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Elegir

Elegir

Albert Camus se hacía la siguiente pregunta: "¿Me suicido o me tomo una taza de café?" Su intención era la de resaltar que en la vida siempre hay que elegir. Lo hacemos cada segundo del día y siempre existen alternativas. La vida humana se define dependiendo de las opciones que tomemos.

Cada mañana nos levantamos de la cama, vamos al baño, nos aseamos, nos lavamos los dientes. Cada parte de nuestro ritual matutino implica una elección. No es obligatorio ducharse, ni ponerse ropa interior, afeitarse o maquillarse. Antes de salir de casa ya hemos tomado un montón de decisiones sin que ni siquiera nos demos cuenta de que hemos elegido. Podríamos dejar de hacer todas esas cosas, pero no nos lo planteamos, son actividades tan arraigadas, tan habituales, tan automáticas, que no contemplamos las alternativas. Durante el fin de semana pueden variar algunas rutinas: quedarnos un rato más en la cama, ducharnos nada más levantarnos o dejarlo para más tarde, saltarnos el afeitado o el maquillaje. Sin embargo, entre semana, somos unos autómatas.

Sí, cuesta admitir que nos hemos robotizado y funcionamos con el piloto automático, no obstante, y aunque no lo parezca, esto supone una ventaja. Si cada acto de nuestra vida fuera intencionado y consciente, ninguno de nosotros soportaría esta carga. Nunca antes en su historia las personas se habían enfrentado al número de elecciones que tenemos que hacer ahora.

Probablemente a nadie le gustaría que nos quitasen la libertad de elección en cualquiera de las facetas de nuestra vida que consideramos importante, pero el cúmulo de opciones pequeñas y adicionales nos provoca un estrés y una insatisfacción considerables, pues elegir bien no es asunto fácil. A la hora de comprar un coche hemos de valorar la seguridad, la fiabilidad, el consumo de gasolina, el estilo, el tamaño, el precio, el color, los extras, la garantía que nos ofrece el fabricante... Y después de haberlo adquirido podemos descubrir que no es tan cómodo como pensábamos, que consume más de lo que nos indicó el vendedor o que el color no importaba tanto. Incluso con un número limitado de opciones, llevar a cabo el proceso de elección puede resultar una tarea ardua. Al aumentar el número de opciones, el esfuerzo necesario para tomar la elección correcta pasa con frecuencia de ser una bendición a ser una carga. Esto explica por qué no siempre conseguimos tomar las decisiones de manera eficaz.

Cuestiones sobre el velo

Cuestiones sobre el velo

Dos jóvenes musulmanas me abordan por la calle y me piden unos minutos para responder a un cuestionario. La pregunta clave es: ¿Qué opina de que las mujeres musulmanas lleven velo? Mi respuesta les sorprende: Si es lo que ellas desean, me parece bien, no tengo nada en contra.

Supongo que algunas mujeres musulmanas, recién llegadas a Europa, basan su identidad en una pertenencia al Islam. Algunas llevan voluntariamente el velo, como un símbolo de su religión, pero otras sufren la presión de sus padres o la de sus líderes religiosos. Yo estoy apegada a la libertad, en especial a las libertades fundamentales del individuo, y aunque soy atea, considero que la práctica religiosa es legítima siempre y cuando se haya elegido libremente, sin presiones ni obligaciones, sobre todo cuando se inscribe en un marco a la regla común que es la laicidad.

Hay mujeres que llevan el velo como una reivindicación, son musulmanas y su velo es su estandarte, sienten que por él se las conoce y se las respeta. Otras mujeres lo utilizan como protección, los hombre musulmanes no las molestan, para ellos son intocables.  Incluso las hay que salen de su casa con velo, pero cuando se encuentran a una distancia prudente de su entorno habitual, lo guardan en una bolsa. Luego están las militantes del velo, las mujeres que lo defienden como libertad de expresión y lo justifican como parte de su proyecto de emancipación.

La mayor parte de nuestra sociedad sólo ve moros, no importa quiénes son ellos, ni hay interés en conocerlos mejor. Con el estereotipo basta. Por eso cuando han aparecido las primeras tensiones generadas en torno a niñas que se han presentado en la escuela con la cabeza cubierta, no hemos sabido reaccionar. Estas niñas deben estar en la escuela y la escuela debe respetar las especificidades de cada alumno desde la laicidad. El Estado tiene que ser coherente con sus principios, si se prohíben los símbolos religiosos, la prohibición ha de abarcar a todos los ámbitos públicos, no sólo a la escuela, y tiene que afectar a todas las religiones. El velo no puede ser un argumento político para estigmatizar a los musulmanes, ni una fuente de tensiones entre unos y de otros, porque al prohibir el velo estamos tocando al Islam, y esto se interpretará como un rechazo social a sus seguidores, que radicalizarán sus posturas para remarcar su pertenencia a una religión.

