Blogia
Cierzo

Artículos

España va bien

España va bien

¿Se acuerdan de la famosa frase del presidente Aznar que afirmaba: España va bien mientras se gestaba la mayor burbuja inmobiliaria de la historia gracias a las medidas que tomaba su gobierno? El gobernador del Banco de España no hacía ni caso a las advertencias de sus inspectores sobre el endeudamiento gigantesco que promovían con su irresponsabilidad los bancos españoles. Luego, el presidente Zapatero se obstinó en la idea de que no había crisis y perdió un tiempo valiosísimo para atajarla, entre tanto, los banqueros se recuperaban.

Por torpeza, por ideología o por complicidad con la banca privada, los bancos centrales y los gobiernos europeos han permitido cometer todo tipo de desmanes. Los negocios financieros se hacían más complejos, opacos y peligrosos y las autoridades miraban hacia otro lado en lugar de vigilar con celo cada transacción que se realizaba.

El Banco Central Europeo no previno la crisis, entró en acción cuando ya era tarde, dio señales contradictorias y ha impuesto medidas de austeridad que han paralizado la salida de la crisis, no ha intervenido hasta que ya era imposible evitar el daño provocado por los ataques especulativos a Grecia, y también a Irlanda, Portugal y España.

Pienso que el Banco Central europeo es el responsable máximo de que las consecuencias de la crisis sobre los ciudadanos y sobre la economía europea sean tan dramáticas, ha consentido que los especuladores extorsionaran y saquearan a estos países. También los economistas nos han perjudicado con su ceguera. Los mismos que nos dicen que hay que recortar salarios y pensiones porque saben qué ocurrirá dentro de cincuenta años, no se han dado cuenta de la que teníamos encima. Y no me olvido de los políticos, que no han impedido que las finanzas se conviertan en un territorio sin ley, en una ciénaga especulativa donde se llevan a cabo los mayores chanchullos con absoluta impunidad.

Tiempos dramáticos

Tiempos dramáticos

Escucho a personas que me cuentan sus problemas y procuro transmitirles esperanza, pero no siempre es fácil porque soy consciente de la falta de alternativas y de recursos que afectan a muchos. Los servicios sociales están desbordados por las consecuencias de una crisis imparable y feroz de la que no todos somos conscientes. Pero cada día resulta más evidente y visible en nuestra ciudad, en nuestras calles, el drama individual y familiar de personas que son víctimas de un sistema que crea marginación y exclusión. Gente que padece en silencio, pasando desapercibida o, lo que es más grave, siendo ignorada y tratada con indiferencia por otros muchos ciudadanos. La voracidad de los mercados, la avaricia de los bancos, el mercantilismo y la idolatría al dinero, el beneficio rápido y fácil dejan al margen de una vida digna a miles de personas.

Personas con nombre y apellidos llaman a todas las puertas: ayuntamientos, ONGs, instituciones privadas y públicas, a cualquier entidad u organismo que atienda la exclusión social. Son personas enfermas, que no reciben ninguna prestación, que no encuentran trabajo, que pierden su vivienda, que no llegan a fin de mes, que casi no pueden comer. Son personas que ya no saben qué hacer ni a quién recurrir, que han caído en la desesperación más angustiante. Y no es para menos.

Para los que todavía tenemos comida en el frigorífico y un techo sobre la cabeza, resulta difícil creer que en el piso de al lado hay gente con serias dificultades para subsistir, que está a punto de quedarse sin vivienda, que no puede pagar las facturas… Del drama del paro se derivan situaciones socialmente inasumibles y éticamente inadmisibles ya que comportan pérdida de derechos, debilitan la solidaridad, propician la precariedad y fomentan la inestabilidad social. El panorama que día a día constato desde mi privilegiada atalaya, escuchando y hablando con personas al límite de su resistencia, no puede ser más penoso.

Urgen nuevas formas, nuevas actitudes, nuevos compromisos. Nadie puede permanecer impasible o indiferente ante la pérdida incesante de puestos de trabajo, la disminución reiterada de derechos, la desprotección social de familias enteras, la amenaza del desahucio, la aparición del hambre entre nosotros… Para una sociedad, el empobrecimiento ético es casi más perjudicial que el empobrecimiento económico. Debe existir una esperanza, debemos crear un futuro, otra sociedad distinta, porque en la actual no importa la dignidad de las personas y los políticos no trabajan para los ciudadanos.

Salud vs sanidad

Salud vs sanidad

La salud de los ciudadanos no puede ser objeto del mercantilismo, ya sea de carácter estatal o privado. La salud no debe ser un negocio en manos de los estados, las empresas farmacéuticas, los laboratorios, las mutuas… La salud es un derecho, la base para el desarrollo humano.

Clamamos contra los recortes en sanidad que promueve el Gobierno y no exigimos un sistema de salud más humano en el que cada persona mantenga su condición de tal, sin convertirse en paciente o, lo que es peor aún, en cliente.

