Blogia
Cierzo

Artículos

Culebrón a la francesa

Culebrón a la francesa

A diario conocemos nuevos capítulos del culebrón Sarkozy. Ahora una revista publica que el presidente de Francia le envió un SMS a su ex, Cécilia, diciéndole: "Si vuelves, anulo todo", y ese anulo todo se ha interpretado como anulo mi boda con la Bruni. No hubo respuesta al mensaje y la ceremonia matrimonial entre Nicolas y Carla se celebró el sábado pasado, cuando la pareja llevaba junta poco más de dos meses.

Nicolas parece estar resentido con Cécilia, ha llevado a la Bruni a la ciudad jordana de Petra, lugar al que se escapó Cécilia con su amante Richard Attias unos años atrás; le regala a su actual mujer el mismo anillo de pedida que a la anterior; invita como testigo del enlace a la que fue una de las mejores amigas de Cécilia...

Pero Cécilia contraataca y la prensa francesa anuncia que se casará el mes que viene con Attias, por el que ya abandonó en una ocasión a Sarkozy.

Jo, qué suerte tienen los franceses con sus políticos. Mientras que a ellos les procuran entretenimiento constante con sus vidas privadas, a los españoles, los nuestros, nos aburren mortalmente con sus mítines y sus pataletas.

Dios nos apoya

Antonio Cañizares Llovera, cardenal arzobispo de Toledo, afirma que Dios aprueba que la Iglesia española pida el voto para determinado partido. No presenta pruebas que avalen sus palabras, tal vez se refiera a que Dios, cuando menos, no se ha mostrado disconforme.

El respaldo divino es muy importante, recordemos que George W. Bush aseguró tener el beneplácito del Señor para invadir Iraq, algo que consiguió que todos, excepto los iraquíes, obviamente, nos sintiéramos más aliviados.

No voy a dudar de la palabra de Bush ni de la de Cañizares, pero como buena escéptica, yo preferiría que Dios se comunicara personalmente, como en otros tiempos, cuando llamaba a Moisés a una montaña para entregarle en mano sus instrucciones escritas en una piedra. Ahora se expresa mediante el silencio administrativo: si no existe oposición manifiesta, significa que se está a favor, y no es lo mismo.

Desde hace demasiado, Dios ya no habla en persona con nosotros, nos envía a sus subordinados: ángeles, vírgenes, mártires... Últimamente, ni eso, y a mí me preocupa. ¿Y si Dios no existe? Lo dijo Lucien Ginzburg: "El hombre ha creado a Dios; lo contrario está aún pendiente de demostración".

La perversión de lo correcto

Los criterios estéticos rigen el mundo y el epíteto "políticamente correcto" empieza a ser peligroso. Hemos dejado de lado los catecismos y libros de instrucción que dictaban qué hacer en cada situación planteada por la vida para ajustarnos a un criterio de corrección que, lejos de liberarnos, nos hace caer en la dictadura del cliché. Importa aquello que parece, no lo que es en realidad o lo que pretende ser. Si se cumplen las formas, el fondo es irrelevante.

Vivimos en un mundo donde cada forma, cada gesto, cada proceder tiene un significado tópico, estereotipado, sistematizado por el prejuicio, lo hemos creado para abarcar un mundo que corre más rápido que nuestra capacidad para digerir los cambios.

Desesperación

Desesperación

La población palestina agoniza tras años de enfrentamientos contra Israel. Los intentos por lograr la paz no alcanzan acuerdos significativos. Los gobiernos de Estados Unidos e Israel no han sabido usar la inteligencia para reducir a los extremistas palestinos. Los ataques "selectivos", colectivos e indiscriminados, más bien, hacen que todo un pueblo se convierta en víctima y rehén.

En esta contienda larga y sin sentido se olvida lo más importante. Miles de seres humanos son marionetas a merced de las decisiones políticas. El gesto desesperado de millares de habitantes de la franja de Gaza huyendo por la frontera con Egipto debería hacer recapacitar al mundo. Los palestinos no tienen destino porque han perdido la esperanza, y solo puede devolvérsela una paz estable.