El Bonnard de Cartier-Bresson

El Bonnard de Cartier-Bresson

Fotografiar es contener el aliento cuando todas nuestras facultades convergen para captar la fugaz realidad; es entonces cuando plasmar una imagen se convierte en un placer físico e intelectual. Henri Cartier-Bresson

 

La exposición de Henri Cartier-Bresson, el ojo de un siglo, muestra 124 fotos de un hombre que hizo de la fotografía una manera de vivir. Paisajes urbanos, hechos históricos, retratos anónimos o de celebridades y entre esta muestra de variados y sugestivos contrastes, una imagen: la del pintor Pierre Bonnard. No sé por qué me impresiona tanto, pero me quedo abstraída contemplándola durante un rato. Le veo anciano, rodeado de bocetos, ante una pared manchada de humedad. En sus pequeños ojos aún pervive la mirada inquisitiva de quien pretende escudriñar las entrañas del mundo. Sus obras, de apariencia simple, resultan de una notable complejidad a la hora de reflejar la vida cotidiana: desnudos, paisajes, naturalezas muertas, autorretratos... Su objetivo es recrear la realidad con colores irreales y perspectivas llenas de artificios, integrar el motivo en una composición de ensamblaje, generalmente muy elaborada.

Me adentro en la escena, debe hacer frío porque el pintor posa ante un radiador, con bufanda y varias piezas de ropa superpuestas. Siempre he admirado su talento, su sofisticado colorismo, el ambiente que induce a la reflexión, porque el espectador entra en el cuadro para humanizarlo. La pasión está siempre presente, así como su personalísimo estilo, cultivado con esmero a lo largo de su carrera, aunque a mí siempre me admiró su perfeccionismo obsesivo, quizás por ser tan cercano al mío. Cuentan que estando en su lecho de muerte pidió que le llevasen un lienzo que representaba un almendro en flor para poder retocar un pequeño rincón y transformarlo de verde en amarillo.

Había visto retratos de Bonnard siendo joven, en la madurez, y por alguna razón que ignoro éste de Cartier-Bresson me conmueve de una manera especial.

Obras de Pierre Bonnard

Por qué violan algunos hombres

Por qué violan algunos hombres

De todas las cuestiones que tienen que ver con la violencia humana, la violación parece ser la que más hunde sus raíces en los mitos.

Los tres mitos más recurrentes son: 1.º la culpa la tiene la mujer, aunque no tuviera ningún deseo de ser violada; 2.º la víctima estaba predispuesta (quería ser violada); 3.º la violación es un delito motivado por el poder y el control, no por el sexo. Cada una de estas explicaciones puede ser muy atractiva, pero es falsa.

Las encuestas realizadas en diferentes países indican que un número de hombres notablemente superior que de mujeres considera que la víctima comparte la culpa de la violación. Por lo general, estos hombres creen que las mujeres, por el hecho de serlo, especialmente las jóvenes y atractivas, son víctimas potenciales. Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto para los violadores. Este mito empieza a resultar más creíble si se le añaden circunstancias concretas: la mujer tomó el camino equivocado para llegar a su casa, se olvidó de cerrar la puerta con llave, llevaba la ropa que no debía o confió en el hombre equivocado.

Si muchos hombres comparten está lógica, muchas mujeres se ven obligadas a convivir con ella y, en consecuencia, adoptan medidas para evitar ser violadas: no salen solas de noche, no aparcan su coche en determinados lugares, cierran su casa a cal y canto... Vivimos en una sociedad en la que algunos hombres son violadores (en todas las sociedades algunos hombres son violadores), pero es ilógico llegar a la conclusión de que las mujeres son culpables de las decisiones de los hombres violadores.

Otro mito es el de la víctima predispuesta. También existe un mayor número de hombres que de mujeres que cree que por lo menos algunas mujeres (cuando no todas) desean ser violadas, a pesar de la resistencia que puedan ofrecer durante la agresión. Mucha gente considera que una de las fantasías de las mujeres es practicar el sexo por la fuerza. ¿Qué sienten las mujeres víctimas de una violación? Se sienten verdaderamente enfadadas y utilizadas, culpables, sucias y profanadas, para todas la situación es detestable y abrumadoramente negativa. Mientras la mayoría de mujeres detesta la violación, a la mayoría de los hombres les produce cierta excitación.

El mito más reciente y generalizado sobre la violación en la actualidad, el que explica la violación a partir del control y del poder violento del sexo, quizá sea también el más importante. Muchos sociólogos y trabajadores sociales consideran este mito como "la verdad definitiva", una verdad que, ironías del destino, puede haber llevado a que muchas mujeres fueran violadas cuando podrían no haberlo sido.

En su obra, Against Our Hill, Susan Brownmiller expresa esta misma opinión: "De hecho, una de las primeras formas de vínculos entre los hombres posiblemente fuese la violación colectiva de una mujer por una banda de merodeadores. Una vez dado este paso, la violación se convirtió no sólo en una prerrogativa de los hombres sino en el instrumento de fuerza básico contra las mujeres, el agente principal de la voluntad de él y del miedo de ella. La penetración a la fuerza del hombre en el cuerpo de la mujer, a pesar de la lucha y sus protestas, se convirtió en el vehículo de la conquista victoriosa del ser femenino por parte del hombre, la prueba definitiva de su mayor fuerza, el triunfo de su condición de hombre. [...] En mi opinión, desde la época prehistórica hasta nuestros días, la violación ha desempeñado una función crucial. No es más que un proceso de intimidación consciente con el que todos los hombres mantienen a todas las mujeres en un estado de miedo permanente".

