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En defensa de los derechos de los niños palestinos

En defensa de los derechos de los niños palestinos

La Organización en Defensa de los Derechos de los Niños Palestinos denuncia los encarcelamientos de menores palestinos por parte de Israel durante los últimos dos años y pide a la ciudadanía que reclame el fin de estas prácticas a la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Mary Robinson.

Israel ha encarcelado a cientos de menores palestinos y los ha sometido a “torturas físicas y psicológicas” durante los interrogatorios. Infórmate de la situación de los menores, del sentido de la campaña, que persigue la liberación de los niños palestinos, y firma una petición de ayuda para ellos.

Organización en Defensa de los Derechos de los Niños Palestinos

Federación de mujeres separadas y divorciadas

Federación de mujeres separadas y divorciadas

La Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas ofrece servicios de Asesoría Jurídica y Gabinete de Atención Psicológica para mujeres. También realiza movilizaciones y actividades en defensa de los derechos de la mujer. Su web incluye una macabra lista con los nombres de todas las víctimas asesinadas por sus parejas sentimentales en España, una lista que, por desgracia, se actualiza con excesiva frecuencia.

Federación de mujeres separadas y divorciadas

Son niños

Son niños

Son niños, pero los soldados norteamericanos los tratan como si fueran peligrosos terroristas. Tal vez su delito sea haber nacido en un país estigmatizado y encontrarse en el bando de "los enemigos de la paz mundial". Las imágenes que ha publicado Al-Jazeera en las que aparecen soldados de EEUU atándole las manos a una atemorizada niña iraquí de 6 años en presencia de otros pequeños y familiares u otra, en la que se registra a un niño afgano de apenas 4 años en un control del ejército, han provocado la indignación de aquellos que aún tienen escrúpulos.

Retrato

Retrato

Abro el sobre de la sorpresa. Siempre es halagador recibir regalos, pero estos... Me han dejado sin habla. Un retrato y un acróstico, unas palabras de elogio a mi trabajo y a mi persona, otra perspectiva de mí sin duda menos severa que la propia. No sé si soy yo la persona que describen, no acierto a calibrar cuánto hay en mí de esa mujer idealizada, no puedo prever la impresión que mis obras ejercen en el lector. Me interpretan, me construyen a través de las frases hilvanadas, me modelan con la imaginación y me hacen a la medida de sus sueños. El lector, ese juez anónimo que valora, asume o desdeña, tiende a inventarse al autor por lo que de él intuye en sus obras.

ACRÓSTICO
Edgardo

Mirando alguna estrella en una noche
Asombrado de asombro renovado
Recorriendo un rosedal de pensamientos
Imagino tu cuerpo, emocionado
A veces turba mis firmes sentimientos...
Danzando en un salón de fantasía
U oyendo tu canción imaginada
Bonita irrealidad suele abrazarme
Oyendo tu suave voz, dulce, inventada
No sé, María, si podrás perdonarme...

¡GRACIAS!

A ti, mano

Delicada es tu textura, blanca de color, suave al tacto, refinada y etérea en la caricia, precisa y diestra sobre mi cuerpo, así eres, mano.

Y ocurre en esta noche de magia que esa mano leve se posa en mí y me roza con mimo hasta hacerme vulnerable y ponerme en vilo. Tu temperatura cálida me envuelve y tu calor me convierte en fuego. Tus dedos finos me rodean sin oprimir, captando mi dimensión distinta, agigantada, y es que mi piel receptiva se imprime de tu exquisita huella y me hace tuyo.

Tú, mano, y yo somos uno, trabados así, mediante el placentero anillo del goce que nos liga. Tú, mano, me haces, y yo seré para ti. Creceré y rebosaré de tu palma y por mis canales secos y vacíos acudirá la vida a tu llamada.

Tras la noche la mañana, y la misma mano que me despertó y me durmió, que me guió hasta la entrada de la cueva para que la penetrase, se ciñe a mi renacido volumen con dos dedos anillados, en esta ocasión delimita la profundidad a la que se me permite llegar en esta nueva gruta. Diriges la operación y la interrumpes, me estrangulas y yo encantado, lleno de satisfacción.

Reposo rendido, porque tú, mano, me has ahogado la respiración. Vigilas mi descanso y me contemplas: soy tan distinto de cuando estaba vivo. Con tu liviano peso y enguantada en ternura, percibes el temblor difuso con el que me bato en retirada, pero me tocas y pareces decirme: inténtalo. Tu tersura me contiene y yo tomo forma lentamente, regreso a mi codiciada condición de dios: potente y majestuoso, y te impregno de mi esencia.

