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Cierzo

Esquela

Esquela

Tal día como hoy, el 1 de octubre de 1968, murió Marcel Duchamp, uno de los artistas más influyentes del siglo XX. Dos obras bastan para reconocerlo: fue quien se atrevió a pintarle un bigote a la Mona Lisa y también convirtió un urinario público en escultura. Antes de morir exclamó: “No me puedo quejar: he comido cada día y no he tenido nunca demasiado dinero”. 

Jamás tuvo un marchante, ni formó parte de ningún grupo, tampoco le preocupó agradar al público. Esto no fue obstáculo para que se burlara constantemente de la vida de artista, del ego del artista, de los seguidores de la religión del arte. Desde sus inicios, regalaba sus obras y rebajaba los precios de las que vendía siempre que podía. Hasta 1963 se negó a hacer una exposición dedicada a su obra. 

Ante el dilema de repetirse o callar, optó por el silencio y una vez retirado del mundo del arte, se dedicó a jugar al ajedrez, siendo seleccionado para competir con el equipo francés. La noticia de su muerte apareció publicada en la sección de ajedrez del diario Le Figaro.

Café

Café

Un buen café debe ser… 

Amargo como la vida. 

Suave como el amor. 

Dulce como la muerte.

Las cifras de la perversión

El gasto militar durante el 2006 será quince veces más grande que el destinado a ayuda internacional. El Gobierno español invertirá ocho mil millones de euros en armas, y en todo el mundo, la cifra destinada a armamento será de 834.000 millones. Gastamos más en rifles que en alimentación, más que en cultura, más que en vivienda. Sin comentarios.

Cosas de los políticos

A menudo escucho decir a los políticos obviedades tales como: “Queremos lo que es mejor para España”, “Queremos la paz y no escatimaremos medios para conseguirla”, “Estamos en guerra y haremos lo que sea necesario para ganarla”… Son frases solemnes, basadas en la nimiedad conceptual, destinadas a instalarse en el cerebro del ciudadano medio y pronunciadas por un líder mediocre que tiene dificultades para expresar un pensamiento complejo y que carece de criterio propio sobre algún asunto que debería resultarle conocido.

La puesta en escena del discurso obvio tiene una enorme importancia. Recordemos a
George W. Bush. Sus enunciados básicos, dichos en un tono grandilocuente para que parezcan solemnes e importantes, resultan sumamente eficaces. Se vistió con uniforme de piloto de combate y desde la cubierta de un portaaviones proclamó el fin de la guerra en Iraq. (Desde que la guerra “acabó” han muerto más de 2.500 soldados norteamericanos y sólo el número de civiles muertos en el otro bando asciende a 32.396, según recuentos no oficiales.) La insistencia de que la libertad prevalecerá una vez más y de que la libertad supera las tinieblas de la tiranía y el terror, y asegura la paz, son mensajes básicos y casi litúrgicos.

En esta línea sutil que toca el bien y el mal como referencias morales de adscripción política se mueve el ex presidente español José María Aznar, que gana una pasta gansa en universidades estadounidenses de prestigio pidiéndole a Almanzor que se disculpe por haber iniciado la conquista de España y al Islam por haber mantenido la ocupación durante ocho siglos. El sagaz pensamiento de este fan de los Reyes Católicos goza de buena acogida entre los alumnos de estas universidades, pues ninguno ha protestado por este tipo de pronunciamientos.

Bet Shalom Barcelona

La Comunidad Judía Progresista de Barcelona: Bet Shalom, nos permite conocer más afondo las peculiaridades del judaísmo a través de su página web.

Bet Shalom Barcelona

Bobalización

Todos estamos controlados. Nuestra vida se halla expuesta a la curiosidad de cualquiera merced a tarjetas de crédito, códigos de barras, domiciliaciones, peajes, cámaras de seguridad…

Las grandes empresas reúnen más información sobre cualquiera de nosotros que el peor Estado totalitario. En el hipermercado saben qué productos consumimos habitualmente. Nuestro banco está al tanto de cualquier gestión que realizamos. La compañía telefónica sabe cuándo y con quién hablamos, y gracias a un satélite, todo lo que decimos es susceptible de ser escuchado por extraños. Nuestro ordenador está identificado en la Red y no resulta difícil averiguar qué datos pasan por él…

Nos dicen que es por nuestro bien, por nuestra seguridad, para protegernos. Creyendo estas patrañas nos volvemos transparentes y vulnerables. Nos compran el alma y ni siquiera protestamos. Son los efectos de la bobalización que sufrimos.

