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Cierzo

A costa de los inmigrantes

Los ecuatorianos que residen en España en situación irregular tienen que pedirle a un familiar o amistad que les tramite el certificado de penales en Ecuador. El precio que cuesta este documento es de siete dólares, pero la demanda masiva del certificado ha provocado que aparezcan mafias y funcionarios corruptos que llegan a pedir entre 300 y 500 dólares para agilizar la tramitación.

La comisión ecuatoriana de la organización Pueblo Nuevo afirma que la situación es de caos total en la Administración ecuatoriana, especialmente en la capital Quito y en la ciudad de Guayaquil. Esta organización ha solicitado en varias ocasiones al Gobierno de Ecuador que envíe a España brigadas policiales para que realicen desde su consulado el trámite del certificado de penales como método para combatir la corrupción. De no tomarse esta medida, un gran porcentaje de ecuatorianos se quedará sin papeles ante la imposibilidad de abonar esas sumas de dinero y, en consecuencia, correrán el riesgo de ser expulsados.

También los marroquíes que residen en España se encuentran con dificultades similares. El presidente de la Asociación de Trabajadores Marroquíes ATIME, Mustafá El M'rabet, ha solicitado a la secretaria de Estado de Inmigración que se autorice la eliminación de algunos trámites para la obtención del certificado de penales y sean más flexibles con algunos de los requisitos solicitados, como el certificado de empadronamiento.

Comisión ecuatoriana del Club de Amigos de Pueblo Nuevo

Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes en España

Qué somos

En el Museo de Historia Natural de Washington se representa un cuerpo humano de 77 kilos de peso. En recipientes transparentes pueden verse por separado los productos naturales y químicos que se encuentran en un organismo humano de proporciones similares: 40 kilos de agua, 17 de grasa, 4 de fosfato de cal, 1 de albúmina, 5 de gelatina. Otros frascos con menos capacidad contienen carbonato cálcico, almidón, azúcar, cloruro de calcio y de sodio, etc. Ante esta visión inquietante, uno se pregunta: ¿Es esto todo lo que somos?

Logros del tiempo

El tiempo enturbia la mirada,
la pasión mengua,
la tristeza y el desánimo
ocupan el territorio
donde vivió la esperanza.

El conocimiento sabe de sus límites,
la piedad vence al odio
y la palabra es el único legado
que deja el cuerpo para flotar
en el vacío de la muerte.

Karoshi

En Japón existe una palabra para definir el exceso de trabajo: karoshi. En el año 2000 la empresa Deutsu, primera firma publicitaria del país nipón, pagó una indemnización de casi 1.300.000 euros a la familia de Ichiro Oshima, un empleado de 24 años que se ahorcó en el baño de su casa por no poder soportar un ritmo laboral frenético durante 80 horas a la semana.

La palabra trabajo procede de la latina “tripalium”, que nombraba a un instrumento de tortura compuesto por tres estacas. Si en la Edad Media el trabajo era algo deleznable, reservado en exclusiva a las clases sociales más bajas, la reforma protestante del siglo XVI consideró que el trabajo dignificaba al hombre y ahora, la maldición bíblica de ganarse el pan con el sudor de la frente, se ha convertido en una forma más de esclavitud. Largas jornadas laborales adobadas con dosis de estrés superlativo rompen el equilibrio entre trabajo y vida personal a millones de trabajadores en los países desarrollados. La vida familiar se resiente porque se pasan más horas en la empresa que en casa, también la salud física y mental se ve afectada.

Según datos de la Unión Europea, padecen estrés laboral el 28% de los trabajadores y dicho estrés es el causante del 50% de las bajas laborales, originando unas pérdidas anuales de 20.000 millones de euros. Cansancio, jaqueca, dolor de estómago, insomnio, palpitaciones, depresión, irritabilidad, fallos en la memoria, incapacidad para concentrarse, ansiedad, trastornos cardiovasculares... Habitualmente lo llamados “estar quemado”, pero en realidad son los síntomas de que el trabajo nos está matando. Nos hallamos inmersos en un círculo vicioso destructivo. Nuestra sociedad sobrevalora el estatus que otorga el dinero, para ganar más, hay que trabajar más, la exigencia de tener una casa, un coche, unas vacaciones de lujo, determinados objetos símbolo de prestigio... nos convierte en esclavos del vil metal y reduce nuestra vida a una laboriosidad incesante con la que pretendemos disfrutar de lo mejor. No nos damos cuenta de que la contrapartida tiene unas consecuencias tan nefastas que hace que el esfuerzo no merezca la pena.

