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De hijoputas e hijoputadas

Hijoputas hay en todas partes, pero hay algunos que todavía sorprenden por su refinada crueldad.

El diario “Shangai Daily” recoge la escalofriante historia de Zhou Jingzhi, un fulano de 44 años que ha sido condenado a muerte porque tatuaba la piel de las mujeres a las que “amaba”. En el mes de abril de 2004, Zhou conoció a Li e iniciaron una relación amorosa que duró dos años, hasta que ella decidió abandonarlo. A Zhou no le gustó la idea y la encerró durante tres meses en el piso que compartían. A lo largo de este tiempo, el pajarraco se dedicó a tatuarle todo el cuerpo: con una aguja mojada en tinta le grabó en la piel más de cien caracteres chinos que la definían como puta. Así pues, a la tortura física hay que añadirle la humillación, lo que convierte el acto en terrible.

Tras un largo calvario, la familia de Li logró rescatarla, fue entonces cuando se enteraron de que no era la primera vez que Zhou se ensañaba con su pareja, anteriormente había torturado de igual manera a dos mujeres.

Cuesta creer a qué extremos puede llevar la rabia como instrumento de venganza.

Se queda sin pierna por razones de seguridad

El atleta neozelandés Kate Horan ha perdido su pierna ortopédica durante un viaje en avión a Ámsterdam, a donde se trasladaba para competir en los campeonatos del mundo paralímpicos, ya que la compañía aérea British Airways le obligó a facturarla por razones de seguridad.

Horan, ex plusmarquista mundial de 100 metros, explicó que la maleta en que llevaba su pierna, valorada en 6.400 dólares, no llegó al aeropuerto de destino, igual que le ocurrió a otros equipajes que debían viajar en este vuelo y que la compañía aún no ha localizado.

El atleta ha recibido como respuesta de la British Airways que tenían 20.000 bolsas en Heatrow, es decir, que se lo tomara con calma. Horan duda que le puedan fabricar otra pierna ortopédica a tiempo para participar en la competición que se disputará dentro de una semana.

Beget, un rincón para perderse

Beget, un rincón para perderse

Beget es un pueblo ubicado entre las comarcas de la Alta Garrotxa y el Ripollès, en el pre Pririneo de la provincia de Girona (España). En el año 1983 fue declarado conjunto histórico-artístico debido a su incomparable belleza y al magnífico paraje montañoso en el que se encuentra: a unos 541 metros sobre el nivel del mar y al fondo de un valle.

Sus casas están escalonadas sobre el río Beget, que está atravesado por dos puentes muy bien conservados.

Entre el conjunto de casas de piedra, destaca la silueta de la iglesia románica de Sant Cristòfor, que data del siglo XII y es la única referencia que queda del desaparecido monasterio benedictino que había en la zona. En su interior se venera la famosa talla de la Majestad de Beget: imagen del Santo Cristo, que con sus dos metros de altura preside el altar mayor.

Más fotos en: Miradas

Procesadores en línea

Los nuevos procesadores en línea ofrecen a los internautas la posibilidad de editar y compartir documentos de texto directamente en Internet, sin necesidad de trabajar con el disco duro del ordenador, son los denominados procesadores de textos “nómada”.

Writely

Thinkfree

Zoho Writer

Goffice

Del país, en Barcelona han creado un innovador paquete ofimático con el que el usuario puede organizar un escritorio web totalmente personalizado y trabajar allí donde haya una conexión a Intenert. La lista de aplicaciones incluye: editor de texto, agenda, calendario, herramienta de presentaciones, calculadora, gestor de mensajería interna y reproductor de MP3 incorporado.

Eye OS

Ley de desmemoria histórica

Rafael Alberti escribió en “Defensa de Madrid, defensa de Cataluña”: “Madrid, la ciudad que quiso ser la tumba del fascismo, es hoy una ciudad sin memoria, o mejor dicho una ciudad con una memoria muy selectiva. El fascismo desarrolló una política de imposición de una memoria sesgada que dura hasta nuestros días. Había que renombrar calles, plazas y avenidas, proceder a una "damnatio memoriae". Militares golpistas, jerarcas fascistas, sacerdotes y personalidades que dieron su apoyo al nuevo régimen vieron como su nombre pasaba al callejero. Y murió el tirano en la cama de un hospital de una forma dantesca, como lo fueron los años de su feroz dictadura. Y llegó la transición pactada. Y todo sigue igual. Atado y bien atado. Los fascistas que encarcelaron y mataron al pueblo durante 40 años y sus adláteres siguen instalados en las esquinas de nuestras calles. ¿Podemos hablar de democracia cuando nuestros hijos juegan en parques con nombres de criminales, como el Parque Carlos Arias Navarro, el Carnicero de Málaga? ¿Sería concebible que en Berlín hubiera una calle dedicada a Goebbels? Podríamos pedir que retiraran esos símbolos de la vergüenza. No lo harán. Sería negar la historia, nos dirán. Mentira. Hay otras razones. La existencia de este callejero es un símbolo de que en este país no existe democracia. Hoy en Madrid sigue existiendo una sola memoria, la de los vencedores”.