El hecho de que la violación se manifieste y generalice durante la guerra mucho más que en otras situaciones parece avalar la idea de que la violación no es más que un instrumento de control y poder. Los visigodos de Alarico mataron a los ciudadanos y violaron a las mujeres romanas, de la misma manera, los invasores nazis perpetraron violaciones masivas en todos los pueblos de Rusia, a su vez, los soldados rusos que ocuparon Alemania hicieron lo mismo. En las guerras de los turcos contra los armenios, de los paquistaníes contra los bengalíes, de los iraquíes contra los kuwaitíes, de los hutu contra los tutsi, de los serbios contra los bosnios, etc, etc, etc. Siempre que las mujeres pierden a sus protectores, se producen violaciones en masa.

¿Por qué violan los soldados? ¿Es, como sostiene Brownmiller, por el deseo de los hombres de machacar a las mujeres y someterlas a un control bajo el miedo perpetuo? ¿Ofrece la guerra una buena ocasión para practicar este control?

En tiempos de guerra, la mayoría de los soldados tiene dudas respecto a su supervivencia, muchos son jóvenes y aún no han tenido descendencia, por tanto, su proyecto de ser padres es incierto. Conocen a mujeres jóvenes, desprotegidas y fértiles y pocas veces se castiga la violación en tiempos de guerra; además, en el caso de que la violación produzca descendencia, el violador no ha de responsabilizarse ni económica ni moralmente de su hijo porque nunca estará seguro de que sea suyo. Por otra parte, violar a las mujeres de sus enemigos es una expresión de victoria. ¿Sería ésta la verdadera razón de que ocurran violaciones masivas durante las guerras? La violación puede responder a otro esquema bien distinto: el gran guerrero, el conquistador de tierras, sabe que puede morir en cualquier momento y la amenaza de la muerte activa su instinto natural de supervivencia, tiene que reproducirse antes de morir.

Apuntaré un dato significativo que puede ayudar a esclarecer los motivos reales de la violación. En los años ochenta se realizó una encuesta entre adolescentes de Rhode Island, la mitad de los chavales consideró que el sexo a la fuerza era aceptable si el hombre había gastado por lo menos 15 dólares en una mujer. Es posible que en lugar de una estrategia masculina de control, la violación sea una fórmula para obtener una copulación en la que no importa el coste que tenga para la mujer. El hecho de que la violación no sea privativa de los humanos, otros primates también recurren a ella, avalan la idea de que el Homo sapiens viola por cuestiones sexuales y no de odio o de dominio.

¿La violación es un medio o un fin? Para el violador ¿es más importante dominar a las mujeres o copular con ellas? La violación es un fenómeno universal, los hombres violan, ya sea en un poblado de la selva amazónica o en Nueva York. Los orangutanes, los gorilas y los chimpancés, nuestros parientes más cercanos, también violan a sus hembras. La violación está muy extendida en todo el reino animal. Es probable que los hombres no hayan inventado la violación, lo más plausible es que hayan heredado esta conducta de sus antepasados los simios. La violación es una táctica reproductiva estándar que se ha desarrollado durante millones de años. ¿Tiene sentido afirmar que los hombres de todas las culturas violan porque poseen una predisposición natural a la violación? ¿Se trata de una fórmula más de selección natural, de una adaptación o un "instrumento" adicional utilizado para ganar en la competición reproductiva?

 

*Imagen: Violación, Rawson Planos

Exorcismo

Exorcismo

El exorcista no es una figura arcaica de la Iglesia ni un personaje cinematográfico representado por el padre Karras, es un cargo eclesiástico que sigue vigente hoy en día. El Código de Derecho Canónigo dice que debe haber uno en cada diócesis, aunque esto no siempre es así. La finalidad de estos religiosos es ayudar a personas en una situación difícil, ellos ordenan y mandan al demonio, en nombre de la Iglesia, que abandone el cuerpo del poseído, y según explica el exorcista Lluís Martínez Sistach, adscrito a la archidiócesis de Barcelona, existe abundante demanda de estos servicios.

En la historia de la Iglesia la relevancia de los exorcistas ha sido cambiante, en la actualidad su presencia permanece en la sombra y los casos de posesión diabólica no se comentan. Sin embargo, durante el siglo pasado y ante la proliferación de teorías filosóficas como el anarquismo, que la Iglesia católica consideraba que eran obra del maligno y, por tanto, perjudiciales para la gente, el papa León XIII redactó unas plegarias, que en realidad eran un exorcismo contra este "mal", éstas se leían al concluir cada misa y estuvieron vigentes entre finales del siglo XIX y el Concilio Vaticano II. A partir del Concilio Vaticano II se renovaron todos los rituales de la Iglesia: bautismo, comunión, matrimonio, etc. También se actualizó la ceremonia de exorcismo, tarea que ocupó a la Iglesia durante cuarenta años. Una de las últimas versiones se publicó en 2005 y no ha recibido apenas difusión.