 

*Foto: Reuters

Las mentiras son infinitas

Curioso fenómeno el de la mentira, que afecta a todos los ámbitos de la existencia. La vida cotidiana está salpicada de falacias, de las que no se salvan ni las noticias de hoy, ni las de ayer, que constituyen la historia. Las biografías de los personajes más trascendentes están salpicadas de leyendas, propaganda e imaginación con las que se rellenan los huecos que deja el conocimiento. Eso ocurre incluso con los hombres y mujeres que más han influido en la civilización, pues pocos datos tenemos de la auténtica personalidad de Anibal; el Jesús de la historia aún no se nos ha revelado por completo y Maquiavelo ha sido tergiversado deliberadamente. Nuestros orígenes y devenir incluso han sido manipulados por razones de búsqueda de la popularidad, de propaganda o, simplemente, de lucro económico. En 1912, en Inglaterra, se presentó un cráneo que se definió como "el eslabón perdido" entre el hombre y el mono: la piedra filosofal que resolvería el enigma de la evolución. Este ancestro nuestro fue bautizado con el nombre de "el hombre de Piltdown", y hasta 1936 no se descubrió que era la cabeza de un orangután modificada para simular que era más pariente nuestro de lo que ya es. Fue un crimen perfecto contra la inteligencia: todavía hoy no se sabe quién fue el autor del monumental enredo. Ya en nuestros tiempos, Oded Golan hizo circular por Israel una tabla que permitía verificar la existencia, e incluso localizar, el Templo de Salomón. Tras dos años de pesquisas, se averiguó que era una artística falsificación y el émulo de Indiana Jones fue detenido. Y es que la historia es un organismo vivo que resulta atacado con frecuencia por el virus de la mentira.

Si recurrimos al preciado diccionario de sinónimos, hallaremos que bajo la entrada "mentira" se encuentran 104 vocablos, algunos tangenciales, otros floridos o graciosos, pero que vienen a significar lo mismo. Sin embargo, "verdad" sólo tiene 39 equivalencias. Será cierto que la verdad sólo es una y las mentiras son infinitas.

Augures

El hombre necesita saber a qué atenerse respecto a su futuro. Ya en el mundo antiguo destaca la figura del augur, ministro de la religión que practicaba oficialmente la adivinación, equivalente en Roma a la pitonisa del mundo griego que ejercía de oráculo en Delfos, cerca del Parnaso, desde el que recibía la inspiración de las musas. Los augures son el antecedente inmediato más importante de lo que va a constituir la astrología en la Edad Media, con la diferencia de que la mediación entre el cielo y la tierra la realizan aquí las aves, y no los astros. El ave tiene connotaciones sagradas y hasta místicas, provenientes en primer lugar de su facultad para volar. El hombre siempre tuvo ese anhelo y desde el primer día le sorprendió la capacidad que tenían las aves para desafiar la gravedad, lo que les permitía acercarse al cielo. Sin duda, las aves están más próximas a los dioses y eso las convirtió ipso facto en mensajeros celestes; más tarde se llegó a decir que eran encarnación de los ángeles y en la literatura mística se equiparó el éxtasis a un vuelo del alma.

