Blogia
Cierzo

Artículos

Jardín japonés

Jardín japonés

El jardín japonés, que se remonta al periodo Nara (710-794), surgió de la necesidad de crear un lugar de meditación en perfecta armonía con la naturaleza. Entonces, las parcelas de tierra y los estanques eran de reducido tamaño, por lo que se recurrió a representar el paisaje natural mediante la combinación monocromática de todos los elementos. De esta forma se ampliaba visualmente el espacio. Aunque ningún jardín de la época haya sobrevivido, en algunas pinturas de entonces aparecen retratados paisajes con islas y lagos. Pero quizá estos jardines sean aún más milenarios. Ya en el siglo V los japoneses iban a las montañas para disfrutar del entorno y colocaban guijarros blancos alrededor de árboles y rocas. Estos fueron los primeros jardines secos (kare sansui), que se popularizaron durante el periodo Muromachi (1392-1573), al extenderse el budismo zen, que ensalzaba la meditación y la austeridad entre los señores feudales. En los kare sansui que comenzaron a aparecer en los templos, la arena y las rocas se utilizaban para simular la presencia del agua en forma de ríos u océanos. Pero en Japón, a los largo de sus 1.300 años de historia, además de los jardines secos, se han desarrollado muchos tipos de jardín, que pueden englobarse en dos grandes grupos: los de casa de té, a los que se accede por un camino de piedras rodeado de plantas, árboles y agua; y los jardines verdes, que pueden ser tan grandes como un bosque y suelen rodear grandes palacios, como el imperial de Tokio o el Pabellón Dorado de Kyoto.

 

El jardín japonés está diseñado para ser contemplado desde el interior de la casa y debe ser un lugar que evoque serenidad. No se trata, por tanto, d eun lugar para pasear, sino de un espacio pensado para ser visto. Como si de una obra de arte se tratara, su contemplación sumerge al espectador en un universo de colores y texturas, y su atmósfera es propicia para la meditación. El jardín es un instrumento de la sabiduría zen para conseguir una correcta percepción de la realidad sin que el pensamiento actúe como intermediario.

 

El concepto de belleza se aleja de la ostentación para manifestarse en la simplicidad de las cosas, y se expresa tanto en los pétalos de una flor como en la disposición de las rocas, la arena o el fluir del agua. El simbolismo también tiene un papel fundamental en la elección de los elementos del jardín, pues se parte de la idea de que todos tienen alma y son hermanos del hombre: el jardín japonés es un universo a pequeña escala. La serenidad no es fruto de la regularidad sino d euna conexión directa con la naturaleza. Por esta razón se utilizan cantidades impares y se huye de la simetría. El agua, como fuente de vida, es esencial, pero no debe encerrarse, ha de dar la impresión de que brota de forma natural. Así, las cascadas y fuentes introducen el sonido y el movimiento, en sintonía con el viento, que agita las ramas de los árboles. En los jardines secos el agua se evoca mediante la grava.

 

El jardín seco (kare sansui), también conocido como jardín de piedra (sekei tei), es en apariencia el más sencillo y, sin embargo, es el más difícil de diseñar. Despojados de toda suntuosidad y alejados del adorno fácil estos paisajes seducen por la sabia combinación de sus elementos, que reflejan la sensibilidad de los japoneses y su amor por la naturaleza. A través de los elementos que componen el jardín, tan austero como bello, se pretende crear una abstracción que, contemplada desde determinado punto de vista, provoque la sensación de un gran ambiente. Para evocar la presencia del agua se utiliza agrava rastrillada con bambú, y se marca en ella formas naturales que simulan arroyos, ríos, océanos…

 

El mejor ejemplo de jardín kare sansui es el jardín Ryoan-ji, en Kyoto, el más famoso paisaje zen del mundo, creado en 1473. Está formado por arena blanca rastrillada y 15 rocas colocadas en grupos impares. Las interpretaciones de esta composición son variadas. Según la tradición popular, las rocas representan a un tigre cruzando el río con sus cachorros; para otros, son los picos de las montañas asomando por encima de las nubes, y también unos islotes en el inmenso mar. Y es que el objetivo principal de este arte milenario es que cada jardín refleje la visión del mundo según su propietario.

Prostitución

La prostitución es un asunto que genera muchas discusiones y debates. Mi planteamiento personal de partida es que pocas mujeres se prostituyen por gusto, detrás de cada prostituta hay una situación social o personal dramática que empuja a buscar una salida a través de esta actividad. Para quienes pretenden que se legalice, la prostitución representa una libre elección de la mujer, que decide lo que hace con su cuerpo y con su vida.

Hace unos cuatro años, para documentar un artículo, contacté con algunas prostitutas que ejercían en una calle del “barrio chino”, allí escuche un testimonio escalofriante que se me ha quedado grabado en la memoria. “Me lo hizo un cabrón. Le hice un servicio en el coche, me metió la polla en la boca y le olía tanto a orín que me entraron arcadas y le vomité en el pantalón. Me infló a hostias por haberle estropeado el traje”, me explicó una mujer con la cara todavía hinchada y amoratada. “Los clientes te tratan como una mierda. Como si fueras un cacho de carne o un coño donde meterla…”.

A los que abogan porque la prostitución sea un oficio como otro cualquiera, les pido que se pongan en la piel de esta mujer, que no es representativa de todas, pero representa a una buena parte del colectivo. ¿Quién estaría dispuesto a soportar tratos brutales, inhumanos y vejatorios en su empleo, que sus clientes les consideraran, no como una persona, sino como un objeto de uso sobre el que tiene ciertos derechos que le otorga el dinero? ¿Quién alentaría a su hermana, a su hija o a una amiga a desempeñar este oficio? El artículo 23, párrafo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos dice: "Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo". Las prostitutas rara vez escogen su trabajo, su oficio no es vocacional, es forzoso. Ser prostituta es la última alternativa, la opción de quien no tiene otra opción, la única salida para mujeres víctimas del desamparo, la pobreza, las drogas, la necesidad extrema... Aún en el supuesto de que las prostitutas estuvieran amparadas por los mismos derechos que asisten a los demás trabajadores, su actividad tendría que abolirse, pues representa una forma más de esclavitud, porque las personas no somos cosas ni mercancías que se alquilan para usarse un rato, y este concepto debería estar bien claro en nuestras mentes.