El Ritual de exorcismos y otras súplicas detalla los pasos a desarrollar en la ceremonia de exorcismo y abarca desde el vestuario del sacerdote hasta los gestos que debe hacer, las oraciones que ha de rezar y también aborda el tema de la participación de los asistentes. Asimismo, el manual establece las condiciones que tiene que reunir el sacerdote autorizado para realizar esta práctica y marca las prevenciones a seguir ante una intervención demoníaca. Algunos de los síntomas de posesión son: hablar una lengua desconocida o entender a quien la habla, descubrir la existencia de objetos ocultos o distantes y mostrar una fuerza superior a la habitual. Sólo con la certeza moral de hallarse ante una persona endemoniada, el sacerdote procederá a practicar el exorcismo. En el lugar escogido para esta ceremonia no se permitirá la presencia de ningún medio de comunicación social y los participantes se abstendrán de divulgar el hecho, guardando la debida discreción.

La existencia del demonio es una cuestión de fe, unos atribuyen a Satanás todos los males del mundo, mientras que otros buscan culpables más cercanos y terrenales.

El Valle

El Valle

El PP está de acuerdo en despolitizar el Valle de los Caídos. Acepta, junto con los otros grupos parlamentarios, que el monumento se destine en un futuro inmediato a honrar a todas las víctimas de la Guerra Civil española. Me parece un poco tarde. Todos sabemos que esa cruz, levantada por los prisioneros del bando republicano para mayor gloria del caudillo dictador, se alza en recuerdo de los caídos por Dios y por España, y que ninguna reforma conseguirá borrar completamente este espíritu. No se puede permitir que el cuerpo de Franco continúe enterrado en la basílica, perpetuando la función de moderna pirámide, y ya es hora de que los muertos, todos, descansen definitivamente y en paz.

La verdad del Valle de los Caídos es la que es y antes de intentar reconvertirlo en lo que nunca será, cabe que nos preguntemos si representaría alguna pérdida para el patrimonio artístico dejar que la montaña recupere su estado original.

De sobresalto en sobresalto

De sobresalto en sobresalto

El Museo de Ciencia de Londres canceló la semana pasada una charla del Premio Nobel de Medicina James Watson, pionero en la tarea de descifrar el genoma humano, tras la polémica surgida por unas declaraciones en las que se manifestaba pesimista sobre África porque las políticas occidentales se basan en la creencia de que "la inteligencia de los africanos es como la nuestra, algo que contradicen todas las pruebas efectuadas".

En el seminario "El origen del hombre: del chimpancé al humano", organizado por la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra, Daniel Turbón, catedrático de Antropología Física de la Universidad de Barcelona, ha dicho que los humanos no provenimos del chimpancé: "la comparación de secuencias del genoma del hombre, del chimpancé y de los fragmentos obtenidos del gorila permite saber que los humanos no provenimos del chimpancé actual, pues el 23% del ADN analizado no coincide".

Ni nuestro cuerpo ni nuestra mente son lo que pensábamos que eran. La inteligencia se reparte por razas y los chimpancés han dejado de ser nuestra familia antropológica. ¿Dónde nos colocan estos nuevos descubrimientos científicos?

Cosas que pasan

Cosas que pasan

Un hombre y una mujer coinciden en un chat de Internet, intercambian unos cuantos correos y se enamoran. Los problemas matrimoniales les han llevado a buscar consuelo en la Red. Lo que ninguno de los dos sabe es que ya forman pareja en la vida real.

Los enamorados se consolaban y apoyaban chateando. Él era "Príncipe de la satisfacción" y ella "Azúcar". La relación se fue haciendo más seria y más profunda y un día decidieron conocerse, pero el encuentro rompió en encanto. Ambos se conocían, compartían sus vidas desde hacía tiempo, una rutina llena de disputas y graves enfrentamientos. Inmediatamente decidieron divorciarse, alegaron engaño.

La pareja vive en Zenica (Bosnia) y sería un buen tema de estudio para los psicólogos: ¿Por qué un matrimonio que no se soporta en la vida real mantiene una excelente relación por Internet?

 

*Imagen: Santiago Cornejo

La felicidad se consigue trabajando

La felicidad se consigue trabajando

Al economista Edmund Phelps le concedieron el Premio Nobel el año pasado y eso que había proclamado que el trabajo es esencial para la felicidad humana porque supone una "fuente de estimulación mental" y una "realización personal", la consecución de la "buena vida". Algo semejante figuraba escrito en la puerta del campo de exterminio de Auswitch: Arbeit macht frei (El trabajo os hará libres). Pero han pasado los años y el trabajo no nos ha hecho todavía ni felices ni libres. El empresario explota cuanto puede al trabajador, para él no es una persona, tan sólo se trata de un elemento productivo, que se valora según los beneficios que genera. Si el empleado llega puntual cada día, nunca coge una baja, curra como un condenado y jamás rechista, tiene posibilidades de jubilarse de su esclavitud. Pero si se rebela, denuncia las irregularidades que observa y reniega de una sociedad del bienestar en la que se vive encadenado de por vida a una hipoteca y se subsiste con un salario miserable, se le aplica la solución final: el despido.

Desde luego que la situación laboral del obrero se ve mejor con 10 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros) en el bolsillo.

Mis héroes

Mis héroes

Hoy día 10, y el 12 de octubre, vuelven los Héroes, vuelve la leyenda. Sólo diez conciertos para revivir el mito de quienes por siempre serán uno de los mejores grupos de rock español. Desde aquel primer concierto en el emblemático cine Pax de Zaragoza hasta el cierre de una historia que acabó no muy bien, pasaron once años de canciones, hoy clásicas, que perviven en la memoria de sus millones de fans en todo el mundo.