No me importa que me veas morir, frágil y desvalido, porque tú me harás renacer mil veces, porque mil veces me rozarás con el mismo cuidado y tu calidez elevará mi ardor, porque tus dedos estilizados jugarán conmigo transformándome en el soberano del placer.

No sé aún cómo llamar a nuestra íntima relación, tú eres la maga que realiza prodigios y yo el rendido esclavo de tu hechizo. Te sueño, te anhelo, sólo deseo despertarme dentro de ti, gracias a ti. Por favor, no me consideres ingrato si comparto con tu compañera los mismos juegos.

Belleza y autoestima

La valoración que hacemos de nosotros mismos se convierte en un elemento referencial de primer orden en el establecimiento de nuestro estado de ánimo. Cuando nos sentimos decaídos, tristes o apáticos, tendemos a vernos de una manera negativa, mientras que cuando estamos de buen humor, somos más indulgentes con nuestros defectos. Lo mismo ocurre a la inversa: cuanto mayor es nuestra autoestima, más sencillo nos resulta ser optimistas. Una investigación japonesa ha revelado que cuidar la piel y utilizar cosméticos puede mejorar las facultades mentales. Según un estudio llevado a cabo por la Universidad Doshisha de Tokio, de 41 mujeres afectadas por depresión, 36 recuperaron la alegría de vivir y redujeron la dosis de fármacos después de asistir a un curso de maquillaje.

Evolución de la escritura

Evolución de la escritura

La escritura es uno de los grandes inventos de la humanidad, seguramente el más grande de todos, ya que ha hecho posible la historia. Aprendemos a escribir en la escuela, siendo niños, y cuando llegamos a adultos apenas nos paramos a pensar en el proceso mental y físico gracias al cual nuestros pensamientos se transforman en palabras.

Hoy saber escribir nos parece lo más normal, pero ¿cómo consiguieron aprender a escribir los primeros hombres de la historia? ¿Cómo codificaban los símbolos de su lengua y su pensamiento? ¿Qué clase de personas eran los primeros escritores, y a qué clase de ideas, información y sentimientos dieron permanencia?

La escritura abarca muchas culturas, muchos idiomas y prácticamente todos los periodos del desarrollo humano, transforma en signos las ideas y la información de las más variadas disciplinas, como la historia, el arte, la antropología, la medicina, la teología, también la literatura. Saber escribir, estar alfabetizado, ofrece más oportunidades de realizarse que ser analfabeto. Pero la escritura también tiene su lado oscuro, pues se ha usado para contar mentiras, además de verdades; para engañar y explotar, además de enseñar; para poner trabas al pensamiento, además de para ensancharlo.

El inventor místico de la escritura fue el dios egipcio Tot, que visitó al rey para pedirle que diera su aprobación a su instructivo invento. El rey dijo a Tot: "Tú, que eres el padre de las letras, te has dejado guiar por tu afecto al atribuir a éstas un poder que es el contrario del que realmente poseen (...). No has inventado el elixir de la memoria, sino del recuerdo, y ofreces a tus discípulos la apariencia de la sabiduría, porque leerán muchas cosas sin instrucción y, por consiguiente, darán la impresión de conocer muchas cosas a pesar de ser ignorantes casi todos ellos". En el siglo XXI estas palabras que Sócrates recoge en su historia sobre el dios Tot tienen un eco evidentemente contemporáneo.

La mayor parte de los investigadores y eruditos aceptan que la escritura comenzó con la contabilidad, como consecuencia directa de las apremiantes necesidades de una economía en expansión. A finales del cuarto milenio a.C., la complejidad del comercio y la administración en las primitivas comunidades mesopotámicas llegó a una tesitura en la que sobrepasó la capacidad mnemotéctica de la clase gobernante. Por este motivo, llegó a ser esencial registrar las transacciones comerciales de una manera permanente y fiable. Pero esto no explica cómo pudo surgir la escritura de un sistema mnemotécnico que no era una verdadera escritura. En esta cuestión hay mucha polémica y pocas evidencias. El origen divino de la escritura, vigente hasta el siglo XVIII, ha cedido paso a la teoría de un origen pictográfico, es decir, a representaciones pictóricas de objetos concretos. Algunos estudiosos opinan que la escritura fue resultado de la indagación deliberada de un sumerio que vivía en la ciudad de Uruk, hacia el 3000 a.C. Para otros, fue obra de un grupo de administrativos y comerciantes. Hay quien afirma que no fue un invento, sino un descubrimiento fortuito. Muchos la consideran fruto de la evolución. Sea lo que fuere, lo esencial para el desarrollo de la plena escritura, por contraposición a la escritura limitada y puramente pictográfica, fue el llamado "principio del jeroglífico", la idea revolucionaria de que un signo pictográfico podía tener un valor fonético.