La connotación simbólica del ave ha llegado hasta nuestros días, oponiéndose, como "reina del cielo", a la serpiente, símbolo del mundo terrestre y encarnación del mal. El ave es luz y vuela hacia la luz, mientras la serpiente vive en el mundo de las tinieblas, y bien sabido es como la polaridad luz-tinieblas orienta la vida humana en su conjunto. Pero esta dimensión simbólica era vivida como algo real por los romanos y el problema estaba en poseer las dotes precisas para leer el mensaje transmitido por estos seres alados, lo que estaba reservado a los augures, caracterizados por su capacidad de interpretación y, en consecuencia, de adivinación del porvenir. El don de augurar, es, pues, el de pronosticar o presagiar el futuro por la observación de las aves. Esta observación se realizaba de muy diversas maneras. El canto y el vuelo eran motivos de especulación muy concienzuda. No es lo mismo que cante el ruiseñor o que lo haga la grulla, ni que lo haga el jilguero o el gavilán; tampoco es lo mismo la hora en que canten o la forma en que lo hagan. Algo parecido ocurre con el vuelo; no es lo mismo el vuelo cíclico sobre un punto, que el lanzamiento vertical hacia el cielo, ni el que lo haga solo o en compañía; no es lo mismo cantar desde la rama de un árbol que hacerlo desde el alféizar de la ventana. Desde luego, no es indiferente la forma de comer del pájaro ni tampoco su color, el cuervo negro, el cisne blanco o el fénix rojo poseen una simbología muy definida respecto a las pulsiones psíquicas que implica cada uno de ellos.

Puedes. No puedes

Puedes ponerte unas tetas de silicona talla XXL, utilizar el maquillaje de los maquilladores para realzar tu rostro, disfrazar el color de tus ojos bajo unas lentillas, quitarte la celulitis, redondearte el culo, plancharte las arrugas, extirparte las lorzas...

Pero no puedes hacerte un implante de neuronas, un injerto de talento o un cambio de alma. Las arrugas del alma no se alisan, la felicidad no se pinta ficticiamente en las mejillas, la luminosidad de la mente no la da un bisturí.

Las muñecas de goma quedan bien en las portadas de las revistas o en el cine, tal vez cierto tipo de hombres las prefieran, pero la belleza física no lo es todo, y algunas mujeres aún tenemos la osadía de salir a la calle exhibiendo nuestras "deficiencias" de personas reales, concientes de que la valía femenina no se mide por la talla del sostén.

Amar es un arte

Reconozco que empiezo a engancharme. Cada vez que encuentro en el diario la columna de Vicenç Salvadó, la devoro con fruición y luego me pregunto cómo un periódico puede publicar estas chorradas.

Esta semana el tema es: El arte de amar, el autor ha tomado prestado el título del análisis sobre el amor escrito por Erich Fromm y lo aplica al sexo, la cosa empieza así:

"Hay muchos secretos y tabúes con la sexualidad, pero piensen que es una de las mejores medicinas que existen actualmente. Sabemos que haciendo el amor durante una hora se pueden quemar más de 800 calorías". ¿Esta afirmación está avalada por algún estudio científico? ¡Una hora! ¿La duración real de un coito puede prolongarse durante una hora si el hombre no padece priapismo? ¡Ochocientas calorías! No entiendo cómo en vez de ganas fumar no entra un hambre atroz. 

"Hacer bien el amor es marcar la diferencia y no llegar a la rutina que ‘hoy toca'. Siempre ha de ser diferente y a horas diferentes".  ¿Marcar la diferencia? ¿A horas diferentes? El trabajo y la rutina cotidiana nos dejan libres las mismas horas cada día para coincidir con nuestra pareja. Aunque, claro, siempre queda la opción de buscar un apaño con un colega de la oficina, así cumplimos con el doble precepto: el sexo es diferente con otra pareja y lo practicas en un horario distinto: el laboral.

"Hay veces que ves por la calle mujeres y hombres que no pasan los años por ellos. Según el estudio que llevo realizando desde hace más de 8 años, el 90% de estas personas han tenido muy buenas relaciones sexuales con su pareja". ¡Alabado sea el Santísimo! Por fin descubrimos la fuente de la eterna juventud. Tantos siglos buscándola y la teníamos en la entrepierna. Por cierto, ¿cómo se habrá realizado el estudio de marras?, ¿preguntando a cada persona con buen aspecto que pasa por la calle si mantiene unas excelentes relaciones sexuales? ¿No será que esos hombres y mujeres por los que, según el columnista no pasan los años, han pasado por Corporación Dermoestética?

La cursiva, como en ocasiones anteriores, es mía.