Nos hablan de dificultades, de falta de recursos, de imponer limitaciones. No reconocen el fiasco de un modelo de sanidad pública que ha fracasado porque las diferentes políticas corporativistas han generado un mercado de la salud donde el enfermo importa poco y no ve atendidas sus necesidades reales. El enfermo es el elemento primordial en una cadena promovida por la economía, pero su salud es irrelevante. Mantener un centro sanitario es cuestión de rentabilidad y como ocurre con cualquier otra empresa, si no da beneficios, se cierra. Por eso se diseñan nuevas estrategias, para que el mercado crezca y sea rentable.

No es justo que los centros de salud dependan de las aportaciones económicas de los enfermos. Los centros sanitarios, desde el CAP (Centro de Atención Primaria) hasta el hospital, tienen que depender del compromiso de toda la sociedad y de una política encaminada a la solución de problemas de salud mediante la incorporación de terapias, estudios epidemiológicos, investigación científica, biotecnología y demás medios destinados a modernizar y elevar el nivel de asistencia que se ofrece al usuario.

 

No quiero pagar

No quiero pagar

La campaña “No quiero pagar” contra el pago del peaje en las autopistas catalanas ha sido un éxito y es comprensible que los que mandan se empiecen a preocupar. Mucha gente está más que harta de que se incrementen los precios, de pagar por todo. Por eso el “No quiero pagar” constata la fatiga generalizada ante continua la recaudación fiscal del Gobierno.

El llamamiento ha hecho diana en los ciudadanos por el peso de sus argumentos, su sencillez y porque toca el alma y el bolsillo del contribuyente. No cuesta identificarse con el propósito de plantar cara al avasallamiento constante y desafiar a un sistema que nos exprime.

Ya veremos por dónde peta todo esto. De momento los hay que pagan con monedas de un céntimo o que siguen sin abonar el peaje, pasando de la amenaza de sanción. El caso es rebelarse.

Plataforma Prou Peatges

Cómo enfrentarse a embargos y evitar desahucios

Cómo enfrentarse a embargos y evitar desahucios

Primero se nos creo la falsa necesidad de tener una vivienda en propiedad. Cuando mordimos el anzuelo se privatizó el suelo del Estado, de todos, y se concedieron permisos y licencias a “empresas amigas” para que se sumaran al lucrativo negocio de la especulación. Subieron los contratos hipotecarios y así se enriquecieron las estructuras financieras y bancarias. Al mismo tiempo se anudaba la soga que con el tiempo nos había de estrangular. Millones de personas firmaron hipotecas que a duras penas podrán asumir sus herederos. Pero mientras tanto, los bancos, las cajas, las constructoras, las inmobiliarias y toda esa caterva de carroñeros que se nutren de sangre obrera engordaban sus bolsas con el sudor ajeno. Y en esto andábamos cuando llegó el 2008 y nos trajo una crisis bajo el brazo.

El castillo de naipes está en el suelo y miles de familias sucumben cuando los plazos para abonar las cuotas hipotecarias se quedan cortos. Existe una solución que nadie nos cuenta porque no interesa que sepamos, que nos defendamos, que plantemos cara a esta situación. Cuando veamos que ya no somos capaces de asumir el pago de la hipoteca, existe la posibilidad de alquilarla a otra persona, a la par que alquilamos otra vivienda en las mismas condiciones. Con este proceso se puede bloquear un desahucio durante al menos 5 años, que es el tiempo durante el cual la ley protege al inquilino ante un cambio de propietario de su casa.

Hay que tener en cuenta ciertos requisitos: Que el nuevo inquilino habite efectivamente la casa; que el precio del alquiler sea razonable, aunque resulte bajo en comparación con otros; que haya una domiciliación de recibos y que el pago del alquiler se realice y pueda acreditarse. Se trata de demostrar ante el juez que el contrato de alquiler es real.

Lo que importa es la compañía

Lo que importa es la compañía

En tiempos de sofisticación culinaria y calidad excelsa; en tiempos de cocineros de élite y restaurantes de ocho estrellas, permítanme que haga un elogio de la cocina casera, de la de siempre. Mi madre aprendió a cocinar tomando recetas de su madre, de su tía y de otras mujeres que frecuentaba. Sus guisos eran sencillos, económicos, de acabarse todo el plato y de aprovechar el sobrante para hacer canelones, croquetas, empanadillas o una sopa. Detrás de cada plato, en la memoria, hay días de lluvia que huelen a caldo caliente, domingos con aroma a pollo asado con limón, festividades que guardan esencias de vainilla y canela. Mi madre servía los platos y aguardaba expectante el veredicto de los comensales, luego se sentaba y comíamos explicando las incidencias de la mañana, los planes para esa tarde.