A ti...

A ti, que figuras en mi memoria
como un estigma del mal, te deseo...

Que alguien te pague
con la misma moneda

Que tengas una vida larga
solo y envenenado de odio

Que tu corazón podrido
jamás conozca el amor

Que la condena eterna no baste
para expiar tus culpas

Sé que estos versos
no son rimados ni poéticos
y es que hablando de un hijoputa
no se puede decir nada bello.

Matemáticas

Las matemáticas son exactas, pero conviene recordar que la exactitud no es verdad. Uno de los ejemplos más característicos lo ofrece el intento de explicar la inteligencia humana en clave numérica. Quizá resulte imposible saber exactamente qué es el pensamiento, pero si reduzco el problema a una cuestión de neuronas puedo tener una tranquilizadora impresión de exactitud: 1.350 gramos de cerebro humano constituido por 100.000 millones de neuronas, cada una de las cuales forma entre 1.000 y 10.000 sinapsis y recibe la información que le llega de los ojos a través de 1 millón de axiones empaquetado en el nervio óptico. Por lo demás, toda neurona es una célula viva que puede ser explicada por la química orgánica. De manera que puedo explicar lo suprabiológico en clave biológica y entender la biología como procesos químicos y expresar lo químico de forma matemática. Ahora bien, lo que se preguntará cualquier mente medianamente crítica es qué tienen que ver el carbono, el hidrógeno, las neuronas y la expresión matemática de sus procesos en algo tan poco matemático como sostener la más elemental de las conversaciones, entender un chiste o interpretar una mirada.

De todo lo anterior se deduce que no podemos considerar como único objeto de conocimiento lo que se puede medir, contar, verificar y expresar numéricamente. El prestigio de la ciencia llena la modernidad, pero cuando se la toma como único conocimiento posible, se observa que no colma la vida del hombre, pues no habla de valores, de sentido, de metas, de fines, de aquello que el ser humano requiere en su vida diaria auténtica. Más allá de la ciencia hay otra cara de la realidad, más interesante, que esconde lo que Dostoiewski denominó “mitad superior” del ser humano, donde aparecen aspectos no cuantificables como la amistad y el amor: son sentimientos que no se pueden medir, pero que son la medida de nuestra humanidad.

Banda ancha asequible

"Banda ancha asequible para España ya" es el lema de una petición que se dirige a la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) reclamando al Gobierno una conexión a Internet mediante banda ancha que sea mejor, más rápida y más barata.

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El origen de todo

Al final de su ensayo Historia del tiempo, Stephen Hawking se atreve a decir que la ciencia, por mucho que avance, jamás será capaz de responder a la más grande de las preguntas: por qué el universo se ha tomado la molestia de existir.

La astrofísica explica el origen de todo lo conocido: el universo, con la teoría de una gigantesca explosión, el Big-bang. Pero lo que había antes del Big-bang, esa fabulosa concentración de energía miles de millones de veces más pequeña que el núcleo de un átomo, existía ya. Y es precisamente la existencia de esa especie de chispa en el vacío lo que debemos explicar para hablar del origen radical del universo.

La física reconoce que no puede hacerlo, pues uno de los límites del conocimiento físico es el muro de Planck, que oculta el comportamiento de los átomos cuando la gravedad es extrema: justo hasta 10 elevado a una potencia negativa de 43 segundos después de la gran explosión. Además, aunque traspasara el muro de Planck, el origen radical del universo quedaría fuera del campo de su estudio, pues dicho origen implica el salto de lo físico a lo no físico.

