Blogia

Cierzo

Insatisfacción

Insatisfacción

"Yo no busco, yo encuentro", decía Picasso, adoleciendo de esa falta de humildad que caracteriza a los genios.

Ahí le duele al hombre. Eternamente insatisfecho. Buscador impenitente. Burro tras la zanahoria apetecible del amor, la felicidad, la riqueza, la gloria, el poder y tantas otras ridículas como inaccesibles metas. ¿Qué busca cuando nada de lo que halla le complace?

Todos hemos visto más de una vez a alguien que andaba buscando sus gafas y las tenía puestas. Es un chiste viejísimo, tal vez anterior a la invención de las gafas. Hasta el mismo Dios conoce este chiste, a juzgar por aquella memorable sentencia suya que nos transmitió Pascal: "No me buscarías si no me hubieras encontrado ya". ¿Qué diferencia hay entre buscar algo y encontrar algo? Lo mejor que pueden encontrar los que buscan es un aumento de la ilusión para seguir buscando más y más.

¿Pecamos de obstinados o de distraídos al buscar sin tregua? Como aquél que busca ansioso sus gafas. "Pero si las tienes en la nariz". Y contesta irritado, sin dejar de buscar: "Sí, pero ¿dónde he dejado la nariz?"

La ambición nos impide disfrutar de nuestros irrisorios logros y nos obliga a seguir buscando. ¿De qué sirve escalar un monte cuando se puede alcanzar la Luna?

Una de mis hipótesis es que el hombre no está satisfecho con nada porque está insatisfecho de él. Intenta escapar de sí mismo, lograr la libertad, zafarse de sus miserias, sinrazones, contradicciones, debilidades, miedos, dudas, limitaciones... Pero la conquista de la libertad se asemeja mucho al ejercicio de trepar por una cucaña. Todas las noches hay alguna mano alevosa que vuelve a dar jabón al poste. En el mejor de los casos, la libertad se reducirá a un proceso infinito de liberación. Es un verbo, no un sustantivo. A veces hay alguien, más obstinado que hábil, que llega por fin al extremo del palo. ¿Y qué encuentra allí, en la misteriosa bolsa del premio? No hay tal premio; dentro de la bolsa hay solamente un papel diciendo que el premio se halla en la cucaña de al lado, o cualquier otra frase igualmente humorística que nos devuelve a la casilla de salida.

Golpe contra sí mismo

Golpe contra sí mismo

El PP ha cometido un golpe de Estado al tomar y usar instrumentos del Estado con intereses partidistas y este golpe se ha vuelto en su contra. Entre el 12 y el 14 de marzo, el PP abusó una vez más de su posición de poder para atentar contra el derecho de los ciudadanos a conocer la verdad sobre el atentado de Madrid el 11-M. El golpe de estado informativo chocó contra la voluntad del pueblo, deseoso de conocer a los autores del atentado antes de pasar por las urnas.

Con el miedo en el cuerpo ante la posibilidad de perder las elecciones si se confirmaba de manera oficial que Al Qaueda había cumplido sus amenzas, los dirigentes del PP secuestraron la programación televisiva de TV1 para hacer campaña a su favor en un día de reflexión política antes de las votaciones.

La noche del 13 al 14 de marzo estaba previsto que se emitiera el programa “Noche de Fiesta” entre las 23 y las 2 horas, sin previo aviso, los espectadores vieron cómo se cortaba la programación y se ofrecía un documental sobre las víctimas del terrorismo de ETA, un panfleto de buenos y malos que ofendía la sensibilidad en una fecha tan particular.

Atemorizado por el ruido de las cacerolas que sonaban en la calle acusando a Aznar de haber traído a España el terrorismo islámico con su política de segundones de los yanquis, pensando que los españoles somos imbéciles, con nocturnidad y alevosía, el Gobierno insistía desde la televisión publica en valorar el terrorismo ETARRA, que posiblemente no era el culpable en esta ocasión, pero cabía seguir suponiendo que podría serlo.

Ésta ha sido la gota que ha colmado la paciencia española. La suerte del PP estaba echada, no porque no se deba hablar de las víctimas del terrorismo, sino por hacerlo como respuesta a las manifestaciones espontáneas de los ciudadanos hartos de que les tomen el pelo. Ellos mismos firmaron su sentencia: la derrota electoral que le da la victoria al partido socialista.

Todo es política

Todo es política

El hombre es un animal sociable y su insociable sociabilidad hace que no pueda prescindir de los demás ni renunciar, por ellos, a la satisfacción de sus propios deseos. Por eso necesitamos la política, para solucionar los conflictos que genera la convivencia, para que nuestras fuerzas se sumen en vez de oponerse. Por eso se necesita el Estado, porque los hombres no son buenos, ni justos, ni solidarios.

La política es la gestión eficaz de toda una sociedad. La política sirve para que gentes variopintas vivan juntas adoptando unos compromisos útiles para zanjar los desencuentros. Sin política serían la violencia y la guerra, el conflicto, el desacuerdo y la contradicción. Se trata de saber quién manda y quién obedece, quién hace la ley: un soberano -monarquía absoluta-, un pueblo -democracia-, un grupo de individuos -una aristocracia-. Sin este poder, que puede ser una mezcla de los tres, no habría política. Pero no podemos someternos al poder de cualquier jefecillo, queremos obedecer libremente a un poder que refuerce el nuestro, aunque esto jamás se logre del todo y nosotros no renunciemos nunca a conseguirlo.