Conducta civilizada

1.- Es indecoroso sonarse la nariz con el mantel, ya que éste sirve para limpiarse las manos.

2.- Cuando te hayas sonado la nariz no despliegues el pañuelo y lo examines como si de tu cerebro hubieran salido perlas y rubíes.

3.- Es de mala educación escupir por encima o sobre la mesa mientras se come.

4.- Si ves a un amigo orinando en la calle, no le dirijas la palabra.

5.- No está permitido contaminar las escaleras con materiales fecales.

6.- Si compartes cama con alguien que no conoces, respeta las normas de la decencia al desnudarte y vestirte.

7.- Vomita tranquilamente si tienes necesidad de hacerlo, pero no vuelvas a comerte lo regurgitado.

Éstas son las reglas de conducta de la nobleza europea vigentes en los siglos XV y XVI, y son citadas, junto con otros muchos ejemplos, en una de las obras sociológicas más célebres del siglo XX: "El proceso de civilización", de Norbert Elias.

En su ensayo sobre la historia de la civilización occidental, Elias demuestra que en Europa no siempre se actuó "civilizadamente". Cuando el autor visitó la British Library y comparó las obras sobre buenas maneras y etiqueta desde el Medievo hasta el siglo XIX, constató que poco a poco se habían modificado las reglas de comportamiento en la mesa, la actitud frente a las necesidades fisiológicas y la disposición de usar la violencia.

El hecho de no volver a colocar un trozo de carne en la fuente después de haberlo mordido no lo daba por supuesto un caballero sentado a la mesa de una corte feudal. En la Edad Media, las buenas maneras aún no se habían inventado. No hablamos de las clases medias, sino de las altas.  La conducta en la mesa era desoladora: se comía con las manos, se limpiaban en la vestimenta y los huesos se arrojaban bajo la mesa. La actitud frente a las necesidades de la naturaleza eran laxas: no era infrecuente aliviarse en presencia de otra persona. No existía la esfera privada e, incluso el sexo, se practicaba delante de otras personas. La predisposición a usar la violencia era omnipresente. El umbral de lo que se consideraba embarazoso era extremadamente bajo.

Cuando Elias leyó los textos sobre las reglas de comportamiento de cuatro siglos, advirtió que la vida cotidiana en Europa había sido sometida paulatinamente a un mayor control. Lo que estaba permitido en el Medievo causaría gran consternación en el siglo XXI. Desde principios de la Edad Moderna, se han ido estableciendo estrictas y complicadas pautas para regular el comportamiento y dominar los impulsos. Los preceptos que regían las normas sociales se refinaban y las personas se civilizaban aprendiendo educación y cortesía mediante la interiorización gradual de los nuevos usos hasta constituir una segunda naturaleza, que consistía en un control automático sobre uno mismo y el dominio de los afectos en determinadas situaciones. Se interiorizaron las prohibiciones sociales. El gobierno de los afectos y los impulsos quedó en manos de una especie de Super-yo que cada cual ha hecho suyo con el tiempo. La estructura psicológica del ser humano se ha modificado a lo largo de la historia. Elias denominó psicogénesis a esta transformación de las estructuras de la personalidad a través de generaciones.

Bolsas, bolsas, bolsas

Bolsas, bolsas, bolsas

Las industrias fabrican bolsas de plástico por millones. Organizaciones ecologistas recogen millones de bolsas de plástico abandonadas en el campo, en la ciudad, en las riberas de los ríos, en el mar... En medio, las tiendas y nosotros.

Los comerciantes no escatiman en bolsas que exhiben el logo de su empresa y nos las regalan en abundancia. Nosotros, los consumidores, ya no sabemos dónde meterlas. En casa las tenemos a cientos, de todos los tamaños y colores. Las almacenamos en un cajón por si algún día nos son de utilidad. Las tiraríamos todas, pero ¿y si un día necesitamos esa pequeña, o esa enorme, o esa de Armani?