Una vez descubierta, inventada o evolucionada, como se prefiera, la escritura se difundió por el mundo a partir de Mesopotamia. La primera escritura egipcia se remonta al año 3100 a.C. Sobre esta base parece razonable pensar que el concepto de escritura, pero no los símbolos específicos de una escritura determinada, se difundieron gradualmente de una cultura a otra más distante. Sin embargo, a falta de pruebas sólidas que confirmen esta teoría, la mayor parte de los eruditos prefieren pensar que la escritura surgió independientemente en las principales civilizaciones del antiguo mundo. Aunque tampoco se descarta la idea de que los seres humanos prefieren copiar lo ya existente, reduciendo las innovaciones a casos de absoluta necesidad. No hay duda de que hubo ciertas apropiaciones, como la del alfabeto fenicio al que los griegos le añadieron las vocales; la del alfabeto etrusco por los romanos o la de los caracteres chinos por los japoneses.

En la actualidad, tanto los europeos como los americanos de cultura media tienen que reconocer y usar alrededor de 52 signos alfabéticos, así como diversos signos de otra índole: numerales, de puntuación y símbolos semánticos que se suelen llamar logogramas. Por el contrario, un japonés medio debe reconocer y usar cerca de dos mil símbolos, y, en el caso de los muy cultos, unos cinco mil o más. Estas dos situaciones que contrastan, la europeo-americana y la japonesa, parecen muy diferentes, pero en realidad son más parecidas de lo que se diría a simple vista. Todos los sistemas de escritura son escritura en el pleno sentido del término, es decir, sistemas de símbolos gráficos que se pueden usar para transmitir cualquier pensamiento o idea. Lo diferente, a parte de las formas externas de los símbolos, es la proporción entre los signos fonéticos y los semánticos, cuanto más alta sea ésta, tanto más difícil será deducir la pronunciación de las palabras.

¿Se equivocan quienes creen en la eficacia del alfabeto? ¿Sería preferible que las escrituras alfabéticas tuvieran más logogramas en representación de palabras enteras, como los jeroglíficos chinos, japoneses y egipcios? ¿Por qué ha de ser deseable una escritura de base fonética? ¿Qué tiene que ver el sonido con la cuestión estricta de leer y escribir? Basta mirar a nuestro alrededor para comprobar el enorme uso que hacemos hoy de los "jeroglíficos". En las carreteras, en los mapas meteorológicos, en los productos electrónicos, en el teclado del ordenador... Estos signos son eficaces informadores que nos indican el límite de velocidad, dónde hay un teléfono o un aseo público.

El filósofo y matemático Leibniz pensó en el siglo XX que es posible inventar un lenguaje escrito capaz de comunicación universal, el cual debería ser independiente de todos los idiomas existentes y sólo defendería los conceptos esenciales para la comunicación filosófica, política y científica de alto nivel. Si esto lo han conseguido la música y las matemáticas, ¿por qué no puede conseguirse de un modo más general? Este sueño, por atractivo que sea, nunca será real. La escritura y la lectura están íntimamente ligadas al habla. Los caracteres chinos no hablan directamente a la mente sin la intervención del sonido, ni tampoco los jeroglíficos egipcios. Ferdinand de Saussure, el fundador de la lingüística moderna, dijo que el lenguaje es comparable a una hoja de papel, el pensamiento está en una cara y el sonido en la otra. De la misma manera que es imposible que unas tijeras corten una cara de una hoja de papel sin cortar la otra, también es imposible aislar el sonido del pensamiento o el pensamiento del sonido. Empezamos a comprender los procesos mentales del habla, pero aún no sabemos casi nada sobre los de la lectura y la escritura, aunque es seguro que la escritura no se puede disociar del habla, las palabras y los sistemas de escritura que utilizan palabras dependen tanto de los sonidos como de los símbolos.

Prisión para los robacondones

Prisión para los robacondones

Dos jóvenes de Girona han sido condenados a 6 meses de prisión por intentar robar condones de una máquina expendedora ubicada en una calle de la ciudad. Los jóvenes también tendrán que pagar los desperfectos que le causaron a la máquina, a la que intentaron forzar a golpes para obtener preservativos gratis. Lo irónico del caso es que no pudieron coger ni uno.