En El Bandido y en La Estación se escuchaban las maquetas del grupo y desde los primeros conciertos, Enrique calentaba el ambiente electrizando al personal. Yo le recuerdo llenando con su presencia el escenario de la desaparecida sala M-tro. Los que tuvimos la suerte de conocerlos desde sus inicios en Zaragoza, hemos seguido su evolución cautivos de la héroesmania: El mar no cesa, Senderos de traición (mi favorito), El espíritu del vino, Avalancha...

"Y entre cada palabra y sílaba pronunciada como surco áspero al recorrer, quedarán mensajes sin descifrar que escondan mentiras aprendidas", así finaliza Senda, con una frase que sólo puede escucharse cuando el disco gira al revés.

Héroes del Silencio

Crispados

Crispados

La España monárquica, la España republicana, la España españolísima, la España de las nacionalidades y todas las Españas posibles se defienden con crispación. La radicalización no ha triunfado nunca, salvo en las revoluciones, aunque no haya servido para cambiar nada. La radicalidad, sin razones, provoca más radicalidad y es una prueba de inmadurez. Tal vez la solución que nos convenga a los españoles sea la de convertir al país en una federación de estados ibéricos, antes de que acabemos a tiros, que nunca sería la opción acertada.

Este ambiente actual, enrarecido y tenso, lleva a la confusión y tarde o temprano ganan los que más gritan, nunca los que razonan. Cada grupo juega sin escrúpulos con la democracia y la libertad, juega al enfrentamiento, a ver quién gana. Lo triste del caso es que unos y otros no se percatan de que  este juego nada tiene de inocente.

Sólo la inteligencia puede hacer callar a los fanáticos y la tolerancia, en este caso, es una debilidad terrible. La historia del siglo XX avala esta tesis con trágicos ejemplos.

Premio Nobel Ig de Lingüística

Premio Nobel Ig de Lingüística

Las ratas saben discriminar entre el japonés y el holandés, pero si escuchan estos idiomas al revés, no. Ésta es la conclusión a la que ha llegado un estudio realizado por el grupo de investigación en neurociencia cognitiva, adscrito al Parc Científic de la Universidad de Barcelona. El equipo responsable de este estudio, los psicólogos Juan Manuel Toro, Josep Batista Trobalon y Núria Sebastián Gallés, recibieron uno de los premios Nobel Ig, que entrega anualmente en Harvard la revista humorística de ciencia Annals of Improbable Research.

Los premios Nobel Ig son el reconocimiento a trabajos científicos serios sobre temas que, en principio, no lo parecen, pero están basados en la investigación y contribuyen a despertar el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología. No es el único premio que ha recibido este trabajo, cuando se publicó, en el año 2005, tuvo una difusión mediática enorme y el estudio fue citado en el New York Times, revista Science y la CNN. La Asociación Americana de Psicólogos lo situó entre los diez artículos científicos de mayor repercusión.

Desde finales de los noventa, este grupo de investigadores ha estado adiestrando a las ratas con un juego de recompensa accionando una palanca y antes de indagar sobre su capacidad para distinguir entre diferentes lenguas, los científicos trabajaron con laberintos, comida y tonos musicales. Luego eligieron los idiomas del estudio: el holandés y el japonés, porque tienen ritmos muy diferentes. El estudio descubrió que las ratas poseen la capacidad de diferenciar dos lenguas, igual que los humanos, y después se comprobó que si las lenguas se hablaban al revés, no lograban discernir entre ellas, tampoco los humanos. Este hecho, según los responsables, demuestra que la capacidad para captar ritmos diferentes de habla no es exclusiva de las personas y los primates. Yo apuntaría también que este descubrimiento vuelve a confirmar que los humanos no somos tan listos como nos creemos y que los animales son más inteligentes de lo que pensamos.

Premios IG Nobel

De nuevo, mujer objeto

De nuevo, mujer objeto

Parece que los muchos años que las mujeres llevamos luchando para conseguir ser tratadas como personas, con los mismos derechos y obligaciones que los hombres, se desvanecen en un sueño de vanidad.

Las imágenes sexuales asociadas a mujeres en los medios de comunicación, vídeos musicales, películas, revistas, videojuegos, letras de canciones..., son el retorno a un pasado en el que la mujer era un mero objeto decorativo, destinado a gratificar la vista de los varones.

La sexualización es un penoso proceso que se produce cuando los valores de una persona proceden solo de su conducta o atractivo sexual, cuando se excluyen otras características y cuando una persona se convierte en objeto sexual, es decir, se la considera un objeto para que otra persona la use sexualmente. La sexualización y la objetificación de la mujer minan su confianza en ella misma y en el bienestar asociado a su propio cuerpo, esto conduce a problemas emocionales y de autoimagen como la timidez y ansiedad. Eileen L. Zurbriggen, jefa del grupo de expertos de La Asociación Americana de Psicología (APA) que ha realizado el estudio Task force on the sexualization of girls, señala que en el campo de la salud física y mental, la sexualidad se halla ligada a tres de los principales problemas más comunes entre adolescentes y mujeres jóvenes: los trastornos de la alimentación, la baja autoestima y la depresión o el estado depresivo.