No hay mayor placer que encontrar en las cosas belleza y utilidad a un tiempo. La belleza en este caso no es estética ni superficial, se siente en el corazón, en lo profundo del alma. Hay platos especiales que llegan a mi memoria asociados a historias, a momentos compartidos, a situaciones concretas. ¿Existe un tesoro más grande que la familia, los amigos, la gente que quieres? Dicen que uno es lo que come. Quizás. No sé. Lo que puedo afirmar es que a la hora de comer son más importantes la compañía y la conversación que la comida. En la cocina tradicional lo esencial no es qué se come ni dónde, sino con quién se comparte mesa.

Cuatro cafés

Cuatro cafés

El PP puso el ejemplo de los cuatro cafés para ilustrar el gasto sanitario que supondrá para los jubilados los recortes en sanidad. Este ejemplo también es una metáfora de cómo los políticos viven alejados de la realidad. ¿Cuánto se gasta el Gobierno en la campaña publicitaria para explicar los recortes? Apretar el cinturón de los ciudadanos y no reducir los cargos políticos, de los 600 cargos de confianza de la época de Zapatero pasamos a mantener una cantidad similar con Rajoy. Se incorporan cargos de confianza y falta dinero para pagar la nómina de los funcionarios. Suben las tasas académicas en la universidad y disminuye la cuantía destinada a becas, así que dentro de poco primará el poder económico sobre las capacidades del alumno. Se culpa a las Autonomías de dilapidar el dinero, el suyo y el del Estado, y en ese saco entran todas, cuando en realidad hay Autonomías ahogadas por las deudas y otras con un superávit que se despilfarra. Se habla de un cambio profundo en las estructuras económicas y no se toman medidas para solventar cuestiones como la solidaridad territorial. Tal vez sea el momento de mirar hacia Alemania y tomar como modelo los länder, con unas cuotas económicas fijadas según las necesidades reales de cada uno, opción más útil que nunca.

Es probable que se produzca un cambio de gobierno en Francia y el 6 de mayo Grecia celebra unas elecciones importantes. Nuestros políticos no deben olvidar qué surgió de la gran crisis de los años 30 del pasado siglo. De aquella debacle nacieron el nazismo y el comunismo estalinista, las dictaduras que más miseria, dolor y muertos han causado a la humanidad.

Viaje iniciático

Viaje iniciático

Un viaje iniciático es aquél que permite a quien lo realiza acabar distinto, más rico y más maduro. Es, por así decirlo, un doble viaje, hacia el exterior y hacia el interior. No obstante, no todos los viajes que podríamos considerar iniciáticos son reales, los hay que pueden discurrir solo por la mente del viajero.

Los problemas más serios deben ser afrontados con buen ánimo y mejor humor. Hay que procurar estar relajado antes de pasar a la acción, porque los viajes iniciáticos son viajes que tienen como destino la superación personal, conocerse mejor y salir reforzado de la experiencia.

No siempre el viaje iniciático es voluntario, a veces el azar, las circunstancias, alguien… nos obliga a abandonar la tibieza del hogar y a lanzarnos hacia un camino desconocido.

Como ocurre en casi todos los viajes, la estructura del iniciático es circular, se suele volver al punto de partida, pero se vuelve cambiado. Uno ha tenido la oportunidad de conocer su propia fuerza interior y su templanza, ha reflexionado sobre el sentido de la vida, es consciente de que los amigos son esenciales para superar ciertas pruebas, ha construido un alma resuelta y flexible, solidaria, solitaria y ha llegado a la conclusión de que el destino se encuentra en nuestras propias manos.

Pero llegar a esa meta, en ocasiones, es tarea de toda una vida, un objetivo que no todos consiguen. Y es que uno no quiere regresar a su lugar de origen, no sabe cómo hacerlo o no podrá hacerlo nunca.

Damien Hirst

Damien Hirst

Pocas exposiciones en la Tate Gallery de Londres han levantado tanta controversia como la retrospectiva que se ha inaugurado el 3 de abril sobre Damien Hirst, el artista británico, famoso por su calavera recubierta de diamantes y sus tiburones y vacas conservados en formol, es el más rico del mundo, su fortuna se estima en unos 240 millones de euros. La polémica le acompaña allí donde va y algunos expertos consideran que Hirst no debería estar en este templo del arte contemporáneo. "Hirst no debería estar en la Tate. Simplemente, no es un artista", explicaba un crítico de arte en el diario The Independent. "Su arte no vale nada. No es que sea bueno, malo o regular. Es que simplemente no es arte", añadía.