Monárquicos o voyeurs

Monárquicos o voyeurs

En España somos todos monárquicos y fieles seguidores de un régimen anacrónico o un rebaño de irreductibles voyeurs. Ayer, día en que el príncipe Felipe pidió la mano de Letizia Ortiz, la actividad cotidiana se interrumpió para ver por televisión el acto.

Queramos o no, hipnotizados o asqueados, asistimos a la ceremonia que emitían las cadenas de televisión, los noticiarios no hablaron de otra cosa, y hoy la prensa y el revisteo rosa sigue abundando en el tema.

La historia del príncipe y la cenicienta tiene un atractivo innegable para la audiencia que busca en la televisión un cuento de hadas que le evada de su existencia gris y mediocre.

Para colmo, y por sino teníamos bastante, hoy se emite la película "Pretty woman", y esto no ha hecho más que empezar.

El rastro del Prestige

El rastro del Prestige

El 13 de noviembre se cumple un año del accidente del Prestige y del vertido de fuel en la costa gallega y todavía quedan zonas que no se han limpiado. El pueblo de Santa María, en el municipio coruñés de Camariñas, aún tiene el chapapote de la primera marea negra enganchado en las rocas de la Pedra do Sal y hace tan solo unos días que llegaron para limpiar las piedras seis trabajadores de la empresa Tragsa. Los 80 habitantes de esta aldea han tenido una paciencia infinita, son los últimos en recibir un equipo de limpieza para sus playas y no entienden por qué la Xunta se niega a acoger más voluntarios e insiste en asegurar que todo está bien.

Modernos

España da síntomas de modernidad al permitir que el príncipe se case con una
plebeya divorciada, pero el Gobierno rechaza una reforma de la Constitución para permitir la igualdad de sexos en la línea sucesoria de la monarquía española.

Haces falta

Haces falta

Trabajos voluntarios, remunerados o virtuales, cerca de tu casa o en el extranjero. Hay muchas formas de ayudar a los demás y tú puedes.

Haces falta

Infierno, viaje de ida

Infierno, viaje de ida

En Uganda el 58% de los enfermos de SIDA son mujeres. A las mujeres las contagian sus maridos, que a su vez son contagiados por prostitutas, una relación que forma parte de los ritos de virilidad en este país. Cuando el marido fallece, la esposa se ve obligada a prostituirse para alimentar a sus hijos seropositivos y posiblemente haya de mantener a los huérfanos de sus hermanas, muertas también a causa del SIDA o de enfermedades relacionadas con él: cáncer, tuberculosis, pulmonía...

La viuda infectada es repudiada por su familia, arrojada de su casa por los hermanos del esposo, privada de su herencia y culpabilizada de la muerte de su marido, aunque sea él quien la contagió.

Condenadas a muerte y sin esperanza, con el miedo clavado en el alma, sin una mano tendida que las ayude y lanzando una súplica a los oídos sordos de los países ricos que les niegan medicamentos, así viven las mujeres en Uganda, así mueren, con una pasmosa normalidad que no nos inmuta, porque bastante tenemos con nuestros problemas como para vivir acongojados por un sufrimiento lejano y ajeno.

Víctimas y verdugos

Víctimas y verdugos

A día de hoy son 139 los militares norteamericanos que han perdido la vida desde que el 1 de mayo George W. Bush diera por finalizada la guerra de Iraq. El ejército de ocupación sufre una media de 35 ataques diarios por parte de civiles iraquíes, incluso han llegado a padecer 50 en una sola noche. Las bases estadounidenses sufren atentados, así como edificios y los representantes del poder opresor, se derriban helicópteros, se destruyen convoyes, se interceptan líneas de suministros... La resistencia iraquí cada vez dispone de más medios y está mejor organizada.

En los últimos meses los suicidios han aumentado entre las tropas estadounidenses y ya son 23 los soldados que se han quitado la vida desde el inicio de la invasión, otro número indeterminado de ellos ha resultado herido como consecuencia de un intento suicida. También se están dando numerosos casos de deserción, soldados de permiso no regresan a Iraq después de haber pasado unos días en casa con sus familias. Un tercio de la tropa padece depresión, insomnio, ansiedad o estrés. Las autoridades militares no hacen comentarios sobre estos incidentes para que la moral del ejército no descienda aún más, se les dice que luchan en una guerra contra el terror y culpan de los ataques a grupos terroristas, a fanáticos religiosos o a seguidores del partido Baas, se les cuenta cualquier cosa menos la verdad.