La Ley de Memoria Histórica, una ley sin nombre, sin memoria y sin historia deja las cosas como antes: sin reparación de los juicios injustos, sin cambiar los nombres del medio centenar de calles con nomenclatura fascista de Madrid, sin quitar las estatuas de Franco de les academias militares y sin derribar el monumento al fascismo por excelencia, el Valle de los Caídos, donde están enterrados Franco y José Antonio Primo de Rivera. La vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega se excusa: “No queremos reescribir la historia. El Tribunal Constitucional señala que no son revisables sentencias previas a la Constitución”.

Setenta años han transcurrido desde el inicio de la Guerra Civil española y de los 90.000 republicanos fusilados, sólo 900 han sido desenterrados hasta ahora. Los familiares de los desaparecidos de la guerra civil y la represión franquista reclaman su localización e identificación, así como la elaboración de mapas donde figuren las fosas comunes en que fueron enterrados.

Qué se cuece

Durante estos días de vacaciones he ido recopilando informaciones inquietantes. La edición noruega de Le Monde diplomatique ha publicado en su número de julio una serie de artículos de investigación propia sobre los atentados del 11 de septiembre, estos trabajos concluyen que los atentados fueron el resultado de un complot interno estadounidense que había de servir de excusa para justificar la guerra contra el terrorismo internacional.

Ha transcurrido un año desde que se perpetraron los atentados de Londres y Tony Blair se reafirma en su oposición a la apertura de una investigación judicial que esclarezca lo hechos. Según el primer ministro, una investigación sería costosa e inútil ya que “nos dirá lo que ya sabemos: cuatro individuos vinieron y cometieron ese crimen”. Las investigaciones del Consejo de Europa sobre los vuelos secretos de la CIA han demostrado que el MI6 británico secuestró en Grecia e hizo desaparecer a medio centenar de inmigrantes pakistaníes considerados sospechosos de tener información sobre los atentados de Londres. Tony Blair tiene razón, ya no hay ni información ni testigos.

Washington y Tel Aviv se felicitan por la marcha de los acontecimientos en Oriente Medio. Condoleezza Rice ha dicho que el dolor del Líbano es causado por las “contracciones del nacimiento de un nuevo Oriente Medio”. La ofensiva israelí estaba planificada desde hace más de un año, según el San Francisco Chronicle, y es supervisada desde el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Se ha hecho una cuidada planificación trabajando en diversos frentes: Afganistán, Palestina, Iraq, Líbano. Hay que destruir cualquier posible resistencia al plan. Sólo en el caos que genera tanta violencia, pueden afianzar sus posiciones los poderosos. Mi conclusión personal tras analizar los datos es que tendrá que correr mucha sangre para que se construya el nuevo Oriente Medio, esa zona rica en petróleo de la que todos quieren sacar tajada. El pueblo libanés resiste, a costa de un sufrimiento humano enorme, para obtener la victoria. El cedro se yergue frente a las bombas que pretenden imponer una “remodelación del Gran Oriente Medio”, según la fórmula empleada por George W. Bush.

La destrucción de Líbano estaba planeada por Israel desde 1954

Dossier 9/11 (italiano)

Was 9/11 an inside job? (inglés)

Bojinka II

La Operación Bojinka II, abortada el pasado día 10, tuvo más eco que la Bojinka original. En enero de 1995, Al Qaeda planeó desde Filipinas la explosión simultánea de once aviones norteamericanos (ojo con el número) sobre el océano Pacífico. La trama se desarticuló dos semanas antes de la fecha prevista para los atentados, por lo que el terrorismo islamista se concentró desde entonces en el diseño paciente y meticuloso del 11-S. El día 11 de agosto, con esta exasperante regularidad mensual, se vivió el miedo por lo que pudo haber pasado si reactores repletos de turistas británicos hubieran explotado sobre el Atlántico.

Reprimiremos el impulso congratulatorio hacia la autoridad para plantearnos algunas cuestiones. ¿Once años después (ojo con el número) de la operación Bojinka, dónde está Bin Laden? Ni la colaboración de Reino Unido y los Estados Unidos permitiría mantener oculto tantos años al líder supremo de Al Qaeda refugiado en países presuntamente amigos: Afganistán y Pakistán. Por no hablar de su segundo, Al Zawahiri, dos estrellas televisivas con más audiencia que Bush y Blair. Esto nos lleva a la segunda pregunta: ¿No es curioso que la Operación Bojinka II coincidiera con el peor momento político de los mandatarios anglo-norteamericanos y cuando Israel agradece la cortina de humo para su campaña terrestre en Líbano? La tercera pregunta es ¿quién fabrica miles de terroristas suicidas en activo cada año? La innovación y la originalidad no distingue a Al Qaeda, la torpeza distingue a sus perseguidores.