Sin novedad en el frente

Sin novedad en el frente

Documentar una novela supone realizar un exhaustivo trabajo de búsqueda de datos. El autor se nutre de la información recopilada para dar verosimilitud a su obra, pero también se enriquece como persona mientras recorre ese arduo camino en solitario por las quimeras del pensamiento, bordeando la realidad.Para la documentación de mi obra llevo meses indagando en libros de historia y en documentos sobre la Segunda Guerra Mundial, y si hay un relato que me ha marcado con una huella indeleble, éste ha sido: “Sin novedad en el frente”, del escritor Erich Maria Remarque. Sirvió en el ejército alemán durante la I Gran Guerra y plasmó todos los recuerdos de su experiencia en esta descarnada obra, en ella que se describe con implacable claridad y cálida compasión el sufrimiento, el valor y la camaradería de los soldados rasos, y un terrible enigma: ¿por qué? ¿Por qué la guerra?

“Estoy muy a menudo de centinela con los rusos. En la oscuridad pueden verse sus figuras alargadas moviéndose como cigüeñas enfermas, como enormes pájaros. Se acercan al alambre y aprietan el rostro, oprimen con sus dedos la malla. A veces se colocan uno al lado de otro, en largas hileras. Respirando la brisa que les llega de los bosques y del brezal.

No suelen hablar y si lo hacen dicen pocas cosas. Son más humanos y casi diría, más fraternales entre ellos que nosotros. Pero esto quizá provenga tan sólo de que se sienten desgraciados. Aunque no es preciso reconocer que esperar tan sólo a disentería no es una vida agradable.

Los viejos reservistas que los vigilan cuentan que antes estaban mucho más animados. Tenían, como suele ocurrir siempre, relaciones sexuales entre ellos y, a menudo, se enzarzaban en peleas a puñetazos o a cuchilladas. Ahora ya están embotados e indiferentes. La mayoría ni siquiera se masturba de tan débiles como se encuentran; antes la cosa llegaba a alcanzar tales proporciones que lo hacían, a un tiempo todos los hombres de un barracón.

Permanecen de pie, contra la alambrada. De vez en cuando, uno de ellos oscila y desaparece; inmediatamente, otro ocupa su lugar en la hilera. La mayoría no habla. Algunos tan sólo os piden la colilla.

Contemplo sus oscuras siluetas. De sus barbas ondean con la brisa. No sé de ellos nada excepto que son prisioneros y, precisamente, esto es lo que me conmueve. Su vida es anónima e inocente... Si supiera algo más de ellos, cómo se llaman, cómo viven, cuáles son sus anhelos, que es lo que les mueve, mi emoción tendría un objeto y podría convertirse en compasión. Ahora, sin embargo, detrás de ellos no veo sino el dolor de la criatura, la terrible melancolía de la existencia y la falta de misericordia en los hombres.

Una orden ha convertido a estas sombras tranquilas en enemigos nuestros; otra orden podría convertirles en nuestros amigos. En una mesa cualquiera, unos caballeros que nadie de nosotros conoce firman un escrito y he aquí que, desde aquel momento, por largo tiempo, nuestra suprema obligación consiste en hacer aquello que, en tiempo normal, es abominado por todo el mundo y castigado con la última pena. ¡Quién sería capaz de hacer, todavía, distinciones viendo a estos hombres tranquilos, con sus caras de niño y sus barbas de apóstol! Cada cabo es para los reclutas y cada profesor para los alumnos un enemigo peor que estos hombres para nosotros. Y, no obstante, volveríamos a disparar contra ellos y ellos contra nosotros, si estuvieran libres.

Me aterro; no debo adentrarme en estos pensamientos. Esta senda conduce al abismo. Todavía no ha llegado la hora. Pero no quiero perder esta idea, quiero conservarla, quiero esconderla cuidadosamente hasta que la guerra termine. Mi corazón late con fuerza; será este mi propósito, aquella finalidad definitiva, la única en la que pensaba en la trinchera, aquella que yo buscaba como mi razón para vivir después de esta gran catástrofe de toda la humanidad? ¿Será ésta la labor que justifique mi vida futura, la misión digna de estos años de horror?”

