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El runrún

Me quedé con el runrún después de haber visto la noticia en televisión. Tras los atentados del 7 de julio en Londres, la policía empezó a buscar terroristas por todas partes y la gente pasó de la conmoción al miedo. Es comprensible el clima de desasosiego y paranoia que cunde como reacción a una matanza indiscriminada, pero lo que cuesta entender es cómo un ciudadano puede ser ejecutado sin cargos en aras de la seguridad nacional.

Esto es lo que le ha ocurrido al infortunado Jean Charles de Menezes, abatido a tiros el viernes en una estación de Metro. La policía le dio el alto al verle salir de un edificio que vigilaban y en una situación todavía confusa en la que hubo una persecución por la estación de Metro de Stockwell, según cuenta un testigo presencial, el chaval se echó al suelo y allí le dispararon cinco tiros a quemarropa. Menezes era electricista e iba a trabajar, tenía que instalar una alarma contra incendios con un compañero, perdió el autobús y tuvo que coger el Metro. Scotland Yard ha reconocido que el joven brasileño de 27 años no estaba vinculado a los atentados y lamenta la tragedia. El Gobierno, además de excusarse por el equívoco, tendrá que exigir que se respeten los derechos civiles.

¿No nos esteremos volviendo locos con tanto afán de seguridad? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conseguir vivir en paz? El miedo nos vuelve irracionales y nos obliga a actuar por instinto, lo malo es que el instinto que se nos agudiza es el asesino, el revanchista, el mezquino, el racista. Cámaras de seguridad, controles policiales, controles electrónicos, medidas extremas, alarmas, alertas, detectores… son el fruto de nuestra eterna inseguridad. Pero todo es inútil. Seguimos tan vulnerables como antes, tan indefensos como al principio y viviendo con el fantasma del miedo perpetuamente instalado en nuestro corazón. Éste es el primer enemigo a combatir.

Padre, madre, familia

La configuración tradicional de la familia, basada en el patriarcado, ha sido superada desde hace tiempo.

Fue allá por los revolucionarios años 60 cuando dos cambios fundamentales dieron un giro drástico al modelo familiar: el control de la natalidad y la incorporación de la mujer al mercado laboral. La independencia económica de las mujeres favoreció las rupturas matrimoniales dando origen a nuevos modelos de convivencia. Familias rotas, familias reconstruidas, sin padre. Matrimonios de hecho, matrimonios abiertos, civiles, religiosos… La familia institucionalizada de manera rígida por un contrato de por vida ha dejado de ser la única forma válida de convivencia y se abre paso otro nuevo tipo de familia, plural, adaptada a las necesidades de sus miembros, que se organizan de acuerdo con sus afectos y sus intereses.

No se trata de valores contrapuestos, de familias buenas o malas. Cualquier modelo vale si crea un ámbito afectivo de solidaridad entre las personas, y la ley debe igualar a todos los núcleos familiares, porque la familia patriarcal es social y económica, no natural ni divina, y para llamar padre o madre a una persona no es imprescindible el vínculo biológico.

Comprar un piso

La mayoría de los españoles malviven agobiados por el peso de una hipoteca, incluso hay quien no puede hacer su sueño realidad por mucho que se empeñe, y eso que nuestra Constitución recoge el derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Aunque, como en todo, hay excepciones. Ahí tenemos al príncipe de Asturias, que se ha salvado de pedir un crédito bancario porque los españoles somos gilipollas y le hemos costeado un “pisito” de dos mil millones de pesetas, es decir, 12.020.200 €, sin IVA, mobiliario no incluido. Nada, una minucia. También le sufragamos un alto tren de vida: coches de lujo, vacaciones a lo grande, viajes aquí y allá, festorros varios... Y es que puestos a hacer el primo, lo hacemos del todo. Pero ésta es otra historia. A lo que iba, al piso.

Una pareja de jóvenes que quiera adquirir vivienda diminuta en el extrarradio de cualquier ciudad o en un pueblo dormitorio deberá contar con empleo fijo y bien remunerado. Sumando los dos sueldos mes tras mes, año tras año habrán de afrontar el pago de unos 250.000 €, garaje aparte. De acuerdo con la costumbre, tendrán que untar al constructor con dinero negro, pagar un 20% de entrada, suscribir una hipoteca de 195.000 €, abonar a Hacienda el 7% de IVA, alrededor de 17.000 €. Sumemos a esto gastos de tramitación, notario, registro de la propiedad, etc. Al final, el piso se pone en cerca de 285.000 €, más los muebles, los electrodomésticos, el menaje del hogar, el seguro... Treinta años de condena para ser propietario.

Claro que aún hay quien lo tiene peor, esos jóvenes con un trabajo basura, precario, o más grave aún, en el paro y sin esperanzas de encontrar un currelo con una nómina decente. Ellos sólo pueden aspirar a ser los herederos del piso de sus padres.

Impacto profundo

Como soy una ignorante en la materia, tengo muchas preguntas sin respuesta respecto al alabado y festejado impacto de la sonda Deep Impact, que chocó contra el cometa Tempel 1 el pasado 4 de julio.

La sonda colisionó con el cuerpo del cometa a una velocidad de 37.000 kilómetros por hora, según informó la NASA. Debido a la fuerza del impacto, deduzco que el artefacto debió quedar hecho trizas y, por tanto, inservible. ¿Qué información sobre el origen del universo puede recoger ahora esa charrara? ¿Qué ha pasado con las fotos que tomó antes del choque? Con el topetazo se liberó una gran cantidad de escombros que estaban congelados en el cometa desde la formación del Sistema Solar hace más de cuatro mil millones de años, dicen los expertos. Bien, admitamos que la suposición es cierta y que esos pedruscos, efectivamente, tienen la antigüedad que se les atribuye, supongo que ahora vagaran perdidos por el espacio y que no podrán ser estudiados. ¿O es que está previsto que caigan a la puerta de la Casa Blanca para que el tío George en persona pueda salir a recogerlos y apuntarse un tanto ante la opinión pública?