Victoria de Hezbolá

Hezbolá, gracias a una capacidad militar muy superior a la prevista, ha estado resistiendo durante tres largas semanas a la guerra que desencadenó Israel. Un punto para el agresor. Cuando los civiles libaneses mueren desmenuzados por las bombas del ejército israelí, gana el Partido de Dios. Cuando sus cohetes (han lanzado más de 3.000 suministrados por Rusia) matan a inocentes en Israel, Hezbolá también gana, siembra inquietudes en las capitales occidentales y es aplaudido por masas de árabes, una ciudadanía tendiente a imputar sus frustraciones a Israel o a Estados Unidos en vez de pedir cuentas a los dictadores que les gobiernan.

La victoria psicológica de Hezbolá en Oriente Próximo supone un gran éxito para sus patrocinadores: Teherán gana terreno con vistas a negociar su programa nuclear y Siria vuelve a influir en Líbano después de que sus tropas tuvieran que abandonar el país en abril de 2005, después del asesinato de Rafiq Hariri. Todo a precio de saldo: los muertos son israelíes y libaneses. La causa de Hezbolá, que tiene el 18 por ciento de los escaños del Parlamento libanés y dos ministerios en su Gobierno, que sostiene una red de escuelas y hospitales y que desarrolla numerosos proyectos microeconómicos y de infraestructura destinados a reconstruir el Líbano después de esa primera ocupación, gana terreno con esta victoria moral.

Cuba

Todos los estados merecen la democracia, pero, por favor, que no se la lleve Estados Unidos. La democracia, que es la máxima conquista de los pueblos, sirve a esta potencia tan poco democrática para conquistar naciones; aunque de la democracia sólo utiliza el nombre, que para el propósito estrictamente publicitario ya es suficiente.

En la Cuba actual, y probablemente en la de los últimos 47 años, no rige la democracia, pero antes, cuando pertenecía a las multinacionales norteamericanas y a las mafias del juego, mucho menos. La dictadura de Cuba, la falta de libertad y la pobreza existen en Cuba desde mucho antes que naciera Fidel Castro, pero aun en el caso de que su régimen, lamentablemente escorado hacia la desaparecida URSS, no hubiera proporcionado a los cubanos alguna satisfacción más que la de sistemas anteriores, representa la firme resolución de los cubanos, incluidos los opositores no pertenecientes a la extrema derecha, de no ser colonizados de nuevo por una potencia extranjera. Y no ha de costarles mucho reafirmar esta voluntad y reforzarla cuando los cubanos contemplan el único espacio de territorio nacional, Guantánamo, bajo la autoridad y administración del vecino del norte.

Cuba merece la democracia, pero la buena, la de verdad, ésa que eleva al hombre a la condición de ciudadano y le permite ser el artífice y el actor de su destino. Para disfrutarla hacen falta muchas cosas, pero sobre todo una: que nadie, con el pretexto de regalársela, la conquiste.

La bomba atómica bendecida

El látigo de Jesús permite justificar todas las empresas cometidas en el nombre de Dios desde hace dos milenios: las cruzadas contra los sarracenos, la Inquisición contra los supuestos herejes, las guerras denominadas santas contra los infieles, las conquistas etnocidas de los pueblos llamados primitivos, las guerras coloniales para evangelizar todos los continentes, los fascismos del siglo XX.

 

Nadie se extraña de que en materia de guerra el cristianismo oficial opte por la disuasión nuclear, la defienda y la excuse. El Papa Juan Pablo II acepta este principio el 11 de junio de 1982 utilizando un paralelismo extraordinario: la bomba atómica permite ir hacia la paz. El episcopado francés le sigue los pasos y explica los motivos: se trata de luchar contra “el carácter dominante y agresivo de la ideología marxista-leninista”. Hubiéramos agradecido una condena tan clara y franca del nazismo durante los doce años que permaneció en el poder. Incluso nos hubiéramos contentado con una afirmación moral del mismo tono después de la liberación de los campos de exterminio.

 

Pero la tripulación del Enola Gay levanta el vuelo con una bomba atómica el 6 de agosto de 1945. La explosión nuclear sobre Hiroshima provoca en pocos segundos la muerte de más de cien mil personas cuya única culpa es haber nacido en Japón. La tripulación regresa a la base, el Dios de los cristianos ha protegido con eficacia a estos cruzados. El padre Georges Zabelka ha tenido la precaución de bendecir a los tripulantes antes de salir hacia esta misión tan funesta.

Yo también soy antisemita

¿Por qué no se puede criticar a los judíos? ¿Por qué resulta políticamente incorrecto? ¿Por qué todo el que no apoya los actos del Estado israelí es considerado antisemita? ¿Acaso los judíos gozan de total inmunidad por ser el “pueblo elegido”?  

El uso del término “antisemita” para desprestigiar y contrarrestar las críticas a la política de Israel es sistemático. Todo aquél que no está con Israel es un racista antisemita, un cómplice de Hezbolá y Hamás. 

A qué hemos llegado. Hoy la caza de brujas se reactiva. Se usa “antisemita” como antes se emplearon palabras como judeomasónico, comunista, terrorista, nacionalista. Defender los derechos de los trabajadores equivalía a ser comunista, luchar contra los invasores nazis en Francia era sinónimo de terrorista, defender el derecho a hablar la lengua de tu tierra es propio de nacionalistas excluyentes e intolerantes. Ahora, desde la embajada de Israel se lanzan acusaciones planetarias contra quienes osen criticar a una democracia ejemplar o al ejército más humanitario del mundo. 