Goebbels, ministro de Instrucción Pública y de Propaganda del III Reich, leyó esta novela, publicada en 1929 con el título Im Westem nichts Neues y opinó sobre ella: “Un libro común y subversivo. Los recuerdos de guerra de un tipo solitario. Nada más. A los dos años de su publicación, nadie habla ya de ese libro. Pero ha ejercido un fuerte influjo en millones de corazones. Es un libro lleno de afectación. Por eso es tan peligroso”.

Al año siguiente de su aparición, la novela Sin novedad en el frente fue llevada al cine en Estados Unidos. La UFA (Universum Aktiengesellschaft) se encargó de la versión alemana. Goebbels mandó sabotear la proyección de la película y finalmente consiguió su retirada.

Erich Maria Remarque (su nombre auténtico era Erich Paul Remark, 1898-1970) se retiró en abril de 1932 a Porto Ronco (Suiza), en el lago Maggiore, y en 1938 fue privado de la nacionalidad alemana. Tras la toma de poder de Hitler, sus libros fueron quemados en público por la Asociación Estudiantil Nacionalsocialista.

Televisión en aragonés

Televisión en aragonés

Las lenguas minoritarias suelen tener poca difusión en los medios de comunicación convencionales, pero, en cambio, pueden encontrar un sitio en las nuevas televisiones de Internet. Charrando TB ofrece reportajes en lengua aragonesa y quiere convertirse en un archivo audiovisual en esta lengua. En algunos de sus vídeos se puede ver, por ejemplo, una conferencia sobre ortografía del aragonés. 

Charrando TB

Esta España nuestra

* En España se habla de educación con bastante pesimismo, y no es para menos teniendo en cuanta el elevado índice de fracaso escolar: fijado en un 30% por el Ministerio de Educación. Esto significa que el 30% de la población española ha acabado la educación obligatoria sin obtener ningún título. España está a la cabeza de los países desarrollados en fracaso escolar y tiene uno de los índices de repetición más altos de los países desarrollados. El gasto público español en educación crece menos que el PIB y casi un tercio de los alumnos abandona sus estudios primarios, por lo que un 6,2 % de los jóvenes españoles de entre 15 y 19 años no tienen ni formación ni empleo, y están muy mal preparados para competir en el mercado laboral.

¿Preocupan estos datos a la sociedad española? No, al ciudadano medio estos datos le resultan indiferentes. A la cabeza de los problemas que más preocupan a los españoles, según datos del último barómetro del CIS, se encuentra el paro: 46,8 %, seguido por la inmigración: 35,9 %, el terrorismo, ETA: 26,9 % y la vivienda: 26,5 %. La educación le preocupa tan solo a un 3,3 %. El aprendizaje  interesa como medio para promocionarse socialmente. Saber o no saber es lo de menos.


Barómetro del CIS: Julio 2006

** Por fin sabemos por boca de los señores Zaplana y Rajoy lo que ocurrió el 11-M en Madrid. El PSOE dio un golpe de Estado compinchado con ETA, un grupo de radicales islamistas y las fuerzas de seguridad.


*** Carod-Rovira ha criticado los “criterios provincianos” con los que se ha elegido este año a la pregonera de las Festes de la Mercè de Barcelona: Elvira Lindo. El problema es que la escritora pronuncie su pregón en castellano y no en català. El presidente de ERC ha manifestado que no conoce “ni una sola capital europea, excepto Barcelona, que a la hora de hacer el pregón de sus fiestas lo pronuncien personas que utilizan una lengua que no sea la propia de la ciudad y el país en que se está”. Ayer, ante la sede del Ayuntamiento de Barcelona, unas 500 personas se manifestaron en contra del pregón en castellano y un centenar de entidades han suscrito un manifiesto, impulsado por la Coordinadora de Asociaciones para la Lengua Catalana (CIEMEN) o la Plataforma por la Lengua, en contra del uso del castellano en este pregón. Por su parte, el segundo teniente de alcalde y presidente de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Portabella, se negó a asistir al pregón de la Mercè como muestra de desacuerdo por el hecho de que este año sea en castellano. En cambio, el señor Portabella no tuvo inconveniente en asistir al pregón del año 2004, en el que Fatima Mernissi se dirigió al público en francés.

