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Cierzo

En la biblioteca

En la biblioteca

No sé si llamar documentación a lo que hago, puede que sea excesivo, incluso falso. Utilizo el periódico como disparadero de ideas cuando pretendo escribir, pero solo como acicate de la memoria. Lo hojeo y lo ojeo, dejo que mi mente divague y me traiga ocurrencias, personajes, recuerdos, lugares, comentarios, palabras. La biblioteca del centro cívico no es el lugar más indicado para mis propósitos porque está llena de distracciones. Gente que pasa a mi lado para mirar revistas y CD, la ventana abierta por la que se cuela el ruido del tráfico, los gritos de los chiquillos que juegan en el parque, los pájaros que entonan trinos de cortejo. Tanta incomodidad ya es por sí misma incompatible con el relajado ritual de escribir. Pese a todo, lo intento.

Con todo, he de concluir que esta mañana he sido feliz durante un par de horas. Una señora muy amable ha actualizado mi tarjeta de biblioteca, me ha permitido usar el ordenador sin demanda previa y he satisfecho la curiosidad que traía apuntada en una hoja de libreta. El resultado: la concreción de un puñado de imágenes y palabras valiosísimas para mi propósito. Y la cosecha de un puñado de dudas igualmente útiles. Por no mencionar este valor intrínseco del estudio silencioso.

Podría pasarme la vida en este ambiente. Siempre teniendo en cuenta que esta vida sería el reverso de otra vida destinada a vivir. Sería una existencia doblemente vivida. Para qué, si no, escribe una.

Universidad y cifras

Universidad y cifras

La borrachera de cifras continúa. Los españoles nos estamos acostumbrando con rapidez a manejarnos con cifras que hasta hace poco podrían resultarnos astronómicas. Hablamos de miles de millones de euros y para nosotros solo son números, otro dato más en una marea inagotable.

Pero los números expresan cantidades que cuantifican ahorro (entiéndase recortes). Tres mil millones de ahorro en enseñanza y 500 millones de recortes en investigación. Setenta y nueve universidades afectadas y miles de alumnos víctimas de la crisis y de la gestión del gobierno. Siguen siendo números, cantidades abstractas, sin embargo, expresan problemas muy reales.  Pese a sus evidentes fallos, pese a la burocratización de sus estructuras, pese a su tendencia endogámica, las universidades españolas han contribuido, y mucho, a transformar el país, a modernizar España. Las últimas treinta promociones de universitarios han sido las mejores preparadas de toda la historia.  Nuestros abogados, ingenieros, médicos, informáticos, arquitectos… son reconocidos en todo el mundo y cientos de ellos trabajan en el extranjero. Solo en la ciudad de Shangai hay trabajando 200 arquitectos españoles. En Reino Unido se valora especialmente a los médicos y farmacéuticos y en Alemania aprecian a nuestros informáticos e ingenieros.

Estos datos no nos los cuentan, al hablar de recortes se desacredita a la universidad y se nos presenta a los estudiantes como un hatajo de vagos y camorristas que pierden el tiempo paseando los libros y haciendo botellones. Se calla que pese a que hay alumnos repetidores, también hay otros muchos que acaban sus estudios con matrícula de honor. Se nos dice que los profesores no investigan, cuando existen numerosos y valiosísimos programas de investigación en marcha que quedarán paralizados o suprimidos por la tijera.

Se desacredita a la universidad para justificar unos recortes inadmisibles.

La prensa también en crisis

La prensa también en crisis

La prensa escrita también está afectada por la crisis y en los últimos cinco años ha sufrido caídas que rondan el 40%. A esto hay que sumarle las pérdidas provocadas por la competencia de Internet y por los diarios gratuitos. Pese a todo, la prensa resiste. No todo el mundo prefiere información rápida y gratuita. Los hay que aún buscan calidad en la información y para ellos habrá un número reducido de diarios que ofrecerán noticias basadas en el análisis crítico, que contarán con buenos profesionales, con periodistas comprometidos con la verdad.

Se cierran muchos periódicos. Tal vez no puedan mantenerse los seis diarios nacionales y todos los autonómicos que conviven ahora, seguramente se reducirán las tiradas de los que logren sobrevivir y suban de precio para seguir siendo rentables. Pero pienso y deseo que la prensa continúe adelante, compartiendo espacio con los periódicos digitales, que ofrecerán información de base rápida y tendrán su sector de público.

Los periodistas tienen tinta en las venas, son la voz y la conciencia de la sociedad. Mientras ellos resistan, habrá prensa para rato.

Bond cincuentón

Bond cincuentón

Se cumplen 50 años desde la aparición de James Bond en el cine y 60 desde que Ian Fleming creara el personaje para sus novelas. Desde Sean Connery a Daniel Craig, pasando por George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton y Pierce Brosnan, ha transcurrido medio siglo y el personaje ha ido evolucionando con el tiempo. Ya no bebe martini seco mezclado, no agitado. En “Casino Royale”, la penúltima película, James Bond solo pide martini con vodka, no le importa si está agitado o mezclado. De hecho, en la última entrega, “Skyfall”, aún por estrenar, el agente secreto brindará por sus bodas de oro con cerveza Heineken. Se publicó en The Guardian, que la marca ha conseguido que 007 rompa con su costumbre a cambio de 45 millones de dólares.