Ninguno de los seres que integran el universo se ha dado vida a sí mismo: todos, tanto los vivos como los inertes, son eslabones de una larga cadena de causas y efectos. Pero esa cadena ha de tener un inicio. Si el cosmos no se da la existencia a sí mismo, debe haber algo más, debe haber un ser que exista por derecho propio y que transmita existencia a los demás. ¿Adónde llegamos cuando nos remontamos hasta la fuente radical de la existencia? A una causa que sólo puede ser extracósmica.

La Filosofía tampoco llegará más lejos que la ciencia, puesto que es humana, y nunca sabremos la causa de la existencia: ¿por qué el ser y no la nada?

Asesinos y mártires

Hasta hace poco, la historia estaba plagada de asesinos inocentes. Otros les mandaban a matar porque no se atrevían a matar ellos mismos. Esto está superado. Ahora los idealistas matan ellos mismos y además se suicidan. El asesino que mata y se suicida escapa al juicio, se sitúa fuera de la humanidad. Es al mismo tiempo verdugo y justiciero. Este fenómeno moderno angustia a la gente y explica en parte la locura norteamericana. No saben cómo responder.

Las explicaciones que nos dan sobre la pobreza, el abandono y la injusticia que sufren los jóvenes suicidas, no permiten entender su comportamiento. En algunos casos, se trata de miembros de buenas familias, con estudios universitarios, que han sido persuadidos de que la vida en las condiciones actuales no tiene sentido, sólo el sacrificio tiene sentido.

En la medida en que este argumento se mantenga frente a los occidentales, que tanto aman la vida, tanto como para pretender hacer guerras con cero bajas entre sus filas, puede germinar la semilla que marque las diferencias entre las civilizaciones: el amor y el odio a la vida.

El bote de mayonesa

Un profesor de Filosofía se presenta ante sus alumnos con un bote de mayonesa grande y vacío y, sin decir nada, comienza a llenarlo con pelotas de golf. Después pregunta a sus alumnos si está lleno.

Los jóvenes están de acuerdo y asienten.

El profesor coge una caja llena de canicas y la vierte dentro del bote de mayonesa. Las canicas llenan los espacios vacíos entre las pelotas de golf.

El profesor vuelve a preguntar a los estudiantes si el bote está lleno y ellos asienten de nuevo.

Después, el profesor coge una caja de arena y la vuelca dentro del bote, por supuesto, la arena llena todos los espacios vacíos, y el profesor pregunta otra vez si el bote está lleno.

En esta ocasión, la respuesta es unánime.

Rápidamente, el profesor añade dos tazas de café al contenido del bote y, efectivamente, se llenan todos los espacios entre la arena.

Los estudiantes ríen en esta ocasión. Cuando las sonrisas se apagan, el profesor dice:

“Quiero que se fijen en este bote, que representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes, como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que aunque todas las demás se perdieran y sólo quedasen éstas, nuestras vidas estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche... La arena es todo lo demás, las cosas pequeñas. Si primero ponemos la arena en el bote, no habrá espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo pasa con la vida. Si utilizamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca quedará espacio para las cosas realmente importantes. Para las cosas que son cruciales para nuestra felicidad. Juega con tus hijos, date tiempo para ir al médico, ve con tu pareja a cenar, participa en tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, reparar la llave del agua... Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es sólo arena”.

Uno de los estudiantes levanta la mano y pregunta qué representa el café.

El profesor, sonriendo, le contesta: “Qué bien que me hagas esta pregunta. Sólo es para demostrar que no importa lo ocupada que pueda estar nuestra vida, siempre hay sitio para tomar un par de tazas de café con un amigo”.

Enviado por Rampa

Árbol

Árbol

Intento esquivarla una y otra vez, pero me persigue allí donde voy. Tu sombra me sigue a todas partes. Me giro y te veo, eres un árbol, un árbol con el tronco casi seco, que está perdiendo las hojas poco a poco.

Egoísmo

Si preguntamos a alguien ¿qué es egoísmo?, seguramente nos responderá que es pensar en uno mismo sin tener en cuenta a los demás, anteponer las propias necesidades a las ajenas... Podría continuar, pero no es necesario. Existe bastante consenso intuitivo para deducir que todos sabemos muy bien qué es egoísmo.