La nave ha contado con 800 segundos para recoger datos e imágenes después de que su módulo se espanzurrara al alcanzar su objetivo. Pasado este tiempo, tanto las órbitas de los dos objetos -apartándose una de otra- como la rotación misma del núcleo del cometa, ocultando el lugar del choque, han hecho imposible la obtención de nuevos datos de utilidad in situ. Pero los portavoces de la NASA están exultantes de entusiasmo. En palabras de Rick Grammierk, máximo responsable de la misión Deep Impact en el Jet Propulsion Laboratory, en Pasadena (California), la experiencia ha sido “como enviar una bala a chocar contra otra bala, junto a una tercera bala, en el lugar y momento adecuados”. En mi modesta opinión, han sido chorrocientos millones de dólares tirados al espacio en otra aventura que demuestra el orgullo y el poderío yanqui. Los contribuyentes norteamericanos podrían haberse ahorrado una buena pasta si George W. Bush, cristiano y convencido defensor de la teoría creacionista, le hubiera preguntado directamente a Dios cuál fue el origen del universo. No olvidemos que el mandatario y Él mantienen frecuentes conversaciones, en la última de la que tenemos noticia el Altísimo le pidió que librase al mundo de Sadam Hussein.

Carta de Gloria

Gloria me remite una interesante carta desde New York City. Ha leído mi ensayo “Ateos y agnósticos”, publicado en el blog Ataraxia, y ha llegado a la conclusión de que no voy por el camino correcto, por eso me anima a rectificar. Me dice:

Tienes que aprender a deshacer el error original, el cual fue mirar a la diminuta idea loca de ser ateo y hacer de ello un acontecimiento. Esa es la razón por la cual esto es tan importante. Esa es la razón por la cual este mensaje es tan importante, si lo lees correctamente y cuidadosamente. Lo que hará es adiestrarte, en el mundo y en la esfera de la experiencia en la cual crees estar, a revivir ese instante original cuando tú, como parte de ese único Hijo miraste las dos opciones y elegiste en contra del Espíritu Santo. Miraste a tu ego y lo tomaste muy, muy en serio. Hiciste al ego serio en lugar de tonto. Jesús dice: “Es un chiste [eso es literalmente lo que él dice] pensar que el tiempo pudiese llegar a circunscribir a la eternidad, lo cual significa que el tiempo no existe” (T-27.VIII.6:5). Es un chiste pensar que esta diminuta idea loca tuviese el poder para interferir con la eternidad. Lo que quieres hacer es cultivar, como una disciplina constante, el mirar a tu ego y no tomarlo seriamente. Si luchas contra ti mismo, lo estás haciendo real. Si te das cuenta de que tu resistencia a elegir a Jesús es fuerte, entonces simplemente reconócelo y di: “Aún tengo mucho miedo del Amor de Dios, pero está bien.” Son esas palabras, “está bien,” las más importantes de todas, porque ya no estás juzgando a tu ego como terrible, pecaminoso, maligno, perverso. Estás mirando a tu ego y diciendo: “Esto es lo que estoy eligiendo, pero no tiene efecto alguno en el amor de Jesús por mí, y no tiene efecto alguno en el amor del Espíritu Santo por mí.”

¡No tiene efecto en absoluto! Sólo tendrá algún efecto si le adjudicas un efecto dentro de tu sueño, porque dentro de tu sueño puedes hacer lo que quieras. Jesús dice antes en el texto que “los sueños son berrinches temperamentales de tu percepción, en los cuales literalmente gritas, ¡lo quiero así!” (T-18.II.4:1). Como un niñito saltando y gritando: “Esto es lo que yo quiero, Mami. ¡Dámelo!” De eso es de lo que tratan los sueños -tanto los que tenemos cuando dormimos como los que tenemos cuando estamos despiertos. Así que lo que quieres poder hacer es mirar lo que estás haciendo y decir: “Eso es lo que estoy eligiendo activamente, pero está bien. No es nada terrible. Simplemente estoy haciendo lo que quiero, porque tengo miedo de lo que yace más allá de ello: el fin del especialismo. Y en este momento estoy perfectamente dispuesto a elegir la locura, porque no quiero soltar mi especialismo -pero está bien.” Esa será la manera de reflejar la elección original que todos nosotros no hicimos, pero que ahora podemos hacer nuevamente: mirar a la diminuta idea loca -la idea de estar separados de Dios- y decir: “Esto no es nada. Este es un sueño tonto. Es un chiste.” Miramos a ese pensamiento con una dulce sonrisa. Cualquiera que sea ese pensamiento dentro de ti: no lo justifiques, no lo racionalices, no te sientas culpable por ello, no lo juzgues. Simplemente míralo como lo que es, pero sonríete. De eso es que se trata esto realmente.

Al menos, pues, estás siendo honrado y franco contigo mismo y por consiguiente con Jesús. Eso es lo que te ahorrará miles de años. La meta no es estar sin tu especialismo, tu culpa, tus pensamientos de ataque o tu enfermedad. La meta es tener conciencia de que los has elegido, y de que puedes hacer otra elección cuando estés listo para ello. Nadie está apuntándote a la cabeza con una pistola y exigiendo que hagas esto hoy. Si crees que Jesús está haciendo esto, entonces estás leyendo el libro equivocado con el autor equivocado. Eso no es lo que él hace. Nunca le hizo eso a Helen. No se lo hace a nadie. El simplemente te sirve de recordatorio con dulzura. Justo al final del texto dice: “En cada dificultad, en cada angustia y en cada confusión Cristo te llama y te dice con ternura, “Hermano mío, elige de nuevo” (T-31.VIII.3:2).