La política es una tarea esencial y nadie puede sustraerse a ella. Hay que poner freno a los racistas, fascistas, demagogos... Los burócratas no pueden decidir por mí. Los tecnócratas y arribistas no conseguirán imponer una sociedad hecha a su imagen y semejanza. ¿Con qué derecho nos quejamos si algo va mal? Si no haces nada para impedirlo, te conviertes en cómplice de la mediocridad y de cosas peores. La pasividad no es una excusa, ni la falta de competencia. No participar en la política es renunciar a nuestro poder, algo siempre peligroso, pero también es renunciar a nuestras responsabilidades, algo condenable, porque el apoliticismo es a la par error y falta: es ir contra los propios intereses y contra los propios deberes.

Unas elecciones enfrentan a determinadas gentes, grupos sociales o ideológicos, partidos, alianzas, opiniones, prioridades, opciones, programas. ¿Qué proponen contra el paro, la injusticia, la barbarie...? La moral nos dice que hemos de combatirlos, pero no cómo vencerlos. Aquí entra en juego la política para decirnos cómo. La moral respalda los más nobles objetivos: que israelíes y palestinos tengan una patria propia en la que vivan seguros, que la globalización económica no se realice en detrimento de los pueblos y de los individuos, que los niños adquieran una educación que merezca este nombre. La moral no basta para regir el destino de los hombres, necesitamos de la política para defender la justicia, la paz, la libertad, la prosperidad. Y esta tarea solo puede llevarse a cabo eficazmente entre todos.

La política nos afecta a todos, nos atañe a todos. Urge rehabilitarla, pero no lo conseguiremos despotricando de quienes la hacen. En un Estado democrático se tiene los políticos que se merece. Moralmente, solo hay derecho a quejarse de él, y no nos faltan razones, si se actúa con los demás para transformarlo. La sociedad cambiará cuando todos nos involucremos. Hay que luchar, actuar, resistir, evolucionar... Para esto sirve la política. Únicamente los estúpidos aguardan a que las cosas cambien sin hacer nada. Los demás sabemos que una sociedad que no se rehace continuamente, desaparece.

Pido la palabra

Pido la palabra

Siempre que escribo un artículo procuro hacerlo contrastando la abundante información que he recopilado, de forma sosegada y pensando lo que quiero decir. En este caso romperé mis normas para escribir a vuelapluma, sin disponer de todos los datos y con el corazón en la mano.

El atentado del 11 de marzo en Madrid se me ha quedado grabado en la memoria por su especial atrocidad. Por desgracia, no es la primera vez que presencio imágenes de un atentado terrorista, he escuchado en directo el sonido de una bomba asesina al estallar y la sucesión de gritos, sirenas, muerte y dolor que le acompañan. Todos los atentados son horribles y absurdos, pero éste... Lo he sentido como un feroz zarpazo en el corazón. Obreros, estudiantes, inmigrantes, ciudadanos asesinados en nombre de una causa vil por unos cobardes.

Sabíamos desde hace días que algo se estaba cociendo, aunque nunca llegamos a sospechar que sería algo semejante. Desde el Gobierno se nos dice que: “Los terroristas están debilitados”. “ETA está escribiendo sus últimas páginas terribles, desgraciadas, pero sus últimas páginas”, ha manifestado Ibarretxe. “Qué fácil es matar a gente que va a trabajar”, ha declarado una víctima. Y yo me pregunto si la política de intransigencia, dureza y crispación no habrá tenido algo que ver con la matanza de Atocha. De aquí también se tendrían que derivar responsabilidades, aunque exista confusión respecto a la autoría.

Me viene a la memoria el 11 de septiembre de 2001, Nueva York. Dos países atacados e invadidos, un campo de concentración en Guantánamo, la paranoia antiterrorista desatada. Alguien opinó entonces: “El 11 de septiembre ha significado el fin de la libertad informativa. A partid de ahora jamás sabremos qué pasa”. La opinión se ha transformado en profecía, porque hoy pasamos por la vergüenza de las dobles versiones. El ministro Acebes acusa a ETA y tenemos que creerle pese a que él y su partido nos hayan mentido miserablemente en otras ocasiones, en especial sobre las armas de destrucción masiva que nos llevaron a la guerra de Iraq. Pero ni la forma ni el estilo se asemejan al modus operandi de la ETA que conocemos. Arnaldo Otegui, que nunca ha condenado ningún atentado de la banda terrorista, ha censurado éste y el diario Gara, portavoz de los terroristas, ha presentado en portada un mapa de España pintado con el negro del duelo. Quizás no signifique nada, pero ellos, que conocen a ETA mejor que nadie, dicen que no ha sido obra de los terroristas vascos.

Por otro lado, la declaración institucional de Aznar contiene expresiones hechas con muy mala baba: “Han matado a muchas personas por el mero hecho de ser españoles”, “Estamos del lado de la Constitución, no vamos a cambiar de régimen ni porque los terroristas maten ni para que dejen de matar”, “No debemos aspirar a nada que no sea la completa derrota del terrorismo”... El lema escogido para la manifestación tampoco es el más indicado, mezclar la legitima aspiración a la paz de los pueblos del Estado con el terrorismo es perverso y nos debería hacer recapacitar sobre la idoneidad de las personas que ocupan tan altos cargos.

¿Qué sucederá ahora? Se han escuchado amenazas airadas, se intuyen manipulaciones políticas e informativas, se han dicho barbaridades. Ojalá consigamos imponer el poder de la razón y la palabra para vencer al terror ya que el inmenso dolor del país tras cada atentado no encuentra el necesario cauce institucional, y es que la famosa unidad de los demócratas es mera ficción propagandística, nuestros políticos no saben estar a la altura de las circunstancias y nosotros empezamos a estar hartos de que su ansia de poder nos deje en un callejón sin salidas aparentes.