Cosas nimias

En el catálogo de cosas nimias que conforman mi felicidad pondría el regusto que deja un buen café en el paladar, ese momento de la mañana entre el oasis del sueño y el ajetreo del día, y ese cruasán tierno y delicioso, rebosante de chocolate negro. El sonido del mar en una playa solitaria cubierta por la noche y envuelta en la suave brisa que huele a salitre. Esa lluvia de primavera que limpia el aire y lo impregna todo del aroma de la naturaleza pura. El paseo por un rincón perdido entre montañas. El espectáculo nocturno de un cielo cuajado de estrellas.

Colocaría la luz especial de sus ojos cuando me miran diciéndome cosas que las palabras no logran explicar. Las sonrisas y abrazos entrañables, capaces de curar todos los dolores del alma. Una conversación hecha de silencios cómplices y suave contacto de dedos. El encuentro con un amigo que lo es desde hace tanto que ni me acuerdo.

La lista de cosas nimias se completa con las melodías y canciones que perviven en la memoria asociadas a momentos inolvidables o que provocan estados de ánimo cercanos al éxtasis: un aria de la Callas, un adagio de Albinoni o un íntimo jazz.

La felicidad es tan efímera que nos damos cuenta de su existencia cuando ya se ha ido, una vez vivida. Por eso hay que valorar debidamente el catálogo de cosas nimias, pues en él se incluyen las cosas que de verdad importan.

También quiero añadir a la lista a esos lectores que casi son amigos, a los que siento cercanos. Por suerte conozco a algunos. Mis letras son suyas, vuestras. Porque estas letras, más que una parte de mí, son un regalo que vosotros me hacéis. Es lo que vosotros y yo tenemos en común. El gran regalo de la literatura, que también está, sobra decirlo, en el catálogo. Un catálogo incompleto, que se actualiza cada día.


Dedicado a Almena, un alma afín a la que, pese a la distancia, siento muy próxima.

Las Cruzadas

Las Cruzadas

Las cruzadas representan una oleada de viajes muy particulares. En 1096,los soberanos musulmanes que tenían Jerusalén bajo su poder, cerraron los centros de peregrinación situados en Tierra Santa, lo que provocó la formación de un ejército que, capitaneado por Godofredo de Bullón, conquistó Jerusalén. En el transcurso de los doscientos años siguientes, tuvieron lugar otras seis cruzadas, a la que se sumó la Cruzada de los Niños. Esto dio origen a distintas órdenes militares: los caballeros del Temple, los caballeros de la Orden de San Juan y la Orden Teutónica.  

En una de sus campañas, los cruzados conquistaron Constantinopla por error, la consecuencia fue que se produjo un amplio intercambio de ideas con los musulmanes de lugar sobre cuestiones relativas a la filosofía, la arquitectura, la jardinería y áreas afines. 

Posteriormente, cuando la Orden Teutónica se quedó sin trabajo, el emperador Federico el Grande le encargó evangelizar Prusia oriental y el Báltico. La orden consiguió crear un Estado, el denominado Estado de la Orden Teutónica. Los caballeros teutones no se fueron por las ramas y los polacos les atribuyen un papel tan funesto en su historia como el que le atribuyen los árabes a los otros cruzados.

Iniciativas Ciudadanas de la Expo 2008

Iniciativas Ciudadanas de la Expo 2008

La Expo Zaragoza 2006 ha encargado a la Fundación Ecología y Desarrollo el diseño y conceptualización del Faro: Pabellón de las Iniciativas Ciudadanas.

Con este motivo, se invita a rellenar un cuestionario a todos los agentes sociales que quieran participar en el Pabellón de las Iniciativas Ciudadanas para que planteen las propuestas más innovadoras destinadas a solucionar los problemas del agua.

El cuestionario se halla disponible en tres idiomas y la fecha límite para el envío de respuestas es el 30 de septiembre.