Merde d'artiste

Merde d'artiste

En 1961, Piero Manzini decidió envasar su mierda en una lata. “Merde d’Artiste, contenu net gr. 30, conservée au natural, produite et mise en boite au mois de mai 1961”, se leía en la etiqueta. Fue un giro que se consolidaría en los años 70 en el arte conceptual. Se trataba de representar el arte, paradójicamente, a partir de una lógica de desmaterialización del objeto artístico, de una destrucción de todos los mecanismos fetichísticos que siglos de uso habían ido conformando. De una manera análoga al que Wittgenstein había propuesto unos años antes: “Los problemas filosóficos surgen cuando el lenguaje se va de vacaciones”, el arte de los sesenta y setenta iniciaba un imparable ejercicio autocrítico que ponía al descubierto, entre otras cosas, las perversiones de un sistema encaminado al pensamiento único. Manzini, con su “conserva natural” realizaba finalmente el viejo sueño de la alquimia: el artista se convertía en obra al mismo tiempo que la obra de arte desaparecía transmutada en materia orgánica en su forma más vulgar, en su acepción más ordinaria. Claro está que Manzini partía de una provocación.

Abre fácil

Será que soy gilipollas perdida, que mi funcionamiento neuronal va de mal en peor o que para destapar cualquier envase “abre fácil” se requieren años de estudio y mucha práctica, porque últimamente me cuesta horrores acceder al contenido de la mayoría de los envases.

Levanto la tapita de plástico del TetraBrick, tiro de la lengüeta y me quedo con ella en la mano y un corte sangrante en el dedo, pero la caja continúa cerrada. Así que recurro al cuchillo carnicero y lo clavo con saña en la hendidura, el líquido me salpica la ropa y mancho el mantel de la mesa, pero ¡qué demonios!, he conseguido tomarme un vaso de zumo.

La lata de aluminio revestido de antioxidante que preserva el alimento trae una anilla, nada más simple que tirar para arrancarla de cuajo en vez de destapar las anchoas. Al final hay que emplear el abrelatas tradicional para hincarles el diente, pero como la lata venía dispuesta para abrirse por la marca, te salta a traición parte de la tapa y del aceite de oliva. Mancha al canto y victoria sin bajas sobre el “práctico” envase.

Producto de limpieza con sistema de apertura a prueba de niños (y de adultos, oiga, que esto no hay dios que lo destape). Acompañando al líquido tóxico viene un manual de apertura: presionar el disco central del tapón, al tiempo que se gira para desenroscarlo. Giro a la izquierda, no abre. Giro a la derecha, tampoco. Presión en el disco central hasta suprimir la circulación sanguínea del dedo pulgar, giro desesperado a derecha e izquierda, luego de izquierda a derecha. Nada. Con el destornillador descuartizo el disco central y, tras varios intentos fallidos, el tape gira e incluso logro quitarlo. Diez minutos perdidos y los nervios rotos es el balance de mi hazaña.

Canícula estival, me estoy deshidratando y compro una botellita de agua mineral bien fresca en el super de la esquina. Quito la caperuza y sorbo, pero no sale una gota, aprieto el plástico, nasti del plasti. Arrancas el émbolo o no bebes, porque, a ver, ¿quién es el guapo que ha conseguido beber del pitorro de una botella de “Font Vieja”?

“Abrir por la línea de puntos, no precisa cortar”, es un mensaje con trampa, porque o es usted Rambo o le apuesto lo que quiera a que no logra rasgar con su mano la punta de la caja de TetraPak. Coja la tijera y déle un buen tajo, funciona, se lo digo por experiencia.

Refresco empaquetado en una aséptica cajita. “Pinchar aquí” se lee al lado de la flecha que señala un circulo sellado de aluminio. Sólo dispones de una mísera pajita de plástico fino para agujerear ese condenado material que se resiste tanto a la fuerza bruta como al intento delicado de traspasarlo. Te sientes estúpido e impotente mientras te acuerdas de esa multinacional perversa que ha ideado un envase diabólico para su bebida de moda. Serán…, profieres cuando la mitad del líquido se derrama por tu mano, por la manga de tu camisa y por el suelo.

Resumiendo, “abre fácil” es un eufemismo, una patraña. Los fabricantes diseñan sistemas revolucionarios de apertura para sus productos con los que, supuestamente, intentan facilitarnos las cosas, pero que en realidad nos amargan la existencia y nos crean complejo de imbecilidad.

Esto no se queda aquí

Después del tute que nos han metido con el dichoso estatut catalán, muchos pensarán: Ya está, se acabó. Ahora nos dejarán tranquilos. Pero no. Ahora viene lo peor porque, de hecho, aunque de manera extraoficial, nos encontramos en campaña electoral. Y en esta campaña está en juego algo mucho más importante que el estatut, está en juego el poder.

Unos lucharán por mantenerlo, otros por conseguirlo y otros por revancha. Mentiras descaradas, medias verdades, exageraciones, insultos, calumnias, dentelladas feroces a la yugular. Todo vale para desprestigiar al contrario y hacerse con un pedazo del pastel electoral. Entre tanto, el pobre ciudadano agota su paciencia, se harta y se vuelve indiferente, porque lo único que quiere es que sus representantes políticos realicen una buena gestión y lo dejen en paz, que bastante tiene con sobrevivir cada día.