Bond también se ha vuelto menos glamuroso y ha perdido su humor para volverse un poco macarra, su rostro es impenetrable, no refleja emociones. Tampoco se rodea de esculturales y tontas mujeres, ya no es tan machista y los personajes femeninos de la saga son más complejos, audaces e inteligentes.

James Bond vuelve a la carga, eternamente joven, y como siempre, al servicio de su majestad británica.

Pura banalidad

Pura banalidad

Entre las almas refinadas y cultas de creadores y artistas de la élite intelectual, existe la creencia de que antes todo era mejor, cuando ellos disfrutaban de su esplendor y no pensaban que un día también morirían y nos dejarían solos y huérfanos, ahogándonos en nuestra burda miseria cultural. Según esta casta superior, la trivialización del arte es un hecho actual e imparable que termina por mancharlo todo, un fenómeno degenerativo ajeno a ellos, que ocurre en contra de su voluntad y afecta a la Cultura escrita con mayúsculas, la más delicada, exclusiva y minoritaria, ésa que se despliega paralela al tiempo de su existencia. Y los intelectuales visionarios, por una razón ética, tienen que denunciar este delito para que los pobres mortales con pocas luces no caigamos en los seductores espejismos del vil espectáculo que nos desvía del riguroso quehacer del pensamiento abstracto.

Después de ellos vendrá la muerte de las ideologías coherentes, nos llegará el caos enfangado en el nihilismo y la vulgaridad más deprimente se extenderá por todas partes, llena de las risas de la gente descerebrada que disfrutará con el espectáculo chabacano. Los puristas se han erigido en conciencia colectiva sin que nadie se lo haya pedido, nadie les ha otorgado tal denominación; consideran que la sociedad pueril los necesita e instalados en su torre de marfil, también torre vigía, interpretan que todo acontecerá de rebote, nada consistente y duradero puede aparecer sin que ellos lo hayan predicho, observado, valorado y sentenciado.

Me parecen bien estos espíritus críticos y sensibles, fieles custodios del orden establecido que a veces dan un puñetazo en la mesa contra el espectáculo vulgarizado; pero su temor no es nuevo, siempre ha palpitado a lo largo de la historia. Podría aportar numerosas pruebas en este sentido, aunque me limitaré a dos, que considero representativas. El filósofo Sócrates reaccionó con hostilidad contra los sofistas porque banalizaban la cultura y degradaban cualquier saber serio, conseguido con el jugo de la neurona, hasta el extremo de que el escepticismo y el relativismo de los sofistas impedía cualquier construcción científica. Asimismo, dos siglos antes, Heráclito ya había puesto el grito en el cielo porque en una de las ciudades más prósperas y ricas académicamente como era la suya, Éfeso, “se desterraba la excelencia y se sublimaba la vulgaridad”, se lamentaba de que la gente en su tiempo de ocio valorase más la “agilidad animal” de los atletas en las competiciones olímpicas, que no hacen más que reproducir el comportamiento de las bestias cuando saltan, corren, realizan acrobacias y se dan golpes. En cambio, la belleza espiritual no era tan aplaudida como le correspondía. Las realidades aprendidas con los ojos del cuerpo, no con los del entendimiento, siempre son más atractivas para las personas sencillas, ya que no requieren de esfuerzos mentales. De aquí el éxito de deportes como el fútbol, donde todo se reduce a entender que quien marca más goles, gana.

Como hecho reciente, evoco la antimúsica que representa la erupción volcánica, escandalosa y ruidosa en el mundo del arte protagonizada por The Beatles y por The Rolling Stones, como también lo que se denomina música dodecafónica. Las reacciones de desaprobación por parte de las personas más conservadoras, defensoras del buen gusto tradicional, fueron airadas. No podían admitir una ruptura alternativa a las orquestas de toda la vida. Las palabras de recusación eran chillidos tan histéricos como los que proferían los cantantes de los grupos de rock. Los extremos acaban tocándose siempre.

Además, todas las personas tendemos a interpretar que nuestro momento existencial es el más cabal de todos, el más relevante, el que ha hecho mayores aportaciones a la ciencia, al arte, a la paz universal. Probablemente esto nos pasa porque es nuestro tiempo y nuestro espacio, y orgullosamente nos envanecemos pensando que somos protagonistas como actores o como espectadores complacientes.

Vargas Llosa ha escrito el libro La civilización del espectáculo, donde arremete con severidad contra las manifestaciones culturales groseras. No considero adecuado el título ya que el espectáculo por sí mismo no tiene nada de malo. Sin espectadores, el teatro y la música no serían nada. Por otro lado, la cultura ha tendido siempre a ser visualizada: los griegos se reunían en los anfiteatros para escuchar las tragedias y la música. Opino que se podría escribir un libro defendiendo la tesis contraria y el autor también tendría razón, más si tenemos en cuenta el analfabetismo secular, algo que afortunadamente ahora no ocurre.

No obstante, el libro es un clamor necesario contra la tentación de despeñarnos, como siempre ha ocurrido en la historia de la cultura, por la pendiente más fácil y dulce, aunque sea grosera, contando para ello con la connivencia de algunos intelectuales que aprecian la basura televisiva, basta e insolente, y a los que cualquier manifestación dotada de vida espiritual les resulta pesada y menospreciable.

Estoy convencida de que más allá de Vargas Llosa, la buena literatura seguirá viva; la literatura y la pintura, y el cine, y la música, y el teatro… En nuestro momento histórico, al igual que hay bazofia también se están creando auténticas obras de arte. Tal y como siempre ha sucedido.

