentes del citado órgano reciben 4.049 euros (1.239,75 como asignación y 2.809 como complementos).

Por su parte, los presidentes de las 32 comisiones del Senado complementan su salario base con otros 1.434,41 euros; y los 62 vicepresidentes de comisiones, con 1.048,72 euros.

El Presupuesto de la Cámara para 2005, contempla además un total de 33.000 euros para cursos de idiomas (9.000 euros para senadores y 24.000 para el personal administrativo); y 1.800.000 euros para gastos de transporte de los senadores en avión, tren, autobús o barco.

Dentro del capítulo de "Gastos Corrientes en Bienes y Servicios", se consignan 3.000 euros para la adquisición de caramelos para los días de Pleno, 88.000 destinados a vestuario y uniformes del personal de la Cámara. Asimismo, se destinan 246.900 euros para servicios de mantenimiento del jardín de la Plaza de La Marina -donde se encuentra la Cámara- y la vivienda institucional.

Con un poco de suerte, la subida salarial que le corresponde a mi sector laboral será de un 2,52%. Descontando las retenciones, puedo darme con un canto en los morros si cobro 4 euros más cada mes.

Manos

Manos

Unidas en actitud de plegaria se entrelazan. Hay una delicadeza magnética en esas manos retratadas con preciso trazo, una armonía impecable, una sencillez fruto de horas de estudio y depurada técnica. Proporción, exactitud y meticulosidad que transmiten sensaciones. No hacen falta pigmentos que engañen al ojo y distraigan la imaginación de la fuerza y la energía. Destaca la búsqueda de una perfección inalcanzable, porque el artesano, el artista, paciente observador, calca la realidad hasta en el más nimio detalle y presenta la perspectiva correcta, la proporción justa, la descripción geométrica. Durero mira la naturaleza con ojos de matemático, escudriña el rincón más insignificante y, llevado por el rigor intelectual, dibuja pasión sincera y estremecedora.

Discriminación, ni la positiva

El jueves, mientras estaba trabajando, sufrí un calambre del escribano, dolencia típica y dolorosísima que afecta principalmente a aquellos que nos pasamos la vida ante el teclado del ordenador.

Me dirigí a la mutua de accidentes que tiene contratada mi empresa y allí ocurrió algo que me irritó bastante. En la sala de espera había un joven marroquí con cara de estar en las últimas. Le saludé y me senté aguardando mi turno. Al poco, apareció un médico, nos miró a ambos y me llamó a mí. Pasé a la consulta donde se encontrada otro doctor y comentaron entre ellos: “Estaba antes el morito”. “Que espere. Las señoras primero”. Respondió su colega. Me hallaba bajo los efectos de un valium y con las neuronas más atolondradas que de costumbre, por lo que no pude replicar como habría sido mi deseo, pero me sentí molesta.

Luego, cuando ya me iba, los dos médicos me despidieron haciéndome las recomendaciones de rigor: reposo, brazo derecho en cabestrillo durante quince días, pastillazo al canto si el nervio carpiano da guerra... Uno de los médicos reparó en un anorak blanqueado de yeso que había colgado en la consulta. “¿No es suyo ese abrigo?”, me preguntó uno de los galenos. Antes de que pudiera contestarle, se me adelantó su colega: “Por favor, siempre ha habido clases. Esta señora lleva un abrigo elegante. Eso es de un albañil que vino hace un rato”.

Grogui y dolorida, me marché sin decirles que eran dos asquerosos estúpidos por considerarme superior a un moro y a un albañil, que, al igual que yo, habían sufrido un accidente laboral, y que, por descontado, se merecían idéntico trato al que me habían dispensado a mí.

Bip, Bip. Llamadas gratuitas

Bip, Bip. Llamadas gratuitas

Desde más de 600 aulas, la fundación Bip Bip facilita llamadas gratuitas a los inmigrantes para que contacten con sus países de origen.

La condición para que esta llamada sea gratuita es debe realizarse de ordenador a ordenador. En el caso de que la llamada se establezca con un teléfono, se cobra una tarifa que suele ser bastante más reducida que las normales.

El programa más popular para realizar esta comunicación es el Skype, basado en un sistema de voz sobre Protocolo de Internet, y que rápidamente se ha extendido entre los internautas que cuentan con conexión de banda ancha.