Habría que volver a la ética en la política y dejar a la política en su territorio: el Parlamento, sin embargo, los políticos, sin darse cuenta, o, lo que es peor, sin que les importe, nos arrastran a todos a sus lodazales.

Cómo cambia todo

Las cosas cambian a una velocidad que casi no tenemos tiempo de ponernos al día. 

Creíamos que el pescado azul era veneno para la salud y ahora resulta que es de lo más saludable e incluso ayuda a reducir el colesterol. El gasoil fue un combustible económico y ahora es tan caro como la gasolina. El euro iba a mejorar la economía y ha hecho que los precios suban un 30%. La sociedad española estaba envejeciendo a pasos agigantados y esto amenazaba con arruinar a la Seguridad Social, pero ahora tenemos un crecimiento de población tan activo que no podremos asumirlo sin problemas. Los acuerdos de Kyoto habían de salvar al planeta de la muerte súbita por contaminación y cuando aún no se han cumplido estos acuerdos ya se hacen necesarios unos nuevos. Los cedés eran el no va más para guardar información, pero dentro de poco serán historia. Los comunistas eran demonios rojos y ahora los comunistas chinos, reconvertidos en capitalistas populares, son unos clientes magníficos para hacer negocio y sacar tajada. Iraq tenía armas de destrucción masiva y había que liberar al mundo de este peligro, cuando en realidad Iraq lo que tiene es petróleo y cualquier pretexto parece bueno para apropiarse de él.

Seguro que mientras escribo esto, hay cientos de cosas que ya no son lo que eran, por eso dejo inconcluso el artículo y que cada cual lo termine a su gusto.

El fin del canon

"Si se quiere fomentar la Sociedad de la Información, ¿por qué no se hace a costa de los elevados beneficios de los fabricantes de los equipos y soportes, en lugar de perjudicar las ya mermadas retribuciones de los titulares de derechos de propiedad?" (Fragmento de la carta dirigida por la SGAE al ministro de Industria José Montilla)

 

Ñoras, ñores, lean esta carta sin desperdicio. La SGAE saca las uñas ante el proyecto del Ministerio de Industria que pretende suprimir el canon por copia privada, y aboga razones tan peregrinas como la presentada en el fragmento anterior. Pero ¿alguien cree que son los fabricantes los que pagan el canon? El resto de argumentos expuestos tampoco convencen al usuario, que es tratado como un delincuente y obligado a abonar unas tasas que jamás debieron imponerse.

 

No se pierdan tampoco el artículo: Todos enzarzados por el canon digital que publica el diario El Mundo. Es posible que la UE suprima el canon por ser un sistema "obsoleto e ineficaz", que pone en peligro el desarrollo tecnológico, y busque otra manera para gestionar los derechos de autor que esté más acorde con “un mundo digital, y no medieval". Amén.

Carlo Ponzi

Carlo Ponzi nació en Parma (Italia) en 1882 y emigró a Estados Unidos en 1903. Algunos de sus biógrafos aseguran que fue un estudiante ambicioso que quería prosperar y otros dicen de él que se trataba de un ladronzuelo con poco futuro al que su familia embarcó hacia América para quitárselo de encima. Sea como sea, Ponzi llegó a la tierra prometida, aprendió deprisa a hablar inglés y después de pasar por trabajos eventuales inició una carrera que lo llevaría dos veces a prisión: una en Canadá, después de que le pillasen falsificando el nombre de una anciana que guardaba su dinero en el banco en el que trabaja Ponzi, y otra en Boston, en 1911, por su implicación en un negocio de contrabando de emigrantes italianos.

Pero su golpe más importante lo dio en 1919, cuando al darse cuenta de que en los cupones que los inmigrantes italianos enviaban por carta a sus familias, extremadamente pobres a causa de la guerra, para que los cambiaran por dinero y pudieran responder a las cartas, había un negocio fabuloso. Consultó a amigos y conocidos y montó la empresa Exange Company. Comenzó a repartir cupones prometiendo unas ganancias del 50% en 45 días o del 100% pasados los tres meses. En poco tiempo se convirtió en un personaje riquísimo, y tanto políticos como medios de comunicación lo presentaban como un empresario ejemplar. Todo funcionó la mar de bien durante los primeros meses, el dinero llegaba a capazos y los intereses se pagaban religiosamente. Las viudas hipotecaban sus casas y la gente recogía sus ahorros para invertirlos en el negocio de Ponzi. Surgió algún problemilla legal, pero se resolvió abonando generosas cantidades de dinero.

La crisis de confianza se inició cuando el analista financiero Clarence Barron, por encargo del Boston Post, publicó un informe en el que se declaraba que, pese a los extraordinarios intereses que se pagaban, Carlo Ponzi no reinvertía ni un céntimo de sus enormes beneficios en la empresa. Se calculó que para cubrir las obligaciones contraídas se necesitaban 160 millones de cupones en circulación, cuando en realidad tan solo había 27.000. A partir de aquí, los acontecimientos se precipitaron: una multitud de inversores furiosos se presentaron ante las oficinas, pleitos a diestros y siniestro, pánico generalizado y otra vez a la cárcel. El 1 de noviembre de 1920, Carlo Ponzi fue declarado culpable de fraude y se le condenó a cinco años de prisión. Salió tres años más tarde y le condenaron a nueve más. Parecía que ya tenía bastante castigo y como estaba en libertad provisional, decidió cambiar de aires y huir a Florida, donde puso en marcha otra estafa, sin embargo, para entonces su mala fama ya se había extendido.