Rellenar el
formulario

Web Oficial de la Exposición Internacional Zaragoza 2008

El nacimiento de la Guerra Santa

En la montaña del Sinaí, Dios se dirige a Moisés. En aquella época el pueblo judío es débil, su existencia está amenazada por las guerras contra otras tribus cercanas. Necesita la ayuda de Dios para mirar al futuro con serenidad. Un Dios único, beligerante, militar, implacable, que dirija el combate sin piedad, capaz de exterminar a los enemigos sin remordimientos y enfervorizar a las tropas. Éste es Yahvé, un modelo que, igual que el de Mahoma, tiene mucho que ver con el caudillo de guerra tribal ganándose unos galones cósmicos.

Dios promete a su pueblo “elegido entre todos los demás” un país de “propiedad perpetua”. Poco importa que la tierra de este país esté habitada por los cananeos, pues Dios ha decidido su exterminio. “Yo los exterminaré”, dice (Ex. XXIII, 23).

Para conquistar Palestina, Dios utiliza toda su artillería. En términos polemológicos contemporáneos, digamos que inventa la guerra total. Abre el mar en dos y, ya puestos, ahoga a todo un ejército; detiene el sol para que los hebreos tengan tiempo de exterminar a sus enemigos amoritas; provoca una lluvia de piedras y ranas; envía un ejército de moscas y avispas; transforma el agua en sangre; desencadena la peste, las úlceras, las pústulas; a esto se añade el comportamiento típico de la soldadesca, que mata a todo bicho viviente: mujeres, ancianos, niños, animales…

Yahvé bendice la guerra y a quienes la hacen, santifica el combate, lo dirige, él manda, no en persona, evidentemente, sino inspirando a su pueblo; justifica los crímenes, los homicidios, los asesinatos, legitima la destrucción de los inocentes. Mientras no se trate de cananeos, puede proponer que se evite el combate y ofrecer en su lugar la esclavitud, señal de bondad y amor. A los palestinos les promete la destrucción total, la guerra santa, según la expresión terrorífica e hipermoderna del libro de Josué.

Desde hace dos mil quinientos años, ningún responsable surgido del pueblo elegido ha decidido que estas páginas recogen fábulas y ficciones prehistóricas peligrosas en grado sumo, porque son criminales. Al contrario. En todo el planeta existe un número considerable de personas que viven, piensan, actúan y conciben el mundo a partir de estos textos que convidan a la carnicería generalizada, sin que jamás nadie haya prohibido la publicación por incitar claramente al asesinato, al racismo y a otras formas de acción. En las yeshivas se trabaja por la memoria de estas páginas sin cambiar ni una coma, igual que no se toca ni un pelo de Yahvé. La Torá ofrece la primera versión occidental de las numerosas artes de la guerra publicadas a lo largo de los siglos.

Menuda farsa

Las Naciones Unidas han hecho una declaración para la lucha contra el terrorismo. En realidad es sólo una declaración de buenos deseos que no sirve para nada.

No se define qué se considera terrorismo, y si en este concepto suyo se incluye cualquier tipo de violencia ejercido con la finalidad de atemorizar a las poblaciones, esto incluiría el terrorismo de estado. Tampoco de circunscriben los focos de terrorismo más activos en la actualidad y las organizaciones que los sostienen. Este dato es relevante porque ¿cómo va a combatirse algo que no se sabe qué es ni dónde se localiza?

La declaración ha sido suscrita por 192 estados representados en la Asamblea General y entre las medidas aprobadas figuran la solución de conflictos sin resolver o de duración prolongada, la universalización del Estado de Derecho, la humanización del trato a las víctimas, el fin de la violación de los Derechos Humanos, las discriminaciones étnicas, religiosas o nacionales y la superación de las marginaciones sociales y económicas.

Muchos de los países firmantes demuestran un cinismo apabullante, pues se dedican a hacer justo lo contrario de lo acordado, aunque como saben que, en realidad, no se han comprometido a nada tienen la conciencia tranquila. Es el caso de Estados Unidos, que viola sistemáticamente todos los puntos del acuerdo, veta los proyectos de resolución que intentan detener las abusivas actuaciones de Israel, mantiene la prisión de Guantánamo y reconoce tener cárceles secretas repartidas por el mundo.