Se ha despedido al director de un diario mexicano por publicar las declaraciones de James Petras, se ha inhabilitado al alcalde de Londres, el intelectual judío Noam Chomsky y el músico y filósofo Gilad Atzmon, nacido en Israel y exiliado, han sido acusados de ser amigos de los neonazis. Pero dejando al margen a políticos atemorizados, a los intelectuales y periodistas más dóciles, la opinión pública no duda en señalar a Estados Unidos y a Israel como las mayores amenazas a las que se enfrenta la paz mundial. 

A todos los que somos calificados de “antisemitas” por desear la paz duradera para una tierra que se desangra desde hace demasiado tiempo, les animo a reflexionar en la ironía que nace de invertir el sentido de las intenciones. Recordemos que Nelson Mandela fue condenado por “incitación al odio racial” y que el apartheid sudafricano llegó a las mismas conclusiones que Israel: los racistas eran los otros. Afortunadamente, blancos y negros comparten el país en la actualidad. ¿Habrá un día en que judíos y musulmanes compartan la tierra de Oriente Próximo? Con tantos descendientes de la estirpe de Pilatos lavándose las manos, es poco probable que algo así vaya a ocurrir en breve.

Saturados de inmigrantes

En el municipio gerundense de Salt, el 33% de sus 24.000 habitantes son inmigrantes. Cuando en un edificio se instala un inmigrante, los vecinos suelen ayudarle; si llega otra familia, surgen los recelos; con un tercer grupo la desconfianza se manifiesta.

 

El 60% de los gambianos arribados a España residen en la provincia de Girona. ¿Por qué? Los inmigrantes se embarcan en el norte de Senegal (país vecino), una vez en alta mar, tiran su documentación al agua. Al llegar a Canarias están en un centro de acogida hasta un máximo de 40 días, si en este plazo no han podido ser repatriados, sólo hay dos opciones: o devolverlos al mar o dejar que se queden en nuestro país hasta que encuentren trabajo o se sepa quiénes son para retornarlos a su lugar de origen.

 

El Gobierno reparte a los inmigrantes por comunidades autónomas, donde ONGs los acogen durante un máximo de 15 días, luego les entregan 60 euros y un billete para el lugar donde dicen tener algún conocido que pueda acogerlos. A partir de aquí comienza la confusión, porque los inmigrantes dan un teléfono de esta población y una vez en ella nadie les acoge como pensaban y se ven forzados a dormir en cabinas telefónicas, en los bancos públicos, a hurgar en los contenedores de basura para poder comer…

 

Es evidente que algo falla de manera estrepitosa cuando una ONG paga un billete para un destino sin asegurarse de las condiciones de vida que le esperan al inmigrante y a sabiendas de que una población está ya saturada y es una bomba de relojería.

 

Habría que acordar con los ayuntamientos la cuota de inmigración ilegal que puede acoger y habría que planificar el uso de los fondos destinados para atender a la inmigración, que se ha incrementado sustancialmente con el Gobierno socialista, pasando de los 8 millones de euros a 182 millones.

El parque temático de Tierra Santa

El año 326, Elena, madre del emperador Constantino, hizo un viaje a Palestina. Como buena cristiana, y muy inspirada, descubre tres cruces de madera con uno de los famosos titulus, evidentemente el de Cristo, que rezaba: INRI "Jesús Nazareno Rey de los Judíos". Obsérvese el tiempo transcurrido desde la crucifixión de Jesús y el excelente estado de conservación a la intemperie de las cruces de madera; un hecho milagroso, sin duda. Con gran oportunidad, el lugar del Calvario está situado bajo el templo de Afrodita, (que hay que destruir, evidentemente). A la edad de 80 años, Elena gasta las considerables sumas que Constantino ha destinado a este asunto para construir tres iglesias: el Santo Sepulcro, ubicada exactamente sobre el sepulcro y lugar de la resurrección de Jesucristo; el Huerto de los Olivos, lugar de la subida del Salvador al cielo y la Natividad, cuna de Jesús recién nacido, en las que engasta sus reliquias. Pese a que estos lugares fueron creados ex profeso para la ocasión sin que la historia haya legitimado jamás las localizaciones topográficas, el culto continúa.

Los viajes organizados a Tierra Santa para conocer in situ los lugares más relevantes en la vida de Jesús son un lucrativo negocio. El recorrido organizado discurre por el lugar de la Ascensión, el Huerto de los Olivos, la Gruta de la Traición, la tumba de la Virgen, las capillas de la Flagelación y de la Condena, la Vía Dolorosa (Vía Crucis), Tabgha, lugar de la multiplicación de los panes y los peces, el monte de las Bienaventuranzas, escenario del Sermón de la Montaña, el campo de los Pastores, el santo Cenáculo, la tumba de Lázaro, el Desierto de Judea y el Mar Muerto, un recorrido en barca por el lago Tiberíades con parada en el río Jordán para renovar las promesas bautismales... Todo un parque temático montado en torno a la figura de Cristo.