Antes de que le pillaran, se escapó a Texas, y para intentar huir en un barco mercante se afeitó el bigote y la cabeza. No le salió bien y terminó en la prisión de Massachussets, donde permaneció hasta 1934. A las puertas del presidió le aguardaba un buen grupo de estafados que quería lincharlo, algo que no pudieron lograr debido a la intervención de la policía, que tuvo que proteger a Ponzi. Como no se había nacionalizado norteamericano, le deportaron a Italia y allí intentó poner en marcha su esquema sin éxito y terminó trabajando en una línea aérea italiana que operaba en Brasil. Tiempo después se supo que esta línea fue utilizada para hacer contrabando de materiales estratégicos.

Carlo Ponzi vivió sus últimos días en la miseria, muriendo en un hospital de la caridad en Río de Janeiro el 18 de enero de 1949. Este delincuente ha pasado a los manuales de economía por haber ideado lo que se conoce como esquema de Ponzi, un negocio piramidal al por mayor en el que, en un momento determinado, se deja de invertir. Los negocios piramidales tienen un sencillo funcionamiento, se trata de comprar una cantidad de productos, generalmente de limpieza o similares, enviar cartas pidiendo pequeñas sumas de dinero… Se paga la cantidad requerida para entrar en el negocio y después te tienes que despabilar para encontrar a otras personas que hagan lo mismo asegurándoles que los beneficios son grandes y están garantizados. Este tipo de negocios son una estafa habitual en países con poca cultura económica o en los que el capitalismo se acaba de estrenar. En España el caso más conocido fue el de la inmobiliaria Sofico, pero todavía, y de tanto en tanto, aparecen desaprensivos que intentan engañar a los incautos, como ocurre ahora con Afinsa y Fórum Filatélico. El funcionamiento es siempre el mismo: los nuevos ingresos que se consiguen proporcionan ganancias a los anteriores inversores, pero a medida que el negocio crece las ventas y las ganancias caen en picado hasta que llega el desastre final. Evidentemente, quienes han puesto en marcha el negocio se han llenado los bolsillos a cuenta de los infelices que les han creído.

Quien entra de manera irregular, se va

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha anunciado las repatriaciones inmediatas a Mauritania de los inmigrantes llegados en pateras a Canarias en los últimos días “dentro de los derechos humanos”. Aunque sin concretar la fecha de las primeras repatriaciones ni la cantidad de inmigrantes afectados, comentó que Mauritania también readmitirá a subsaharianos de terceros países, para lo que ha solicitado la ayuda de la Organización Mundial de las Migraciones. Entre las medidas que contempla el Plan de Cooperación con Mauritania, indicó que se enviarán a este país cuatro patrulleras, catorce vehículos todo terreno y dos autobuses de la Guardia Civil, así como personal especializado para realizar patrullas conjuntas de control de fronteras. Además, anunció que la Guardia Civil en el archipiélago se reforzará con dos patrulleras más, una en Tenerife y otra en Gran Canarias, así como con 19 agentes y tres grupos de actividades subacuáticas del Instituto Armado.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se ha dirigido a la presidencia austriaca de la UE para que el próximo Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores aborde en el orden del día la masiva llegada de inmigrantes a Canarias.

El “Plan África” será otro fracaso del Ejecutivo en su política sobre inmigración porque llega tarde. Hace un año, el ministro Caldera se atrevió a afirmar que España era “la envidia de Europa” por la regularización masiva de inmigrantes, y la secretaria de Estado de inmigración se comprometió a no dejar una bolsa de inmigrantes irregulares como la recibida. Esta inconsciencia en cuestión de política migratoria se está pagando muy cara, sobre todo por los inmigrantes, en situaciones verdaderamente dramáticas, y hoy nadie puede negar que aquella regularización masiva ocasionó un “efecto llamada”. Aunque ahora el Gobierno diga que el que “no tiene papeles, se va”, el mensaje que ha llegado a las mafias de la inmigración es el de que “quien no tiene papeles, se queda”.

La inmigración ilegal se ha convertido ya en un grave problema, y no sólo en lo que afecta a la estabilidad social o la integración laboral, es un problema político y económico. Los cayucos o las pateras representan un porcentaje mínimo de los inmigrantes irregulares que entran en España, frente a la entrada masiva que se produce a través de los aeropuertos, con los visados de turista, y de la frontera francesa. Las medidas del Gobierno no pueden reducirse a unas actuaciones esporádicas con reuniones de urgencia y movilizaciones diplomáticas. Esta forma de afrontar el problema genera un caos que conduce al descrédito del Gobierno.

La ayuda económica de Bruselas para frenar la inmigración no resuelve nada, como tampoco resuelve nada adoptar medidas drásticas para solventar ahora las consecuencias de la “envidiable” política de concesión de papeles en España. El caso es que los inmigrantes no pueden esperar más. Tienen derecho a la dignidad, a la vida, al asilo, a la libertad, a la asistencia, al trabajo y a la educación, y el primer paso para conseguir sus derechos como seres humanos consiste en propiciar el desarrollo económico en sus lugares de origen. Éste es un objetivo a largo plazo que exigirá cambios sustanciales en los gobiernos de esos países, empezando por eliminar la corrupción. Mientras tanto, hay que adoptar medidas efectivas y no aplicar parches. Aprobar presupuestos extraordinarios para dotar a la lucha contra la inmigración de medios suficientes para desarrollar su tarea. Establecer controles rigurosos de los visados de turista en origen y durante la estancia en España. Obligar a los países de origen a cumplir los convenios de repatriación… Para llevar a la práctica estas medidas se requiere mucho dinero, medios humanos, materiales e infraestructuras, por eso cuanto más se tarde en tomar las decisiones adecuadas, más empeorará el problema y más difícil será su solución.