Pese a los comentarios negativos, la exposición se ha convertido en la mayor atracción cultural de Londres. La retrospectiva ofrece 70 obras de Hirst realizadas en los últimos 25 años y permite ver la evolución de su carrera. Si algo se mantiene a lo largo de todos estos años es la intención de provocar al espectador. Una de sus obras tempranas es un juego de ocho sartenes de colores colgadas en una pared blanca. Otra de las obras, ésta de los años 90, es una enorme caja de cristal llena de moscas vivas que se alimentan de una cabeza de vaca en descomposición. ¿Son arte? "Hirst es un fenómeno, una de las mayores expresiones del arte británico. De esto no hay duda", asegura el director de la Tate, Chris Dercon.

Hirst empezó su carrera siendo miembro del movimiento Jóvenes Artistas Británicos que se hicieron famosos por sus técnicas impactantes, el uso de materiales reciclables y su visión empresarial del mundo del arte. Ganó el Premio Turner en 1995, uno de los más prestigiosos del mundo, y su vida y obra han sido llevados incluso a las escuelas de negocios. La London Business School enseña a sus alumnos de MBA cómo desarrollar negocios de éxito a partir de la experiencia de Hirst.

El olfato de Damien Hirst para los negocios quedó patente en 2008, cuando decidió subastar sus obras en Sotheby’s sin contar con sus intermediarios habituales, las galerías Jopling y Gagosian. Así consiguió recaudar 133 millones de euros, diez veces más de lo previsto, y dejó en entredicho el papel de las galerías como canal de venta casi exclusivo en el mundo del arte. Otro de sus logros artístico-mercantiles es el negocio de la calavera, una de las obras más conocidas de Hirst. Se trata de la pieza denominada Por el amor de Dios, un cráneo cubierto con 8.601 pequeños diamantes y un gran diamante rosa que se sitúa en la frente.

El arte es un negocio y, para demostrarlo, la Tate Gallery explota el tirón de la famosa calavera con el merchandising. Camisetas, llaveros, cuadernos y tazas de café pueden comprarse como recuerdo de la exposición.

 

Nuevos ministerios

Nuevos ministerios

Mariano Rajoy prometió crear un ministerio de Familia cuando llegase al gobierno. Tampoco ha cumplido esta promesa. Ahora se llevan las administraciones sucintas y si a un ministerio que no existe le rebajas un 17% su asignación económica, como a los otros, te toca pagar.

Rajoy creyó que necesitaría una cartera para albergar la sede de la Conferencia Episcopal, muy enfadada entonces con el gobierno de Zapatero por sus ampliaciones del concepto de familia en la administración de justicia, que es donde proporcionan el libro para inscribirla. Por una cuestión de austeridad, Alberto Ruiz-Gallardón incorpora a la familia cristiana en su cartera de Justicia. Si hasta ahora el aborto lo gestionaba Sanidad, él quiere reorganizarlo desde Justicia, pero, desde Innovación, habla de un abortivo del que no se tenía noticia: la violencia estructural contra la mujer embarazada. Cuando le preguntaron por los componentes de este abortivo, habló del miedo a perder el puesto de trabajo o a no obtener empleo como consecuencia del embarazo, más grande en inmigrantes y en mujeres que carecen de soportes públicos para poder optar libremente por una alternativa a su embarazo.

En el Ministerio de Justicia, Ruiz-Gallardón luchará contra la reforma laboral del Ministerio de Empleo desde una perspectiva de género, esta desigualdad que se ha quedado sin Ministerio de Igualdad. Como siempre que llegamos a este punto, entramos en el Ministerio de Propaganda (o de Información y Turismo) y sus entretenimientos, globos sonda y maniobras de distracción para la subida de impuestos o de tarifas. Eso explica que un ministro, que no tiene un pelo de tonto, haya vomitado este retórico de “la libertad de la maternidad es la que hace a las mujeres auténticamente mujeres”.

El timo de la herencia

El timo de la herencia

Por si no lo saben, existen empresas especializadas en cazar herencias. Mediante estrategias peculiares ofrecen sus servicios especialmente ahora, en plena crisis, cuando más hace falta el dinero, las casas, los terrenos, los negocios… No son bufetes avezados en cuestiones relacionadas con la muerte de un pariente rico, se trata de despachos que, por su cuenta, se ponen en contacto con posibles clientes que ignoran que el primo alemán o la tía australiana han pasado a mejor vida. Estas firmas, muchas de ellas internacionales, informan al usuario de la defunción de un familiar, pero para contrarrestar el posible disgusto, ofrecen una herencia inesperada.

Si alguna vez reciben una carta, sí de esas que llegan al buzón metidas en un sobre y con su correspondiente sello, apliquen el sentido común e ignoren la propuesta. Si jamás oyó hablar del difunto, lo más probable es que sea usted víctima de un intento de timo.

 

Xavier Gosé i Rovira

Xavier Gosé i Rovira

Xavier Gosé i Rovira (1876-1915) es uno de los ilustradores españoles más importantes. La mayor parte de su carrera se desarrolló en Francia, entre el modernismo catalán y el art déco francés. Aunque estuvo valorado en su época entre los círculos artísticos y las galerías de arte, la crítica subestimó su trabajo pues la ilustración se consideraba entonces un género inferior a las otras manifestaciones pictóricas.