Hombre naciente

Hombre naciente

Prepárame una cuna de madera inocente y pon bandera blanca sobre su cabecera.
Yo voy a nacer y desde ti, mi madre.

Pido la Paz y pido la palabra.

Pido una tierra sin metralla, enjuta de llanto y de sangre, limpia de cenizas, libre de escombros, saneada tierra para sembrar a pulso la simiente que tengo entre los dedos apretada.

Pido la Paz y pido la palabra.

Pido un aire sosegado, un cielo dulce, un mar alegre, un mapa sin fronteras;
una argamasa de sudor caliente sobre las cicatrices y fisuras.

Pido la paz y pido a mis hermanos

Los hijos de mujeres por todo el mundo que escuchen esta voz y se apresuren.
Que se levanten al rayar el día y vayan al más próximo arroyuelo, laven allí sus manos y su boca, se quiten los gusanos de las uñas, saquen su corazón que le de el aire, expurguen sus cabellos de serpientes y apaguen la codicia de sus ojos.

Después...
Después que vengan a nacer conmigo, haremos entre todos cuenta nueva.

¡Quiero Vivir!
Lo exijo por derecho.

Pido la Paz y entrego la Esperanza.

Poema de Ángela Figueroa, en memoria de las víctimas del 11 de marzo en Madrid

Masacre en Madrid

Masacre en Madrid

La lista no está cerrada:

192 muertos y 1247 heridos.

España se duele de esta matanza de inocentes, víctimas de la barbarie.

El 11 de marzo ha sido declarado por la Comunidad Europea: Día Internacional de las Víctimas del Terrorismo.

Las minas antipersona: una herramienta militar necesaria

Las minas antipersona: una herramienta militar necesaria

En los cinco últimos años, 116 Estados han destruido todas sus minas terrestres y 141 Estados han firmado la Convención para su prohibición total. Pero entre ellos no están países como EEUU, Cuba, China, Rusia, India o Pakistán.
El Gobierno estadounidense ha anunciado que, en el futuro, no prescindirá de las minas antipersona, ya que son "una herramienta militar necesaria". En vez de ello, se compromete, a partir de 2010, a utilizar sólo minas terrestres de duración limitada. El portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, Eros Bosisio, manifestó esta semana su pesar por la decisión estadounidense y dejó claro que “la prohibición total por la Convención es la única respuesta eficaz a esta plaga".

El drama que ha supuesto las minas terrestres se debe a que su objetivo es totalmente arbitrario, por lo que el término “antipersona” constituye un eufemismo. Así, se activan por la presión de un peso muy ligero, es decir, casi siempre niños, y pueden permanecer activas más de 50 años. Según los datos publicados en la web de la La Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres (ICBL)-que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1997-, colocar una mina puede costar 1,8 euros, pero desactivarla puede llegar a 718 euros.
También hay que prestar atención al negocio que se esconde detrás de las minas terrestres. Frecuentemente, las empresas constructoras de minas también ofrecen el servicio de desminado. Los principales países productores de minas son EEUU, China, Rusia, Israel, Pakistán, Sudáfrica, Corea del Norte y Corea del Sur. Los países más afectados son, según la ICBL, Camboya (10 millones de minas; uno de cada 236 ciudadanos está mutilado), Angola (9 millones de minas; uno de cada 470 habitantes está mutilado) Bosnia-Herzegovina, Afganistán, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Sudán, Mozambique, Somalia e Irak.

Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres

El origen divino del hombre

El origen divino del hombre

Algunas escuelas de los Estados Unidos han decidido explicar a sus alumnos el origen de la humanidad según el creacionismo y suprimir del programa de estudios la Teoría de la Evolución.

El Creacionismo sostiene que el hombre apareció en la tierra hace sólo 10.000 años, construido de barro por una divinidad alfarera que se entretuvo en moldear a Adán y Eva –respectivamente, por cierto-, y luego les dio vida. Esto es todo amigos.

Miles de investigadores han perdido el tiempo miserablemente estudiando nuestros orígenes cuando figuran escritos en la Biblia. Darwin era un pobre estúpido y Eudald Carbonell un embaucador sacrílego, pues intenta hacernos creer que los huesos que desentierra en Atapuerca pertenecen a un mono antepasado nuestro que no salió de la mano de Dios. ¡A la hoguera por hereje!

Y yo quejándome de que la enseñanza de la religión sea obligatoria en las escuelas españolas y de que los chavales dediquen más tiempo a esta asignatura que a otras más provechosas. Al final resultará que todo el saber y la ciencia se condensan en la Religión. Una barca zoológico a la deriva por un mundo anegado. Un elegido que separa las aguas del mar Rojo. Otro que se propone abrir en canal a su hijo porque así se lo ordenan unas voces que surgen de un matojo parlante... Todo ciencia, todo cierto.

Nada nuevo bajo el sol, que diría otro hereje.

Día de la Mujer Trabajadora

Día de la Mujer Trabajadora

En la manifestación del Día de la Mujer Trabajadora, un homenaje a las mujeres que trabajan, apenas había hombres. Supongo que es porque piensan que las reivindicaciones femeninas no son cosa suya, que lograr la tan ansiada igualdad es nuestra lucha y que a ellos en nada les atañe.