Cambio

Cambio

“Los bancos y las agencias de calificación se han convertido en los dictadores de Occidente. Como los Mubarak y Ben Alí, creen ser los propietarios de sus países”. Robert Fisk.

 

A lo largo de toda la historia de la humanidad, jamás se ha producido una subordinación tan extrema de los intereses colectivos a una minoría privilegiada, ni su apropiación de los resortes públicos para socializar pérdidas y privatizar beneficios fue tan arrolladora y absoluta. La sumisión mostrada por parte de los partidos políticos al mundo financiero es patente y consigue el descrédito de los representantes políticos. Algo que recuerda a los comentarios que hizo Marx sobre la Monarquía de Julio: “…no la burguesía francesa sino una fracción de ella: los banqueros, los reyes de la Bolsa, los reyes de los ferrocarriles, los propietarios de minas de carbón y de hierro y de explotaciones forestales y una parte de la propiedad territorial aliada a ellos: la llamada aristocracia financiera. Ella ocupaba el trono, dictaba leyes en las Cámaras y adjudicaba cargos públicos, desde los ministerios hasta los estancos”.

La crisis deja al descubierto las falacias ideológicas del neoliberalismo, que ahora nos muestra su verdadera cara. La política queda subyugada al poder financiero. Se descompone el movimiento obrero. La democracia se evapora en beneficio de los intereses privados del capitalismo.

Los recortes y los chantajes financieros provocan malestar, pero todavía no han conseguido que se rechacen unas instituciones que ya no representan a nadie, pues las conquistas democráticas se evaporan ante nuestros ojos. Eso sí, no nos engañan. La lucha social ha empezado y baila los primeros compases. El cambio no vendrá del poder empresarial ni del poder político. El cambio no llegará sin presión social.

Cuestionario sobre mujeres

Cuestionario sobre mujeres

¿Cuántas mujeres importantes conoces?

1. Fue soberana de la ciudad antigua de Arabia. Fue célebre por sus riquezas. Viajó a Jerusalén a visitar a Salomón atraída por su fama de sabiduría.

2. Personificó el patriotismo de las clases populares. Fue quemada en una hoguera en Ruán en 1431. En 1909 fue beatificada y diez años después canonizada.

3. Heroína del 2 de mayo madrileño. Hay un barrio con marcha en Madrid que lleva su apellido.

4. Considerada como la fundadora de la enfermería moderna.

5. Ella y su hermana son dos famosas escritoras. Escribió Cumbres borrascosas.

6. Una de las primeras mujeres que obtuvo un escaño en las Cortes españolas y que defendió el voto de las mujeres.

7. Con su obra El segundo sexo se hizo un lugar en la historia como uno de los puntos de partida del movimiento feminista. Esta mujer representó el existencialismo de la posguerra.

8. Inglesa, novelista, maestra del suspense policiaco. Escribió Asesinato en el Orient Express.

9. Singular activista alemana que se pronunció en forma clara contra la energía nuclear.

10. Bióloga norteamericana, escritora y ecologista, se dedicó a reunir pruebas para demostrar la responsabilidad de los humanos en el envenenamiento de la Tierra.

11. Una alemana revolucionaria. Se la conoció como la voz de la conciencia del comunismo. Murió trágicamente a golpe de rifle por apoyar un levantamiento en 1918.

12. A principios del siglo XX luchó al lado de sus dos hijas por el voto femenino.

13. Indígena guatemalteca. Recibió el Nobel de la Paz en 1992.

14. La pintura surrealista y su gran oficio han hecho olvidar que se trató de la esposa del gran muralista y pintor Diego Rivera.

15. Italiana, nacida en 1912, inventó un método basado en que las niñas y los niños necesitan más guía que instrucción. Fue la primera mujer italiana en obtener un título de Medicina.

16. Austriaca y discípula de Sigmund Freud, fue precursora del psicoanálisis infantil. Por medio de la utilización de juegos con los niños, trató de llegar a la comprensión de los procesos mentales.

17. Antropóloga, es un personaje monumental y una de las grandes mujeres del siglo XX. Publicó 39 libros, 1.397 artículos y 43 obras filmadas o grabadas y llevó más de una docena de estudios de campo en lugares remotos.

18. Ministra de Israel, también es una mujer de mérito. Como mandataria intentó mantener la unidad nacional y creó un Gobierno de coalición en el que incluyó a casi todos los partidos.

19. “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón…” Esta frase tan popular es un fragmento de uno de sus textos.

20. Tuvo que firmar sus escritos con el nombre masculino de George Sand. Esta mujer fue una figura de la escritura, aunque la historia se empeñe en recordarla como la amante de Chopin.

21. Considerada como la mejor actriz de todos los tiempos. Esta mujer siempre estuvo adelantada en cuanto a las actitudes sociales e intelectuales de su época.

22. Filósofa y defensora de gatos, Premio Cervantes 1988.

23. Escribió un tratado de medicina en el siglo XI.

24. Nació en Inglaterra en 1815 e inventó el predecesor del primer ordenador.

25. Científica, filósofa y escritora india. Activista en favor del ecofeminismo, recibió el Premio Nobel Alternativo en 1993. Durante los años setenta participó en el movimiento Chipko, formado principalmente por mujeres que adoptaron la táctica de denuncia ecologista consistente en permanecer abrazadas a los árboles para evitar que fueran talados.

