¿Alguien se imagina la película "Nueve semanas y media" sin una sola escena de sexo? ¿O "South Park" sin palabrotas? Los estadounidenses más puritanos sí, y como la demanda es la demanda y hay que satisfacerla siempre que haya dinero de por medio, dos empresas norteamericanas: Clear Play y Trilogy Studios, comercializan en Internet un programa informático que manipula las escenas cinematográficas supuestamente ofensivas y convierte cualquier película en apta para todos los públicos. El sindicato de directores de cine, ocho estudios cinematográficos y quince directores de cine se han querellado contra éstas y otras compañías similares por atentar contra los derechos de la propiedad intelectual y por alterar las películas sin permiso del director ni del propietario de los derechos. Mientras los tribunales actúan, 300 películas de máxima audiencia, puras y asépticas, se ofrecen cada mes a los espectadores más sensibles. ¿Cómo será "Salvad al soldado Ryan" sin sangre ni tacos"?
La sociedad cambia de forma acelerada y la corrupción clásica, en la que el delincuente infringía la ley, es ya historia. Ahora lo que se lleva es modificar la ley para que los delitos no sean ilícitos. Que es usted presidente de Italia y anda metido en negocios poco limpios, pues nada, consigue que el parlamento apruebe su inmunidad y como no pueden juzgarle, se va de rositas. Que es usted presidente de los Estados Unidos y viola todos los derechos humanos habidos y por haber, tranquilo, se saca de la manga una ley antiterrorista que le permita hacer lo que le venga en gana y listo. La ley al servicio del delincuente, un nuevo concepto de legalidad.
Di la verdad. / Di, al menos, tu verdad. / Y después / deja que cualquier cosa ocurra: / que te rompan la página querida, / que te tumben a pedradas la puerta, / que la gente / se amontone delante de tu cuerpo / como si fueras / un prodigio o un muerto. Heberto Padilla
Jamás pensé que me ocurriría a mí. Siempre me he sentido libre, libre para pensar, para decir, para hacer... Siempre he sido rebelde, soñadora con los pies en la tierra, entusiasta... Mi libertad se hizo más grande al percibir el latido de la literatura en mi pecho e hice memoria de la luz, la espuma, la tierra, el hombre... Entonces llegaron las amenazas de guerra, la guerra, y yo, como muchos otros, hallamos en Internet un espacio para la expresión de nuestros deseos y frustraciones, de nuestras utopías y nuestra impotencia. Fuimos muchos los que firmamos manifiestos, artículos, comentarios, protestas... Pero llegó una orden judicial que nos condenó por tenencia ilícita de alma y descubrimos, con las entrañas rotas, que teníamos que aceptar la mordaza que nos impusieron los verdugos de la libertad. Nos callaron, sí, aunque por poco tiempo, porque lejos de arredrarnos, asumimos las inevitables consecuencias de nuestras palabras y seguimos escribiendo, denunciando con nuestra pluma acusadora, pues estamos comprometidos con la verdad.
El comediante británico Guy Venables tuvo la ocurrencia de hacer una campaña publicitaria en el Centro de Vida Marina Brighton, al sur de Inglaterra, en la que, para llamar la atención del público, se introdujo desnudo en un tanque con tiburones. Dos días después un tiburón de la variedad musola lisa, de 12 años de edad, murió inesperadamente. "Esta variedad de tiburones es muy sensible al estrés. Estamos consternados porque tal vez murió a consecuencia de la tensión que le produjo que el señor Venables se metiera en el tanque. El cuerpo del tiburón está siendo examinado por nuestro equipo de servicios biológicos y si se confirman nuestras sospechas, presentaremos cargos contra el señor Venables por daño criminal", ha dicho Lisa Handscomb, del Centro de Vida Marina. Como si los pobres tiburones no tuvieran bastante con su cautiverio, encima, han de soportar que intrusos desalmados los maten a sustos.
El día 11 de septiembre de 2001 nos enteramos de que existía y desde entonces todos los atentados ocurridos en este mundo, y en otros, se le atribuyen inmediata y unánimemente al grupo terrorista Al Qaeda. Yo me pregunto si Al Qaeda existe en los términos en los que nos la pintan, con miembros activos en los cinco continentes, con una organización impecable y eficaz, con una economía de lujo y un personal altamente cualificado y especializado en asesinatos y derribos. Este planteamiento un tanto simplista me da mala espina. ¿No será un intento interesado de los Estados Unidos de ponerle cara y nombre al terrorismo? Tal vez todo se deba a la necesidad del atemorizado pueblo norteamericano por reducir al enemigo a una organización con un líder identificado y recobrar la seguridad perdida. ¿No será ETA la facción vasca de Al Qaeda?