He echado en falta a los hombres en la celebración de este día, como los echo en falta cuando las mujeres protestamos contra la violencia de género, los salarios más bajos, la situación de pobreza en la que quedan muchas viudas amas de casa, el acoso sexual, cuando pedimos corresponsabilidad en el cuidado de la familia, compartir las tareas del hogar, respeto...

La sociedad entera debería estar involucrada en la lucha por las desigualdades. Las mujeres nos solidarizamos con los varones, salimos a la calle para defender los intereses de todos, nos manifestarnos contra problemas que no padecemos en exclusiva.

Hoy, en la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, faltaban los hombres apoyando nuestros derechos.

Cifras que cantan

Cifras que cantan

Leo unos datos y se me erizan hasta los vellos púbicos: Para alimentar a todos los habitantes del mundo que se mueren de hambre, serían necesarios 13 000 millones de dólares. EE.UU. destina 17 000 millones de dólares en comida para animales domésticos. Dato extrapolable porcentualmente a cualquier país capitalista que se precie. Algunos animales de compañía viven mejor que las personas. Triste, ¿no?

El 65% de la humanidad jamás ha usado un teléfono. Nosotros cambiamos de móvil cada seis meses. Para decir ¿qué?

El 40% de la población humana no tiene acceso a la electricidad. Y nosotros despilfarrándola en rótulos luminosos y similares. ¿Hace falta la luz de la electricidad para ver mejor tanta desigualdad entre ricos y pobres?

Singular protesta

Singular protesta

Cansados de la marginación e indiferencia que provoca la falta de vivienda en Estocolmo, una pareja de sin techo instaló una cama matrimonial en la plaza Sergels Torg, la más céntrica de la ciudad, y mantuvo relaciones sexuales bajo una manta a plena luz del día. "También los sin techo experimentamos este tipo de necesidades. Pero cuando tenemos ganas, no sabemos a dónde ir", explicaba uno de los protagonistas de la singular protesta al diario "Aftonbladet" de Suecia.

Las reacciones de los viandantes fueron variopintas y aunque algunos peatones se indignaron, la mayoría acompañó a la pareja con muestras de aprobación. La policía tardó un par de horas en tener conocimiento de los hechos y procedió a detener a estos miembros de la “Iniciativa de Desamparados de Estocolmo”, que prosiguieron con sus actividades mientras eran trasladados a la comisaría.

Fernando Lázaro

Fernando Lázaro

Era paisano y fue mi maestro, con los libros de lengua de Fernando Lázaro Carreter aprendí gramática castellana y literatura española, en mi biblioteca aún conservo un ejemplar cuadrado y azul de Literatura española de segundo de BUP. Sus textos son directos, amenos y sencillos, destinados a formar usuarios respetuosos del idioma.

Catedrático, lingüista, crítico teatral, articulista, presidente de la Real Academia Española, autor de libros: Cómo se comenta un texto literario, Estudios de poética, De poética y poéticas, Las ideas lingüísticas en España durante el siglo XVIII, El dardo en la palabra, Estudios de lingüística, Clásicos españoles, El nuevo dardo en la palabra y el Diccionario de términos filológicos. Empezó a lanzar sus “dardos” precisos en los diarios: Informaciones, ABC y El País, desde donde, con un estilo elegante y fino, cargado de ironía y buen humor, defendía un futuro mejor para el español, señalaba los numerosos abusos que se cometen contra el idioma y ocultaba, tal vez, su frustración y desánimo ante tanta desidia. “El castellano ha pasado de ser un latín mal hablado a un inglés chapurreado”, diría.

Fernando Lázaro consagró su vida a educar, a fomentar el hábito de leer y escribir en las escuelas, a involucrarnos a todos en la conservación y el cuidado de nuestra lengua, y lo hizo con pasión, sin imposiciones, sin subirse a un púlpito, sin romper con el pasado y apostando por la apertura hacia el futuro. Hoy se celebra su funeral, la cultura está de duelo, miles de españoles le debemos haber aprendido gramática y literatura. No está, pero sus enseñanzas viven conmigo. Gracias.

Misoginia literaria

Misoginia literaria

Nuestras antecesoras escritoras del siglo XIX tuvieron que hilar muy fino a la hora de dar a conocer sus obras sin tener que sacrificar o la feminidad o el talento.

A partir de las convulsiones sociales que tuvieron lugar en esa época, la mujer dejó de ser una personalidad oculta en la penumbra doméstica y se hizo visible en todos los campos, también en la literatura. Sólo que, para expresarse públicamente, las escritoras se toparon con la mujer que se les exigía ser y descubrieron la falta de concordancia con las mujeres que eran.

Rosalía de Castro lo explica muy bien:

De aquellas que cantan palomas y flores
todos dicen que tiene alma de mujer.
Pues yo que no las canto,
Virgen de la Paloma
¡ay! ¿de qué la tendré?

Escribir como mujer consistía, pues, en trasladar al papel las emociones "espontáneas" de esa mujer ideal, plegándose a las estructuras simbólicas que conformaban la identidad femenina de la época.

Y ¿cuáles eran los requisitos que debían cumplir las mujeres escritoras? Que el amor-pasión, eje del poema romántico masculino, rebajara su calor, hasta quedar convertido en un impulso sentimental despojado de erotismo. Que se extasiara ante los fenómenos naturales y le cantase a una flor, a unos trinos o al crepúsculo y demostrara con ello su sensibilidad femenina acercándose a la naturaleza. Y, por supuesto, que evitara adentrarse en temas políticos o sociales, que para tratar esos asuntos con rigor ya estaban los varones.