26. Es una activista política y ecologista keniana. En 2004 recibió el Premio Nobel de la Paz “por sus contribuciones al desarrollo sostenible, a la democracia y a la paz”. Es la primera mujer africana que recibe este galardón.

SOLUCIONES:

1. La reina de Saba.

2. Juana de Arco.

3. Manuela Malasaña.

4. Florence Nightingale.

5. Emily Brontë.

6. Clara Campoamor.

7. Simone de Beauvoir.

8. Agatha Christie.

9. Petra Nelly.

10. Rachel Carson.

11. Rosa Luxemburgo.

12. Emmeline Pankhurst.

13. Rigoberta Menchú.

14. Frida Khalo.

15. María Montessori.

16. Melanie Klein.

17. Margaret Mead.

18. Golda Meir.

19. Sor Juana Inés de la Cruz.

20. Aurora Dudevant.

21. Sarah Bernhardt.

22. María Zambrano.

23. Trotula de Salerno.

24. Ada Byron.

25. Vandana Shiva.

26. Wangari Muta Maathai.

Historia del feminismo

Historia del feminismo

En agosto de 1789, un mes después de que se produjera la toma de la Bastilla, la Asamblea Nacional francesa proclama la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. Durante los días 5 y 6 de octubre de 1789, cerca de seis mil parisinas marcharon hacia Versalles y consiguieron que el rey Luis XVI y su esposa María Antonieta dejasen de ignorar los problemas de su pueblo y se trasladaran a París. Fue tal la actividad que desarrollaron estas mujeres que los comités revolucionarios les prohibieron salir de las casas bajo el pretexto de que era peligroso, pero ellas no se resignaron, querían formar parte de los acontecimientos y para protestar por esa prohibición se sentaron en las puertas de sus casas a hacer calceta y, de paso, no perderse nada de lo que ocurría.

Dos años después, Olimpia de Gouges publica la versión feminista de la Declaración: “Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana”. Lástima que tanto esfuerzo por parte de las mujeres acabase en una triste derrota. No solo no consiguieron los derechos que proclamaban, sino que se implantó el Código Napoleónico, que obligaba a las mujeres a quedar bajo la tutela de un varón. Se cerraron los lugares de encuentro y se prohibieron las reuniones, muchas mujeres acabaron en la guillotina y todas fueron confinadas en el hogar prohibiéndoseles cualquier participación en la política.

Llegó el siglo XIX y la lucha de las mujeres por sus derechos, que había comenzado durante la Revolución, se reanudó. Había nacido el feminismo. El Movimiento para los Derechos de las Mujeres surgió en Norteamérica, fue el siguiente paso de las mujeres tras haber participado activamente en el movimiento contra la esclavitud que comenzó en 1830. Las llamadas “sufragistas” tomaron la bandera de la igualdad y colaboraron activamente en la recogida de firmas y peticiones contra la esclavitud. Sin embargo, pese a sus esfuerzos y al trabajo invertido, se quedaban al margen en los momentos decisivos. Al percibir la situación social y personal de los esclavos negros, las mujeres advirtieron que la suya no era mucho mejor: vivían confinadas en la esfera doméstica y carecían de derechos. La constatación de la realidad fue el revulsivo necesario para que el movimiento se extendiera por todo el mundo solicitando el derecho al voto para las mujeres, querían participar en las decisiones políticas a través del voto, acceder al Parlamento y allí cambiar las leyes que las consideraban como propiedad legal de sus maridos y les impedían acceder a la educación o a cualquier profesión que permitiera su autonomía. El Movimiento de los Derechos de las Mujeres avanzó rápido y poco a poco casi todos los países reconocieron el sufragio universal.

La historia no terminó aquí. Tras la Segunda Guerra Mundial, Simone de Beauvoir publica su obra El segundo sexo, en ella afirma que “la mujer no nace, se hace”. Esta aseveración echa por tierra la creencia de que la naturaleza determina la forma de ser mujer y hombre y da relevancia al peso de la cultura en la formación de la identidad masculina y femenina. Las reflexiones de Simone de Beauvoir fueron un referente importantísimo para las nuevas generaciones. La mujer ha logrado el derecho al voto y a la educación, ahora reivindica el derecho a controlar su maternidad, la participación política y la condena de la violencia.

Gracias a las miles de mujeres que durante siglos se han rebelado ante una situación injusta, la igualdad entre mujeres y hombres entró a formar parte de la agenda política nacional e internacional. Así, en 1975, la ONU organiza en México la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer y se declara ese año el Año Internacional de la Mujer. De esta primera Conferencia Mundial nace un “Plan de Acción”, cuyo resultado fue la proclamación por la Asamblea General de la ONU del “Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer” (1975-1985). Desde entonces ha habido cuatro Conferencias Mundiales. La última en Pekín, en 1995, donde se declara que los derechos de las mujeres son derechos humanos. La carta de compromisos aprobada en Pekín se volvió a ratificar en Nueva York en el año 2005.

El final de la historia por los derechos de las mujeres aún está por escribir. Aunque han pasado más de cien años desde los primeros logros de las sufragistas, aún hay algunos países que no reconocen a las mujeres el derecho a votar ni el de ser elegidas en las elecciones y la Organización Internacional del Trabajo afirma que, al ritmo actual, las mujeres tardarán cinco siglos en conseguir la igualdad. Por eso la lucha debe continuar. El objetivo vale la pena.