El no hace la elección por ti. Simplemente te dice: Estás disgustado porque estás eligiendo contra la paz de Dios, y eso está bien. Yo permaneceré amorosamente a tu lado y continuamente te la recordaré hasta que estés listo. Tú eres el único que tiene derecho a decidir su propia aptitud: Yo no lo haré por ti, porque al final no tiene importancia. No violaré el poder de tu mente para elegir.

Repito, eso es lo que hay detrás de estas aseveraciones. Son extremadamente importantes. Si realmente las entiendes y las aprendes, tu experiencia de Jesús será mucho más amorosa, mucho más tierna; y por consiguiente, tú serás mucho más amoroso y tierno contigo mismo. Y todos los que te rodean te estarán muy agradecidos, porque inevitablemente serás más amoroso y tierno con ellos. Habrás experimentado el amor y la ternura del Cielo, y ese amor y esa ternura se convertirán más y más en parte de ti, lo cual inevitablemente compartirías con todos los demás. Así que no luches en contra de tu especialismo. Está bien que digas que no estás listo para deshacerte de éste. Al menos eres consciente de cuál es el asunto.

Querida Gloria. ¿Qué puedo decir? Tus argumentos me han dejado sin palabras. Le agradezco al buen Jesús que no me apunte a la cabeza para convertirme en uno de sus feligreses, que tenga paciencia infinita para esperar que vuelva al redil y que sepa disculpar esta locura que me permite vivir sin Él. Espero despertar un día de mi tonto sueño y encontrarme rodeada del amor y la ternura del cielo. Ahora soy consciente del asunto, gracias a ti.

Ateos y agnósticos

No soy feminista

No soy feminista porque el sufijo –ista no me gusta, pervierte cualquier palabra a la que se añada y es la bandera de las mentes pequeñas y fanáticas. Digo que no soy feminista sin tapujos y sin complejos, sin pedir disculpas ni añadir acto seguido que, en cambio, soy femenina.

Hace bastantes años, y como respuesta a una serie de violaciones cometidas en un breve lapso en Zaragoza, un grupo de feministas se lanzó a la calle recogiendo firmas bajo el eslogan: “Contra violación, castración”. Sí, pedían que a los hombres culpables de violar se les extirpasen los testículos. Recuerdo que una chica muy risueña me puso una hoja y un boli en la cara para que suscribiera esta petición al Gobierno. Yo me negué horrorizada, y la militante me miró con una enorme sorpresa, sin entender que pudiera rechazar una propuesta tan “de justicia”. ¿Estás de acuerdo en que al ladrón se le corte la mano, o al difamador la lengua? ¿Te parece bien que se mutile a un ser humano para hacer justicia?, le pregunté. No supo qué decirme. Quiero pensar que se le encendió la bombilla del buen juicio y bajo su luz vio lo descabellada que era aquella campaña.

Movilizaciones de este cariz y discursos extremistas aireados por grupos radicales son los que le han dado mala fama a un movimiento iniciado por unas luchadoras que trabajaron mucho y en condiciones muy duras para que la mujer alcanzase la dignidad de ser humano, de igual al hombre, y que me merecen todo el respeto y una eterna gratitud.

No soy feminista, pero lucho porque todavía falta mucho por conseguir, porque en la mayor parte del mundo ser mujer equivale a ser esclava del hombre, porque aún no hemos alcanzado el derecho básico de la igualdad, porque estoy en contra del dominio de unas personas sobre otras y porque vivo en este planeta y sé lo que en él ocurre.

En Nueva York circula una máxima para tratar con los hombres: "Cázalo, tíratelo y olvídalo". No estoy de acuerdo con esta versión kleenes, ni creo que debamos convertirnos en una versión masculina de mujer. La liberación femenina tiene que ser otra cosa. Hemos logrado que se establezcan nuevas reglas de juego, que se reformen leyes, hemos hecho una revolución sexual, hemos demostrado que podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos, no mejor ni peor que los hombres, a nuestra manera, la historia empieza a estar salpicada de nombres femeninos, hemos reinventado a la mujer, nuestra lucha es imparable, pero falta mucho por hacer.

Hay una idea preciosa de Martin Luther King que él aplicó a la esclavitud de los negros y que es extrapolable a cualquier grupo discriminado: "Queda mucho por hacer y puede haber momentos de retroceso, pero cuando un esclavo descubre lo que significa ser libre, nunca jamás vuelve a ser esclavo, aunque le pongan cadenas".

Bolivia

Tenía que pasar. Era cuestión de tiempo. Al pueblo boliviano se le ha terminado la paciencia y ha decidido poner fin a dos siglos de matanzas, hambrunas, miseria, ignorancia y explotación. Se le ha expoliado de manera sistemática, se le quitó el estaño, la plata, la tierra y ahora el gas y el petróleo. A Bolivia no le queda nada por perder, incluso la esperanza le han robado. Por eso el pueblo soberano se ha echado a la calle reclamando justicia y el derecho a comer cada día y a vivir con dignidad.