La palabra egoísmo proviene de la raíz latina ego, que significa yo, y el sufijo ismo, que significa sistema, doctrina. Por tanto, teniendo en cuenta la etimología, el egoísmo es un sistema o doctrina basado en uno mismo; o sea, un esquema de interacción en el cual la persona actúa desde su propia identidad.

¿Por qué, entonces, está tan desacreditado el egoísmo? Muy sencillo, porque solemos confundir condición con función. Poseemos una noción instrumental del egoísmo. Si es a favor nuestro, no es egoísmo; si es en contra, sí. Por ejemplo: si dos personas quieren ir al cine, no hay egoísmo, cuando deciden quedarse en casa, tampoco, pero las dos se tildan de egoístas cuando sus deseos discrepan.

Democracia, barco a la deriva

Democracia es hoy una palabra vacía de contenido. La democracia es un barco a la deriva dirigido por la opinión pública y controlado por los poderosos.

Los gobiernos democráticos son marionetas al servicio de los poderes económicos. Como ejemplo: Bush, que se halla en manos del complejo militar industrial al que ha concedido un poder desmesurado.

Criticamos las dictaduras, los autoritarismos fascistas y comunistas, pero la democracia actual ha cedido a los poderes económicos que la manejan en su beneficio, por eso es igual el partido o la ideología que gobierne, su margen de maniobra está limitado.

Los ciudadanos votan cada cuatro años y en este lapso los lobbies marcan la agenda del gobierno y tratan a los políticos como a empleados sometidos por la necesidad de dinero para controlar a los medios y mantenerse en el poder.

No se le da réplica al poder, no se va más lejos del juego partidista para involucrar al ciudadano en la defensa de sus intereses. No existe contrapoder y las multinacionales campan a sus anchas gracias a los paraísos fiscales y a la evasión de impuestos, sin que se realicen intentos serios para ponerle coto a esta situación.

Sin la movilización permanente de los ciudadanos para fiscalizar cada acto del gobierno, la democracia no es nada.

Flores en el desierto

Flores en el desierto

Chile. 19 de Octubre de 1973. Seis semanas después del golpe de Estado liderado por el general Augusto Pinochet, la “Caravana de la Muerte” hace su última parada en la ciudad de Calama. Veintiséis hombres son ejecutados, y sus cuerpos enterrados en una fosa en el desierto. Durante años, las esposas, madres, hermanas, hijas y abuelas de los 26 hombres intentaron en vano averiguar la suerte de sus familiares. Frustradas ante la falta de voluntad de las autoridades, las mujeres se internaron en el desierto con unas palas dispuestas a encontrar los cuerpos de sus seres queridos. Su búsqueda duro 17 años.

“Flores en el Desierto” es la primera de una serie de muestras fotográficas que se presentarán alrededor del mundo, bajo el auspicio de Amnistía Internacional, en el contexto de la Campaña Global para Combatir la Violencia contra las Mujeres, que se inició en Marzo de 2004.

Flores en el desierto

Allahu akbar...

Un musulmán moderno prepara su boda y visita a un imán en busca de consejo.
-Tengo una duda –dice-. Sé que siguiendo la tradición islámica los hombres bailan con los hombres y las mujeres con las mujeres, pero en la fiesta de nuestra boda nos gustaría contar con su permiso para bailar todos juntos.
-¡No! Rotundamente, no –responde el mullah. Es inmoral. Los hombres y las mujeres siempre bailan separados.
-¿No puedo bailar ni con mi propia mujer? –inquiere el novio.
-No. El Islam lo prohíbe.
-Está bien –acepta el hombre. ¿Y el sexo? ¿Por fin podremos hacer el amor?
-Claro –contesta el mullah. Alá es grande. En el Islam, el sexo es bueno para tener hijos dentro del matrimonio.
-En cuanto a las posturas, ¿podremos hacerlo en diferentes posiciones?
-Alá es grande. Sin problemas.
-¿La mujer encima?
-Sí. Alá es grande.
-¿En la mesa de la cocina?
-Desde luego.
-¿Podemos hacerlo en grupo, en una cama de agua, usando vibradores, nata montada, látigos de cuero, miel, vídeos porno?
-Pues claro. Alá es grande.
-¿Podemos hacerlo de pie?
-¡No! Eso sí que no. De ninguna manera –exclama horrorizado el mullah.
-¿Por qué no? –se sorprende el hombre.
-Porque podríais entusiasmaros y empezar a bailar.