A las clínicas que realizan operaciones de estética acuden algunas mujeres emocionalmente inestables, con falsas expectativas: esperan recuperar su pareja, aumentar su éxito laboral o en las relaciones interpersonales... También se dan casos en los que la mujer acude obligada por su marido, que quiere rejuvenecerla. Todos hemos podido constatar los cambios experimentados por mujeres famosas: cantantes, actrices, etc. tras su paso por el quirófano. ¿Qué nos pasa?

La imagen de la mujer está más sexualizada que en el pasado, las declaraciones desde diversos organismos al respecto, las alarmantes estadísticas sobre problemas alimentarios y el sentido común conminan a examinar esta imagen en los medios de comunicación. Imágenes, palabras y convenciones, el estereotipo se repite y termina por ser tan obvio que ni lo cuestionamos. El concepto sobre la mujer actual se expande asociado a valores como el sex appeal, la belleza, el estatus social o la capacidad de seducción. El cerebro no cuenta, ni la personalidad, ni los valores humanos. Priman las piernas contorneadas, los labios gruesos, los abundantes pechos y las largas pestañas.

La mujer "ángel del hogar", amorosa esposa, madre abnegada y eficaz ama de casa, se ha convertido en un objeto de deseo, seducción y fetichismo. ¿A esto aspiramos las mujeres?

Muertos de miedo

Muertos de miedo

Iniciamos el siglo muertos de miedo. El cambio de milenio desencadenó un temor no sólo supersticioso, sino incluso tecnológico, que se denominó efecto 2000. Luego vino el desconcierto por la introducción del euro como nueva moneda comunitaria. Pasó el susto al sobrepasarse sin mayores consecuencias el nuevo siglo, pero al poco, un ominoso atentado sembró el pánico en Estados Unidos y en todo Occidente. Aunque antes de producirse el espectacular atentado de las Torres Gemelas, la economía ya había pinchado y empezaba a desinflarse.

Advino la guerra de venganza contra el pueblo afgano y así se recuperó el aliento, mientras, se rendía culto a los muertos, se imponía la censura periodística y se restringían las libertades civiles. Quebraron compañías aéreas y negocios afectados por el riesgo terrorista, se extendió el miedo a volar. El panteón de la zona cero servía de excusa para que los niveles de alarma social se alzasen a conveniencia. La guerra punitiva contra los talibanes produjo sus réditos, que se emplearon para desarrollar la guerra preventiva en Iraq.

Desde entonces, ha cundido el temor en el mercado petrolífero, se ha agravado la incertidumbre geopolítica y estratégica y la fobia antiterrorista no para de crecer. La espiral del miedo nos atenaza y prosigue su escalada hacia el caos, descendiendo, peldaño a peldaño, al infierno de la desconfianza.

La percepción pública sobre el estado del mundo es que las cosas no podrían estar peor: se profundiza el abismo que separa a los países ricos de los pobres; proliferan las guerras invisibles, las que no vemos en la televisión, pero que tienen como finalidad hacerse con el control del tráfico de estupefacientes o de minerales; las corrientes migratorias reactivan la exclusión social, que se convierte en caldo de cultivo de la delincuencia urbana; la familia, como núcleo social, se desintegra; sufrimos inseguridad económica, callejera, ambiental, sanitaria..., los casos de corrupción y los escándalos políticos son cotidianos; los medios de comunicación difunden y contagian el miedo al manipular la realidad, con ello incrementan la perplejidad y siembran el alarmismo.

El mundo del siglo XXI es muy complejo y la interdependencia de las interacciones globales aumentan la probabilidad de que se produzcan crisis, conflictos y catástrofes imprevisibles. Será que el capitalismo democrático no conduce a un final feliz, sino a un neoliberalismo de efectos perversos, cada vez más imposible de prevenir y de controlar.

Infringir la ley para cambiarla

Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa. Montesquieu

Si en 1955 Rosa Louise Parks no se hubiera negado a ceder su asiento a un blanco y a situarse en la parte trasera del autobús, tal y como dictaba la ley, quizás no habría saltado la chispa que desencadenó las acciones del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos y la segregación en el trasporte aún estaría vigente.

Infringieron la ley los obreros que en el siglo XIX fueron a la huelga reclamando unas condiciones laborales y un salario dignos. También los jóvenes que se declaraban objetores de conciencia y se negaban a realizar el servicio militar obligatorio... Todos cometieron delitos y recibieron el castigo que imponía la ley, pero al final las leyes cambiaron.

Quienes queman fotos de los reyes de España, probablemente no lograrán el advenimiento de la tercera República, aunque de momento han conseguido resaltar que la libertad de expresión no existe en un país en el que hay instituciones protegidas y opacas y que la igualdad es pura farsa cuando unos ciudadanos disfrutan de privilegios que los demás no tienen.

Si fuera...

Rene me envía un cuestionario que no sé por qué me recuerda aquel primer año en la facultad de Psicología, cuando los alumnos del quinto curso nos usaban a los novatos como conejillos de indias y nos hacían contestar a todos los tests que preparaban para sus trabajos de campo. 

¿QUÉ SERÍAS SI FUERAS? 

Si fuera un mes: abril.
Si fuera un día de la semana: viernes.

Si fuera un momento del día: las primeras horas de la noche.

Si fuera un planeta: Saturno.