Lo que hoy es Tierra Santa ha sido zona de paso, conquistada y dominada por los persas, griegos, romanos, el imperio Otomano, el Bizantino, el Británico, los cruzados, los turcos..., edificada y destruida mil veces. Sin embargo, los santos lugares se han salvado de guerras, incendios, saqueos y destrucciones para recibir la visita de los peregrinos (la cifra prevista para el año 2006 es de tres millones), que llegan desde los cinco continentes. El escenario del Libro de los Libros y de la Historia más grande jamás contada produce unos ingresos significativos, por eso tanto da ofrecer gato por liebre, de lo que se trata es de que el turista cristiano se vaya convencido de haber estado en los escenarios en los que vivió Jesús y con la emoción mística que esto provoca en el creyente.

Que pare esta mierda

Que pare esta mierda

El conflicto que se vive hoy en Oriente Próximo surge en el año 1947, a raíz de la decisión de Reino Unido de abandonar Palestina. Entonces la “Tierra Prometida” ya era un lugar de enfrentamientos entre los habitantes autóctonos y los judíos que se habían ido asentando allí con la esperanza de crear una nación. Tras la retirada británica, la resolución del conflicto quedó en manos de las Naciones Unidas, y para poner fin al problema se aprobó la partición del territorio en dos zonas: una israelí y otra palestina. El 14 de mayo de 1948, David Ben Gourion proclamó el Estado de Israel, una decisión que nunca fue aceptada por los palestinos, y, desde entonces, en la zona se han vivido pocos momentos de paz.

 

Ahora Israel está involucrado en una guerra en dos frentes: con la excusa de liberar al cabo Guilad Shalit, apresado el 25 de junio por Hamás, masacra la Franja de Gaza, y bombardea el Sur del Líbano con el pretexto de rescatar a dos soldados israelíes secuestrados hace unos días por Hezbolá. La represalia israelí es desmesurada y atroz. La tímida condena y la pasividad de la comunidad internacional resulta patética ante la gravedad de los hechos, y la defensa a ultranza con que Estados Unidos protege a Israel es la enésima demostración de la irracionalidad con la que actúa Bush.

 

Cada día que pasa resulta más evidente que hay alguien interesado en que estalle una nueva guerra en Oriente Próximo. Ojalá me equivoque, pero los indicios apuntan a que esta lucha no es la de Israel contra Líbano, sino la de Estados Unidos contra Irán.

El dolor del vacío

Hay un dolor físico y un dolor psíquico. Hay un dolor que te obliga a coleccionar miradas de hombres o mujeres y sus respectivas camas. Un dolor que te hacer ser enrollado cuando conoces gente y pasearte por un océano de alcohol. Es un dolor que oculta el no saber compartir. Es el dolor de no implicarse, de no arriesgarse en una relación. O quizás oculta la necesidad de ser un conejillo de Indias que prueba todas las drogas que fabrican los laboratorios clandestinos del mundo, sin darte cuenta de que estás en un territorio devastado por las pastillas y los derivados alucinógenos producidos para huir de la realidad.

 

Hay un dolor descrito y considerado de mujeres, pero que en realidad es de todos. El dolor de estar ante el televisor a las tantas de la madrugada, con una tableta de chocolate en la mano o una tarrina gigante de helado, mirando la teletienda cuando no quieres comprar nada. Es la necesidad de llenar la soledad mediante el empacho y la tele. Es el dolor de sentirte diferente o inferior.

 

Hay un dolor psíquico, espiritual o del alma, que exige trascendencia. Y entonces, poco a poco llegas a la oración, al templo o al libro. No es que se te haya despertado el afán por la lectura, es el interés por un libro que resume la vida y la actitud que debemos tener ante ella. Y de repente, sin buscarlo, pasas de esta dosis de energía espiritual a convertirte en un fanático del yoga, del tao, del zen o de lo que sea. Esto no tendría nada de malo si no fuera porque acaban exigiendo que las mujeres de tu país vayan vestidas con una sábana que les cubra el cuerpo. O que pidas que se quemen en la plaza pública los libros que no reverencian el mito que tú practicas, un mito que tal vez nunca existió.

 

Hay un vacío que se llena con trapos de colores. Banderas de fútbol, de naciones o de quimeras. El límite entre la adoración del fanático a determinados colores y el sano entusiasmo, no está claro. Si tu vida acaba en un club de fútbol, en vez de disfrutar de él, comienzas a tener un problema. Los clubes, las banderas, ayudan a tirar hacia adelante, a pasarlo bien, pero no deberían ser un tótem, un dios.

 

El dolor es tan diverso como nuestras maneras de combatirlo.

Herodoto, el primer globalista de la historia

El escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski considera al padre de la historia, Herodoto, el “primer globalista” que, según su opinión, supo entender que “el mundo no está poblado por una sola nación o cultura”. Kapuscinski, que ha publicado en España “Viajes con Herodoto”, dijo en una entrevista que Herodoto rompe una lanza en el mundo helénico, ya que intenta comprender al “otro”, al bárbaro.