Remitido por Emilio de Sousa

Estadounidensadas

- Que se preparen Bielorrusia, Cuba, Irán, Birmania, Corea del Norte y Zimbaue. Son los países elegidos por Estados Unidos para ser liberados de la tiranía que padecen.

- El tsunami ha sido “una magnífica oportunidad para que Estados Unidos se acerque al mundo musulmán”. Metedura de las cuatro patas por parte de Condoleezza Rize.

- Alberto González, el tipo que se pasó por el arco del triunfo los derechos humanos al autorizar las torturas en Abu Ghraib y Guantánamo, ha sido recompensado por sus méritos con el cargo de fiscal general.

- George W. Bush insiste. Estados Unidos tiene una misión: liberar al planeta y promover la democracia. Que no nos pase nada.

- El Pentágono demuestra tener la sensibilidad donde las berenjenas y ha elegido el nombre “propina por muerte” para la paga de 12.420 dólares que entrega a las familias de los soldados caídos en la guerra global contra el terrorismo.

El PC nos deja K.O.

Ya existe una primera víctima documentada y operada de un problema vascular denominado “Síndrome del ordenador”.

El abuso del ordenador está potenciando complicaciones vasculares entre los usuarios. La inmovilidad continuada frente al ordenador repercute en las molestias típicas de insuficiencia venosa: cansancio, sensación de quemazón en las piernas, varices, calambres musculares en las pantorrillas, hinchazón de tobillos... pudiendo desembocar en una trombosis.

Por si esto fuera poco, un estudio japonés ha demostrado, tras realizar un seguimiento a 25.000 oficinistas durante tres años, que sobrepasando las cinco horas diarias delante de una pantalla de ordenador tienes todos los números para padecer insomnio, fatiga, ansiedad o caer en un estado letárgico.

A quién se le ocurre

Hace unos días, el presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas, Mansur Escudero, se pronunciaba a favor del proyecto de ley para regular el matrimonio entre homosexuales y, de paso, reclamaba que se legalizase la poligamia. Pero ¿es que este señor no sabe lo delicado de salud que anda el Papa? El Santo Padre no está para estos trotes. ¿Acaso no recuerda cómo le han sentado las campañas a favor del uso del preservativo o el Plan Hidrológico Nacional, que ni que el Ebro fuera un río de agua bendita? Por favor, un poquito de respeto. Se nos da un dedo y nos tomamos el brazo entero. Que luego cualquier día sale alguien reclamando el derecho a tener un harén y España se convierte en algo peor que Sodoma y Gomorra juntas y, por ende, en candidata a sufrir la furia divina.

Osama, una rosa en el desierto

La vida vista a través de un burka, la tragedia hecha mujer doliente, la muerte en vida. La película “Osama” es un durísimo relato lleno de emotividad que discurre con silencioso dinamismo, casi como un documental, y nos cuenta qué es ser mujer en Afganistán. Con los ojos empañados en tristeza y horror contemplamos sintetizada la desgracia de un pueblo, de una familia, de una niña, que para salvar a su madre y abuela de la extrema miseria se transformará en el pequeño Osama, intentando conseguir así los derechos que tiene un hombre afgano.

Desde un trípode neutro y sin prejuicios, la cámara muestra al público un paisaje desolado de polvo y desventura. Los riesgos que asume la protagonista hacen vivir al espectador momentos de tenso suspense, pues la ignorancia de las estrictas reglas talibanes no permiten intuir el desenlace. La inmersión directa y brutal en los entresijos de una sociedad esclavizada por el fanatismo religioso de los talibanes no puede dejar inmune a nadie, y Osama se aprovecha de esta conmoción para criticar lo que acontece en Afganistán desde hace siglos.