En definitiva, la mujer veía paralizada su creatividad, pues si intentaba salir de lo trillado y escribir una obra original, se la tildaba poco menos que de monstruo.

La misoginia literaria llegó a casos extremos, como con Gertrudis Gómez de Avellaneda, a quien la Real Academia rechazó su candidatura argumentando que su atractiva presencia perturbaría las sesiones. Tampoco hay que olvidar la alegación que hizo el célebre antropólogo Lévi-Strauss para votar en contra de Marguerite Yourcenar, primera mujer que ingresó en la Academia Francesa en 1980: "No se cambian las normas de la tribu".

Ha sido una fatigosa andadura por un camino difícil, pero aquí estamos las mujeres hoy, casi al mismo nivel que nuestros colegas, los hombres que escriben, y digo casi porque todavía hay quien piensa que las mujeres escriben de manera diferente, que se hace una discriminación positiva que nos favorece y que no podemos aportar a la literatura nada que no hayan dicho ya ellos.

Vil garrote

Vil garrote

A las 9 horas y 40 minutos del 2 de marzo de 1974, Salvador Puig Antich fue ejecutado mediante el sistema de garrote vil en al patio de la cárcel Modelo de Barcelona. Tenía veinticinco años y se le había condenado a muerte en Consejo de Guerra celebrado el 8 de enero de 1974 como autor de la muerte del subinspector de policía Francisco Anguas Barragán, un joven de 24 años.

Salvador Antich formaba parte de un grupo anarquista denominado MIL (Movimiento Ibérico de Liberación). El MIL era en esencia un movimiento anti dogmático, partidario de una democracia directa y total, muy crítico con la organización leninista de los partidos y sindicatos. Sus miembros, jóvenes caracterizados por un antifranquismo instintivo y una valentía inusitada a la hora de llevar a cabo sus acciones, habían certificado prácticamente la autodisolución del grupo cuando Antich fue detenido, el 25 de septiembre de 1973.

La principal actividad del MIL consistía en lo que el grupo calificaba de “apropiaciones”, que no eran otra cosa que atracos a sucursales bancarias y cajas de ahorro, sobre todo de Barcelona y su cinturón industrial. Con el dinero conseguido en los atracos, los miembros del MIL compraban armas, en algunas ocasiones a ETA, potenciaban su aparato de propaganda con la edición de panfletos, creaban una red de pisos francos de alquiler y evitaban trabajar en ninguna empresa, pues vivían del producto de sus robos.

La base ideológica del grupo estaba muy próxima al anarquismo, rechazaba cualquier tipo de autoridad, algo que les alejaba considerablemente de otras organizaciones como sindicatos o partidos políticos de izquierda, todos ellos también en la clandestinidad.

Después del asalto a una sucursal del Banco Hispanoamericano hubo un tiroteo y la policía consiguió identificar la matrícula de un vehículo que había alquilado Jordi Soler Sugranyes. El asedio en torno a los MIL comenzó a ser importante desde este momento. La policía siguió la pista de Santi Soler, registraron su casa y consiguieron que Soler hablase de la cita que tenía al día siguiente con unos compañeros, los procedimientos empleados no se le escapan a nadie.

A Xavier Garriga y a Salvador Antich, los esperaba Santi Soler recostado en la barra del bar donde habían quedado y acompañado por un grupo de policías de paisano. Garriga no opuso resistencia al ser detenido, pero Antich reaccionó con furia y fueron necesarios cuatro agentes para reducirle, a Salvador se le incautó una navaja y una pistola. Garriga intentó escapar mientras estaban en la calle y aprovechando la confusión del momento, Salvador Antich sacó otra pistola y disparó sobre los viandantes, después en el cruce de disparos con la policía, Salvador cayó herido en la acera junto al cadáver del inspector de policía Francisco Anguas.

A partir de aquí se inicia un Consejo de Guerra lleno de irregularidades. No se demostró que la bala que mató al policía saliera de la pistola de Antich, tampoco coincidía el número de casquillos encontrados y los que figuraban en el informe policial, tampoco se consiguió que el proceso se trasladase a la jurisdicción civil y así evitar el temido Consejo de Guerra. El franquismo se mostraba extremadamente duro con los condenados por delitos de sangre desde que ETA asesinara en 1973 al almirante Carrero Blanco y no prosperó ninguna de las peticiones de indulto para la pena capital dirigidas al general Franco.

Al día siguiente a la ejecución, algunos consulados españoles en Europa sufrieron apedreamientos, pero la muerte de Antich, el último ejecutado con el garrote vil de España, no tuvo la repercusión que tendría el fusilamiento de los miembros de ETA y del FRAP, cuando se llegó a la retirada de embajadores. Los miembros del MIL que permanecían en prisión, se beneficiaron del la primera amnistía, promulgada en 1976.

Camisetas solidarias

Camisetas solidarias

Un grupo de mujeres en Bangladesh y otro en Alcalá de Guadaira (Sevilla) están unidas para la confección de una línea de camisetas solidarias que les ofrece la oportunidad de mejorar sus condiciones de vida. Por un lado, el colectivo femenino que trabaja en los talleres de costura en Bangladesh reciben un salario justo, y por otro, se ayuda al proceso de recuperación e integración social que realizan las mujeres de Alcalá de Guadaira a través de su trabajo en la serigrafía.

Se trata de camisetas promocionales que pueden ser adquiridas por todo tipo de organizaciones: organismos públicos, empresas, universidades, ONG... y que gracias a un convenio realizado ente Intermón Oxfam y el Centro Especial de Empleo de Alcalá de Guadaira, CAILU, están enmarcadas en las reglas de comercio justo.