 

En el siglo V antes de Cristo, en la época de Herodoto, recuerda el periodista, “eran bárbaros toda persona subhumana que no hablaba griego” y en este contexto el historiador “viajó a otras tierras, otros pueblos, para conocer otras culturas”. Según Kapuscinski, el objetivo de Herodoto era “descubrir que había ‘otros’ y mostrar que su cultura estaba tan desarrollada y madura como la griega”.

 

A la luz de estas ideas de Herodoto, que supusieron una ofensa para los griegos, el autor de “El imperio” considera que se le puede tomar por “el primer globalista”, que “entendió que nuestro planeta estaba poblado no solo por una nación o sociedad, sino por múltiples, y todas iguales”.

 

Para el periodista polaco, “el mensaje de Herodoto es muy contemporáneo” y tiene su constatación en el momento que vivimos hoy: “después de quinientos años de monopolio europeo, en la actualidad, diferentes naciones y culturas quieren ocupar también la mesa del mundo”.

 

Precisamente, la crisis de valores que arrastra Europa radica, según el autor, en el concepto de que “los europeos siguen pensando que sólo existen ellos, cuando únicamente representan una porción muy pequeña del mundo, apenas un quince por ciento del territorio total”.

Contra la bomba atómica

El general Eisenhower declaró en una entrevista a la revista Newsweek (1963): “Japón estaba listo para rendirse y no era necesario golpearlo de esa manera tremenda”. El almirante Leahy reflexionó en sus memorias: “El uso de esta arma bárbara en Hiroshima y Nagasaki no supuso ninguna ayuda material en nuestra guerra contra Japón. Los japoneses estaban ya derrotados y listos para rendirse”. El general Mac Arthur reiteró en 1960: “No había ninguna necesidad militar de emplear bomba atómica en 1945”.

 

Si la oposición al uso de la bomba atómica fue importante en el ámbito militar, aún lo fue más entre los científicos y muchos de ellos se dirigieron al presidente Roosewelt para que detuviese el proyecto Manhattan. Ya en 1944, el físico danés y Premio Nobel Niels Bhor escribió al presidente de los Estados Unidos y a Churchill advirtiéndoles del peligro de las armas nucleares. En 1945 un grupo de 8 científicos atómicos encabezado por James Frank, y entre los que se encontraba Einstein, redactan el “Informe Frank” alertando a Roosewelt del peligro. Según parece, él no leyó este informe. El informe, suscrito esta vez por 64 científicos, fue enviado también al recién elegido presidente Truman el 11 de junio. Tampoco hay evidencias de que lo leyera.

 

Uno de los principales opositores a la bomba fue precisamente J. Robert Oppenheimer, el físico norteamericano de enorme prestigio y director científico del proyecto Manhattan para la fabricación de la bomba atómica. El 16 julio de 1945 la primera bomba de plutonio estalló al norte de Nuevo México, en Los Álamos. Oppenheimer, contemplando sus efectos devastadores citó un fragmento del milenario texto hindú Bhagavad Gita: “Soy la muerte, el destructor de mundos”. Más pragmático, Ken Bainbridge, director de las pruebas, añadió: “Todos somos ahora unos hijos de puta”. Einstein calificó la utilización de la bomba de "suicidio cósmico". Una vez observadas las consecuencias de la monstruosa explosión, varios de los creadores de la bomba dirigieron una petición al Gobierno estadounidense para que no se usase, pero, como todas las demás protestas, cayó en saco roto.

 

Tras el crimen perpetrado por las bombas atómicas sobre los civiles japoneses, numerosos científicos se manifestaron contra su empleo y su futuro desarrollo. Oppenheimer declaró que el mundo condenaría la fabricación de esta arma y dos meses después de Hiroshima, predijo: "La humanidad maldecirá los nombres de Los Álamos e Hiroshima", y dimitió como director del proyecto en octubre de 1945. Un año más tarde, en un encuentro con el presidente de Estados Unidos, le comentó a Truman: “Sr. presidente, tengo sangre en mis manos”. A lo que Truman respondió: "Fuera está el lavabo", y le dijo a su ayudante que "no le volviera a dejar entrar".


En 1949, Oppenheimer, entonces presidente del comité consultivo de la Comisión de Energía Atómica (CEA) de los EEUU, se opuso públicamente al nuevo plan para fabricar la bomba de hidrógeno, mucho más devastadora, al igual que todos los miembros de la comisión, que la acusaron de ser "un arma inmoral, costosa, e inútilmente devastadora”. Y esta denuncia le valió la exclusión de su cargo y pasar a la lista negra durante la caza de brujas del Macartismo. En 1954, J. Edgar Hoover, director del FBI, elaboró un informe para la Casa Blanca apoyando la acusación de que Oppenheimer era un "agente de espionaje". El comité de seguridad de la CEA, aunque sin demostrase que fuera culpable, lo apartó de todos los nuevos proyectos de investigación. Finalmente, cuatro años antes de morir, Oppenheimer fue rehabilitado.