El presidente Mesa representa a la elite burguesa del país y sirve a Estados Unidos, a España, a Brasil, a Argentina… Demasiados amos para un pueblo que sólo aspira a ser libre dirigiendo su economía y su destino. Acogotados por los de siempre, los bolivianos viven momentos críticos. El tío George, con la excusa de obedecer la voluntad popular, podría legitimar la intervención de la OEA y la ONU. El ejército, por el momento, se niega a matar civiles, pero nunca se sabe cuándo puede aparecer un general decidido a “liberar” al pueblo de la opresión y, de paso, hacerse rico. Ellos han decidido luchar, y están dispuestos a morir para vivir.

Moleskine

Moleskine Moleskine es la legendaria libreta de notas que utilizaban los artistas e intelectuales europeos en los últimos siglos. Este bloc negro fue compañero inseparable de Van Gogh, Picasso, Hemingway, Matisse, Chatwin, Breton… y recogió sus esbozos, apuntes, historias e ideas antes de que llegaran a convertirse en cuadros famosos o en libros míticos.

Originariamente se producía de manera artesanal en pequeñas fábricas francesas que abastecían a las papelerías parisinas frecuentadas por la vanguardia intelectual, y se convirtió en un objeto imposible de encontrar a finales del siglo pasado. En 1986 desapareció el último fabricante y ahora, gracias a una pequeña editorial milanesa, la libreta Moleskine vuelve a existir.

Yo acabo de regalarme una Moleskine, cuesta cara si comparamos su precio con el de cualquier libreta tradicional, pero es que la diferencia bien lo vale, y además, qué demonios, me apetecía darme este capricho. Desde niña, cuando la vi por primera vez en una película, me sedujo el cuaderno viejo y gastado en el que el protagonista apuntaba sus sueños y sus vicisitudes, luego guardaba esa intimidad cerrándola con una goma que abarcaba la cubierta de piel y la metía en el bolsillo interior de su chaqueta. Yo aspiraba a ser escritora y quería un confidente así, mudo y de papel, que almacenase mis proyectos hasta que llegara el momento de rescatarlos convirtiéndolos en obras maestras. Ahora voy por la vida con mi Moleskine en el bolso, esperando que brote esa chispa imprevista que es la inspiración.

Moleskine

Función de un blog

Escribir un blog no sirve para impedir que pasen cosas. Yo puedo accionar la sirena que da la voz de alarma, pero son otros los que deben corregir el rumbo. Son los estadistas los que deben modificar su política, son los asesinos los que deben dejar de matar… y lo más probable es que ni unos ni otros hagan caso de lo que publica un internauta.

Un blog es un organismo vivo, en él se explican hechos reales, que están sucediendo y que son evitables, pero no consigue mejorar las cosas, al menos no con la celeridad que demanda la sociedad. Yo puedo hablar de los ciclistas que circulan por las aceras y ponen en peligro a los peatones, pero no lograré que el Ayuntamiento aplique con más severidad las ordenanzas municipales. Esto sólo se conseguirá si la sociedad asume el problema y lo convierte en una amenaza para la continuidad del alcalde. Para ello es necesario que los vecinos se organicen y luchen frente a la administración y a la justicia. Un artículo en un blog, por si solo, carece de capacidad para cambiar nada. Una cosa es saber lo que ocurre y denunciarlo y otra muy distinta, y mucho más difícil, es hacer algo al respecto.

En el invierno de 2003, meses antes de la invasión de Iraq, escribí sobre el desastre que sería la ocupación, era evidente que los iraquíes no iban a aceptar una democracia a la americana aunque Estados Unidos fuese capaz de eliminar a Saddam Hussein. Cualquiera que estuviera al tanto de lo que acontece en el mundo contemporáneo tenía muy claro que Estados Unidos no podía atacar a un Estado árabe soberano y transformarlo en un estado de la Unión, ni a cambio del mejor modelo de libertad y progreso. No sólo por el orgullo de un pueblo, sino porque la sociedad iraquí, curtida en mil guerras y dividida étnicamente, no estaba preparada para un cambio radical y acelerado. Frente a las mentiras de que Saddam disponía de armas de destrucción masiva y contactos con Al Qaeda, muchos alzamos nuestra voz con escepticismo, insistimos en que la paz sería imposible de ganar, como así ocurrió. Las voces discrepantes de la opinión oficial encontramos hueco en los blogs, desde ellos nos enfrentamos al pensamiento único, pero no pudimos impedir la guerra y sus consecuencias.

Un blog no sirve para nada si los ciudadanos no se suman a las acciones que propone y no son capaces de ejercer sus derechos. Un blog puede abrir debates sobre cuestiones importantes y cubrir ciertas necesidades informativas, pero son los ciudadanos los que tienen que aportar toda su energía para resolver los problemas planteados.

Respuesta a la pregunta de Miguel: ¿Para qué sirve tu blog si nadie te hace caso?

Lo último en suplementos

Lo ideal sería que un diario ofreciera a sus lectores el mejor reportaje con las mejores imágenes, el mejor complemento para contextualizar la noticia, que fuera enriquecedor y sirviera al interés colectivo. Pero en vez de apostar por noticias de mayor interés, en vez de optar por reporteros que cubran la información in situ, en vez de ganarse la confianza del lector presentándole un periódico de calidad, se gasta el dinero en suplementos que lo hagan atractivo al comprador. Acompañando al diario van fascículos de temática variada, enciclopedias, libros, CDs, DVDs, monedas, cómics, baterías de cocina o entradas para un parque de atracciones. A partir del próximo día 6 de junio, con cada ejemplar, La Razón distribuirá dos cruasanes de lunes a viernes.

Da la sensación que el periodismo y los diarios son sólo un negocio y no una ciencia social o un servicio público, y en esa absurda carrera de “a ver quién vende más" están dispuestos a sacrificar su compromiso de honestidad y solidaridad social por un plato de lentejas.