No hay piloto

No hay piloto

Los líderes mundiales nos muestran por enésima vez su incapacidad congénita para afrontar los principales problemas de la humanidad. Las palabras de Daniel Tanuro tras la fallida Cumbre del Clima de Copenhague dan una idea muy exacta de la realidad:

“Hacer creer que hay piloto en el avión, pero no hay piloto, o más bien el único piloto que hay es el automático: la carrera por el beneficio de los grupos capitalistas lanzados a la guerra de la competencia por los mercados mundiales”.

Lo que necesitamos, y lo necesitamos con urgencia, es una transición justa y sostenible a un modelo que garantice el derecho a la vida y la dignidad de todas las personas. El actual modelo es socialmente destructor. El reto que tenemos por delante consiste en articular un movimiento internacional que aproveche la indignación generalizada para desafiar al capitalismo y resuelva los problemas sociales cotidianos de forma descentralizada. La toma de conciencia de la gravedad de la situación ya está muy extendida, pero falta que cristalice una organización y una acción colectiva.

Nushu

Nushu

Durante siglos, tanto en la sociedad occidental como en la oriental, el derecho a la educación les fue negado a las mujeres, pero no todas se resignaron ni se sometieron a esta forma de tiranía.

En 1950 se descubrió la existencia de un lenguaje secreto cerca de la provincia de Hunan (China) conocido como nushu. Este ancestral lenguaje se desarrolló y utilizó por las mujeres de la antigua China para comunicarse entre ellas en un tiempo en que su sociedad no les permitía aprender a leer y escribir.

El nushu cuenta con cerca de 700 signos y hay quienes datan su aparición en el año 300 d.C. Las mujeres de Hunan inventaron un sistema de comunicación a través del canto. Puesto que no podían salir de sus casas, se sentaban en las ventanas y se cantaban unas a otras. En las canciones se contaban sus secretos, sus penas, sus alegrías y confesaban el maltrato al que las sometían sus maridos. También crearon un sistema de escritura propio y desconocido por los hombres. Al no disponer de hojas de papel, pues su uso era exclusivo de los varones, crearon pequeños libros de seda en los cuales daban consejos a las hijas casaderas. Estos libros se conocían con el nombre de “cartas del tercer día” y se enviaban a las hijas al tercer día de su matrimonio. Hay que destacar que la mujer casada formaba parte de la familia de su marido y quedaba bajo la tutela de éste de por vida. Los matrimonios se concertaban por los padres y la pareja se conocía el día de la boda.

Asimismo, la escritura de breves relatos sobre sus vidas, poemas y noticias acaecidas en la comarca, se incorporaba a los abanicos y, sobre todo, a las vendas que utilizaban las mujeres para limitar el crecimiento de los pies, que previamente fracturaban las propias madres con el fin de lograr el canon de belleza exigido por los hombres. En la seda y en los abanicos, los signos se pintaban y en la venda eran bordados.

Tras su muerte, la mujer era enterrada junto a sus pertenencias, esta costumbre ha propiciado la pérdida de casi todo este importante material. Además, el lenguaje nushu estuvo sumamente perseguido durante la Revolución cultural. Las mujeres que lo conocían fueron torturadas o asesinadas y las que quedaron, decidieron no volver a utilizarlo, por lo que la lengua se perdió. En 2004 fallecía la última mujer que hablaba nushu, su nombre era Yang Huanyi y tenía 98 años. Fue entonces cuando el Gobierno chino se percató de la gran riqueza cultural que había hecho desaparecer y abrió un museo con el escaso material que se pudo recopilar.

 

Carta del jefe Seattle al hombre blanco

Carta del jefe Seattle al hombre blanco

Cuando en 1855 Seattle, jefe de la tribu de los suwamish, escuchó del hombre blanco la propuesta de comprar el territorio en el que vivía su pueblo, se fue solo a meditar. Al finalizar el día, mientras contemplaba las amplias praderas en la que pastaban pacíficamente los búfalos, escribió una larga carta con un mensaje dirigido al entonces presidente de Estados Unidos, Franklin Pierce. Su mensaje llega hoy a todas las personas que habitamos la Tierra. El líder suwamish escribió:

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento o el calor de la tierra? […] Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrían ustedes comprarlos? Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo […] Somos parte de la tierra y, asimismo, ella es parte de nosotros. El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino que también representa la sangre de nuestros antepasados. Los ríos son nuestros 109 hermanos, porque sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos […] Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Él no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga y, una vez conquistada, sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Les secuestra la tierra a sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su padre, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás un desierto […] Todo lo que le ocurra a la tierra les ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no teje la trama de la vida: él es solo un hilo. Lo que hace con la trama, se lo hace a sí mismo […] También los blancos se extinguirán, quizá antes que las otras tribus. Contaminan sus lechos y una noche aparecerán ahogados en sus propios residuos. Soy un salvaje y nada entiendo. Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria. Este destino es misterioso para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos del bosque con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desaparecida. Así se acaba la vida, empezamos a sobrevivir.

Ciento cincuenta años después, la carta del pueblo suwamish está más viva que nunca. La urbanización a ultranza, la contaminación, la mala gestión de los recursos naturales, la deforestación incontrolada, nos demuestran cuánta razón tenía. La Revolución industrial nos hizo creer que la evolución humana y la idea de progreso estaban ligadas al bienestar económico a cualquier precio. Los recursos naturales (flora, fauna, agua, minerales, suelo, atmósfera) empezaron a ser considerados como capital, como bienes que pueden transformarse y venderse. Nos creíamos por encima de la naturaleza sin tener en cuenta las consecuencias de la explotación ilimitada de explotar los recursos de la tierra.