La sencillez da fuerza narrativa a la historia y los actores, no profesionales, más que interpretar viven lo que plasman en la pantalla, una realidad que se denuncia al mundo.

Humor y dictadura

En los regímenes totalitarios, donde cualquier crítica al poder ha sido abolida, sólo el humor permanece como forma de insumisión más o menos eficaz. Es cierto que en todas las cortes existieron bufones, a los cuales estaba permitido reírse de ministros y regidores, hasta del propio rey; pero esto sucedía porque sus burlas se consideraban inofensivas, ya que los bufones estaban clasificados entre los animales domésticos. El verdadero humor, para sobrevivir, tiene que aprender a sortear la censura impuesta por el dictador. Recurrirá a un estilo equívoco, utilizando expresiones que dicen una cosa y quieren decir otra, que incluso alaban aparentemente aquello que en realidad fustigan. Si la censura se hace más severa, el buen humorista no se volverá más tímido, sino más sutil. Entre ingenios muy refinados circula el siguiente axioma: la sátira que comprende el censor, merece ser prohibida. Es probable que al final haya que repartir entre los lectores un manual de exégesis: donde dice orden público léase opresión, donde dice Bucarest léase Valparaíso, donde dice gutapercha léase libertad, donde dice libertad es una errata. Última trinchera de las fuerzas de oposición, el humor persiste como una voz de los sin voz, como una única defensa de los indefensos. Según Escarpit, analista del tema y antiguo miembro de la Resistencia, el humor puede ser un instrumento de lucha en la medida en que, al exorcizar el miedo, infunde valor a los combatientes y, al desacreditar la amenaza, priva al tirano de su principal arma psicológica.

Pero no seamos ilusos. El humor constituye tan sólo un recurso espiritual, por sí mismo desprovisto de poder en otros niveles. El humor derriba los ídolos, recupera los espacios prohibidos, destruye y construye... Me lo imagino riéndose tiernamente de sus panegiristas. Reyes y emperadores siempre han ejercido creyendo que el juego es de verdad, y en eso consiste su error, pero también su terrible fuerza opresiva frente a los súbditos. El humor, más lúcido, más escéptico también, sabiendo que todo es juego, juega a jugar su propio juego, y ahí estriba su debilidad a la vez que su grandeza. Segismundo descubrió que la vida es sueño y se mofaba del rey que sueña ser rey; tal descubrimiento le confería un cierto poder disolvente, corrosivo, pero este poder iba a disminuir notablemente en cuanto se diera cuenta de que él también estaba soñando, de que sólo había soñado haber descubierto que la vida es sueño. En otras palabras, el gran peligro para el humor, para esa misión subversiva a que está destinado, radica precisamente en su lucidez, en su carácter disuasivo.

Por lo demás, admito que el humor pueda ser considerado un agitador incómodo, ya que de suyo resulta indomable. Desnudo y vapuleado, conserva sus resortes intactos, precisamente porque son espirituales. De san Ocadio mártir se dice que, cuando le mandaron arrodillarse ante el emperador, replicó: "Yo sólo me arrodillo ante Dios". Lo pusieron de rodillas por la fuerza, a golpes. Cuando le dieron la orden de levantarse, contestó: "Lo siento, aún no he terminado mis oraciones". ¿Comprendéis? Quiero decir que rara vez el humor ha servido para alcanzar una victoria, casi siempre sirve tan sólo para hacer honrosa la derrota. En términos generales, es mucho más apto para consolar que para conceder la felicidad. Sin embargo, debo decir otra cosa a favor del humor, y es que si llega un día la victoria, esa victoria de los oprimidos y sojuzgados con los cuales él había hecho causa común, entonces pasará inmediatamente a la oposición, ya que por naturaleza sigue siendo inconformista y disidente. Respecto del pasado, respecto de aquella lucha que acabó con éxito y en la cual él colaboró tan sinceramente, a partir de ahora se encargará de ir añadiendo al margen notas irónicas en la historia oficial escrita por los vencedores.