Machismo y religión

Según el Génesis, fue Jahvé quien dijo: "Que la mujer sea propiedad del hombre", y a los hombres les faltó tiempo para cumplir en mandato divino. Luego Dios se dirigió a la mujer y la espetó en estos términos: "Tu deseo te impulsará hacia el hombre y él te someterá". Lagarto, lagarto. Dios, a lo largo del Antiguo Testamento, nos regaló una abundante cantidad de proverbios en la misma línea: "No está bien desear la mujer, el buey, el asno ni nada que sea propiedad del vecino". "Un anillo de oso en la nariz de un cerdo es la mujer bella, pero sin discreción".

Dios castigó a las mujeres de Sión dándoles un estigma en lugar de hermosura, llamó a las de Samaria "vacas de Basan" y dictó normas tan, tan... Calificadlas vosotros mismos: "El hombre no se ha de cubrir la cabeza, ya que es la imagen y la gloria de Dios, pero la mujer es reflejo de la gloria del hombre y por tanto debe de ir tapada". "Como a todas las iglesia de los santos, que las mujeres callen en todas las asambleas; no les está permitido hablar, sino que sean sumisas como marca la Ley. Si quieren instruirse en algún asunto, que lo pregunten en casa a sus maridos"... Los que se hayan casado por el rito católico, habrán escuchado en su boda esta preciosa epístola de San Pablo: "Que las mujeres se sometan a los propios maridos en todo, como al Señor, porque el marido es el amo de la mujer, como Cristo es el amo y Señor de la Iglesia".

Y qué decir del asuntillo que aconteció en Sodoma, ése en que Lot entregó a sus dos hijas al pueblo para que las violasen y así se olvidaran de sodomizar a los dos ángeles (al parecer estos sí tenían sexo y eran machos) que se alojaban en su casa. O el otro que protagonizó Efraím el levita que, sin ningún cargo de conciencia, cedió a su mujer, como aquel que cede una cabra, para que un grupo la violara y la matara con el fin de ahorrarse él una sodomización nada placentera para sus gustos. No hay religión que no haya convertido a la mujer en "la esclava del Señor" y por extensión, del resto de los hombres.

Fuera de la Biblia, en uno de esos libros, ahora tan de moda, dedicados a nuestro pasado fascista, he encontrado esta perla: "Las mujeres nunca descubren nada; les falta, indiscutiblemente, el talento creador, reservado por Dios a las inteligencias varoniles, nosotras no podemos hacer otra cosa que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho". Todavía en 1965 los escolares españoles estudiaban cosas como ésta: "La jerarquía familiar es del padre. La autoridad no le proviene al padre de su fuerza física, o de la superioridad social o económica, le proviene directamente de Dios. A esta autoridad se le llama de institución divina. Así pues, el padre es, en la familia, el representante de la paterna autoridad de Dios". Toma castaña. Estas ideas, que producen risa y sonrojo, se aplican en la actualidad a las tres cuartas partes de la población mundial femenina. Dios, cada dios que los hombres se inventan para justificar sus demonios, marca el destino del 56% de la humanidad, o sea, de las mujeres. Sólo Dios se atreve a someternos al hombre, sólo en nombre de Dios se repiten situaciones denigrantes, de humillación y de dominio absoluto.

Durante 20000 años Dios fue mujer, pero en los siglos IV y III antes de Cristo, por exigencias económicas, nació el dios macho, y con él se inició el vía crucis de las mujeres. Porque Dios, además de ser macho, es machista; ya que hizo a la mujer de una costilla del hombre y le dio como destino entretener al varón, que estaba un tanto aburrido en el Paraíso. Dios es también carca y ha impedido cualquier avance en cuestiones femeninas, su Iglesia está en contra del divorcio, de la anticoncepción, de la liberación sexual, del aborto, incluso en caso de violación, de una idea nueva de familia... y no hay más que fijarse en el papel que desempeña la mujer en la Iglesia, llena de papas hombres, obispos hombres, arzobispos hombres, santos hombres y mujeres mártires. Dios no es demócrata y se pasa la igualdad por el forro. Dios es déspota, la dominación de la mujer es un dogma y una imposición, no un razonamiento.

Dios es la peor excusa y tiende a ser la peor de las dictaduras porque es inapelable. Si una injusticia se comete en el nombre de Dios, estamos ante un dogma religioso que poco tiene que ver con las creencias o la piedad, sino con el dominio, con las estructuras sociales y económicas, con intereses y privilegios en suma.

Eva fue la perdición de la humanidad y desde entonces todas las mujeres, en todas las religiones, son las responsables del caos y del desorden, pueden tentar al hombre con la carne y por eso deben ser controladas, vigiladas y mantenidas a raya. Por eso la mujer ha de soportar el infanticidio, el aborto selectivo de niñas, las ablaciones, el cosido de los labios vaginales y todas las formas de crueldad hasta negar su condición humana. Por eso, querido Dios, las mujeres hemos alcanzado y sobrepasado nuestro grado de saturación, estamos hartas y nos hemos plantado.

¿Qué habría ocurrido si Adán se hubiera comido la manzana de la discordia? Nunca lo sabremos. ¿Haremos una sociedad femenina o nos masculinizaremos? ¿Sabremos mandar? ¿Nos gustará el poder? Una cosa es cierta, las mujeres no vamos a dar un paso atrás en el camino que emprendimos hacia la libertad.