Las mujeres que se encargan de la costura en Bangladesh forman parte de uno de los programas que tiene AARONG, Bangladesh Rural Advancement Comite (BRAC), una institución que nació en 1972 para hacer frente a la recuperación necesaria del país después de su guerra de independencia, con programas de salud, planificación familiar y apoyo económico a los sectores rurales, y que, seis años después, creó la división comercial AARONG, que significa “Comercio del pueblo” y que tiene como fin crear puestos de trabajo en zonas empobrecidas.

La situación del colectivo femenino que trabaja estampando las camisetas en CAILU, el Centro Especial de Empleo de Alcalá de Guadaira, es diferente. Allí, más urgente que crear fuentes de ingresos es aprovechar las ventajas sociales y psicológicas del trabajo para superar los problemas que traen el maltrato doméstico. La razón social de CAILU es dar la oportunidad de integrarse en el mundo laboral a personas discapacitadas y, en especial, a mujeres víctimas del maltrato.

Las camisetas de la línea solidaria pueden ser personalizadas con las formas, colores y tallas necesarias.

CAILU

Los españoles según un extranjero

Los españoles según un extranjero

En su Bosquejo psicológico de los pueblos europeos, recientemente traducido a nuestra lengua, el sociólogo francés Alfredo Fouillée hace un retrato nuestro.

Hay en su opinión, desde el punto de vista geográfico, varias Españas. Unida en tiempos prehistóricos a Inglaterra por el Norte y África por el Mediodía, la Península conserva aún un aspecto nórdico y otro aspecto africano. La frase tan famosa di Alejandro Dumas «el África empieza en los Pirineos», es, pues, más cierta de lo que él mismo se imaginaba. El África no empieza en los Pirineos, pero sí más allá de Sierra Morena. En el centro se extiende la España intermedia, la verdadera España, la de las sierras y las estepas, agria y seca, imprimiendo en el alma nacional estos caracteres.

Si el territorio ofrece esta diversidad, la raza, en cambio, es de lo más homogéneo entre los pueblos europeos. Domina aquí, casi exclusivamente, lo que los nuevos antropo–sociólogos llaman el Homo Mediterraneus, un hombre de talla pequeña, moreno, de cráneo alargado (dolicoide). Al Norte y al Noroeste quedan vestigios étnicos de celtas y germanos, y, en general, vese aumentar la anchura de los cráneos allí donde más se dejó sentir la influencia germana (suevos en Galicia, godos en Toledo, vándalos en Andalucía). Desde los tiempos más remotos, las poblaciones bereberes, que parecen una mezcla de la raza mediterránea y de algunas tribus negras de África, parecen haberse extendido por España, como lo muestran las excavaciones.

Vinieron después los cartagineses... Luego los llamados «moros». Dice Fouillée: «se ve lo que es preciso pensar de todos los lugares comunes anticientíficos acerca de las razas latinas que llenan los periódicos y los proveen de los argumentos necesarios.» Latino sólo es el idioma y la cultura... de los que la tienen.

El temperamento español es casi siempre –según nuestro autor–, bilioso, nervioso; «es decir, que abrasado por un fuego intenso, sabe ocultar la pasión que le consume.

Viene después una larga lista de defectos..

Somos sanguinarios. País alguno da tanta cantidad de homicidios, si Italia se exceptúa. Yo añadiré que si se cuenta la cifra de los delitos llamados de «disparo de arma de fuego», verdaderos homicidios abortados, Italia queda por debajo.

Somos poco sociables, o mejor disidentes, faltos del instinto de cohesión en todas las cosas.

Somos incultos... Somos tristes, solemnes. Verleaeren, el poeta belga, ha expresado muy bien la impresión que, contra la idea general, le causó España.

Al final hay un desfile de tipos regionales.

«Los vascongados, que representan a los íberos más puros, no se mezclan con los extraños y se encierran en su aislamiento, a menos que emigren y se lancen a las más lejanas aventuras.»

De extraña imaginación y espíritu aventurero, sólo salen del estrecho marco de la vida local para perderse en lo universal y absoluto. Han salido de entre ellos los marinos y los misioneros.

Los catalanes, amigos de la labor, conquistan lo mejor de la industria y el comercio.

Meridionales y levantinos son vivos y exuberantes, mientras el habitante de las grandes llanuras grises de Castilla es serio, lento y grave, «envuelto en su capa de clásicos pliegues. En su miseria disimulada conserva la actitud orgullosa del conquistador y amo. Solemne, altanero, muy celoso de su honor, apático ante las necesidades de la vida, el castellano, que impuso su dominio a España entera... tiene quizá las mejores cualidades de la raza».

¿Qué pensar del retrato?

Falto de un estudio directo del pueblo español y escaso de fuentes de información –como hace notar el traductor R. Rubio–, Fouillée, a veces, comete manifiestos errores que hacen reír a veces (verbigracia: cuando habla de la franqueza de los gallegos).

Con todo, no debemos rechazarles porque nos haga aparecer peor de lo que quisiéramos.

Nada conocemos menos que nuestra propia imagen. Nunca nos vemos en sueños por esto mismo; y a veces, en instantes de sorpresa, nuestra propia figura se nos aparece extraña. Contados retratos nuestros nos agradan; porque a más de esta ignorancia, hay en todos, hombres y razas, cierta dosis, mayor o menor, de narcisismo.