La producción gráfica de este artista la conforman revistas comerciales, carteles publicitarios, folletos e impresos varios donde se reflejan los devenires del momento, las preocupaciones y la visión de un mundo en transformación. Gosé es un artista moderno, en el sentido literal de la palabra, un cronista de la sociedad que conoció, donde la novedad y la vanguardia rompían antiguos cánones. Gosé dibujaba con un refinado esteticismo y una gran fuerza gráfica mientras aportaba su atenta mirada a la realidad.

El Museu d’Art Jaume Morera de Lleida alberga la colección más importante de la obra de Gosé, unas 285 obras.

Escuela privada

Escuela privada

Un denominador común de las familias de clase media-alta y alta son los colegios privados. Los padres, preocupados por la educación de sus chavales, desconfían de la educación universal, generalista y gratuita, y matriculan a sus hijos en prestigiosos y carísimos centros de enseñanza, esperando que la criatura salga de allí más culta, refinada e inteligente, con una formación académica que lo dirija directamente a la gloria. Sin embargo, los colegios privados no aportan un plus de nada, al menos desde un punto de vista estrictamente educativo.

Es habitual que en lugares como, por ejemplo, Nueva York, las familias con dinero se gasten unos 32.000$ anuales en la educación de sus retoños. Probablemente ignoran que en un colegio elitista y exclusivo aprenderán lo mismo que en una escuela pública. Y es que, según estudios realizados, la calidad del colegio parece no guardar demasiada relación con lo que aprenden los alumnos de clase media. La diferencia la marca el entorno y el nivel educativo de los padres, no el centro en el que se estudia.

Si un niño que está acostumbrado a ver leyendo a sus padres, expresándose con corrección, argumentando sus opiniones con criterios de peso y les escucha decir siempre lo importante que es adquirir una buena preparación. Si, además, su entorno es un hogar tranquilo y sin conflictos en el que cuenta con la dedicación de su familia para satisfacer su innata curiosidad, la naturaleza hará su función. Por eso parece absurdo gastarse una ingente cantidad de dinero en colegios que no hacen mucho para mejorar la educación de los peques. Deberían preocupar más las amistades de las que se rodea el niño que sus buenas notas. Y no se trata, por supuesto, de evitar que se mezcle con chusma, sino de que sus amigos tengan similares objetivos en la vida y se preparen debidamente para conseguirlos.

No hay que desestimar la importancia del círculo social en el que uno se mueve, y haber estudiado en Harvard, en Taft o en La Salle Bonanova, consigue que se tenga en la agenda de amigos al presidente de los Estados Unidos, a un poderoso banquero de Connecticut o a un político catalán. Así que quizás los padres pudientes no buscan la excelencia académica de sus hijos al llevarlos a un colegio de élite, sino asegurarse de que tendrán amistades “influyentes”. Que nunca vienen mal.

Una pomada contra el cáncer

Una pomada contra el cáncer

En mayo de 2006, la paciente tenía 44 años y al descubrir un bulto en su mama izquierda, decide acudir a su médico de Atención Primaria en el centro de salud Castilla La Nueva, en Fuenlabrada. El médico, tras realizarle una exploración rutinaria, le receta una crema de progesterona y la remite al ginecólogo.

El 1 de junio, la paciente visita el servicio de Ginecología del Hospital de Fuenlabrada, donde al no diagnosticársele patología alguna, se le recomienda continuar con el tratamiento prescrito por el médico de cabecera.

El día 6 de junio, la mujer vuelve otra vez al centro de salud ya que el bulto no disminuye. Los ginecólogos no encuentran nada anómalo y le recetan una pomada, también le recomiendan que utilice un sujetador adecuado, pues consideran que éste es el motivo de las molestias.

Transcurre más de un año. La paciente regresa a su médico de cabecera el 26 de noviembre de 2007 y, de nuevo, se la remite a su ginecólogo, que en esta ocasión detecta un nódulo. Un mes después se le realiza una mamografía y una biopsia. Se descubre un carcinoma extendido con afectación de los ganglios que da positivo para células malignas. En agosto, la mujer empieza el tratamiento, que implica la extirpación de la mama y radioterapia.

Como es lógico, la paciente presenta una denuncia por negligencia médica y ahora la Sección 10 de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado al Servicio de Salud, dependiente de la Comunidad de Madrid, a pagarle una indemnización de 30.000 euros. La Sala considera que el servicio de ginecología del hospital de Fuenlabrada "no agotó los medios diagnósticos", lo que provocó "una dilación en el tratamiento y un desarrollo del tumor en magnitud no determinada". Como en tantos casos, la Justicia actúa tarde.