...Y comieron perdices

Mary Kay LeTourneau era una de las maestras más populares de su escuela de Seattle, acudía a misa cada domingo en compañía de su marido y de sus cuatro hijos y llevaba una vida normal hasta que se enamoró de Vili Fualaau, que además de ser su alumno tenía tan sólo 12 años. El marido de la maestra, Steve LeTourneau, encontró en un cajón las cartas de amor que el chico le había escrito a su mujer y estalló el escándalo cuando ya era tarde: Mary estaba embarazada de cuatro meses. En una comunidad puritana y conservadora, la relación entre una maestra de 34 años y un chico de 12 sólo podía considerarse de una manera: perversión sexual. Nadie quería creer que la pareja estuviera enamorada.

Mary fue juzgada y sentenciada por haber violado a un menor de edad, y el juez dictó una orden de alejamiento para mantenerla separada del chico. En mayo de 1997 nació la primera hija de ambos. Tras seis meses de cárcel, Mary fue liberada a condición de que siguiera un programa para culpables de delitos sexuales y de no volver a mantener contacto con Vili, pero el amor es muy fuerte y en febrero de 1998 pillaron a la pareja in fraganti manteniendo relaciones sexuales en un coche. Mary Kay quedó embarazada de nuevo y tuvo que volver a prisión, donde cumplió una condena de siete años y medio. En octubre de1998 nació la segunda hija de esta relación. Poco después de que Letourneau quedase en libertad, a mediados del pasado año, la pareja consiguió que el juez anulase una prohibición que les impedía verse y el pasado 16 de abril contrajeron matrimonio en Woodinville, Seattle, ante las cámaras de televisión.

Después de superar tantas vicisitudes, cabe la esperanza de que se cumpla el dicho: fueron felices y comieron perdices.

Hay que encontrar una salida

El nacionalismo sacude las pasiones más primitivas con la cerrazón y el provincianismo. La visión no puede ser otra, vivimos en un lugar determinado y debemos serle fieles. Frente a este posicionamiento no hay nada que hacer. Es más fácil obedecer y que alguien piense por nosotros. El ser humano tiende a buscar la comodidad y el consuelo que brindan los sistemas autoritarios, esos en los que se promete todo a cambio de lealtad y obediencia. Nos presentan el mejor mundo posible, un mundo con las ventanas atrancadas a las nuevas formas de pensamiento y en el que se cimenta el prejuicio. Tópicos e instintos básicos es cuanto se requiere para hacerse con una parroquia incondicional.

En España, la democracia no ha conseguido eliminar los rencores del pasado y aún hay muertos que viven a hombros de los vivos, que claman venganza e impiden la única reconciliación posible, la que arraiga en el corazón cuando se comprende el sufrimiento ajeno. Euskadi es un ejemplo de la particular idiosincrasia de un pueblo, hecha, como diría Unamuno, con no poca soberbia, ignorancia y culto a la mentira. Es el único lugar de Europa occidental donde la convivencia en paz no está garantizada. Es la única región sin libertad de expresión porque existe una banda armada que asesina a quienes discrepan. El terrorismo ha conseguido que 200.000 vascos se exilen contra su voluntad y que hayan huido de Euskadi periodistas amenazados de muerte y empresarios hartos de chantajes e impuestos revolucionarios. El Estado ha violado más de una vez los derechos humanos con el fin de proteger a la mayoría de la sociedad que sufre los estragos del coche bomba y el tiro en la nuca. ETA secuestra, extorsiona y mata, mientras que el Estado, por su parte, no sólo se defiende con las armas de la justicia sino que ilegaliza partidos y cierra periódicos. La herida social abierta no deja de sangrar.

Para el nacionalismo es más sencillo radicalizar las posturas patrióticas y étnicas que buscar puntos de encuentro, pero la única respuesta lógica a la tiranía de las armas es la razón, el entendimiento, el diálogo, el pragmatismo. La paz es una responsabilidad de todos y no se consigue plegándose a la voluntad del que más chilla o acatando los dictados que imponen las pistolas. Habrá que buscar una salida negociada para crear una sociedad que no se escore hacia los extremos y ofrezca lugares comunes por los que transitar.

Qué asco de mundo

Todas las clases de mi colegio tenían una hucha-chinito en la mesa de la profesora y cada año unos misioneros nos visitaban para explicarnos cómo daban de comer a los niños hambrientos de África o de China con el dinero que metíamos en aquella hucha. Nos hablaban de lo afortunados que éramos nosotros, ciudadanos del primer mundo, y de penalidades y sufrimientos que ocurrían en remotos países. Estas visitas pedagógicas, llamamientos a la rascada de bolsillo, pretendían hacernos pensar que vivíamos en Jauja, aunque yo nunca me dejé engañar, pues conocía realidades lamentables: familias numerosas mantenidas por un padre que trabajaba a destajo en la construcción o en una cadena de montaje o, peor aún, que carecía de empleo y de subsidio porque había contraído una enfermedad laboral crónica no reconocida. Madres extenuadas que por cuatro chavos limpiaban casas ajenas y cuidaban los hijos de mujeres más afortunadas. Niños que heredaban la ropa vieja de sus hermanos mayores y soñaban con ese fuerte Comansi que los Reyes Magos no podían comprarles. Y es que en el tercer mundo, en el primero y en el segundo cuecen habas.

Crecí y me integré como pieza activa del engranaje de esta sociedad capitalista en la que me ha tocado vivir. Ya en mi primer empleo descubrí qué es la pseudoesclavitud: horas extras no remuneradas, desarrollo de funciones que no se correspondían con mi categoría, intento de ejercer el derecho de pernada por parte del jefe, salario base..., y mientras veía pasar las semanas hasta que el calendario indicaba el último día del mes: San Cobrando, la festividad más celebrada por el obrero en este jodido planeta, aspiraba a un mundo justo, porque en mi “maravilloso” primer mundo sólo atan los perros con longaniza unos pocos: los ricos.