Descodificando el código

Descodificando el código

Nos apasionan los escándalos, la maledicencia y los rumores, Dan Brown lo sabe y explota el filón en su obra “El código Da Vinci”. Jesucristo es una figura universalmente conocida, es nada más y nada menos que Dios, y cualquier cosa que se diga de él, por fuerza, ha de suscitar, como mínimo, curiosidad. Recientes hallazgos documentales nos desvelan que la divinidad de Cristo fue un invento político del siglo IV; que Jesús mantuvo una relación amorosa con María Magdalena de la que nació una hija: Sarah, de quien procede el linaje de la verdadera iglesia cristiana; que la Iglesia católica oficial luchó contra ese linaje auténtico desde sus orígenes y que, bajo el poder del emperador Constantino, urdió en aquel siglo tardío los cuatro evangelios canónicos, los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, e intentó destruir los llamados evangelios apócrifos, que serían los auténticos; que esta lucha para combatir a la "diosa" Magdalena estuvo plagada de asesinatos y del sacrificio de millones de mujeres que se han perpetuado en el tiempo hasta nuestros días. Pero hoy, gracias a la imaginación de Brown, una pareja de investigadores desentraña la confabulación más grande de la historia y descubre que la Iglesia es una mafia tenebrosa que tiene las manos manchadas de sangre.

Un argumento así no puede dejar indiferente a nadie. Católicos y no católicos, personas que nunca leyeron los Evangelios ni conocen la historia de la religión de Cristo, se han sentido cautivados por la novela y han reaccionado ante ella de manera muy distinta. Unos agraviados en lo más hondo de sus creencias, otros satisfechos de haber encontrado al fin la “verdad”. Pero no sólo se juzga el argumento, la novela, como creación literaria, también ha contado con partidarios incondicionales y con feroces detractores. El crítico del New York Times lo ha calificado de “Insulto a la inteligencia”. “Brown mezcla hechos reales con especulación y fantasía de tal manera que el resultado final cobra fácilmente cierta verosimilitud. En un escritor, esto es una habilidad de gran valor. Pero, como cualquier habilidad, puede ser utilizada de forma deshonesta”, Joseph R. Thomas, Catholic News Service. “La novela forma parte de un género que presenta un odioso estereotipo del catolicismo como un villano. El odio al catolicismo impregna todo el libro, pero las peores invectivas las recibe el Opus Dei”, Thomas Roeser, Chicago Sun Times. “Por favor, alguien debería dar a este hombre y a sus editores unas clases básicas sobre la historia del cristianismo y un mapa”, Cynthia Grenier, Weekly Standard.

“El código Da Vinci” hay que tomarlo como lo que es: un best-seller que se ha convertido en un fenómeno comercial gracias a su trama policíaca salpimentada con cuatro pinceladas históricas, unas escenas de erotismo, unos personajes tipo, un halo de misterio y un trasfondo filosófico-trascendental que lo adoba todo.

Pese a quien pese, “El código Da Vinci” supone un exitazo económico para su autor. Traducido a 42 idiomas y con 38,6 millones de ejemplares vendidos, ha ocupado durante dos años la lista de los libros más vendidos del New York Times. La adaptación cinematográfica de la novela también bate récords de taquilla y el videojuego oficial desarrollado para PC y PlayStation 2 se vende como churros. Aclamado o denostado, Dan Brown ha conseguido lo que todo autor persigue: ser leído, o al menos, comprado. Una media de dos millones de copias vendidas al mes, avalan este trabajo que, sin duda, seguirá dando mucho que hablar.

Desmantelando “El código Da Vinci” (Las pifias)

Cuánta incultura

Cuánta incultura

Subo al coche y conecto la radio, la voz de mi paisana Amaral suena dulce y fuerte. Termina la canción y el presentador del programa suelta: “Desde las desérticas tierras de Aragón, Amaral”.

Me quedo patidifusa. Cielo santo, cuánta incultura. ¿Es que este señor sólo conoce Los Monegros? Estoy de acuerdo en que Aragón no es la selva amazónica, en cuanto a vegetación se refiere, pero tampoco es el Sahara, oiga. Huesca también es Aragón y tiene paisajes bellísimos como los del valle de Tena, Ansó, Pineta, Echo, Broto…, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la Selva de Oza… que son una maravilla natural. Dése una vueltecita por estas tierras y luego veremos si tiene el valor de decir que Aragón es un desierto.

Autor de la foto de la Selva de Oza (Huesca): JBes

Eurovisión 2006

Si es usted un ferviente seguidor del Festival de Eurovisión y un español, fan entusiasta de su país, ahórrese los nervios: España no ganará la 51 edición del certamen.

Un estudio científico de los últimos 25 años del Festival de Eurovisión demuestra que las votaciones siguen un patrón de alianzas de países que hace que unos tengan más probabilidades de ganar que otros.

Las Kepchup, el cuarteto cordobés que representa a España este año con la canción Bloody Mary, tiene escasas posibilidades de triunfar en Atenas el próximo día 20 de mayo, según un peculiar estudio realizado por la revista científica Journal of Artificial Societes and Social Simulation. El análisis lo ha realizado el científico Derek Gatherer, experto en genética molecular, miembro del Departamento de Virología de la Universidad de Glasgow y participante en el Programa de Modelado Molecular de la Royal Society of Chemistry de Inglaterra, que se encarga de hacer simulaciones biomoleculares a gran escala.

El trabajo del doctor Gatherer se basa en un análisis riguroso en el cual se ha aplicado la técnica de las simulaciones científicas a una cosa tan “frívola” como las votaciones del Festival de Eurovisión. El objetivo era encontrar un patrón de voto a partir de los datos reales de las votaciones efectuadas en los últimos 25 años. La conclusión a la que ha llegado el doctor Gatherer es que las votaciones muestran una serie muy clara de “patrones cambiantes de alianzas de votación colusiva” por países que hacen que algunos tengan muchas más posibilidades de ganar que otros, hecho que todos veíamos de forma evidente, pero que ahora tiene el respaldo de una sesuda investigación científica.