Hacerse a la idea

Hacerse a la idea

Los Presupuestos Generales son la penitencia que pagamos los españoles por haber vivido muy por encima de nuestras posibilidades. Ahora estamos arruinados y no queda otro remedio que reflexionar serenamente sobre cómo hemos llegado hasta aquí para poder encauzar debidamente nuestras conductas y aspiraciones. Vivimos una segunda recesión y la deflación se anuncia prolongada. Hay que enmendar muchos excesos y para ello será imprescindible que cambiemos de hábitos y de actitud.

El Gobierno ha hecho un diagnóstico de los males que padece nuestra sociedad: seguimos endeudándonos, el desempleo aumenta, el año terminará con una fuerte contracción del PIB y difícilmente se logrará rebajar el déficit público al nivel que exige la Unión Europea. Pero aún quedan incógnitas por resolver: ¿Se ha liberalizado a fondo el mercado de trabajo o solo se ha hecho un intento por modernizarlo, algo que es muy loable, pero que dista de ser la reforma estructural requerida? ¿Es suficiente la exigencia de solvencia de la reforma financiera? Ojo a este dato porque los analistas sospechan que los balances de la banca española no reflejan el nivel real de las pérdidas que se están produciendo. Otras cuestiones que preocupan a los analistas son las duplicidades en las Administraciones públicas y la dificultad de controlar el desembolso de 17 gobiernos autonómicos y de más de 8.000 corporaciones locales.

Al ciudadano de a pie le cuesta hacerse a la idea, asumir una verdad atroz: España ha dejado de ser un país próspero y no puede permitirse el mantenimiento de las actuales prestaciones sociales. El estado del bienestar ha terminado, está kaputt. Aceptar la evidencia no debería ser tan difícil. Basta con ver el descuadre de las cuentas públicas y con echar una mirada a nuestro alrededor: Irlanda, Grecia y Portugal. O te convences tú solo o te convencen por la fuerza. Toca apretarse el cinturón hasta asfixiarse con él. La clase media ya no existe, es historia, vuelve a ser proletariado.

Cuanto antes asumamos la realidad, antes nos pondremos en marcha, incluso es posible que recuperemos el espíritu emprendedor de antaño. En estos días de crisis hay que sustituir la indignación por la creatividad. Pensar y no embestir, que diría Ortega.

Leche de yegua

Leche de yegua

Los legionarios romanos tomaban leche de yegua para mantenerse en forma. Los pueblos nómadas de toda Europa también han utilizado esta leche. Hay quien dice que la reina Cleopatra se bañaba, en realidad, en leche de yegua, no de burra, como cuenta la versión oficial. Hasta principios del siglo pasado, este alimento ha estado presente en las sociedades humanas, en la nuestra también. Hoy, sin embargo, es una rareza oír hablar de este producto y más extrañas todavía suenan sus propiedades terapéuticas. Por eso el objetivo del Hospital Josep Trueta de Girona, junto con la asociación EquiLlet de Vall d'en Bas, es demostrar que la leche de yegua puede emplearse para combatir diferentes enfermedades.

El centro sanitario de referencia en las comarcas gerundenses trabaja en un estudio para comprobar si los efectos de este tipo de leche se pueden complementar con tratamientos convencionales contra enfermedades propias del aparato digestivo. El jefe de la unidad de digestología del Hospital Trueta, Xavier Aldeguer, habla concretamente del síndrome del colon irritable y de la enfermedad de Crohn.

De momento el estudio se halla en su fase de recogida de datos y el doctor Alderguer prevé que podrán obtener los primeros resultados de aquí a medio año. Las primeras evidencias demuestran que la leche de yegua posee una particular flora bacteriana y el hecho de que sea rica en proteínas da opción a que se pueda utilizar para resolver no solo en problemas digestivos, sino también en aspectos dermatológicos y anímicos.

Hasta la fecha, el único centro español que investiga con leche de yegua es el Josep Trueta, aunque no se descarta ampliar el estudio a otros centros de Girona y de Cataluña.

¿Se ha mojado tu móvil?

¿Se ha mojado tu móvil?

El agua es uno de los peores enemigos de un Smartphone y, por desgracia, muchos usuarios han visto morir a su teléfono, víctima de una accidental mojadura. Pero Nokia quiere ofrecer un rayo de esperanza a quienes han puesto su móvil a remojo y publica una infografía en la que mediante cinco sencillos pasos puede intentarse la recuperación del aparato.