Si fuera un animal: delfín.

Si fuera un mueble: la Chaise Longe de Le Corbusier. La original, por supuesto.

Si fuera un líquido: agua.

Si fuera una fruta: sandía, dulce y bien fría.

Si fuera un instrumento musical: violín.

Si fuera una canción: el
Tango de Roxanne de la película Moulin Rouge.
Si fuera una comida: tarta Sacher.

Si fuera una parte del cuerpo: el cerebro.

Si fuera un objeto: el circunstancial.

Si fuera una asignatura: Filosofía.

Si fuera un número: 3,1416.

Si fuera un coche: un Lamborghini Murciélago Roadster.

Si fuera un color: glauco.

Si fuera una ciudad: Viena.

Si fuera un mar: el
de los Sargazos.
Si fuera un idioma: italiano.

Si fuera una flor: una orquídea
Phal aphrodite.
Si fuera un verbo: indagar.

Si fuera una estación: Stuttgart 21.

Si fuera una prenda: una casaca de seda bordada, de aquellas que usaban los hombres en el siglo XVIII.

Si fuera un cuadro: Human Condition, de Magritte.

Si fuera un monumento: al soldado desconocido.

Si fuera un país: Alemania.

Si fuera un lugar: un cine.

Si fuera un deporte: esgrima.

Si fuera un integrante de un grupo: el líder.

Anorexia

Anorexia

El fotógrafo italiano Oliviero Toscani, famoso por sus provocativos y polémicos trabajos para la firma Benetton, vuelve a causar impacto con una campaña contra la anorexia patrocinada por la marca de ropa Nol-i-ta y que cuenta con el apoyo del Ministerio de Sanidad de Italia. En la foto aparece una mujer desnuda y extremadamente delgada junto al lema: "No anorexia".

La anorexia se muestra con toda su crudeza en las vallas publicitarias de las calles de las principales ciudades italianas y se puede contemplar a doble página en el diario La Repubblica. En el último número de la revista Vanity Fair, en su edición italiana, aparece una entrevista a la joven de la fotografía, que es francesa, se llama Isabelle Caro, tiene 27 años y aspira a ser actriz de teatro. La joven explica que decidió posar "para que la gente sepa y vea lo que realmente es la anorexia" y que los problemas familiares le empujaron a dejar de comer hasta llegar a un peso de 31 kilos. Como consecuencia de su enfermedad padeció psoriasis e hipertricosis lanuginosa (manchas negras en la piel). "He estado escondida durante demasiado tiempo. Ahora quiero mostrarme sin miedo, aunque me repugne mi cuerpo. El sufrimiento psicológico y físico que he sufrido solo tendrá algún sentido si puede servir de ayuda a quien ha caído o tiene la tentación de caer en la trampa de la que yo estoy intentando salir", cuenta Isabelle.

Esta campaña, que coincide con la celebración de la pasarela de Milán, en la que desfilan modelos con escasa diferencia de peso respecto al de Isabelle, está teniendo una fuerte repercusión social. Giorgio Armani opina que "estas campañas con imágenes tan duras y de tanta crudeza son justas y oportunas". Mientras que el presidente de la Asociación Italiana de Problemas de la Alimentación y del Peso, Riccardo Dalle Grave, argumenta que "de esta manera se hace banal un problema serio" y premia sólo el objetivo publicitario. "Desde la salud mental, la foto resulta desagradable pero provoca que la miren porque es morbosa: si anunciaran esa ropa a través de una chica guapa, normal, nadie se lo miraría. Desde la mente de una chica afectada, resulta que el cuerpo de la foto es el que ella idealiza, admira y desea. El hecho de que esté en todas las vallas aún lo hace más atractivo a sus ojos", es la advertencia de Montse Sánchez Povedano, directora del Instituto de Trastornos Alimentarios de Barcelona.

Agresividad

A menudo, en la especie humana, ocurren episodios violentos que terminan con la muerte de uno o más implicados. ¿Por qué? El hombre carece del principio de antítesis, lo tuvo, pero lo ha eliminado. ¿El motivo? La sofisticación y el desarrollo de las armas. Supongamos que dos ciervos en celo luchan por conseguir los favores de una hembra. Sabemos que este enfrentamiento nunca acabará con la muerte de ninguno de los ciervos. Los embates violentos de los contendientes terminarán cuando uno de ellos reconozca su derrota y enseñe el vientre a su adversario declarándose vencido. En este punto la agresividad cesa y el conflicto concluye. Trasladémonos mentalmente a Iraq, ¿quién no recuerda esas escenas de bombardeos nocturnos sobre Bagdag? Gracias a los mísiles de largo alcance, las tropas estadounidenses podían masacrar a los iraquíes a kilómetros de distancia, sin tener delante a su adversario, sin verle la cara. En estas condiciones, la conducta de calma no puede contrarrestar la agresividad. En el proceso de evolución, la especie humana se ha dejado por el camino una conducta imprescindible, la de contrarrestar la agresividad, algo que puede calificarse de involución y que nos lleva al pesimismo a la hora de valorar el futuro del hombre. La inteligencia nos ha servido a los humanos para desarrollar armas químicas, armas nucleares, virus letales... El hombre es el único animal capaz de dispararle un tiro en la sien a un semejante que, arrodillado ante él, suplica por su vida. Pero la agresividad también nos hace personas, si carecemos de ella nos falta orgullo y todo el mundo nos maneja. El entusiasmo belicoso, requisito previo para la guerra, lo es asimismo para cualquier ideal humano, sin él nos falta algo y somos incapaces de emprender nada.