C. Bernaldo de Quirós, artículo publicado en "Alma española" 1904

Basura

Basura

Sé que es inútil e improcedente poner límites y vetos explícitos a lo que es entendido y visto como un efecto de la libertad de expresión, pero la cultura basura es un género indefinible, aunque reconocible de inmediato. Es la exhibición impúdica y descontrolada de la ordinariez y la grosería, la chabacanería y la vulgaridad, la humillación de los personajes, el lenguaje soez que se complace en una desinhibición desprovista de gusto y de gracia. Pero al público parece gustarle. En televisión no sólo son programas que mantienen audiencias envidiables, sino que sus contenidos y personajes desaforados son pasto que sirve de alimento a otros programas en principio más cuidadosos. Todo se mezcla, y la degeneración en música, literatura, pintura... esa mera bazofia, se vuelve imparable. ¿Se puede hacer algo? ¿Hay que hacerlo? El objetivo es discutir, no llegar a prohibir nada. Sencillamente, tratar de explicarse por qué ocurre lo que ocurre.

Se pueden señalar, de entrada, algunos malentendidos que sirven de excusa para complacerse en un género que sólo merece el nombre de lo desechable. El primero es el interés económico o el de la audiencia. Es cierto que los programas carroñeros atraen a los telespectadores y disparan los índices de audiencia. Pero ¿alguien ha oído alguna vez un elogio encendido y entusiasta de la escoria televisiva? Sería lógico si es tan defendible. No obstante, lo unánime es la crítica. Porque las audiencias millonarias sólo son reflejo de una contradicción inherente a la naturaleza humana que no siempre ve lo que quiere ver ni compra lo que desea comprar. Vemos y compramos lo que nos ofrecen y, si la variedad fuera mayor, las preferencias sin duda cambiarían. Dejemos, pues, la explicación de las audiencias y detengámonos en otra: el entretenimiento. La televisión es sobre todo entretenimiento. Lo es, entre otras cosas, porque se ve, no se mira: se ve pasivamente, sin esfuerzo. De acuerdo. Pero el entretenimiento también es cultura. No es cultura de élite, en efecto, pero transmite un lenguaje, unos modos de comportarse, unos símbolos, una forma de relacionarse con los demás. También el entretenimiento contribuye a conocer el mundo, a construir escalas de valores o a acabar con ellas.

Recabar audiencias, entretener y ganar dinero son objetivos honorables, pero no todo vale para conseguirlo. Minimizar la influencia socializadora y culturalizante de la cultura basura es cerrar los ojos a una realidad indiscutible. La de que algo hace aunque no sepamos decir qué es ni cómo moldeará las costumbres de las generaciones que ya la contemplan como algo habitual. La cultura basura es la más democrática que haya existido nunca. Incluso los más desfavorecidos acceden a ella fácilmente y la prefieren a otras cosas previsiblemente más necesarias. Nos hemos autoprohibido la censura y cualquier intervención en las libertades, salvo en aquellos casos en que se trate de impedir un daño a otros. No sé si la cultura basura es nociva. Es imposible determinarlo porque no se pueden predecir ni calibrar los riesgos o los daños probables de un producto cultural que daña al espíritu o a la mente, pero no al cuerpo. Es más, la cultura basura, en principio, es para adultos que debieran saber cuidarse y protegerse a sí mismos. No es, pues, el argumento de la protección el que aquí ha de servirnos, sino más bien el de la dignidad y el buen gusto. Habría que rechazar la cultura basura por amor propio. No son valores éticos, sino estéticos los que han de llevar a denigrarla.

El cultivo del buen gusto requiere educación, que a su vez significa una cierta contención y sofisticación de las costumbres. Es una noción muy simple de libertad la que la identifica con el destape de intimidades o la complacencia en las transgresiones artísticas más chocarreras. Como decía con acierto Vicente Verdú recientemente, algo tendrá que sustituir a la educación jerarquizada, reglada y tradicional, que establecía límites entre lo aceptable y lo inaceptable, una educación que hemos querido sustituir sin encontrar nada a cambio. La democracia significa más libertad, pero una libertad organizada, con ciertas fronteras, con ojos críticos.

En teoría

En teoría

Se supone que en los países libres, esos que no están gobernados por dictadores, existe libertad de expresión y los ciudadanos tienen derecho a conocer opiniones de los más diversos pelajes y acceso sin restricciones a la cultura. Esto ocurre en teoría, porque en la práctica nos encontramos casos curiosos, como el de Estados Unidos, luchador y garante de las libertades y la democracia en el mundo, que ha prohibido a las revistas científicas de este país que publiquen artículos de investigación que procedan de Cuba, Irán, Libia y Sudán.

Llama especialmente la atención que los primeros afectados por esta medida sean los editores de revistas científicas, no se me había ocurrido pensar que este tipo de literatura fuera más peligroso para el pensamiento único imperante que, por ejemplo, la filosofía. Porque la ciencia es ciencia en todas partes y, aunque yo soy de letras, sé que la ley de la gravedad se comporta igual en Trípoli que en Miami, y el principio de Arquímedes rige para todos los fluidos, independientemente de la zona geográfica donde se encuentren.

Durante la dictadura franquista, la más cercana que tengo, se perseguía la poesía, la novela, el teatro y el cine. ¿Será sólo cuestión de tiempo que Bush prohíba la literatura de estos países? ¿Se extenderá la medida al resto de naciones “libres”? Porque podría darse la contradicción de que en Cuba, que es una dictadura, leyeran nuestras obras literarias y nosotros, viviendo en el mundo libre, no tuviéramos acceso a las suyas.