Las actuaciones a seguir son de sentido común. Si el Smartphone se sumerge en el agua, resulta fundamental dejar que escurra la mayor cantidad de líquido posible del interior. De ello depende el éxito de las demás intervenciones. En segundo lugar, deben retirarse la batería y las tarjetas, si es posible. Así se previene un cortocircuito. Quizás estas piezas hayan quedado inservibles, aunque se comprobará más tarde su utilidad. El tercer punto recomienda el secado del dispositivo mediante una toalla o trapo seco. Queda expresamente prohibido utilizar papel o un secador eléctrico en este proceso. La cuarta indicación ratifica una tendencia universal, y acertada, introducir el teléfono en una bolsa llena de arroz y colocarlo sobre un radiador durante toda la noche o tiempo equivalente. Por último, se ponen las piezas extraídas en el punto dos (se cruzan los dedos o se reza una jaculatoria, a elegir)* y se intenta encender el móvil. Si los hados están de nuestra parte, el Smartphone resucitará y la aventura será agua pasada, una anécdota para explicar a los amigos. Pero, en caso contrario, Nokia confía en que el usuario haya hecho una copia del contenido de su terminal porque el díptico para realizar milagros aún no se ha publicado. 

*Nota: El paréntesis es mío, no de Nokia.

Huelga por la dignidad

Huelga por la dignidad

La huelga general del 29 de marzo ha sido por la dignidad de las personas y no solo contra una reforma laboral que comporta más recesión y precariedad en los derechos laborales y sociales, así como un aumento del poder empresarial, que puede imponer su criterio de manera unilateral.

La reforma, detonante de la huelga, es una reforma hecha de muchas reformas. Es la reforma del despido, tanto por la bajada de su coste como por la ampliación de las causas, entre las que se incluye la previsión de disminución de ventas, ni siquiera de ingresos. Y lo que provoca, en la práctica, no es la reducción en las indemnizaciones de 45 días por año trabajado a 33, sino que irá directamente a los 20 días, por tanto, supone una bajada de los costes laborales en despido cercano al 70%.

También es la reforma de la rebaja del salario, sin ningún motivo de proporcionalidad, una disminución de ventas en dos trimestres es suficiente para reducir los salarios y aplicar movilidad funcional o geográfica. ¿Qué actividad económica, por estable que sea, no tiene dos trimestres peores que los anteriores en algún momento de su existencia? Si no tragas con las nuevas condiciones, te despiden y listo. Pero esto solo es la fachada de la reforma, el impacto directo e inmediato ya lo estamos padeciendo: en un mes de aplicación, se han triplicado los ERE.

Detrás de estos cambios hay una reforma estructural, encaminada a la destrucción de las relaciones laborales y de los derechos mínimos que teníamos en el mercado de trabajo. Hasta ahora, en legislación y teoría laboral se hablaba de las relaciones laborales; a partir de ya, hablaremos de las imposiciones empresariales. La empresa se convierte en juez y parte, pues la reforma le otorga el don de la verdad absoluta. La empresa decide si existe causa y la aplica, y ni la autoridad laboral, ni en algunos casos los juzgados, podrán entrar en el fondo de la causa, llegando al extremo de que el trabajador sea culpable hasta que se demuestre lo contrario. Es decir, en caso de despido, será el trabajador quien deberá demostrar la improcedencia y no la empresa. Se sustituye el "in dubio pro operario" por "in dubio pro empresario".

Teníamos una legislación que buscaba cierto equilibrio entre trabajador y empresa, este equilibrio, en buena parte, ha desaparecido: autorización pública de los ERE, mediación en el convenio o en el Tribunal Laboral…, unos instrumentos que favorecían la negociación y el acuerdo. Este equilibrio ha desaparecido y, por tanto, habrá que recurrir más a los juzgados y a la conflictividad laboral, se optará por la movilización, la radicalización y la huelga. Recursos que no agradan ni convienen a nadie.

Esta reforma cambia nuestro modelo social y nos iguala a los países en desarrollo. Si con los acuerdos anteriores habíamos negociado con el empresariado una flexibilidad sectorial, ahora será impuesta, además de arbitraria, y no nos ayudará a mejorar la competitividad y la productividad de las empresas, que es un objetivo prioritario. Si la reforma solo trae una bajada de sueldos y de cotizaciones, más despido, rebajas de cuota empresarial y de seguridad social, pronto nos dirán que el sistema de pensiones es insostenible y que hay que reducir las pensiones, recortar las prestaciones por desempleo, las ayudas sociales…

Resulta contraproducente continuar con políticas de recortes, en educación, en sanidad, en derechos… Estas políticas de austeridad agudizan la crisis y consiguen que aumente el paro. Si se combina austeridad y reactivación económica surgirán nuevas oportunidades, algo que empieza a producir buenos resultados en otros países; de lo contrario, estamos condenados al fracaso. A estas alturas, hay que rebelarse. La resignación nos deja en una situación insostenible. Muchas personas han perdido incluso la vida en una lucha por avanzar en derechos y no debemos renunciar a lo logrado como si tal cosa. Quienes creemos en la gente, en el progreso, en superar las dificultades, no podemos continuar impasibles ante una reforma tan profunda del estado del bienestar, consintiendo que se destruyan los pocos asideros que aún quedan, viendo cómo vamos hacia la privatización y el encarecimiento de la educación, de la sanidad.