Fundación Bip Bip

Skype, un programa gratuito que permite la comunicación por voz entre dos ordenadores a través de Internet

El blues de la oficina

Estoy aquí sentada otro día más,
contemplando el castillo de Perelada
que hay clavado en la pared,
la ventana que da al oscuro taller
y el corcho raído del suelo.

El teléfono suena,
los clientes gritan y exigen
y yo escondida tras el escritorio
sueño con esos detalles
que me estoy perdiendo:
el calor de esta tarde de primavera,
la brisa con olor a flores,
el café en la terraza del parque.

El espejo del baño me retrata,
la cara cansada,
los ojos irritados,
unos hombros caídos
bajo el peso del trabajo,
un muñeco, en fin, como de paja
que cuelga de un palo
y sueña con la libertad
que ha de darme el reloj.

A merced de las críticas

Leo la selección de crítica de una revista literaria y pienso en ese pobre autor que ha sido despellejado vivo ante el ojo público. El crítico inhumano canta sus miserias y mete el dedo en la llaga de su desgracia. “La novela es un modelo de incongruencia y desatino. Un alarde de inverosimilitud. Un aparatoso engranaje que chirría hasta el punto que se agradece el blanco de la última página. Un estilo impregnado de coloquialismos y modismos, que pretende pasar por lenguaje natural. Un planteamiento que no se ve refrendado por el talento adecuado”. ¿Era necesaria tanta crueldad?

Cuando un escritor escribe, lo hace para sí mismo, pero cuando publica, lo hace contra todos, ya que espera con pánico las primeras críticas para ver por cuál de las esquinas de su alma empezarán a destrozarlo. O, todavía peor, acaba constatando, desolado, que ni tan siquiera se toman la molestia de hablar de su trabajo. Esta situación poco grata es casi siempre inevitable: el autor quiere publicar su obra, hacerla pública. Pero desea que no se la carguen, desea que agrade. La herida en el ego que el escritor puede recibir por una crítica negativa desproporcionadamente feroz o mal informada, o impertinente, es dolorosa y este dolor dependerá directamente del grado de compromiso que haya querido asumir con su obra, aunque también dependerá en gran parte de la medida de su ego. La única solución para evitar este trago es dejar de escribir. Hay autores con la madurez emocional suficiente para marcar distancias, romper los lazos sentimentales que le unen a su obra recién publicada y seguir escribiendo digan lo que digan. Claro que una cosa es la disquisición teórica y otra la práctica.

Pingüinos viciosos

Un equipo de biólogos de la Universidad de Rikkyo, en Tokio, ha descubierto que muchos de los pingüinos que habitan en los zoológicos nipones manifiestan conductas homosexuales que incluyen compartir los nidos. Los pobres animalicos tienen escasez de pareja del sexo contrario y se apañan con lo que hay.

Lo que no sabe con seguridad el grupo de científicos es si los pingüinos se hacen homosexuales por necesidad o por puro vicio. Las dificultades para estudiar esta conducta entre los animales en libertad impiden llegar a conclusiones claras. Se investigaron 16 instalaciones: acuarios y zoos, y fueron descubiertas veinte parejas del mismo sexo. Después de grabar en la intimidad de la alcoba a nueve de estas parejas, cinco resultaron ser de pingüinas y cuatro de pingüinos. Siete de las nueve parejas compartían nido como si se tratara de animales heterosexuales.

La homosexualidad de los pingüinos no es rara en el mundo de las aves, en estado salvaje gaviotas y cuervos marinos han sido pillados in fraganti haciendo guarrerías de esta índole. Cómo está el patio.

Comprar para ser

Saltan como en zigzag entre las informaciones, esas delgadas imágenes publicitarias muchas veces nos inquietan. Nos llaman con sus brillos seductores y fascinantes, sacuden constantemente nuestro presente y nos arrojan con ansiedad hacia el futuro. “Eres lo que tienes”, parece que nos susurran de manera subliminal. “Debes sentir el temor de que, al no tener nada, no eres nada”, siguen azuzándonos en segundos. Compre, consuma y usted “será”.

El otro muro de la vergüenza

Cuando no sabemos atajar un problema, construimos un muro bien alto para no verlo. Así, lejos del alcance de nuestros ojos, el problema se hace menos evidente, aunque no desaparece.

En Melilla hay una valla de tres metros de alta que separa España de Marruecos, se ha levantado para impedir que personas desesperadas que malviven en África puedan acceder a una vida mejor en la opulenta Europa.