Se denomina colusión al acuerdo a través del cual dos o más empresas deciden que cada una de ellas tome el control de una determinada porción del mercado para actuar sobre él de manera monopólica, impidiendo la competencia de otras empresas. En general, se denomina colusión a cualquier acuerdo que restrinja la lucha competitiva entre empresas o participantes en una competición, como es el caso de Eurovisión.

Por ejemplo, en los últimos años, entre 2001 y 2005, se han formado las siguientes alianzas: el Bloque Balcánico (Turquía, Bosnia y Herzegovina, Croacia…), el Imperio Viquingo (Dinamarca, Noruega, Finlandia), el Pacto de Varsovia (Rumania, Polonia, Ucrania…), el Benelux (Bélgica y Holanda, sin Luxemburgo) y el Eje Pirenaico (España y Andorra). Gatherer resalta como significativa la expansión y el peso que ha ganado el “Bloque Balcánico” en el Festival durante los últimos años. De hecho, entre 2001 y 2005, el país vencedor de Eurovisión siempre ha pertenecido a este bloque o al “Imperio Viquingo”, excepto una vez, el año 2004, en que ganó Ucrania, del “Pacto de Varsovia”.

Así las cosas, resulta casi imposible que España pueda ganar, ya que según Gatherer, sólo cuenta con el soporte de Andorra. Sin necesidad de tanto estudio científico, todos estamos casi seguros de que España no vencerá en Eurovisión este año, y no por las alianzas y pactos entre bloques, sino, pura y simplemente, porque la canción es… ¿pésima?

Por cierto, y aun a riesgo de resultar aguafiestas desvelando el resultado, este año se llevará el premio: ¡Bosnia Herzegovina! Es lo que vaticina el doctor Getherer.

Castro, Forbes y los gringos

Forbes, la más influyente revista norteamericana, hecha por ricos y para ricos, ha publicado la lista de los gobernantes que más millones tienen. En este top ten aparece Fidel Castro, y la inserción del líder comunista en el ranking ha hecho que se desate la polémica. Aunque esto parece más una bofetada de los amos de Forbes a Castro, es decir, del capitalismo al socialismo, que una información rigurosa y transparente, pues se contaminan los datos financieros adjudicando a Fidel la propiedad de algunas empresas públicas, y a nadie se le escapa que eso es hacer trampa.

Sorprende, por ejemplo, que a la reina de Inglaterra no le incluyan en su lista de bienes la propiedad del palacio de Buckingham ni las joyas de la corona y que Castro obtenga 900 millones de un Palacio de Convenciones donde sólo se celebran actos de estado y cuya entrada es gratuita. A este paso, el año que viene veremos en el número uno de la lista a Evo Morales, gracias a la nacionalización de los hidrocarburos. Es impresionante el entusiasmo con que algunos medios de comunicación destacan la inclusión de Fidel Castro en esta lista y no en la de gobernantes que matan de hambre a sus pueblos.

Tal vez el “amigo americano” está nervioso. El imperio se ha dispersado tanto que degenera por momentos. El esfuerzo por controlar Oriente Medio ha llevado a desatender esquemas de dominación que Estados Unidos había aplicado, hasta hace poco, en América Latina. El capital gringo observa con preocupación que sus negocios en Chile, Venezuela, Bolivia, Brasil, etc. pueden peligrar. Forbes sólo es un termómetro del desasosiego del capital.

Competir

Países con economías emergentes como China, India, Taiwan, etc., no sólo compiten en el mercado internacional con sus bajos salarios, también añaden buena formación y dominio de las nuevas tecnologías, por lo que la deslocalización pronto afectará también a los servicios.

Mientras estos países se preparan para competir y otros para resistir la competencia, ¿cuál ha sido el hecho más significativo en Europa? El “triunfo” de los estudiantes franceses para impedir la entrada en vigor del Contrato de Primera Ocupación, que para ellos suponía un incremento intolerable de la precariedad laboral. El país líder de las revoluciones aboga por la estabilidad (el 75% de los jóvenes aspira a ser funcionario) y rechaza la globalización.

¿Y España? Aquí nos mantenemos a base de ladrillos y turismo, hasta que se acabe. Si nos comparamos con los italianos o los franceses, ni tan solo competimos en formación secundaria (eso sí, aquí hay más universitarios, aunque muchos de ellos desarrollan trabajos para los que no se requieren ni estudios medios).

¿Soluciones? Asumir riesgos, eficiencia y flexibilidad. Por ejemplo, durante los últimos años Japón ha introducido reformas más liberalizadoras, recortes de gastos y rebajas de impuestos. Resultados: Por primera vez en 15 años se ha salido del estancamiento. Se han incrementado las diferencias en un país igualitario.

Determinados discursos nos transmiten una idea negativa de la globalización como la gran amenaza a nuestro nivel de vida e insisten en resistir, mientras se anima a defender otro mundo posible, si no cambiamos nada, quizás se cumpla esta profecía del fin del bienestar que nos angustia.

Queso de camello

Según un despacho de la agencia DPA publicado por “La Jornada”, Giovanni Migliore ha desarrollado el primer queso hecho con leche de camello. Migliore, un italiano que trabaja como experto elaborador de quesos en la Universidad de Hohenheim, en Stuttgart, Alemania, describe su creación como de sabor "grasoso y salvaje". 

La noticia me ha dejado perpleja. No me cuesta imaginar cómo se ordeña a una camella, pero extraerle la leche a un camello debe tener su mérito, por lo cual deduzco que el queso en cuestión valdrá un güevo, de gallo. 