Si solo los ricos estudian, solo los ricos sabrán, cantaba Raimon. Depende de todos que el progreso no se detenga, buscar otras formas de desarrollo. Somos muchos y podemos.

A por los 730

A por los 730

Mientras millones de mujeres del Primer Mundo se someten voluntariamente a dietas draconianas para perder peso, la norteamericana Susanne Eman, pretende alcanzar los 730 kilos, de esta forma conseguiría el record del mundo.

La noticia aparecía publicada hace unos días en el Daily Mail: Susanne Eman se va a casar en segundas nupcias con Parker Clack, al que conoció a través de Internet. Él es cocinero y ella Gargantúa, así que parecen una pareja ideal por la simbiosis que existe entre ambos. A él le encanta cocinar y a ella devorar comida.

Susanne pesa en la actualidad 342 kilos, un peso todavía bajo si se compara con el de la meta que se ha fijado. Cada día ingiere 21.000 kcal., solo en el desayuno incluye más de 4.600 y aun así se encuentra por debajo de sus objetivos, que eran alcanzar los 361 kilos para principios de este año. Calcula que cuando cumpla 41 o 42 años estará ya en su peso ideal: 730 kilos.

El médico de cabecera de Susanne intenta disuadirla, sin éxito, de semejante locura, pero todavía no le ha firmado la petición de consulta con un psiquiatra.

*Nota: La persona con más peso del mundo fue Jon Brower Minnoch. Falleció en 1983 a los 41 años de edad y se estima que alcanzó los 635 kg de peso.

Inmersión lingüística

Inmersión lingüística

Cuando el modelo de inmersión lingüística catalán se daba casi por judicialmente muerto, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya lo ha salvado, hasta la próxima vez. Ahora, después de años en funcionamiento, cabe preguntarse si este modelo ha resultado ser el más acertado.

Mi opinión subjetiva, parcial y limitada por mi propia experiencia como catalanoparlante es la siguiente. Si con este modelo se pretendía normalizar el uso del catalán, hacer que recuperase su espacio en la sociedad siendo su uso público masivo, me temo que ha fracasado. La normalització lingüística no se ha conseguido ni tan solo en el ámbito escolar. Se ha creado una doble realidad o una versión oficial y otra cierta, si lo prefieren. La versión oficial se encuentra avalada por todo tipo de encuestas, a las que se responde siempre del modo política y laboralmente correcto. Cierta es la que se constata en la calle: el castellano es la lengua dominante entre el alumnado, tanto del nacido en Cataluña de padres castellanoparlantes, como de los alumnos de origen extranjero y también de los catalanes, que deben utilizar esta lengua para entenderse con sus compañeros. El catalán es, oficialmente, la lengua en la que se dirigen los profesores a sus alumnos, pero lo cierto es que han de cambiarla en muchos momentos de la comunicación, cuando se dirigen a un alumno castellanoparlante o incluso al dar clase.

Castellanoparlantes de tercera generación continúan usando siempre el español, en cualquier situación. Es una especie de resistencia pasiva a manifestarse en catalán, cuando pueden entender, hablar y leer en esta lengua. Pero es que la imposición subrepticia llevada a cabo desde los diversos organismos de la Generalitat, produce enconado rechazo en algunos. Existe otro sector de población que ve cómo el catalán ha perdido su qué, ya no es una lengua perseguida y marginada, símbolo de la libertad y de la identidad de un pueblo, es un idioma más a estudiar y con poca aceptación fuera de las fronteras catalanas. También existen los defensores acérrimos, esos que a la menor oportunidad manifiestan orgullosos que mientras ellos vivan, el catalán no morirá.

Yo estudié catalán forzada por las circunstancias. Al principio me enfadó mucho tener que interrumpir mi carrera universitaria para poder asistir a clase y enterarme de qué hablaban, luego necesité dominarlo para acceder a un empleo. Me molestaba la etiqueta de “castellana” que me colgaron, hasta que mi acento forano se esfumó. Muchos de mis compañeros “castellanos” se rindieron y abandonaron las clases. Yo seguí curso tras curso, hasta lograr mi título, y no me arrepiento. El catalán me gusta y no me resultó complicado su aprendizaje, quizás me ayudara tener una base de latín. El caso es que puedo entender a unos y a otros, a defensores y detractores, no del catalán, sino de la forma en que se ha implantado. La Generalitat ha obviado que no se puede obligar a pensar en una determinada lengua por decreto, que cada cual lo hace en su lengua materna, esa lengua, no elegida, que nos enseñaron de pequeños, con la que balbuceamos nuestras primeras palabras y con la que nuestro cerebro se aviene mejor. El resto es política, estadísticas, visiones sesgadas y actuaciones poco acertadas.