Jerónimo Zurita

Jerónimo Zurita

Jerónimo Zurita (1512 – 1580) nació en Zaragoza, hijo del segundo matrimonio de su padre, Miguel Zurita, con Ana de Castro. Su padre fue médico principal de los reyes Fernando el Católico y Carlos I y gozaba de una relevante posición social que le permitía disfrutar de enorme privilegios en Aragón y Castilla. Gracias a este estatus familiar, Jerónimo pudo cursar estudios superiores en la Universidad de Alcalá de Henares, aprendió también lenguas grecorromanas, catalán, francés, portugués e italiano y se hizo experto en retórica. Contando con las excelentes relaciones de su padre y una esmerada formación, Jerónimo pudo acceder desde muy joven a cargos importantes. A los 18 años fue nombrado Merino (juez ordinario foral) de Barbastro, Continuo (cargo honorífico) de la Casa Real de Aragón y gentilhombre de su Cámara. Tras la renuncia de su padre al cargo, le sustituyó como Bayle (gran ecónomo y erogatorio) de Huesca. Zurita se casó con Juana García Oliván, hija del Secretario de la General Inquisición del Reino, miembro del Consejo de Estado y elevado dignatario eclesiástico en Toledo y por este matrimonio, Jerónimo adquirió el nombramiento de ayudante y sucesor de su suegro.

Con su cargo de secretario de Felipe II, Jerónimo Zurita gozaba de acceso directo al monarca y se le confió la tarea de compilar los diferentes derechos forales y refundirlos en un solo texto normativo, ordenado cronológica y sistemáticamente. A esta tarea dedicó la mayor parte de su vida. En 1548 se le nombró Cronista del Reino, cargo de nueva creación, para recopilar y ordenar “todas las cosas notables de Aragón, así pasadas como presentes”. Viajó a Italia, Barcelona y otros lugares para recoger en sus archivos testimonios de primera mano y acometió la ingente labor de organizar las diferentes tradiciones, resumirlas y descartar las leyendas y las patrañas que circulaban de boca en boca por aquel entonces. Treinta años de trabajo que culminan en los Annales, una obra magna que recoge todos los sucesos conocidos de nuestra Historia hasta el reinado de Fernando el Católico.

Cuando murió Jerónimo Zurita, su extensa y valiosa biblioteca quedó en parte custodiada por unos frailes cartujos. El Conde-Duque de Olivares ordenó que se trasladara a su biblioteca de Madrid, pero al fallecer el dignatario, los libros y los legajos de Zurita se dieron por perdidos, aunque en realidad solo habían cambiado de nombre y hoy forman parte de la Colección Salazar y se conservan en la Real Academia de la Historia.

Los Annales pueden consultarse en la Biblioteca Virtual de la Institución Fernando el Católico: http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver-coleccion/id/5

No te cruces de brazos, actúa

No te cruces de brazos, actúa

El paro y la precariedad laboral han llegado para quedarse, haciendo que desaparezca una gran parte de la clase media.

Entendemos el trabajo como fuente de ingresos para afrontar pagos y olvidamos la realización personal, así el trabajo se convierte en insatisfacción, estrés y malestar psíquico.

Aprovechando estos tiempos revueltos, donde todo se cambia para dejarlo peor que antes, habría que revisar y redefinir el concepto de trabajo. Necesitamos un cambio de valores que convierta al trabajo en una realización propia y responsable ante la sociedad.

Estamos hartos de que la especulación financiera y la concentración de poder empresarial manejen a su antojo el mercado laboral. De que los lobbies y las grandes empresas impongan EREs irreales y reformas que facilitan el despido barato y la pérdida de derechos laborales. De que las grandes superficies hagan desaparecer progresivamente al pequeño comercio. De que las franquicias amenacen la supervivencia de los establecimientos autónomos. De que las mafias exploten a personas venidas de otros países…

Podemos abandonar la competencia como motor de las relaciones económicas y promover otro tipo de acciones económicas, crear bolsas de trabajo que conecten a personas con proyectos, promover ayudas para que los pequeños proyectos puedan salir adelante, lograr la equidad de ingresos entre todos los trabajadores, recuperar tiempo libre para vivir…

Es el momento de hacer algo positivo por nosotros mismos. Si no es ahora, ¿cuándo?

Más información:

Portal de economía solidaria

www.economiasolidaria.org

Marea Roja, cada día 9 en tu oficina del INEM

http://marearoja9.wordpress.com

Bolsa de trabajo para ofrecer tus conocimientos y habilidades

www.autogestio.cat

Cooperativa Integral Catalana

www.cooperativaintegral.cat

 

 

 

 

Sacacorchos

Sacacorchos

Antiguamente, las bebidas se vendían a granel y en recipientes que se sellaban con cera. En el siglo XVIII aparece la botella cilíndrica que permite ganar espacio gracias a la posibilidad de almacenaje horizontal. Desde ese momento se hace preciso un tapón, que tendrá que encajar perfectamente para que no se pierda líquido. Esta exigencia la cubre el corcho, debido a la permanente humedad a la que estará sometido, se propicia su dilatación y se obtiene una adherencia casi absoluta al cristal, razón por la cual urge encontrar un utensilio que permita abrir la botella.