Leer artículo en: La Jornada

Juicios de valor

Juicios de valor

Tras escribir “El mito trágico del Angelus de Millet”, Salvador Dalí redactó un prólogo para la edición de 1963. En el libro elaboraba su conocido método de producción de imágenes inconscientes, el llamado “método paranoico-crítico”. A partir del celebérrimo cuadro de Millet, Dalí elucubraba sobre la mujer castradora frente al hijo “absorbido”. El libro se completó con numerosas ilustraciones que demostraban la ubicuidad del ‘Angelus’ de Millet. Tazas de café, postales y viñetas retoman el motivo con ligeras variaciones. Dalí aventura sus interpretaciones más delirantes a la vez que demuestra el grado de popularidad alcanzado por el cuadro. Sin embargo, a punto de publicar el libro, el Museo del Louvre accede a radiografiar la tela a petición de Dalí. A los pies de la mujer aparece una misteriosa mancha negra. En opinión de Dalí se trata del féretro del hijo, al que Millet, por indicación de un amigo, “amortajó con una capa de pintura”. De este modo Dalí vio confirmadas sus hipótesis más descabelladas. Ante un mundo sobrecargado de interpretaciones subjetivas, la ciencia y sus herramientas cobran un inusitado protagonismo. La retórica de la opinión sucumbe al espectáculo de la tecnología. No queda lugar para los juicios de valor.

Joshua Bell

Las primeras notas del CD “Romance of the violin” invaden el coche, acaban de regalarme esta selección de temas interpretados por el genial Joshua Bell y no he podido esperar a llegar a casa para escucharlo. Estoy acostumbrada a que en “O mio bambino caro” de Puccini vibre la voz de la Callas, pero ahora en su lugar destaca el sonido sin parangón de un Stradivarius fabricado en 1713 y conocido como "El Boissier", capaz de encandilar con la misma pasión que la voz humana. No hay sonido que pueda comparársele, este violín tiene un alma propia a la que se suma la del músico, que, obviamente, toca por el puro placer de electrizar.

Joshua Bell está soberbio, tanto como en esa Chaconne for Violin and Orchestra que borda en la película El violín rojo (ganadora del Oscar a la mejor banda sonora original en 1999). Tiene el don de transmitir emoción con su extraordinaria velocidad y su técnica impecable. Romanticismo brillante y calidez expresiva. Mi mente vuela arrastrada por los acordes precisos hasta un limbo mágico. Hacía tiempo que no experimentaba el poder de la música para trastocar mi estado de ánimo.

Estatut catalán. El penúltimo capítulo

El Estatut catalán llega a la recta final. El triunvirato que gobierna en Cataluña lo ha hecho tan mal, que peor imposible. Aunque es justo decir que las culpas no deben repartirse por igual entre los políticos, pues unos son más culpables que otros. Ahora anuncian un nuevo capítulo: el referéndum que se celebrará el 18 de junio y que ha de legitimar la chapuza.

Esquerra Republicana es el único partido que ha defendido el texto final que se aprobó en el Parlament y ha quedado en una situación difícil debido a las presiones de quienes pretenden hacerles cambiar de opinión y también de los que se aprovechan para erosionar la imagen del partido. Parece que existe una voluntad de mantener el Gobierno, pese a las tensiones y desavenencias que continuamente se producen entre sus miembros. Todo esto resulta un poco confuso. El Consell Executiu está formado por tres fuerzas políticas que no se ponen de acuerdo en casi nada, tampoco en el tema, sin duda, más importante de la legislatura. Y para agrandar las desavenencias, se está a un paso del trámite de un referéndum cuya finalidad es aprobar definitivamente el texto que ha resultado tras un largo y tortuoso proceso. La Ejecutiva Nacional de Esquerra declaró en un primer momento que consideraba legítimos los votos negativos, en blanco o nulos, pero que ellos aconsejaban el voto nulo, luego las bases le enmendaron la plana y han tenido que defender el no. El señor Rovira ya no sabe cómo salir del atolladero, dice que respetan las formas, pero orientan al electorado y que cuando recomendaban el voto nulo su opción los singularizaba. Que Esquerra se singulariza es obvio, lo dudoso es si lo hace positiva o negativamente. Una razón que aducían los republicanos para no recomendar el voto negativo es que no querían que el electorado los confundiera con la derecha española. No me parece que ésta sea una buena justificación. El PP es minoritario y su problema será hacer visible el voto de sus seguidores. Además Esquerra podría reunir para el voto negativo el de sus seguidores, junto con alguno proveniente de los ciudadanos que sigan la consigna de aprobación de sus partidos de referencia. Pero la recomendación del voto nulo/negativo no creo que tenga su origen en las causas aludidas hasta ahora. La explicación verdadera es que si Esquerra se opone rotundamente al actual texto del Estatut tendrá que salir del Gobierno y eso es algo que no desean. Les ha costado mucho llegar a donde están, a ser un partido testimonial y una fuerza que ocupa importantes parcelas de poder y que aspira a ganar las elecciones algún día, para abandonar ahora las posiciones conquistadas.

El caso es que los catalanes votarán en un referéndum para decidir si quieren o no este nuevo Estatut para Cataluña. Algunos aspiran a una Constitución, algo que iría implícito con la ansiada independencia. Otros se conformarían con convertirse en un estado federado o confederado. Los hay que se contentan con lo que tienen. Pero estas opciones no se contemplan y sólo cabe elegir entre: si, no o votar en blanco. Muy pocos, poquísimos, conocen el texto íntegro del Estatut, no saben qué van a votar, pero se dejarán guiar por aquellos que les dicen que es lo mejor para Cataluña y se tragarán lo que les echen.