El único síntoma de coherencia en este asunto ha sido el puesto por Kofi Annan, que ha manifestado: “Ahora, la cuestión es cómo poner en práctica lo acordado". Ahí le ha dado.

Galimatazo

!Cuídate del Galimatazo, hijo mío!
!Guárdate de los dientes que trituran
y de las zarpas que desgarran!
!Cuídate del pájaro Jubo-Jubo y
que no te agarre el frumioso Zamarrajo!

Valiente empuñó el gladio vorpal;
a la hueste manzona acometió sin descanso;
luego, reposóse bajo el árbol del Tántamo
y quedóse sesudo contemplando…
Y así, mientras cavilaba firsuto.
¡Hete al Galimatazo, fuego en los ojos,
que surge hedoroso del bosque turgal
y se acerca raudo y borguejeando!

!Zis, zas y zas! Una y otra vez
zarandeó tijereteando el gladio vorpal!
Bien muerto dejo el monstruo, y con su testa
!volvióse triunfante galompando!

¿Y haslo muerto? ¿Al Galimatazo?
!Ven a mis brazos, mancebo sonrisor!
!Qué fragarante día! !Jujurujúu! !Jay, jay!
Carcajeó, anegado de alegría.
Pero brumeaba ya negro, el sol;
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas;
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas necrofaba.

¿Quién es al autor de este poema carente de sentido? Es difícil de decir. Había un poema parecido en inglés, cuya primera estrofa:

Brillaba, brumeando negro, el sol;
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas;
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas murgiblaba.

completó Lewis Carroll e hizo que la pequeña Alicia encontrase su imagen invertida en el país situado al otro lado del espejo.

Cualquiera que domine la lengua española, reconocerá de inmediato que la anterior estrofa está escrita en español, aunque sólo logre hacerse una idea confusa de la situación descrita por el poema. Asimismo, reconocerá que se trata de oraciones castellanas completas cuya estructura gramatical las hace irreductibles a un simple amontonamiento de palabras, como nos indica la forma en que están conectadas entre sí. La palabra terminada en –ando (bromeando), exige un tipo determinado de palabra: un sustantivo o un adjetivo como sangriento, espumante, vivo o negro. El adjetivo “agiliscosos” determina la secuencia siguiente, compuesta por un verbo en pretérito en tercera persona del plural: “giroscaban” y un sustantivo: los ligazones. Tengo, pues, suficientes pistas para completar todos los tipos de palabras y su conexión y terminaciones nos indican que el poema está escrito en español.
La traducción al castellano de “Galimatazo” es de Jaime de Ojeda.

Campaña contra la ablación

La excisión o mutilación genital femenina abarca a todas las intervenciones que conllevan una ablación total o parcial de los órganos genitales externos de la mujer. Se realiza en más de 35 países, fundamentalmente en África. Los medios de comunicación nos muestran cada vez con más frecuencia que ya se están realizando en los países desarrollados entre los que se encuentran Francia y España.

La campaña de sensibilización sobre el tema, organizado por Medicus Mundi, con el objetivo de apoyar al "Comité Nacional de Lucha contra la Mutilación Genital Femenina de Burkina Faso" ha contado con la colaboración de la Asociación Andaluza de Matronas, Instituto Andaluz de la Mujer y Amnistia Internacional.

Medicus Mundi Andalucía, junto a la Asociación Andaluza de Matronas, Amnistía Internacional y el Instituto Andaluz de la Mujer animan a sumarse a todos los que compartan estos contenidos.

Asociación Andaluza de Matronas

Medicus Mundi Andalucía

Se me cae la baba

Se me cae la baba

¿Por qué tiene tan mala leche el vendedor de la papelería donde habitualmente compro? Entro a por unos cartuchos de tinta y él me mete en la bolsa una tarjeta con propaganda de “Montblanc”.


Desde que tengo uso de razón llevo soñando con tener algún día una pluma Montblanc. Mis preferencias han ido cambiando con el tiempo, a medida que los diseños se renovaban y se hacían más contemporáneos. Ahora mi favorita es el modelo StarWalker. Pues bien, resulta que la casa Montblanc celebra su centenario y para celebrar que lleva un siglo dedicada a crear instrumentos de escritura, auténticas joyas, ha sacado una edición especial de mi admirada StarWalker que incluye como detalle especial un diamante flotante de 43 caras con la forma del logotipo flotando en una cúpula transparente.