Los primeros sacacorchos se utilizaron hace 300 años y eran parecidos a la herramienta con la que se extraían las balas de los fusiles. La primera patente fue la de Samuel Henshall en 1795 y durante el siglo XIX la herramienta evolucionó fabricándose diferentes modelos.

El primer referente concreto sobre el sacacorchos se encuentra en Inglaterra en el siglo XVII y la primera muestra del instrumento en sí procede de Francia. Es un complicado aparato que ha ido simplificándose con el tiempo, pero siempre llevará un tornillo o barrena que se introduce en el corcho permitiendo su extracción tirando del mismo.

España va bien

España va bien

¿Se acuerdan de la famosa frase del presidente Aznar que afirmaba: España va bien mientras se gestaba la mayor burbuja inmobiliaria de la historia gracias a las medidas que tomaba su gobierno? El gobernador del Banco de España no hacía ni caso a las advertencias de sus inspectores sobre el endeudamiento gigantesco que promovían con su irresponsabilidad los bancos españoles. Luego, el presidente Zapatero se obstinó en la idea de que no había crisis y perdió un tiempo valiosísimo para atajarla, entre tanto, los banqueros se recuperaban.

Por torpeza, por ideología o por complicidad con la banca privada, los bancos centrales y los gobiernos europeos han permitido cometer todo tipo de desmanes. Los negocios financieros se hacían más complejos, opacos y peligrosos y las autoridades miraban hacia otro lado en lugar de vigilar con celo cada transacción que se realizaba.

El Banco Central Europeo no previno la crisis, entró en acción cuando ya era tarde, dio señales contradictorias y ha impuesto medidas de austeridad que han paralizado la salida de la crisis, no ha intervenido hasta que ya era imposible evitar el daño provocado por los ataques especulativos a Grecia, y también a Irlanda, Portugal y España.

Pienso que el Banco Central europeo es el responsable máximo de que las consecuencias de la crisis sobre los ciudadanos y sobre la economía europea sean tan dramáticas, ha consentido que los especuladores extorsionaran y saquearan a estos países. También los economistas nos han perjudicado con su ceguera. Los mismos que nos dicen que hay que recortar salarios y pensiones porque saben qué ocurrirá dentro de cincuenta años, no se han dado cuenta de la que teníamos encima. Y no me olvido de los políticos, que no han impedido que las finanzas se conviertan en un territorio sin ley, en una ciénaga especulativa donde se llevan a cabo los mayores chanchullos con absoluta impunidad.

Tiempos dramáticos

Tiempos dramáticos

Escucho a personas que me cuentan sus problemas y procuro transmitirles esperanza, pero no siempre es fácil porque soy consciente de la falta de alternativas y de recursos que afectan a muchos. Los servicios sociales están desbordados por las consecuencias de una crisis imparable y feroz de la que no todos somos conscientes. Pero cada día resulta más evidente y visible en nuestra ciudad, en nuestras calles, el drama individual y familiar de personas que son víctimas de un sistema que crea marginación y exclusión. Gente que padece en silencio, pasando desapercibida o, lo que es más grave, siendo ignorada y tratada con indiferencia por otros muchos ciudadanos. La voracidad de los mercados, la avaricia de los bancos, el mercantilismo y la idolatría al dinero, el beneficio rápido y fácil dejan al margen de una vida digna a miles de personas.

Personas con nombre y apellidos llaman a todas las puertas: ayuntamientos, ONGs, instituciones privadas y públicas, a cualquier entidad u organismo que atienda la exclusión social. Son personas enfermas, que no reciben ninguna prestación, que no encuentran trabajo, que pierden su vivienda, que no llegan a fin de mes, que casi no pueden comer. Son personas que ya no saben qué hacer ni a quién recurrir, que han caído en la desesperación más angustiante. Y no es para menos.

Para los que todavía tenemos comida en el frigorífico y un techo sobre la cabeza, resulta difícil creer que en el piso de al lado hay gente con serias dificultades para subsistir, que está a punto de quedarse sin vivienda, que no puede pagar las facturas… Del drama del paro se derivan situaciones socialmente inasumibles y éticamente inadmisibles ya que comportan pérdida de derechos, debilitan la solidaridad, propician la precariedad y fomentan la inestabilidad social. El panorama que día a día constato desde mi privilegiada atalaya, escuchando y hablando con personas al límite de su resistencia, no puede ser más penoso.

Urgen nuevas formas, nuevas actitudes, nuevos compromisos. Nadie puede permanecer impasible o indiferente ante la pérdida incesante de puestos de trabajo, la disminución reiterada de derechos, la desprotección social de familias enteras, la amenaza del desahucio, la aparición del hambre entre nosotros… Para una sociedad, el empobrecimiento ético es casi más perjudicial que el empobrecimiento económico. Debe existir una esperanza, debemos crear un futuro, otra sociedad distinta, porque en la actual no importa la dignidad de las personas y los políticos no trabajan para los ciudadanos.

Salud vs sanidad

Salud vs sanidad

La salud de los ciudadanos no puede ser objeto del mercantilismo, ya sea de carácter estatal o privado. La salud no debe ser un negocio en manos de los estados, las empresas farmacéuticas, los laboratorios, las mutuas… La salud es un derecho, la base para el desarrollo humano.

Clamamos contra los recortes en sanidad que promueve el Gobierno y no exigimos un sistema de salud más humano en el que cada persona mantenga su condición de tal, sin convertirse en paciente o, lo que es peor aún, en cliente.