En este clima de tensión extrema y constante no resulta extraño que el comportamiento de los soldados del tío Sam empiece a ser deshumanizado y puede que acaben convertidos en esa turba asesina que dejó amargo recuerdo en Vietnam. Organizaciones de derechos humanos, funcionarios civiles y periodistas denuncian horrorizados la conducta de los militares estadounidenses, que primero aprietan el gatillo y después preguntan. Se mata con total impunidad a civiles, a niños, se asaltan casas en medio de la noche y se roba el dinero a sus propietarios. No hay investigaciones oficiales sobre estos abusos y matanzas, ni se ha castigado a un solo soldado por ello, la excusa recurrente es que todo "obedece a las normas del combate", normas de combate en tiempos de paz, pues la guerra, oficialmente, ha terminado, normas que no se han hecho públicas y nadie conoce. No existe un reconocimiento de las víctimas para que no haya responsabilidad alguna sobre los civiles que se asesinan. "No hacemos recuentos de víctimas", anuncia el general Tommy Franks, así no hay cargos de conciencia. Todo es legítimo, pisar la cabeza de los prisioneros, abrir fuego indiscriminado contra los coches que se acercan a un puesto de control... Todo está justificado cuando de combatir al terrorismo se trata. La delgada línea que separa a las víctimas de los verdugos se difumina.

Boda principesca

Boda principesca

Don Felipe de Borbón anuncia su compromiso matrimonial con una periodista y de repente el mundo se paraliza, los telediarios no ofrecen otra noticia, los programas cancelan sus emisiones habituales para tratar del acontecimiento, los diarios dedican sus portadas y varias páginas al asunto, las revistas sacan ediciones especiales con las mejores fotos de los novios, se recurre a los archivos documentales para hablar de la historia de la realeza en España, de la vida de todos los miembros de la familia real actual, de la novia plebeya y divorciada, de su brillante carrera y sus excelencias como persona. Parece que a los españoles nos fuera la vida en el intento de ver al príncipe casado, que tuviéramos que aprobar con nuestro voto la idoneidad de la futura reina de España. Todos bendicen el acierto del príncipe en tan trascendental decisión, los monárquicos respiran aliviados: ésta parece más adecuada para el puesto que Eva Sannum, la modelo noruega a la que se atacó desde todos los frentes por ser inculta y carecer de pedigrí. Letizia Ortiz es de clase media, hija y nieta de periodistas, española. En fin, ya podemos dormir tranquilos, la dinastía tiene viso de continuar.

Pavo al güisqui

Pavo al güisqui

Ingredientes para 6 personas: un pavo de unos 5kg, una botella de güisqui, sal, pimienta, aceite de oliva y unas tiras de panceta.

Procedimiento: Envolver el pavo con las tiras de panceta, atarlo, salpimentar y añadir un chorrito de aceite de oliva. Precalentar el horno a 190º durante diez minutos. Tomarse un vaso de güisqui mientras se espera.

Colocar el pavo en una bandeja y meterlo al horno. A continuación, servirse dos vasos de güisqui y bebérselos. Masados 20 binutos, poner el terbostato a 200º fara sosirla; no, soasarlo. Meberse 3 pasos de güisqui.

Después de bedia mora, hornar el abro y controlar la coxión ¿del pato? Tomar la votella de bisquit y echarse un buen chorro detrás de la cortaba; no, de la corbata.

A la media hora de blus, titubear hasta el forno. Abrí la jodida buerta del borno y boltar; no, volterar; no, voltar; no. En fin, poner el pasvo del otro lado. Quebarse la mano con la puñetera buerta del borno al cerrarla. ¡Mierda bodrida! Intentar sentasrse en la puta silla y reversirse 5 güisquis de vaso o al gontrario, ya no cé.

Coter; no, gocer; no, cocer; no, ¡digo, sí!; cocer el bavo purante 4 horas. Alejop, 5 pasos más. Ummm, qué biem sientannn... Rebitar el horno del bavo. Esharse otra buena chorretada de güisqui encima.

Intentar sacar el forno de la cochinada de bavo otra vez, porque no funcionó a la brimerar. Recorger el bavos que se ha caído al shuelo. Engurjarlo con una marrananada de trapo y ponerslo sobre un blato, o un clato o una vandeja. En fin, a la porra...

Romperse la crisma a causa de la grasa en los azulagos, o azulejos de la bocina e intentar levantarse del suelo. Decidir que pa'qué te vas a bantar si sestá de cojones por el suelo y terbinar la motella de rhisky. Arrastrarse hasta la cama, dorbir toda la moche.

A la mañana siguiente, beber mucha agua para combatir el inexplicable dolor de cabeza, tomar el pavo frío acompañado con una buena salsa mayonesa y limpiar el estropicio organizado en la cocina durante el resto del día.