¡Ah! La de cosas maravillosas que escribiría con una Montblanc, con una pluma así, la inspiración viene sola. ¿Por qué no me sobra nunca el dinero suficiente para darme este capricho? Si yo me conformo con poco, me basta con el modelo de resina… ¡Ay! Ahora tengo en mi mano el maldito tríptico publicitario en el que aparece la pluma de mis sueños y es un tormento; es como tenerla, pero sin tenerla. ¿Existe una crueldad mayor?


Montblanc

Bésame el culo, George

Entre las miles de propuestas originales que pueden encontrarse en Internet, hay una que me ha llamado la atención. Se trata de una campaña que pretende realizar un póster con 1.000 fotos de traseros (culos desnudos), que se le enviará al presidente de Estados Unidos, señor George W. Bush.

Aquellos que deseen adherirse a la campaña y enviar su contribución, pueden hacerlo en: Kiss my ass, George

En el ascensor

Habías pulsado el botón de llamada y la puerta se abre ante ti, basta una ojeada para ver a las cuatro personas que hay en el interior del ascensor. No hay mucho espacio, pero si los demás retroceden un poco, es posible que quepas.

Entonces comienza a desplegarse una especie de magia. Como si la escena hubiera sido ensayada miles de veces y todos se hubieran puesto de acuerdo con anterioridad, cada persona se desplaza al lugar adecuado. El tipo del fondo a la derecha arrincona las bolsas del super, la chica que está delante de él da un paso atrás para no golpearte con su mochila. Así han hecho sitio, tú entras y la puerta se cierra. Todo el proceso se desarrolla sin mediar palabra y sin apenas contacto visual, por descontado, tampoco hay contacto corporal pese a lo reducido del espacio. Nadie ha dicho: Por favor, ¿le importaría acercarse a los demás para hacer sitio? A ninguno de los presentes se le ha ocurrido plantarte cara y decirte: No cabe nadie más.

En el siguiente piso desciende el hombre con las bolsas de compra. El resto de pasajeros ha intuido sus intenciones porque se ha agachado a recoger las bolsas. El grupo se mueve y se reorganiza para facilitarle la salida del ascensor. Un nuevo pasajero entra y vuelve a repetirse la operación hasta que cada uno vuelve a estar en el lugar correcto.

Pero, ¡horror! El recién llegado apesta a sudor. Sin embargo, a nadie se le ocurre decirle: ¿Sabe que existe una cosa llamada jabón? Podría usarlo de vez en cuando. Nadie se tapa la nariz haciendo un gesto elocuente. Ambas conductas resultarían de pésimo gusto, por eso nadie deja traslucir su incomodidad.

Los viajes en ascensor son episodios en los que personas absolutamente desconocidas se apiñan en un espacio muy pequeño. En realidad, este hecho podría dar lugar a situaciones especialmente conflictivas, pero sucede justo lo contrario. Cualquiera que suba en un ascensor puede confiar en que su encuentro con extraños transcurrirá sin roces y con discreción, contando con que no te quedes colgado, obviamente. El viaje en ascensor constituye uno de los mejores ejemplos de la civilización occidental. El proceder civilizado supone no imponer ni importunar a nadie con nuestros requerimientos personales. En su lugar existen las convenciones sociales, la etiqueta, los modales, la cortesía y otras muchas reglas que regulan el trato entre personas. La mayoría de estas reglas las captamos sin ser plenamente conscientes y las dominamos sin tener que pensar, pues la cotidianeidad civilizada se compone de innumerables escenas aprendidas y convenidas.

Mozart un genio trastocado

Mozart un genio trastocado

Wolfgang Amadeus Mozart no fue un contestatario, sino un conformista hasta la muerte. Era el niño obediente (demasiado obediente) que asumió como propias todas las tareas y ambiciones que le impusiera su padre, Leopold. Su expresión facial correspondía a lo que sus biógrafos han catalogado como una personalidad inmadura y obsesiva. El propio Mozart no parecía demostrar mucha autoestima al escribir a uno de sus contados amigos: “Si la gente pudiera ver dentro de mi corazón me sentiría avergonzado. Todo dentro de mí es tan frío, tan gélidamente frío”. “Hay una sensación de vacío en mí que me causa dolor”. Sin embargo, la cantidad y calidad de sus composiciones difícilmente se asociarían con una disposición depresiva, con la sola excepción del penúltimo concierto para piano que compuso (en Sí Bemol Mayor, KV 595), escasamente once meses antes de su muerte. En él, prevalece un estado de resignación, al tiempo que es posible apreciar en los matices y modulaciones de su armonía, la lucha interior del compositor para suprimir cualquier manifestación de energía, incompatible con la profundidad de su tristeza.