Ha volado el tiempo y sigo observando la misma sociedad de entonces. En el fondo, nada ha cambiado. Nos mueve la inercia y somos adictos al dinero. Nadie llega a fin de mes, se es prisionero de la tarjeta VISA, se soporta la losa de una hipoteca, se consume a todo trapo, compramos productos de los que podríamos prescindir fácilmente. El consumismo es una droga legal que hace girar el mundo que hemos creado a lo largo de los siglos y de la que no podemos desengancharnos. Fundimos el sueldo del mes en ese televisor de plasma que sintoniza quinientos canales; no es que nos haga falta, de hecho, ya tenemos televisor; no es que el otro esté averiado, de hecho, es nuevo y funciona perfectamente, pero hace un par de años que lo pusimos en la sala y nos hemos hartado de verle la pantalla. Así que necesitamos comprar uno nuevo. Lo ne-ce-si-ta-mos. Necesitamos consumir, gastar, y para ello hace falta dinero. Esto no sólo ocurre en el plano individual, también sucede a gran escala, en el ámbito de la economía mundial, en las empresas, en la política..., allí donde se gestione dinero. Un dinero que satisface los deseos de un planeta adicto al consumo. Los que trincan más, gastan más, los demás gastamos menos, pero todos gastamos. Lástima que el dinero se acabe. Para estas situaciones de crisis hemos inventado la palabra déficit, para ocultar que estamos enganchados hasta el tuétano.

Quien nada tiene nada puede perder y al que tiene mucho le aterra la idea de perderlo todo. Así que en el primer mundo vivimos muertos de miedo. Miedo a que venga gente de fuera y nos quite lo que tenemos. Miedo a que en cualquier esquina, y a corte de navaja, te birlen la cartera. Miedo a perder el estatus. Miedo a que nos roben el coche a medio pagar. Miedo al terrorismo, al paro, a la integración, a saber, a que nuestro equipo de fútbol pierda el campeonato, a que un meteorito nos mande a hacer puñetas... El miedo se ha potenciado para mantener el equilibrio necesario y que todo siga igual, sin grandes cambios. El primer mundo disfruta del bienestar que proporciona disponer de infinidad de productos que consumir. Productos que forzosamente han de ser baratos, y esto se logra disponiendo de una fábrica que no discuta las condiciones de trabajo: el tercer mundo. El orden establecido se vendría abajo si el tercer mundo reclamara lo que es justo: sería imposible que los explotados del primer mundo pudieran consumir y por ende ser felices. El truco consiste en mantener todo como está.

En fin, que éste es el asqueroso mundo en el que nos encontramos. Un primer mundo blindado, conservador, capitalista y agresivo que se abastece del tercer mundo, de gentes a las que se controla mediante la pobreza para que no dejen de proporcionar lo que se necesita. Para que la jugada sea maestra, es imprescindible que la conciencia del primer mundo siga abotargada, que nadie se sienta culpable, que todos sean individuos asilvestrados y embrutecidos. Cuanto más tontos, mejor. No sea que a alguien se le encienda la bombilla y le dé por cambiar las cosas. La pervivencia del sistema depende de perpetuar el aborregamiento, de impedir que se use el coco, y la tele funciona de maravilla aplicada a este objetivo. Programas basura digeridos con deleite, intrascendencia, subproductos. El caso es mantenernos drogados y con la función del pensamiento crítico desactivada.

En el primer mundo se nos droga y en el tercer mundo se les ahoga. Con unos emplean la televisión y con otros la miseria. El recurso funciona hasta que a los que les toca producir ven la tele y se les ponen los dientes largos con lo que tenemos aquí, entonces les falta tiempo para subirse a una patera y venir a reclamar su trozo de pastel, de ese pastel que ellos y sus compatriotas han cocido para nosotros. No saben que en la playa hemos puesto unos vigilantes vestidos de verde que los devuelven a la fábrica donde durante veinticinco horas diarias cosen ropa de diseño que ellos jamás podrán costearse. Y, como es lógico, se cabrean. Se convierten en fanáticos religiosos, ponen bombas. Es la guerra, más madera. Un bando quiere destruir aquello que no puede alcanzar y el otro bando controla, no sólo por la pobreza, sino también por la fuerza. Se trata de que nada cambie.

Son legión los consumidores de esa droga dura llamada dinero, y viven inmersos en una vorágine que los devora. Muchos no son conscientes de que la porquería televisiva ha infectado sus cerebros y les ha robado el seso. La mayoría cree en los dogmas de fe que le venden los medios, es más cómodo creer que cuestionar. Pero existe una luz para aquellos que quieran ver. Debemos usar las neuronas, pensar, leer, indagar, contrastar opiniones, abrirnos, escuchar a los que tienen algo interesante que decir. Exijamos y luchemos, que nadie decida por nosotros, porque todos somos esclavos en este centro comercial llamado mundo y seguiremos siéndolo si nos conformamos sin hacer nada.

Qué cosas

Entro en un blog portugués y al final de la página descubro un cuadrado que anuncia el número de visitantes on line y su localización geográfica. Aparezco yo, ubicada en España, y otro visitante conectado desde Portugal. Cada día nos tienen más controlados.

El servicio en cuestión se llama Geoloc, y permite saber, con bastante fiabilidad y en tiempo real, quién está en línea y desde qué país se conectan los internautas que vistan nuestra web.

Pueden realizarse dos tipos de suscripciones: una gratuita y otra de pago que ofrece el servicio completo.