En Londres están estudiando prohibir las bolsas de plástico, en Irlanda las han gravado con una tasa de 15 céntimos y en otros países conciencian a los ciudadanos para que las reciclen. Entre tanto, la invasión de las bolsas continúa.

Las ignominias se pagan

De no existir el infanticidio y el feticidio femeninos, en Asia habría 90 millones más de mujeres. Abortos selectivos, malos tratos a niñas y mujeres o la política del hijo único en China, han llevado a esta situación.

En un sociedad en la que tener una hija es un deshonor porque con ella se pierde el apellido familiar al casarse y abandonar el hogar de sus padres, en la que se permite la venta de una niña a las redes de prostitución por 175 euros o en la que el asesinato de niñas se viene practicando con el silencio cómplice del resto del mundo desde hace demasiado, empiezan a notarse las consecuencias de tanta irracionalidad: los hombres en edad casadera no encuentran esposa. En la India, donde actualmente hay 40 millones más de hombres que de mujeres, los varones han de buscar esposa en los estados vecinos y se calcula que, a partir de 2010, más de un millón de chinos se quedarán solteros cada año.

Aumentan las agresiones sexuales, los secuestros, la prostitución y las violaciones. Los hombres ricos compran a sus esposas y los que no andan sobrados de dinero, alquilan las mujeres de los casados.

"En una sociedad con menos mujeres, serán mucho más discriminadas. La violencia de género y el tráfico de mujeres aumentarán", dice la vicedirectora del Fondo de Población de la ONU, Purnima Mane. Los hombres, al no encontrar pareja, deberán retrasar la edad del matrimonio, por lo que terminarán con más estudios o práctica laboral. Por otra parte, las mujeres serán presionadas a casarse y tener hijos lo antes posible, lo que las apartará del estudio o del trabajo. Tendrán menos opción de hacer carrera o permanecer solteras. Con menor peso demográfico, su participación política y en la toma de decisiones disminuirá.

Las ignominias cuestan caras y, como casi siempre, quien pagará un precio más alto será la mujer.

Vida perruna

Vida perruna

El apelativo de "perra vida o vida de perros", en el mundo consumista en que vivimos, debe aplicarse a las personas y no a los perros, porque salvo excepciones: casos de maltrato o abandono, los perros viven como marajás: bien comidos, bien atendidos, bien entretenidos, bien aseados...  Hay gente que quiere, cuida y mima a su perro y es lógico, porque son animales capaces de ganarse el afecto de cualquiera, pero también hay gente que se pasa de rosca y cae en el snobismo vistiendo a su mascota con ropa de diseño o adornándola con joyas.

Daniel Espinosa ha creado una línea de alta joyería para perros y gatos, con diseños personalizados de peces y huesos en piedras nobles y unos precios que van desde los 40 a los 500 euros. Por 75 euros se puede adquirir asimismo un portarretrato de vidrio con plata para incorporar la foto y el teléfono del dueño.

Cada uno tiene derecho a gastar su dinero en lo que quiera, faltaría más, pero si te sobran 500 euros, por qué no ayudar a alguien que lo necesite antes que comprarle una joya a tu perro, que seguro que no sabe apreciar lo que cuesta.

Conteo

El conteo se remonta a la Prehistoria y fue anterior a la agricultura, la alfarería o la rueda. Los primeros sistemas fueron por muescas realizadas en huesos de animales, y los egipcios, hace 5.000 años, sofisticaron este sistema utilizando un sistema decimal que empleaba dibujos. Una marca vertical representaba a la unidad, un hueso de talón al número 10, una serpiente ondulante al 100... Con este sistema, el número 123 quedaría representado mediante una serpiente, dos talones y tres rayas verticales. Los griegos usaban para numerar las letras del alfabeto, algo que les permitía escribir hasta el millar. El sistema de numeración de los romanos ha llegado a nuestros días y las letras: I, V, X, L, C, D, M aún se emplean para paginar textos, escribir fechas o representar las horas en el reloj.