Halloween

Halloween

Ayer, 31 de octubre, fue el día de Halloween o Víspera de Todos los Santos. En varios programas de televisión escuché críticas a esta fiesta, que se supone es importada de los Estados Unidos y sin ninguna raíz que aconseje celebrarla en España. Pero la fiesta de Halloween nació en Europa y fueron principalmente los colonos de Irlanda y Escocia quienes la introdujeron en América.

El festival céltico de Samhain es el origen probable del Halloween actual. Los celtas vivieron hace más de 3000 años en lo que ahora se conoce como Reino Unido, Irlanda, y el Norte de Francia. Su año nuevo comenzaba el primer día de noviembre y se celebraba con una fiesta en honor a Samhain, el dios céltico de la muerte, que se iniciaba la noche anterior. La celebración marcaba la llegada del invierno, tiempo de frío y oscuridad, y estaba asociada a la muerte humana. Los celtas creían que Samhain permitía que las almas de los difuntos regresaran a sus antiguas moradas terrenales durante esa noche. En la tarde del festival, los druidas o sacerdotes celtas prendían con ramas de roble una enorme fogata de año nuevo, también quemaban animales y posiblemente seres humanos como sacrificios, luego cada familia encendía la chimenea de su casa usando el fuego de esta hoguera. Durante la celebración se utilizaban disfraces hechos con la cabeza y la piel de animales y se leía el futuro examinando los restos de los animales que habían sido sacrificados.

El Imperio Romano inició la conquista de las tierras celtas hacia el año 43 A.C. donde se estableció gobierno durante cerca de 400 años. En este período dos festivales romanos de otoño se integraron a las celebraciones de Samhain, uno de ellos, llamado Feralia, se celebraba al final de octubre recordando a los muertos y el otro recordaba a Pomona, la diosa romana de los frutos y los árboles.

Posteriormente, el cristianismo trató de acabar con los ritos paganos de las religiones antiguas, entre ellas la fiesta de Samhain, pero los celtas se resistieron a abandonar sus tradiciones así que la iglesia cristiana le cambió el nombre de por el de Todos los Santos (All Hallow Eve), que se celebraba en mayo, y sustituyó el recuerdo a los muertos con un rito de adoración a todos los mártires religiosos.

Shakespeare, el genio

Shakespeare, el genio

¿Alguien busca lírica pura? Ahí están las canciones de Los dos caballeros de Verona. ¿Acaso gustaría más de unos preciosos sonetos? Tiene ciento cincuenta para elegir. ¿Prefiere conmoverse con una tragedia o quizás disfrutar de una excelente comedia? Hay treinta y seis obras espléndidas para deleitarse con la literatura más brillante: la que Shakespeare nos legó.

Pero Shakespeare no fue sólo un creador de poesía, fue, eminentemente, un creador de personajes, y en esto ningún otro literato puede comparársele. Nadie como él ha sabido crear hombres y mujeres nobles, viles, orgullosos, humildes, alegres, trágicos... y es que la clave de que los personajes de Shakespeare aún mantengan plena vigencia es que están dotados de una perfecta psicología que los hace próximos, reales.

Un buen dramaturgo es aquel que sabe meterse dentro de la piel de sus criaturas de ficción y recrear un mundo rico, veraz y fascinante; es, asimismo, capaz de explicar, y todavía más, de hacer experimentar al lector los sentimientos de los seres más contradictorios y extraños, y mostrarnos el origen de sus conductas; es, en definitiva, un gran y verdadero psicólogo. Y no hay mejor psicólogo que Shakespeare.

Descritos por cualquier otro autor, los personajes no son sino palabras, sin embargo, los personajes de Shakespeare son poesía, viven, por eso nos emocionan como pocos lo hacen. “Ven, dulce noche; ven noche amante y sombría, tráeme a mi Romeo; y cuando él muera, córtalo en estrellas diminutas, y volverá tan bella la bóveda celeste que el mundo entero se enamorará de la noche”, dice Julieta apasionada. “Oh, mi buen Horacio, qué nefasta memoria quedará de mi nombre, si estos hechos no son bien conocidos: si alguna vez me amaste, apártate algún tiempo de la felicidad, y en este mundo cruel, extrae del dolor la fuerza suficiente para contar mi historia”, pide Hamlet a su amigo. “Mirad, mujeres mías: la corona del mundo se ha fundido. ¡Mi señor! ¡Oh! El laurel de la guerra está marchito, ha caído la estrella polar de los soldados: las adolescentes se igualan con los hombres, los mejores se han ido, y no queda ya nada que merezca la pena bajo el impulso de la luna”, clama Cleopatra. La lista podría ser mucho más extensa, pues Shakespeare logró reunir un nutrido elenco de retratos humanos: Ricardo II, Ricardo III, Enrique V, Lear, Otelo, Yago, Falstaff, Bruto, Cordelia, Desdémona, Beatriz, lady Macbeth...