El amor

El amor es lo que nos hace vivir, él torna la vida digna de ser amada. Es el amor lo que nos salva; es, pues, el amor lo que hemos de salvar. Pero ¿qué amor? ¿Amor a qué? El amor es múltiple, se puede amar el poder, el dinero, a un amigo, a un hombre, a una mujer, a los hijos, a los padres, a Dios, a uno mismo... El empleo de una única palabra para designar amores tan diferentes genera confusiones. ¿Sabemos de qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿No usamos la ambigüedad de esta palabra para adornar amores dudosos, para autoengañarnos, para aparentar que amamos algo distinto de nosotros mismos, para ocultar errores o extravíos?

Necesitaríamos palabras diferentes para nombrar amores distintos. En español, no faltan palabras: amistad, ternura, pasión, afecto, cariño, simpatía, concupiscencia... La única dificultad estriba en saber elegir entre ellas. Los griegos, más lúcidos que nosotros, o con mayor capacidad de síntesis, se sirvieron de tres palabras para designar tres amores diferentes: éros, philia, agapè.

¿Qué es éros? Es la falta y la pasión amorosa. Según Platón es: “Lo que no tenemos, lo que no somos, lo que nos falta, he aquí los objetos del deseo y del amor”. Es el amor que toma, que quiere poseer. ¿Cómo no amar lo que nos falta? ¿Cómo amar lo que no nos falta? Es el secreto de la pasión, que sólo dura mientras hay falta, desdicha, frustración. Necesita amar lo que no tiene, y sufrir, o tener lo que ya no ama -pues sólo ama lo que le falta- y aburrirse... Sufrimiento de la pasión, aburrimiento de las parejas: no hay amor (éros) dichoso.

Pero ¿cómo seríamos felices sin amor? ¿Y cómo no serlo cuando se ama? Platón no tiene razón en todo, ni siempre. El amor no siempre es falta: a veces también amamos lo que no nos falta, amamos lo que tenemos, lo que hacemos..., y lo gozamos con alegría. Es lo que los griegos denominaban philia,. Según Aristóteles: “Amar es alegrarse” y el secreto de la felicidad. En este caso amamos lo que no nos falta, aquello de lo que gozamos, y esto nos alegra, nuestro amor es este mismo gozo. Placer del sexo, dicha de las parejas, de los amigos: no hay amor (philia) desdichado.

Ágape es un concepto tardío. Éros y philia bastaban para describir la pasión o la amistad, el sufrimiento ante la carencia o la alegría de compartir, hasta que llegó Jesucristo y empezó a predicar cosas sorprendentes: “Dios es amor... Amad al prójimo... Amad a vuestros enemigos...”. ¿Qué clase de amor era éste? ¿Éros? ¿Philia? Esto nos conduciría a un absurdo. ¿Cómo puede Dios carecer de algo o ser amigo de cualquiera? ¿Quién podría pedirnos que amemos a todos y a cualquiera, al prójimo, y que seamos amigos de nuestros enemigos? Los discípulos de Cristo tuvieron que popularizar un neologismo para traducir al griego sus enseñanzas, y éste surgió del verbo agapan: amar, que carecía de un sustantivo corriente, lo que dio lugar a ágape, término que los latinos tradujeron por caritas y que nosotros conocemos como caridad. Caridad es el amor al prójimo, amar sin pedir nada a cambio, amar por nada, amar al enemigo.

Éros, philia, ágape: el amor que toma, que sólo sabe gozar o sufrir, poseer o perder; el amor que se alegra y comparte, que desea el bien de quien nos lo hace; el amor que acoge y da, que no necesita ser correspondido. Los tres tipos de amor son necesarios, no se excluyen mutuamente, son más bien tres momentos del proceso de vivir.

Contra el préstamo de pago en las bibliotecas

Contra el préstamo de pago en las bibliotecas

MANIFIESTO DE AUTORES EN DEFENSA DEL PRÉSTAMO EN BIBLIOTECAS

Ante el anunciado proyecto de estipular que los autores y editores cobren derechos por los préstamos de libros efectuados en las bibliotecas públicas, los y las abajo firmantes queremos expresar nuestra más enérgica oposición a una medida que -pese a algunas declaraciones demagógicas al respecto-, incidiría inevitablemente en los ya de por sí exiguos presupuestos de las bibliotecas (como ha sucedido con el IVA y con otros gravámenes recientes).

El argumento de que los autores, al poderse leer gratis sus libros en las bibliotecas, pierden compradores, es una burda falacia. Muy al contrario, las bibliotecas dan a conocer los libros, los promocionan y permiten que estén en circulación durante años, en un momento en que en las librerías solo duran, en el mejor de los casos, algunos meses. Y esto permite mantener viva la presencia de muchos autores que, de otro modo, desaparecerían casi por completo del panorama literario.

Por otra parte, las bibliotecas, tanto por su actividad principal como por sus numerosas actividades secundarias (organización y seguimiento de clubes de lectores, seminarios, talleres, conferencias, exposiciones, encuentros con autores, etc.), fomentan y apoyan la afición a la lectura más que ninguna otra institución pública o privada, lo que también redunda directamente en beneficio de los autores.

Cuando una biblioteca compra un libro, no solo abona los correspondientes derechos de autor, sino que además invierte espacio, tiempo y recursos en catalogar, preparar para el préstamo y almacenar ese libro, convirtiéndose, de este modo, en la mejor aliada de autores y editores. Exigirles a las bibliotecas que, además, paguen un canon por prestar los libros -es decir, por prestar un servicio público de primer orden- es, más que un disparate, un ataque contra la cultura.



Firma el manifiesto