Nuestro sistema actual en base diez es de influencia árabe, el papa Silvestre II, entronizado en el año 999, divulgó en Occidente las cifras árabes sin el cero. Y en el siglo XVII hubo un intento, por parte del reverendo Hugo Jones, de imponer el sistema octogesimal para las mujeres, según este matemático era más natural porque en la cocina se utilizaban muchas medidas que eran múltiplo de 8: 16 onzas en una libra, 32 onzas en un cuarto...

Se supone que la primera herramienta de cálculo fue la mano, tal vez primero se usaron sólo los dedos de una mano, luego se utilizarían los diez. Lo que sí sabemos con certeza es que los romanos empleaban piedras para contar (cálculus, en latín) y que los chinos sofisticaron el sistema con un artefacto llamado ábaco. El tiempo nos ha traído la calculadora, que nos facilita cualquier cálculo, por complejo que sea.

Cuidarse

Vuelvo a encontrar en el diario otra columna-joya firmada por Vicenç Salvadó, acupuntor, homeópata, juez y entrenador de la Federación Catalana de Gimnasia, ésta lleva por título "Cuidarse físicamente y psíquica" y de ella recojo unos fragmentos significativos. La cursiva es mía:

"Las personas solteras sin pareja son las más propensas a resfriarse y posiblemente si no se cuidan pueden coger una infección". Las personas emparejadas corremos un doble riesgo, resfriarnos por cuenta propia o por contagio del otro.

"Para evitar tomar química, lo primero de todo es cuidarse físicamente y psíquica, entonces podemos evitar muchas enfermedades". ¿Química no es la ciencia que estudia la composición atómica de la materia? ¿Y eso se come?

"El ajo es un antibiótico natural (los egipcios lo utilizaban para que los esclavos no se resfriaran y pudieran trabajar al máximo)". Es una teoría, pero de hecho, el régimen alimentario de los esclavos egipcios consistía básicamente en cebollas y ajos porque era más barato alimentar a miles de personas con estos alimentos que con solomillo de ternera, pongamos por caso.

Cadáveres

Mi vida, supongo que como la de todos, está habitada por fantasmas. Son los cadáveres de la gente que asesiné por ignorancia, por estupidez, por pereza, por miedo. Ellos conforman un paisaje confuso de oscuridad casi inevitable.

Vivir y ser libre implica elegir, optar, tomar posiciones, decidir. Arriesgase a matar o a que te maten. Por eso pienso que llegados a cierta etapa de la vida pocos son los que conservan la conciencia tranquila y pueden afrontar la negrura sin temor a que resucite en ella algún espectro del pasado.

Los ajustes de cuentas se hacen cara a cara cuando se es valiente y uno está dispuesto a endiñarla o a que se la endiñen. Pero a veces hasta el más osado se raja en el momento decisivo y opta por la huida, por la despedida a la francesa, por la puñalada trapera.

No me siento orgullosa de mis errores y no busco una justificación para mis actos equivocados, los asumo porque soy un ser imperfecto y porque es imposible quedar bien con todos. Procuro enmendarme, de eso se encarga mi conciencia, que no admite que me vaya de rositas y me obliga a reconocer los daños colaterales que provoca el ejercicio de mi libertad.

Esto pretende ser un acto de contrición con el que espero se den por aludidos aquellos a los que herí. Ojalá mis víctimas comprendan que no puedo dejarlas al margen y por eso mi remordimiento es más intenso. Solo me queda deciros: lo siento.

Educación sexual

Cuando yo era adolescente, la sexualidad era un tema tabú. No se hablaba de ella con los padres, ni siquiera las madres abordaban cuestiones meramente fisiológicas tales como la menstruación. Las mujeres, y los hombres, me temo, descubríamos la sexualidad por nuestra cuenta. Corrían buenos tiempos, y en la escuela nos impartieron algunas clases de educación sexual, clases que no aportaban sino tinieblas a la oscuridad. Al tener la primera regla, el asunto se ponía feo para las chicas: "Guardaros de los hombres como del demonio", nos alertaba el cura que impartía clase de religión. Nuestros compañeros de clase, amigos desde el parvulario, se convirtieron en unos seres malignos que sólo buscaban una cosa: dejarnos embarazadas. Mantenernos puras hasta el matrimonio era el discurso de la única educación sexual que recibimos.