Urbanismo depredador

Urbanismo depredador

El litoral español está destrozado. La urbanización en primera línea de playa ha destruido más del 25% de los principales elementos naturales de la costa en el litoral mediterráneo. Sólo en Cataluña, más de 300 de los 650 kilómetros de su costa están urbanizados, y el ladrillo continúa avanzando imparable por la playa, porque la Ley de Costas aprobada permitirá construir cientos de miles de viviendas cerca del mar, puertos deportivos o campos de golf.

 

Hemos estado destruyendo la costa durante demasiados años. Ecosistemas de deltas y humedales han sufrido severos e irreversibles daños pese a estar protegidos. El aumento de la población en los municipios costeros, que puede llegar a ser 12 veces mayor durante la temporada turística, ha provocado en muchos casos el agotamiento de los recursos hídricos y la contaminación urbana en la costa se ha disparado sin que existan los mecanismos adecuados para combatirla. Según Greenpace, en 2004 el presupuesto necesario para mantener el conjunto de infraestructuras turísticas: aeropuertos, puertos, hoteles, playas, etc. superó en un 25% a los ingresos producidos por el turismo. El desmedido consumo de recursos, suelo, agua, electricidad, y la degradación del medio que provoca esta actividad es superior a los beneficios que reporta a la sociedad y, por tanto, insostenible.

 

La especulación y el boom turístico han actuado sobre nuestro paisaje sin prestar atención a las consecuencias sociales, económicas y ambientales de sus actuaciones. Ahora el futuro está aquí. El poco turismo de calidad que había se marcha en busca de nuevos lugares donde le ofrezcan mejores servicios, y nuestras costas se quedan devastadas por moles de hormigón. Lo peor de todo es que no hemos aprendido la lección y en vez de intentar salvar lo que queda y revisar las licencias para limitar las recalificaciones de terreno, diversificar la oferta turística, cultural, deportiva y natural, promocionar el turismo responsable o introducir parámetros de calidad en la empresa turística, se continuará edificando, urbanizando, especulando.

Historia del vidrio

El testimonio latino más completo en relación con el vidrio corresponde a Plinio el Viejo (Historia Natural XXXI, 191). Nos cuenta su origen cuando atribuye este hecho casual a unos mercaderes fenicios cerca del río Belus:

“Se dice que unos mercaderes de nitro, habiendo anclado la nave, preparaban la comida dispersos por el litoral; al no encontrar ninguna piedra para sostener elevadas las marmitas, utilizaron terrones de nitro de su carga. Éstos se encendieron con la arena extendida por el litoral, y los mercaderes observaron cómo fluían riachuelos transparentes de un líquido desconocido: éste fue el origen del vidrio”.

Esta leyenda, no falta de lirismo, se ha convertido en leyenda gracias a la arqueología. Las conclusiones de los estudios realizados a partir de los diferentes hallazgos arqueológicos, principalmente en Mesopotamia, sitúan los orígenes del vidrio en esa zona, a finales del tercer milenio a. C., en plena Edad de Bronce. Los primeros objetos de vidrio que se elaborados fueron varillas, cuentas de collares, pequeñas perlas que imitaban las piedras preciosas y diferentes objetos de adorno.

A fines del siglo XVI a. C. también en Mesopotamia, se fabricaron los primeros vasos de vidrio imitando formas de productos metálicos o cerámicos. La técnica que se solía usar era la del modelado sobre un núcleo. Consistía en hacer un núcleo de arena y arcilla que, fijado a una varilla metálica, se modelaba con la forma de la pieza que se quería producir. Después este núcleo se cubría con hilos de vidrio caliente. Las técnicas de fabricación conocidas en esos momentos condicionaban las formas y el tamaño de las piezas obtenidas. El vidrio era un elemento caro y escaso, de modo que su utilización quedaba restringida a ornamentos personales, pequeños contenedores y elementos de decoración.

La expansión romana por todo el Mediterráneo permitió abrir el comercio de los productos elaborados en los talleres del área sirio-palestina a todo el mundo romano. Precisamente en esa zona se desarrolló en el siglo I a. C. una nueva técnica de fabricación que supuso una innovación muy importante: el soplado. Consistía en soplar una porción de vidrio fundido en el aire a través de una caña. Una vez lograda una burbuja, ésta se trabajaba haciéndola volar en el aire hasta darle forma.

Poco después apareció el soplado en molde, que permitía ejecutar piezas poligonales o bien vasos con decoración en relieve. Se trataba de soplar una porción de vidrio fundido dentro de un molde. Después se finalizaba la boca, se aplicaban otros elementos externos y se pulía la pieza.