Leemos a Shakespeare porque sus obras están impregnadas de su esencia, del hombre que él fue, de su sabiduría, de su ingenio, de su cordura, de su equidad, de su alegría. Y leemos a Shakespeare porque siete años después de su muerte sus amigos Heminge y Condell terminaron la tarea que él les había encomendado: la publicación de sus obras en un solo volumen. Sacaron los valiosos manuscritos del depósito de los Hombres del Rey (nombre de su compañía teatral) y buenas copias y las imprimieron en una edición in folio. Gracias al esfuerzo de estos dos hombres se recuperaron Noche de Reyes, Macbeth, Antonio y Cleopatra y La tempestad; y no desaparecieron Enrique V y otras tres obras más, de las que nos habrían quedado unas versiones mutiladas.

En el monumento funerario de Shakespeare en la iglesia de la Santísima Trinidad se dice de él: Un Néstor en el juicio, un Sócrates por su genio, y en el arte un Virgilio. La tierra le cubre, la gente le llora. Ya pertenece al Olimpo. Es una excelente definición para un hombre que consagró su vida a la literatura y al teatro, para un alquimista de la palabra.

Todas somos candidatas

Todas somos candidatas

Todas las mujeres corremos el riesgo de iniciar una relación violenta con un hombre porque solemos amar sin medida y sin condiciones.

La mayoría de mujeres cometen tres errores fatales: piensan que el amor lo puede todo, que su corazón no puede equivocarse y que los hombres son realmente lo que aparentan. Contra estos errores no sirve la justicia ni la movilización social, sólo sirve el sentido común.

Si amar a un hombre nos hace desgraciadas, ese hombre debe salir de nuestra vida inmediatamente; aunque suframos al principio, a la larga nos habremos ahorrado muchos disgustos.

El amor no hace milagros, no puede cambiar a las personas ni modifica la realidad. El corazón enamorado ama, es incapaz de razonar o de distinguir qué es lo que le conviene. Los hombres, como las mujeres, tienen una cara oculta que muestran en ocasiones puntuales, cuando cogen confianza y se sienten seguros.

En mi opinión, muchas cosas de las que se dicen sobre la agresión de las mujeres, aunque bien intencionadas, son de dudosa efectividad. Por ejemplo, una denuncia puede provocar en determinados casos una reacción furiosa y violenta hacia la denunciante y nunca impedirá posteriores abusos.

La justicia no puede proteger debidamente a las mujeres, somos nosotras las que hemos de asumir la responsabilidad de cuidarnos. Para eso tenemos que detectar las señales de peligro, no aguantar el maltrato psíquico, el menosprecio, el insulto y mucho menos la violencia física. Un hombre que nos hace daño no nos ama y carece de sentido mantener una relación con alguien con quien nunca alcanzaremos la felicidad.

Para evitar ser víctimas de un hombre dañino es imprescindible que nuestros conocimientos de lo que es una relación afectiva mejoren, para así detectar a tiempo los síntomas que delatan su mal funcionamiento; también es imprescindible echarle voluntad y coraje, para terminar con una relación antes de que se consolide como un círculo vicioso de miedo y violencia.

La sabiduría popular lo dice: Más vale prevenir que curar. En nuestras manos está no caer en la trampa de un psicópata o de un maltratador.

Bajo la sombra alargada de los padres

Bajo la sombra alargada de los padres

La criatura humana es el ser más débil y desvalido de la creación. Su capacidad de supervivencia sin ayuda es nula, y es así durante mucho tiempo. Los seres humanos nacemos prácticamente “a medio hacer”, poseemos un bagaje innato, pero el hombre es en gran medida un fruto de su ambiente, es la cultura lo que nos hace como somos, por eso cada uno de nosotros sería diferente si hubiera crecido en un medio distinto, seríamos sencillamente otra persona.

Esto puede constituir una gran desventaja si el medio en que nace y se desarrolla un niño no es el más adecuado, sobre todo cuando se presenta el caso de que los adultos que han de educarlo no son capaces de darle el amor necesario para desarrollar su carácter convenientemente, ya que el afecto es el requisito indispensable para formar la personalidad de un individuo.