No se ha podido demostrar en el caso del hombre, pero sí en ciertos animales: la agresividad cumple en ellos todas las reglas de la conducta reductora del umbral y de la conducta apetitiva. Las sociedades humanas constituyen mecanismos coactivos que canalizan la agresividad en la dirección prescrita. La misma relación existe entre el impulso interno que surge y los centros superiores que lo reprimen para restringir la agresividad, igual que ocurre con otros modelos de conducta instintiva.

Se han realizado estudios sobre la influencia que puede tener en las personas la visualización de escenas violentas sin que se llegue a una conclusión definitiva. Para unos es un modelo destructivo y recomiendan que se erradique del cine y de la televisión. Para otros, la agresividad tiene una compensación automática y se preguntan si el hecho de fomentar en la gente una agresividad destructora y además experimentada por otro aumenta la probabilidad de que se despierte esta agresividad, o si la agresión ajena tiene un efecto catárquico. Si los niños se acostumbran a ver guerras, asesinatos y luchas en la televisión, podrán disminuir sus inhibiciones cuando tengan ocasión de cometer actos violentos. No es que se incremente el potencial agresivo, sino que se reduce la inhibición, creando un clima social que tolera dichas acciones agresivas. Otro de los peligros es que se premie la violencia de un modelo, entonces es más probable que el niño la imite. Los modelos peligros son, por ejemplo, James Bond, un asesino profesional a quien se admira como héroe.

Es muy sencillo despertar en el hombre un entusiasmo individual y colectivo por la guerra, pero resulta muy difícil inculcarle el entusiasmo por la paz. Las guerras siguen considerándose causas justas y debemos acostumbrarnos a la idea de que la guerra ya no cumple ninguna función: las armas nucleares la han convertido en una especie de suicidio, y su eliminación debe ser una prioridad, el objetivo principal de la educación social. Aún es posible entusiasmar a la sociedad por la paz, por la ecología... Hay causas espléndidas por las que luchar sin tener que luchar necesariamente contra otros.

Dios en el banquillo

Dios en el banquillo

Ernie Chambers, senador del estado de Nebraska (USA), ha presentado una demanda judicial contra Dios, y la Corte del distrito de Douglas la ha admitido a trámite.

La acusación que recae sobre Dios es la de haber provocado "muertes generalizadas, destrucciones y ha aterrorizado a millones y millones de habitantes de la tierra, incluidos bebés inocentes, niños, ancianos y enfermos, sin ninguna distinción". Para que la policía no tenga problemas a la hora de identificar al demandado, Chambers advierte que es conocido por varios "alias, títulos, nombres y designaciones". Ante la posibilidad de que Dios no se persone en el proceso, se cita a los representantes de "varias religiones, denominaciones, y cultos que, de manera notoria, reconocen ser agentes del demandado y hablan en su representación". Como "el demandado no ha mostrado ni compasión ni remordimiento" e incluso ha tenido la desfachatez de proclamar que "reirá cuando las calamidades ocurran", Chambers destaca que "la conducta pasada y la historia del demandado hace ver que sus amenazas terroríficas son creíbles" y solicita al juez que someta a Dios a un proceso judicial, no sin antes pedirle que le haga un requerimiento permanente para que cese en sus "acciones destructivas y sus amenazas terroríficas".

Tomando en cuenta los relatos bíblicos en los que se narran las primeras acciones delictivas de Dios, recuérdense las siete plagas de Egipto, la destrucción de ciudades enteras como Sodoma y Gomorra, el diluvio universal..., y haciendo un recuento histórico hasta nuestros días, la cifra de muertos resulta escalofriante, por lo que a Dios podría caerle un buen puro. No sé cómo las gastan en el estado de Nebraska, pero si el juicio se desarrollase en Kansas, Dios tendría todos los números para acabar en la silla eléctrica.

Cuidado con los comentarios

Tengo amistad con un pintor, con un artista que pinta cuadros. Hace siete años que no vende un lienzo ni expone en una galería y, como es lógico, su animus artisticus anda de capa caída. El otro día un conocido le preguntó: "¿Qué haces ahora? No se te ve por ninguna exposición". ¡Por favor, señores! Hay comentarios que hacen mucho daño. Comentarios ingenuos, sin malicia, pero que tendrían que ser meditados antes de pronunciarse en voz alta.

El oficio de artista está integrado por gente hecha de una pasta diferente, ni mejor ni peor, material sensible. Los artistas somos personas frágiles que, ocultos tras una aparente seguridad, inventamos nuevos personajes y nuevas realidades para huir de un mundo que, a veces, no reconocemos nuestro. La mayoría de artistas parten de una contradicción: son unos tímidos exhibicionistas, por tanto, si a todo esto le añadimos que cualquier comentario inesperado nos hace replantear toda nuestra existencia, comprenderán ustedes cómo se siente mi amigo.

Un comentario así, disparado a bocajarro y sin avisar, puede llevar a la depresión al artista más equilibrado.