A un lado de la valla ellos: negros subsaharianos, magrebíes, incluso chinos e indios esperan su oportunidad escondiéndose de la policía marroquí, comiendo raíces, entre montañas de basura y ratas. No tienen nada que perder, excepto la vida, y están dispuestos a jugársela a cara o cruz con el destino.

Al otro lado nosotros: España, Europa. Igualmente desesperados por el miedo a perder nuestro privilegiado estilo de vida, asustados ante la avalancha de inmigrantes que llegan cada día. Les consideramos escoria, ladrones, nos importa un bledo que vivan o mueran atravesando el Estrecho porque no los consideramos personas, los miramos con desprecio, con arrogancia, con indiferencia y esta actitud refleja la medida de nuestra talla moral.

Escribir bien

La crisis de la escritura tiene mucho que ver con la crisis de la lectura, que es también la crisis de sus métodos de enseñanza.

Los docentes de enseñanza secundaria y superior saben que se escribe cada vez peor. No hablo de escribir, en el sentido creativo, sino de poder manejar esa antigua herramienta de la comunicación. Se redacta mal y casi siempre sin ortografía, por no hablar de los atropellos a la sintaxis, la malla vial que ensambla palabras y frases.

¿En qué momento y dónde se empezó a joder la escritura? Desde el día en que dejó de ser prioritario, materia de aprobación o reprobación, aquello que niños y jóvenes aprendían con las matemáticas, la geografía o las ciencias naturales. Redactar bien era tan esencial como resolver una ecuación, dibujar un mapa sin confundir las fronteras o distinguir el reino animal del vegetal.

No hay que echarle la culpa a la televisión o al cine, que ya existían cuando todavía se redactaba eficientemente. Tampoco a la Internet, posterior a la pauperización de la escritura. Los atropellos al idioma ya se cometían desde la radio, pero quienes hablaban y escribían correctamente en la vida de todos los días, también lo hacían y hacen ante los micrófonos.

Si se busca la prueba reina del desbarajuste que ha convertido en problema educativo la dificultad de aprender a escribir o redactar, habría que buscarla en los sistemas de enseñanza. Cuando se llega a la universidad sin tener la capacidad de darle orden lógico al pensamiento, el asunto se vuelve más difícil. Loro viejo no aprende a hablar, sobre todo si la educación superior es la etapa de montaña de quienes, sin importar su profesión, se van a servir de las herramientas de comunicación conocidas.

La crisis de la escritura tiene mucho que ver con la crisis de la lectura, que es también la crisis de sus métodos de enseñanza. Tanto o más que el hecho de saber que abundan los docentes que tampoco saben comunicarse clara y coherentemente por medio de la escritura: confunden la conceptualización con el galimatías. Desconocen una de las advertencias de Wittgenstein: "Todo aquello que puede ser dicho, puede decirse con claridad; y de lo que no se puede hablar, mejor es callarse".

Donde la pauperización de la escritura alcanza sus abismos más absurdos y disparatados es en la Internet. Podríamos aceptar que la rapidez del medio electromagnético estimula la simplificación del lenguaje y la creación de nuevos signos y convenciones. Pero la aparición de esas simplificaciones es hecha por personas que, al menos en teoría, ya "aprendieron" a leer y a escribir.

Los mensajes que circulan por las autopistas de la información no son sino la última expresión de una deformación adquirida que tiene su origen en las instituciones educativas. Por los grandes vacíos de estas se cuelan los barbarismos mediáticos y la jerga virtual que, por ejemplo, resuelve el dilema de género llamando (@) a lo masculino y femenino.

Un día incurrí en la necedad de "chatear" con una joven. Habíamos cruzado no más un tantito cuando me mandó a la chingada. Ella no chateaba con pinches viejos. ¿Por qué adivinó que era "viejo"? Por la corrección con que escribía. Deduje que escribir correctamente es una práctica "antigua".

Imaginé un cercano futuro en el que el habla y la escritura de los jóvenes -que serán pronto viejos- será la suma de contracciones, interjecciones, onomatopeyas, @'s, signos de admiración y ¿saves lo que te kiero desir? Entonces nos preguntarán si cajón se escribe con j o con g.

Artículo de Óscar Collazos publicado en El Tiempo (24/02/05).

Trapos y banderas

Banderas, abrigos donde naciones
cansadas, negras por falta de sueño, vivaquean,
banderas, arrugadas sábanas de héroes,
banderas, dejad ya de taparnos los ojos.