Adulto ya, fue el sacrificado cónyuge que se dedicaba a satisfacer los caprichos de su esposa Constanze. Con la salud quebrantada, aceptó el misterioso encargo de componer el Réquiem para un cliente desconocido. Su postrer intento de develación supuso una confrontación intolerable. Fue presa de trastornos del sueño, ideación paranoide y premoniciones acerca de su inminente fin que precipitaron su deceso, atribuido a patologías somáticas tan disímiles como el envenenamiento, septicemia, uremia, fiebre tifoidea o la púrpura trombocitopénica. En definitiva, un colapso de sus defensas que lo llevó a la muerte a la temprana edad de 35 años.

Mozart fue un genio divino, un niño prodigio: con tres años interpretaba de memoria al piano minuetos que había estudiado tan sólo media hora antes; con cinco, ya componía, y su padre lo presentó por todas las cortes europeas, donde daba conciertos con su hermana mayor; a los nueve años compuso su primera sinfonía, y a los trece ya era concertista en el arzobispado de Salzburgo. Tras viajar a Italia y París, Mozart se instaló en la meca de la música: Viena, donde se independizó de la corte convirtiéndose en artista autónomo. En Viena vive de los conciertos, de los encargos y de las clases que imparte. Y no vive mal, es uno de los solistas mejor pagados de la capital, se procura un caballo y frecuenta los círculos más exquisitos. En 1784 ingresa en la logia masónica y compone para ella.

La forma de trabajar de Mozart es asombrosa. Suele componer la pieza en su cabeza y después se limita a escribirla. En 1786 se estrena la ópera “Las bodas de Fígaro”, que cosecha críticas dispares, pues es la primera vez que una ópera muestra conflictos sociales: un aristócrata español quiere poseer a una joven burguesa ya comprometida. Tanto la esposa del aristócrata como la joven y su prometido se confabulan contra él. Faltan tres años para la Revolución francesa, y los nobles ya no pueden hacer lo que quieren. Después se estrena en Praga “Don Giovanni”, ópera que da una forma tan perfecta a la historia de Don Juan que más tarde el filósofo danés Sören Kierkegaard la elevará a la categoría de una forma de vida, la vida estética.

Durante los años siguientes, Mozart tiene dificultades económicas. La guerra contra los turcos trae consigo un descenso del número de encargos y conciertos; al mismo tiempo su esposa Constanze cae enferma y requiere curas muy costosas. Mozart compone “Cosi fan tutte” y la opereta “La flauta mágica”. En 1791 se presenta en su casa un misterioso mensajero que le hace un encargo anónimo: un réquiem, es decir, una misa de difuntos. Mozart enferma, sigue trabajando en su lecho y finalmente muere el 5 de diciembre de 1791 a los treinta y cinco años de edad, cuando estaba en la flor de la vida.

Muy pronto empezaron a circular rumores sobre su muerte. Se decía, entre otras cosas, que Antonio Salieri, un mediocre compositor de la corte, le había envenenado por envidia hacia su genialidad. Este rumor fue extendido por Pushkin y el escritor inglés Peter Shafer lo convirtió en el tema de su obra “Amadeus”, sobre la que el director de cine Milos Forman hizo una película con el mismo título, galardonada con ocho Oscar.

La temprana muerte de Mozart y el efecto sobrenatural de su música convirtieron al compositor en un mito. Pasó a la posteridad como un genio divino perseguido por criaturas inferiores. Su música es elegante y puede llegar a ser sentimental, pero jamás cae en la sensiblería. En realidad, Salieri era inocente, y el misterioso mensajero había sido enviado por el conde Waldeck, que había encargado el réquiem para hacerlo pasar por una composición suya.