Han pasado los años y la cosa ha empeorado. En las escuelas, las clases de educación sexual abordan el tema de la anticoncepción y la prevención del SIDA. Pero no se abordan cuestiones primordiales como el acto sexual, el deseo, el placer, el enamoramiento, el respeto al otro... Con esto, unas películas o revistas pornográficas y alguna aclaración paterna, los más afortunados se enfrentan a historias de amor cojas y llenas de prejuicios. Los adolescentes todavía recurren al chantaje emocional para obtener sexo: si me quisieras, lo harías. Las chicas todavía esperan encontrar un compañero romántico, dulce y atento, léase príncipe azul. Pese a la lucha en contra, el machismo pervive en el seno de las parejas.

Las enfermedades de transmisión sexual y los abortos en adolescentes no dejan de aumentar cada año. Uno de cada siete abortos se produce en jóvenes menores de 19 años, cifra que demuestra el fracaso en la información para evitar embarazos no deseados, pese a la gran cantidad de medios económicos que se han destinado a las campañas para fomentar unas relaciones sexuales seguras. ¿Qué falla? La información y los anticonceptivos son más accesibles que nunca.

Seguramente el error se encuentra en el tratamiento de la pubertad, reducida a una etapa de cambios emocionales y hormonales. Tras esta etapa, el hombre y la mujer se consideran maduros sexualmente y capaces de reproducirse. Este planteamiento que figura en los textos de 3º de ESO incurre en una omisión, la madurez sexual no siempre se corresponde con la madurez emocional y el acto sexual es algo más que una excitación y un orgasmo, incluye también sentimientos y afectos, la voluntad libre para actuar de manera responsable y el ineludible respeto por el compañero elegido. Estas cuestiones no se tocan y tendrían que ser preceptivas para una correcta educación sexual.

Agua

Agua

Agua nos muestra la vida de un grupo de viudas en la India colonial de 1938, sus dificultades cotidianas y las agobiantes penurias que impone una religión y una sociedad anquilosada en el pasado.

Según las creencias hindúes, al casarse, una mujer se convierte en la mitad del hombre, por eso si él muere antes, la mitad de la esposa ha muerto. En este caso, los sagrados libros imponen a la viuda tres opciones: arder con su marido, casarse con el hermano menor del esposo o llevar una vida de total abnegación.

El film comienza con la boda de una niña de 8 años, que contrae matrimonio con un anciano moribundo. Esa misma noche el marido muere y empieza el drama para la pequeña viuda: se le afeita la cabeza e ingresa en una casa para viudas en la que deberá pasar el resto de su vida consagrada al difunto.

Podría estar jugando, como corresponde a cualquier niña de su edad, pero la pequeña protagonista está condenada, como los 11 millones de viudas indias que hoy viven recluidas en ashrams, rodeadas de una miseria absoluta.

La directora de esta impresionante película, Deepa Mehta, se convirtió en persona non grata en su país por haber mostrado al mundo unas imágenes que denuncian contundentemente el fanatismo religioso.

Violada y agradecida

El rey de Arabia Saudita y guardián de los Santos Lugares del Islam, Abdullah II, se muestra magnánimo con motivo de la celebración de la Fiesta del Sacrificio e indulta a una joven de 19 años condenada a seis meses de prisión y 200 latigazos.

Los hechos ocurrieron en la localidad de Al Qatif, la mujer acababa de casarse y quedó con un amigo para que le devolviese una foto suya. Siete hombres irrumpieron en el coche en que se encontraba la pareja, los secuestraron, los condujeron a las afueras de la ciudad y allí los violaron. La ley saudí prohíbe a las mujeres estar en un coche con otro hombre que no sea de su familia y ella fue condenada por adulterio.