Con estas novedades técnicas era posible producir objetos con mayor rapidez, multiplicar la variedad de formas y lograr piezas de mayores dimensiones. Los objetos de vidrio, hasta entonces limitados a la élite, se abarataron y quedaron al alcance de todas las clases sociales, compitiendo abiertamente con otros materiales como la cerámica o el metal, que durante mucho tiempo habían sido más comunes para la elaboración de vasijas de uso doméstico. El vidrio se utilizó para la fabricación de recipientes de perfumería, cosmética y uso médico. También para hacer pequeñas joyas y amuletos, vajillas de mesa y contenedores. En la arquitectura desempeñó una función muy importante como elemento decorativo y para cubrir ventanas. Podemos decir que en la época romana la industria del vidrio vivió una verdadera eclosión.

Con las invasiones de los pueblos bárbaros, a finales del siglo IV y durante el siglo V d. C. desapareció la unidad que hasta ese momento caracterizaba a todas las provincias del Imperio Romano, tanto en un aspecto tecnológico como ornamental. La producción de vidrio no se interrumpió, pero la inestabilidad política y las dificultades en las rutas terrestres y marítimas limitaron también el intercambio comercial y cultural. Como consecuencia, cada región personalizó sus productos, lo que supuso una mayor diversidad de formas y decoraciones.

En Occidente, los grandes centros productores de vidrio situados cerca del Ródano y del Rin siguieron con sus producciones características. También se fabricaron nuevos modelos más funcionales y menos coloridos. En cuanto a Oriente, el Imperio Bizantino siguió aplicando las técnicas utilizadas ese momento en Occidente: el vidrio soplado el aire o dentro de un molde, las decoraciones aplicadas de hilos o pastillas, la pintura, el esmalte, el grabado, el tallado, las pastas de vidrio para ornamentación, el vidrio de ventana y los cubos de vidrio para hacer mosaicos. Este panorama cambió en el siglo VII d. C. con la expansión del mundo musulmán. En un principio siguieron presentes las modas anteriores, pero con una tendencia a la funcionalidad. Se fabricaban recipientes para perfumería y cosmética, vidrios para uso científico o médico, vasijas de mesa o pequeñas piezas para medir y pesar.

El vidrio es uno de los primeros materiales de síntesis elaborados por el hombre. En su composición intervienen la tierra, el fuego, el aire y el agua, los cuatro elementos básicos de la naturaleza. Más allá de su valor estético, el vidrio goza de unas características que lo hacen único: es inodoro, no altera el sabor, es reutilizable y se recicla fácilmente. Estas cualidades intrínsecas han hecho que, desde su descubrimiento hace unos 5.000 años, hasta hoy, el ser humano lo haya utilizado para satisfacer las más diversas necesidades.

Biquini

El 5 de julio de 1946, Louis Reard, un ingeniero experto en automóviles reconvertido en diseñador, revolucionó el mundo de la moda de baño con la presentación, en un balneario de París, del biquini, un vestido de baño de dos piezas que dejaba al descubierto la mayor parte del cuerpo femenino. El escándalo fue importante, la Iglesia puso el grito en el cielo y el biquini se prohibió en diferentes países europeos, entre ellos España, Italia, Bélgica, Holanda o Portugal. El cambio respecto a los púdicos bañadores que se acostumbraban a utilizar hasta entonces era demasiado espectacular como para que las mentes bienpensantes de la época lo aceptasen con facilidad.

 

Aunque el nombre de Reard ha quedado definitivamente asociado al biquini, su diseño representaba sólo una evolución del modelo creado por otro diseñador francés, Jacques Heim, que unos meses antes había fabricado una pieza similar. Heim, en cambio, no tenía tanta habilidad para la autopromoción como Reard. De hecho, el mismo nombre de la pieza buscaba precisamente eso, la promoción: Reard la bautizó con el nombre de un atolón del océano Pacífico donde unos días atrás Estados Unidos había realizado unas pruebas nucleares muy controvertidas.

 

Es más, la capacidad publicitaria de Reard ha dejado en el olvido que un año antes de que presentase su “invento” a los medios de comunicación, la revista norteamericana Life Magazine publicaba un reportaje con fotografías que mostraban a mujeres parisinas bañándose en el río Sena con vestidos de baño de dos piezas. También unas excavaciones arqueológicas en Sicilia sacaron a la luz unos mosaicos datados alrededor del año 1600 a.C. que mostraban mujeres con bañadores de dos piezas, que según los historiadores eran muy populares entre las féminas que utilizaban las termas romanas.

 

Polémicas y paternidades aparte, el biquini generó un considerable revuelo a mediados de 1940, pero progresivamente fue imponiéndose como la prenda preferida por las mujeres para bañarse. Y todavía más cuando fue adoptado como el vestuario que lucían las aspirantes a Miss Mundo el año 1951, cuando Brigitte Bardot lució uno en la película “Y Dios creó a la mujer” (1957) y cuando Ursula Andrés emergía del mar en una memorable escena de “Agente 007 contra el Doctor No” (1962), un clásico de la serie James Bond coprotagonizada por Sean Connery.

 

El biquini se popularizó definitivamente, pero esta moda no llegó a nuestras playas hasta que se produjo el boom turístico. Fueron las turista extrajeras las primeras en atreverse a usar el biquini en un país que hasta bien entrada la década de 1970 lo prohibía en la publicidad y en el cine.