Nos hablan de dificultades, de falta de recursos, de imponer limitaciones. No reconocen el fiasco de un modelo de sanidad pública que ha fracasado porque las diferentes políticas corporativistas han generado un mercado de la salud donde el enfermo importa poco y no ve atendidas sus necesidades reales. El enfermo es el elemento primordial en una cadena promovida por la economía, pero su salud es irrelevante. Mantener un centro sanitario es cuestión de rentabilidad y como ocurre con cualquier otra empresa, si no da beneficios, se cierra. Por eso se diseñan nuevas estrategias, para que el mercado crezca y sea rentable.

No es justo que los centros de salud dependan de las aportaciones económicas de los enfermos. Los centros sanitarios, desde el CAP (Centro de Atención Primaria) hasta el hospital, tienen que depender del compromiso de toda la sociedad y de una política encaminada a la solución de problemas de salud mediante la incorporación de terapias, estudios epidemiológicos, investigación científica, biotecnología y demás medios destinados a modernizar y elevar el nivel de asistencia que se ofrece al usuario.

 

No quiero pagar

No quiero pagar

La campaña “No quiero pagar” contra el pago del peaje en las autopistas catalanas ha sido un éxito y es comprensible que los que mandan se empiecen a preocupar. Mucha gente está más que harta de que se incrementen los precios, de pagar por todo. Por eso el “No quiero pagar” constata la fatiga generalizada ante continua la recaudación fiscal del Gobierno.

El llamamiento ha hecho diana en los ciudadanos por el peso de sus argumentos, su sencillez y porque toca el alma y el bolsillo del contribuyente. No cuesta identificarse con el propósito de plantar cara al avasallamiento constante y desafiar a un sistema que nos exprime.

Ya veremos por dónde peta todo esto. De momento los hay que pagan con monedas de un céntimo o que siguen sin abonar el peaje, pasando de la amenaza de sanción. El caso es rebelarse.

Plataforma Prou Peatges

Cómo enfrentarse a embargos y evitar desahucios

Cómo enfrentarse a embargos y evitar desahucios

Primero se nos creo la falsa necesidad de tener una vivienda en propiedad. Cuando mordimos el anzuelo se privatizó el suelo del Estado, de todos, y se concedieron permisos y licencias a “empresas amigas” para que se sumaran al lucrativo negocio de la especulación. Subieron los contratos hipotecarios y así se enriquecieron las estructuras financieras y bancarias. Al mismo tiempo se anudaba la soga que con el tiempo nos había de estrangular. Millones de personas firmaron hipotecas que a duras penas podrán asumir sus herederos. Pero mientras tanto, los bancos, las cajas, las constructoras, las inmobiliarias y toda esa caterva de carroñeros que se nutren de sangre obrera engordaban sus bolsas con el sudor ajeno. Y en esto andábamos cuando llegó el 2008 y nos trajo una crisis bajo el brazo.

El castillo de naipes está en el suelo y miles de familias sucumben cuando los plazos para abonar las cuotas hipotecarias se quedan cortos. Existe una solución que nadie nos cuenta porque no interesa que sepamos, que nos defendamos, que plantemos cara a esta situación. Cuando veamos que ya no somos capaces de asumir el pago de la hipoteca, existe la posibilidad de alquilarla a otra persona, a la par que alquilamos otra vivienda en las mismas condiciones. Con este proceso se puede bloquear un desahucio durante al menos 5 años, que es el tiempo durante el cual la ley protege al inquilino ante un cambio de propietario de su casa.

Hay que tener en cuenta ciertos requisitos: Que el nuevo inquilino habite efectivamente la casa; que el precio del alquiler sea razonable, aunque resulte bajo en comparación con otros; que haya una domiciliación de recibos y que el pago del alquiler se realice y pueda acreditarse. Se trata de demostrar ante el juez que el contrato de alquiler es real.

Lo que importa es la compañía

Lo que importa es la compañía

En tiempos de sofisticación culinaria y calidad excelsa; en tiempos de cocineros de élite y restaurantes de ocho estrellas, permítanme que haga un elogio de la cocina casera, de la de siempre. Mi madre aprendió a cocinar tomando recetas de su madre, de su tía y de otras mujeres que frecuentaba. Sus guisos eran sencillos, económicos, de acabarse todo el plato y de aprovechar el sobrante para hacer canelones, croquetas, empanadillas o una sopa. Detrás de cada plato, en la memoria, hay días de lluvia que huelen a caldo caliente, domingos con aroma a pollo asado con limón, festividades que guardan esencias de vainilla y canela. Mi madre servía los platos y aguardaba expectante el veredicto de los comensales, luego se sentaba y comíamos explicando las incidencias de la mañana, los planes para esa tarde.

No hay mayor placer que encontrar en las cosas belleza y utilidad a un tiempo. La belleza en este caso no es estética ni superficial, se siente en el corazón, en lo profundo del alma. Hay platos especiales que llegan a mi memoria asociados a historias, a momentos compartidos, a situaciones concretas. ¿Existe un tesoro más grande que la familia, los amigos, la gente que quieres? Dicen que uno es lo que come. Quizás. No sé. Lo que puedo afirmar es que a la hora de comer son más importantes la compañía y la conversación que la comida. En la cocina tradicional lo esencial no es qué se come ni dónde, sino con quién se comparte mesa.