-Adam Zagajewski-

Se tiznan los ánimos y la patria se convierte en una madriguera irrespirable. Las personas dejan de ser personas para convertirse en gentilicios. Importa más dónde se plantó el árbol que cuál es su fruto. No eres alguien, eres algo. Blanco, negro. De padres ecuatorianos o de padres marroquíes. La palabra extranjero tiraniza el idioma. Las banderas nacen por todas partes, son trapos bordados con hilos de sangre. Ya no hay buenos y miserables. Los hombres son patriotas o foráneos. Se insulta, se mata, se muere en nombre de una Patria, no en nombre de la Justicia.

Sólo cuando la tierra deje de ser países cesará el odio y se curarán las heridas. Los gentilicios son armas que matan. Cuan pobre es el hombre que tiene sólo una patria, el que se define por su origen y no por sus afanes. Arriemos las banderas, esas vendas que cubren los ojos. Icemos los pensamientos.

Viajes solidarios

Varias ONG y otras entidades organizan a lo largo del año campos de trabajo y voluntariado, estancias solidarias, brigadas internacionales y viajes de turismo responsable tanto a países del Sur como del Norte.

Existe una amplia variedad de opciones para vuestros viajes solidarios.

En el extranjero

En España

Como críos

Cronómetro en mano, los periodistas españoles contaron los segundos que duró el saludo entre George W. Bush y el presidente Zapatero. Siete segundos. Ésta fue la duración total de los dos contactos personales que ambos sostuvieron en Bruselas. En el primero, de cinco segundos, Bush tuvo la deferencia de decir en castellano: "Hola, ¿qué tal, amigo?"; el segundo se redujo a un rápido apretón de manos.

Aún recuerdo los comentarios que despertaban los efusivos encuentros entre el ex presidente Aznar y su más mejor amigo yanqui, que tuvieron su momento cumbre en la visita al rancho de Crawford. Entonces se criticaba al presidente español su excesiva amistad con un individuo que se saltaba a la torera el Derecho Internacional y que, por sus mísiles, hacía lo que le venía en gana. Ahora se critica la excesiva frialdad de los encuentros entre los presidentes de Estados Unidos y España. ¿Qué quieren? ¿Qué se den un beso en la boca?

Retrato humano de un monstruo

“El hundimiento” retrata los últimos días de Hitler, encerrado junto con sus colaboradores en un búnker de Berlín mientras las tropas rusas asedian la ciudad.

Pocos personajes históricos despiertan a la vez tanta fascinación y horror como Adolf Hitler, tal vez por eso la industria cinematográfica no se ha arriesgado apenas a rodar películas sobre el dictador, que en esta ocasión el personaje haya sido abordado por productores y realizadores alemanes tiene su mérito, porque tratar la figura del Führer es, entre los teutones, arriesgarse a violar un tabú.

Déspota, iracundo, psicópata, paranoico, racista, despiadado, dubitativo, enfermo, débil, amable y casi tierno con sus allegados. Bruno Ganz, actor que da vida al líder del Tercer Reich, nos muestra con singular maestría las múltiples facetas de una personalidad interesantísima. Se transforma físicamente en Hitler, pero no interpreta a Adolf Hitler, es Adolf Hitler. La brillantez de su identificación con el personaje deja con la boca abierta.

El nacionalsocialismo da sus últimos coletazos y se precipita hacia la derrota y la aniquilación. Hitler, que ha consagrado su existencia a un esquema teórico sobre la historia, el destino, la naturaleza y sobre sí mismo, se doblega ante la realidad convirtiéndose en una caricatura patética, invadida de amargura, odio y rencor. Aun así, continúa aferrado a su proyecto ideológico, despreciando incluso al pueblo alemán y mandando ejecutar su destrucción.

El suicidio del Führer es un acto de coherencia personal de quien se identifica con un proyecto inviable que ha llegado a su fin. Los demás suicidios, el de Eva Braun, Josef Goebbels y su esposa Magda, y otros generales del búnker forman parte de una liturgia ideológica, es la consecuencia lógica de un nihilismo tomado en serio, la única salida para el abstracto superhombre nietzscheano. Hitler desaparece y con él se esfuma su mundo.

"El hundimiento" es una película necesaria para comprender al ser humano y al monstruo que convivían en Hitler. Es el testimonio de una época, una lección de historia que conviene conocer a fondo.