Por cierto, Europa Press acaba de publicar en su web que el Gobierno catalán enviará una carta firmada por el presidente de la Generalitat explicando la importancia del Estatut y un ejemplar del texto estatutario en catalán y en castellano a todos los hogares de Cataluña, insertará un resumen del Estatut en los periódicos el próximo domingo 14 de mayo, distribuirá cuadernos específicos sobre diferentes ámbitos del texto estatutario, repartirá folletos informativos en la red de transporte público y elaborará un tríptico informativo en catalán y en aranés para la Vall d’Aran.

El director general de Difusión Corporativa, Jordi Menéndez, ha manifestado que el coste de todas la campañas, incluyendo la distribución de los materiales, es de 4,5 millones euros. Concretamente, la primera campaña cuesta 1,6 millones de euros y la segunda, 1,1 millones de euros. El envío del Estatut, en catalán y castellano, como establece la legislación, es de 1,25 millones de euros.

Cuánto dinero malgastado. Cuánto papel que acabará en los contendores.

Hermano mono

Hermano mono

The Great Ape Project International (El Proyecto Gran Simio) se basa en el parentesco que une a chimpancés, gorilas, bonobos, orangutanes y hombres para conseguir que estos animales gocen de la misma protección moral y legal que tienen las personas, asimismo pretende conseguir una Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Grandes Simios Antropoides.

Científicos internacionales como Jane Goodall, premio Príncipe de Asturias de 2003; Toshisada Nishida, paleontólogo; Roger y Deborah Fouts, estudiosos del uso del lenguaje de signos por los chimpancés; Richard Dawkins, zoólogo especializado en etología; Jared Diamond, profesor del Departamento de Fisiología de la Universidad de California o Tom Regan, filósofo, apoyan la iniciativa, y el Gobierno español estudia que España se una al proyecto para acabar con el maltrato, la esclavitud y el peligro de extinción que amenaza a estos animales.

Los seres humanos somos animales: organismos móviles y pluricelulares que obtienen energía de la ingestión (comida), y tenemos algunos rasgos comunes con todos los animales, aunque nuestra semejanza genética es más grande con los chimpancés, con los que compartimos el 98,4 por ciento de los genes; con los gorilas, el 97,7 por ciento, y el 96,4 por ciento con los orangutanes. El hombre pertenece a la clase de los mamíferos, al orden de los primates, al suborden de los simios, a la clase de los homínidos y a la especie Homo sapiens, de ahí que la comunidad científica esté debatiendo la posibilidad de cambiar la clasificación de los chimpancés para que compartan el mismo género que los humanos. Esto significa que la clasificación del chimpancé, que es: mamífero, primate, simio, homínido y pertenece a la especie pan troglodytes, pase de ser pan troglodytes a Homo troglodytes.

La UNESCO ya proclamó en 1977 la Declaración Universal de los Derechos de los Animales y es, al igual que Declaración Universal de Derechos Humanos, papel mojado. El deseo de mejorar el trato que reciben los grandes primates es encomiable, y lo sería más aún de hacerse extensivo al resto de los animales, a todos los seres vivos del planeta, pero siendo incapaces de darles un trato igualitario a las mujeres, a los negros, a los inmigrantes, a los pobres, a los judíos, en definitiva, a los “nuestros”, ¿cómo vamos a respetar los derechos de un primate? Desde la microscópica ameba al organismo celular más complejo, ningún ser necesita del hombre para sobrevivir. Cada especie se las ha ingeniado para desarrollarse en los medios más hostiles desde hace milenios. Si algo bueno puede hacer el ser humano por los primates es dejarlos en paz y respetar su hábitat.

Disparatadas interpretaciones y una presentación ridícula de sus objetivos, han logrado que la opinión pública se esté tomando a chufla el Proyecto Gran Simio, al que hay que elogiarle el mérito de reconocer que los primates necesitan ser protegidos del hombre, ese depredador todopoderoso que degenera a pasos agigantados hacia el Homo exterminador.

Proyecto Gran Simio

Declaración Universal de los Derechos de los Animales

La primera doctorada en España

Las mujeres solemos quejarnos del escaso número de féminas que ocupan cargos de relieve, en especial relacionados con la ciencia y los claustros universitarios. Pero el 2 de noviembre de 1784 ingresó en la Real Academia Española, como miembro numerario, una joven de diecisiete años de edad.

El conde de Floridablanca, ministro principal de Carlos III, quiso tener un rasgo de modernismo y renovación concediendo a María Isidra Quintina Guzmán y La Cerda, hija de los marqueses de Montealegre y condes de Oñate y Paredes, esta distinción, que desató algún que otro resentimiento y numerosas protestas. María Isidra destacaba por sus ganas de aprender, su portentosa memoria y su agudo juicio, cualidades que, llegando a conocimiento del rey, le valieron para ser convertida por éste en prototipo y modelo de imitación para las demás mujeres. Carlos III acudió a presidir el ingreso de la nueva académica y ella dijo, con sobrado motivo, en su discurso: “¿No ha sido necesario apurar toda la liberalidad de la Real Academia Española para elevar a un honor que es el más distinguido empleo y encumbrado premio de los esclarecidos literatos a una joven de diecisiete años que sólo ha conocido por sus nombres los gimnasios, las academias, los seminarios, ni ha tocado los umbrales del famoso Templo de Minerva, ni aún ha oído otra voz que la de un solo maestro?”

Al año siguiente, el 7 de mayo de 1785, y una vez superados con éxito los exámenes pertinentes, María Isidra recibiría el grado maestro y de doctor en Filosofía y Letras Humanas en la Universidad de Alcalá. Disertó sobre un punto de Menandro, glosando su frase: “No hay patrimonio más precioso que la sabiduría”, y la defensa de su tesis fue muy aplaudida, aunque hubo tres doctores en Teología que manifestaron su protesta por escrito.

Tuvo que pasar un siglo hasta que Martina Castell y Ballespí recibiera en Madrid el grado de doctora en Medicina, en 1882.