En la literatura encontramos muchos malos padres pululando y muy pocos casos de padres protectores y cariñosos. La famosa Carta al padre de Kafka sigue siendo un modelo de desamparo filial: “Has adquirido a mis ojos el carácter enigmático de los tiranos, cuyo derecho no se basa en la reflexión, sino en su propia persona... Mostrándote apenas una vez al día creabas en mí una impresión tanto más profunda en la medida en que era excepcional... Nunca he podido comprender que fueras tan insensible al sufrimiento y a la vergüenza que podías infligirme a través de tus declaraciones y sentencias... Terrible era, por ejemplo, aquel: Te abriré como a un pescado”.

Henry James se queja con amargura de la educación puritana que le impone un padre severo y distante, más preocupado por la ampliación de su imperio comercial que por cualquier otra cosa. Destinaba un tiempo irrisorio a su numerosa prole, eso sí, les enseñaba las normas presbiterianas de buena conducta. El hijo recordará durante toda su vida aquellos domingos en que le enseñaba a los muchachos “a no jugar, no bailar ni leer libros de cuentos y ni tan sólo estudiar para la clase del lunes”. Para el hijo, el padre es como un Dios intransigente, inaccesible, un hombre indiferente del que más tarde dirá: “No recuerdo que me preguntara nunca qué hacía fuera de casa, acerca de mis amigos o mis resultados escolares”. Según el biógrafo de James, la madre envolvía a toda la familia, incluido al padre, que sólo existía por y para ella. Retrospectivamente, James recuerda “su regazo generosamente abierto y, no obstante, insidiosamente envolvente... Ella era él (su padre) y era cada uno de nosotros”. Veía a sus padres en una relación ambigua e invertida: “Un padre fuerte y viril y al mismo tiempo débil y acomodaticio, y a una madre fuerte y decidida, pero poco razonable e inconsecuente”. El futuro novelista aceptaba la soberanía y la autoridad de la madre, pero no la dependencia de su padre. Ésta dio lugar a un hijo que tendrá pánico de las mujeres y que se abstendrá toda su vida de las relaciones sexuales.

Son muchos los novelistas que evocan la nostalgia del vientre materno. En El sueño del mono loco, Christopher Frank compara los hombres adultos a pequeños Peter Pan que se niegan a crecer. Más explícito todavía, nos habla “del adulto obstinado en querer traspasar una puertecilla por la que podría pasar siendo un niño... Ese orificio (el sexo de la madre) que sólo se atraviesa una vez y que tiene sentido único”. El mismo deseo lo encontramos expresado en el magnífico fresco de Günter Grass, El rodaballo. Los hombres no son más que bebés que sueñan con una madre que tiene tres pechos. “Todos necesitan mamar diariamente, incluso los viejos temblorosos... Al mamar, los hombres se sienten saciados, satisfechos, protegidos. No tienen que decidir... viven exentos de responsabilidades”.

Los más frágiles, los más dolidos, no pueden mantener su masculinidad y luchar contra el deseo nostálgico del seno materno si no es odiando el sexo femenino. Recordemos la repugnancia de Baudelaire: “un odre... lleno de pus”. Un adolescente que hace el amor por primera vez con una profesora mayor que él y que le recuerda a su madre, experimenta la misma repugnancia por el sexo de la mujer: “un conducto tibio y viscoso... ganas de vomitar... se siente como aspirado desde el interior... se siente mal”.

La novela autobiográfica del duro entre los duros Charles Bukowski, Mujeres, alterna escenas de sexo con escenas de vómitos. El autor escupe en ella su odio hacia las mujeres, sus excesos con el alcohol y, al mismo tiempo, su temor de no ser un hombre. Y, después, se aplica la autocrítica antes de ponerse a llorar como un niño. Los mismos comportamientos y angustias las encontramos en varios personajes de Norman Mailer. En Los hombres duros no bailan explora los pliegues más secretos del macho norteamericano (¿de él mismo?), roto ante la tentación del machismo y de la homosexualidad. Alcohólico, amante del intercambio de parejas, el héroe busca desesperadamente una virilidad que se le escapa. Intentando extirpar su homosexualidad latente con una escalada demencial acaba derribado, llorando y totalmente borracho. Entonces reconoce que “gracias a su padre _tan viril en apariencia_ ha perdido los cojones”.

Posiblemente la incompetencia de los padres convirtió a estos y a otros niños traumatizados en excelentes escritores, que encontraron en la literatura el remedio liberador para sus neurosis. Y es que, al final, todo autor termina escribiendo sobre sus obsesiones.