Por haber atentado contra su honor, el marido la repudiará, y por haber sido violada, sus vecinos la despreciarán. ¿Qué futuro le espera a esta mujer? ¿Y a todas las mujeres que sufren situaciones parecidas en todo el mundo?

Consejos navideños

Consejos navideños

Leo en el diario unos consejos para estas fiestas aportados por Vicenç Salvadó, acupuntor, homeópata, juez y entrenador de la Federación Catalana de Gimnasia, la cursiva es mía:

Todos sabemos que es imposible resistir las comidas que nos ponen en la mesa estas fiestas. Hombre, tanto como imposible, no es. Todos deberíamos tener un poco de voluntad para no comer tanto. Eso irá dedicado a los que coman en exceso, el resto ya comemos lo justo. Pensad, que después vendrán los problemas de salud...; hipertensión, colesterol y otros. Un ejemplo: sabéis que se puede sobrevivir durante tres días con una barra de turrón, sin comer nada más. Yo aún diría más, incluso se puede sobrevivir tres días sin comer nada de nada.

Ejemplos para reducir unos kilos sin pasar hambre:

Beber dos vasos de agua antes de cada comida. ¿Y eso?

Cuando haya una comida o una cena importante no probéis el pan. Podemos hartarnos a langostinos, mantecados y polvorones con total tranquilidad, lo perjudicial es el pan.

Si tenéis un día de descanso, solo comed piña (natural) y agua, es un buen diurético. O un tercio de tableta de turrón.

Procurad cenar cuanto antes mejor y no ir a dormir con la tripa llena, id a caminar, de esta manera haréis mejor la digestión. Con la rasca que hace en cuanto se va el sol, apetece salir a coger una pulmonía después de cenar.

Intentad caminar entre treinta y cuarenta minutos cada día, os ayudará a combatir la obesidad. Si estás muy obeso, te convienen unos minutos más.

No discutáis con la familia y los amigos, es mejor amar de todas maneras que discutir de malas maneras, reduce la ansiedad. Mientras te tiras los platos a la cabeza con la familia, no comes, y esto también ayuda a combatir la obesidad.

Y, por último, no cojáis el coche si no lo veis claro, la vida es muy valiosa y hay personas que te aman y te quieren a su lado. Si no ves claro, pídele a las personas que te quieren que te regalen unas gafas.

Buenas fiestas a todos y mucha salud. Pues eso, salud y pesetas (euros) y lo demás son puñetas.

La comida con los del trabajo

Una tradición más en esta época: la comida o la cena con los compañeros del trabajo. ¿En qué artículo del convenio laboral figura que has de compartir mesa con tus colegas?

Estas reuniones son, pese a todo, una experiencia sociológica remarcable: permiten conocer, en estado puro y libres de inhibiciones, a los jefes y a los compañeros. Durante el resto del año, una máscara de aséptica neutralidad cubre los rostros, estás condenado a pasar siete horas diarias con el pelota, con el trepa, con el jeta, con el listo... y procuras sobrellevarlo lo mejor que puedes, plantándole al mal tiempo buena cara, pero llega la Navidad y todos se impregnan de buenas intenciones, hay sonrisas en lugar de puñaladas traperas y deseos de felicidad que sustituyen a los ladridos habituales. A alguien se le ocurre: ¿Por qué no hacemos una comida...? Si te niegas, te miran mal. Si acudes, estate preparado para lo peor.

El vino calienta el ambiente y descubres que el tipo tímido que nunca habla, no para de charrar; que el jefe, que sólo sabe dar órdenes, es capaz de sonreírte o que ese compañero, tan serio y formal, tiene un lado oscuro cuando se ha bebido la mitad de las bodegas Osborne.

Quien no se atiborre de pésima comida y peor bebida en honor de la fraternal convivencia laboral es un inadaptado social, un obrero autónomo o está en el paro.