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Geoloc

Por amor al arte

Los escritores viven del aire y trabajan por amor al arte. Los escritores no son de carne y hueso. Son los mensajeros de las musas, ángeles portadores de placer intelectual, y por su naturaleza seráfica no precisan comer. Dan a la humanidad el sustento cultural que necesita para su progreso, pero su misión no tiene cabida en el sistema productivo de la sociedad moderna. De acuerdo con estas premisas, la producción de libros sólo merece una ofrenda caritativa.

Los libros, fruto del trabajo, la fantasía y el estudio del escritor, son aceptados como vehículos fundamentales del conocimiento. Aunque esos libros constituyen la base de una poderosa y rentable industria, el escritor, salvo contadas excepciones, queda excluido en el reparto de los beneficios, a merced de prácticas de discutible legalidad.

Los gobiernos, la industria editorial, las instituciones y gran número de lectores piensan absurdamente que el escritor vive del aire y trabaja por amor al arte. Mi pregunta es: ¿Cuántos políticos, funcionarios, editores y lectores estarían dispuestos a trabajar, no ya gratuitamente, sino por la mitad de sus salarios y renunciando a la totalidad de sus derechos sociales?

El escritor vive, como cualquiera, gracias a sus ingresos; ha de alimentar a su familia, pagar facturas, hipoteca... y, porque es de justicia, debe gozar de los beneficios sociales de que disfruta cualquier ciudadano, como percepción de pensiones o jubilaciones.

Twin Dolls

Lo último en juguetes que hace furor entre las chicas norteamericanas es que su muñeca sea un clon de ellas mismas. La multinacional norteamericana eToys, que vende juguetes on line, comercializa las Twin Dolls (literalmente, “muñecas gemelas”). Basta con enviar una foto a la web de la empresa y los artistas de My Twin hacen el resto. En el plazo de un mes reproducen fielmente el rostro, incluidas cicatrices, marcas particulares, pecas... También es posible crear un modelo virtual seleccionando cada detalle personal que conformará la nueva muñeca. Las combinaciones son muchas: se puede elegir entre 5 tonalidades distintas de piel, 8 colores diferentes de ojos y pelo, 11 peinados, 15 contexturas corporales y varias formas de lunares.

La idea de un juguete clon nace a partir de las sugerencias de un pediatra de emergencias. El doctor había observado que muchas niñas llegaban al hospital con su muñeca favorita apretada contra el cuerpo para darse ánimo o sentir menos miedo. Cuando les preguntaba por qué era la preferida, todas respondían: “Es la que más se parece a mí.” De ahí la idea de inventar una muñeca gemela. La My Twin ha sido desarrollada proyectando en el ordenador infinitas variantes: por ejemplo, en el catálogo de la empresa hay 250 tipos de ojos mientras que los modelos de cabeza son 150. Con casi 60 centímetros de alto, la muñeca está dotada de un cuerpo muy blando que le permite adoptar 18 posturas diferentes. Cabeza, piernas y brazos están hechos de vinilo, mientras que los ojos están fabricados con cristal.

El precio base es de 119 dólares pero la cifra aumenta considerablemente si se le adjudican rasgos particulares en la cara o si se personaliza con un peinado a medida. Además se han ideado toda una serie de accesorios, desde gafas hasta vestidos, para que el “efecto gemela” entre la muñeca y su dueña sea aún más evidente. Si con el tiempo se desea cambiar el peinado, renovar el guardarropa o reparar una parte estropeada, basta con enviar la muñeca al My Twin Doll Hospital, una “clínica especializada” donde se reajusta el juguete a las demandas del cliente. ¿Qué ocurre cuando la niña crece? Todo está previsto, dice la empresa, se pide una cabeza nueva y listo.

Sólo cerdos

“Sólo mujeres”, a esto se ha llegado en Japón para mantener a las mujeres lejos del alcance de los sobones. Ante el incremento de las denuncias y quejas por abusos sexuales y toqueteos, los gestores del Metro de Tokio se han visto obligados a crear vagones de uso exclusivo para ellas en los trenes que circulan por la capital a horas punta.

El año pasado, las denuncias por tocamientos y otros delitos sexuales ocurridos en trenes y metros alcanzaron la cifra récord de 2.201 en Tokio, un tercio fueron puestas por escolares y un total de 1.886 condujeron a arrestos de hombres de entre 14 y 80 años, según datos policiales.

La policía recomendó a las compañías de trenes y metro que adoptasen esta medida de separar a mujeres y hombres, y aunque en un principio las empresas se mostraron reticentes al temer que se produjeran retrasos mientras los pasajeros se ubicaban en el vagón correspondiente, finalmente han optado por imponer este sistema.

Las reacciones que ha provocado esta nueva norma han sido opuestas, dependiendo del género. Las mujeres la han aceptado con entusiasmo porque por fin podrán viajar tranquilas sin temor a que un hombre las manosee. Los viajeros masculinos se han ofendido y alegan no se les puede discriminar tratándolos a todos como pervertidos. Una solución más justa podría ser la de crear un vagón “sólo para cerdos”, en el que viajasen aislados esos tipejos que aprovechando los apretujones de un vagón atestado de gente acosan a sus víctimas.

Políticos

Han creado un grupo exclusivo en el que no caben los demás, hacen y deshacen y su único objetivo es ganar poder. No defienden ninguna ideología, ni promueven reformas para ilusionar a la comunidad. Así que la ciudadanía busca la ilusión en otras fuentes y la busca de forma individual, intentando hallar la satisfacción personal.

Un reducido grupo de hombres con traje y corbata conspira y lucha por mantener su posición hegemónica en un juego de estrategia para defender o atacar el poder. Ellos se han erigido en los pastores del rebaño de ovejas desencantadas, individualistas, incultas, egoístas...

No es difícil imaginar cómo acabará esta historia.