Un día alguien descubrió el lío que mantenían el presidente norteamericano Bill Clinton y una tal Monica Lewinsky y se montó un pollo tremendo. El presidente tuvo que darle explicaciones a todo el mundo por su infidelidad, sus enemigos políticos convirtieron un asunto de cuernos en un asunto de estado y pasada la lógica conmoción del primer momento para las partes implicadas, se empezaron a rentabilizar unos hechos que nunca debieron salir del ámbito privado. La primera en venderse al mejor postor fue la dicharachera becaria, Monica cobró un millón de dólares por un libro en el que contaba sus intimidades con el presidente, se hizo modelo, diseñadora, se paseó por las televisiones explicando que Bill hacía esto o aquello en el despacho oval de la Casa Blanca... Ahora es la esposa engañada, Hillary Clinton, la que tras soportar con admirable entereza la traición del adúltero presenta un libro, "Linvig history", que viene a ser historia viva o viviendo la historia, por el que ha cobrado ocho millones de dólares. Pero la cosa no queda aquí, dentro de unos meses será Clinton en persona quien cuente su versión en un libro de memorias por el que cobrará la cantidad de diez millones de dólares. Al final, hasta el perro de los Clinton venderá los trapos sucios de su amo.
Dios dijo: Hay que compartir, así que los ricos tendrán comida y los pobres apetito. Michel Colucci
Como la industria de la biotecnología y los productos transgénicos no logran legitimarse y abrir mercados, Estados Unidos a tenido una idea brillante: ha invitado a 150 ministros de 100 países del Tercer Mundo a la Conferencia Ministerial y Exposición Internacional sobre Ciencia y Tecnología Agrícola que se celebrará a finales de junio en Sacramento, California, para discutir "cómo la ciencia y la tecnología, en un ambiente normativo de apoyo, pueden impulsar el aumento de la productividad agrícola y el crecimiento económico para así aliviar el hambre y la pobreza mundiales". Los objetivos reales de la conferencia son claros: promover los alimentos transgénicos y otras tecnologías aplicadas a la producción agrícola, todas en manos de empresas trasnacionales, informar a ministros del Tercer Mundo sobre cómo deberán ser las leyes que tienen que elaborar en sus países para permitir que esas mismas empresas trabajen tranquilas sin que les estorben leyes ambientales, propiedad de patentes, etc. y asegurarse el apoyo de países del Tercer Mundo en la próxima reunión ministerial de la OMC en Cancún. En el caso de no lograr acuerdos satisfactorios para Estados Unidos, habrá chantajes o presiones directas, recursos más que habituales aplicados en casi todas las negociaciones en Naciones Unidas y otros foros internacionales. Subsidiando a las trasnacionales con dinero público, el gobierno estadounidense utiliza a los hambrientos y a los países del Tercer Mundo para que las corporaciones puedan aumentar sus ganancias en nombre y a costa de ellos. Me parece que las mentes ¿pensantes? de Estados Unidos no han caído en la cuenta de que con los transgénicos puede aumentarse enormemente el volumen de la producción de alimentos, pero los ciudadanos del Tercer Mundo no tienen dinero para comprarlos.
Un grupo de creadores rusos se ha entretenido en modificar mediante técnicas informáticas algunos de los principales monumentos de occidente. Así, la Sagrada Familia de Gaudí ha quedado trasformada por obra y gracia del ordenador en una mezquita, con minaretes en lugar de torres y cúpulas islámicas. ¿Qué pensarían al ver el monumento de esta guisa los japoneses que lo visitan con fruición? Y ¿qué pensarían los norteamericanos al contemplar la nueva imagen de la emblemática Estatua de la Libertad cubierta por un burka y con el Corán en la mano? Les daría un patatús, fijo. De hecho, los que han visitado esta exposición de la Fundación La Caixa en Barcelona no han podido evitar cierto nerviosismo ante las originales propuestas de "Islamic Project".
Aquellos que no sean capaces de soportar ni cinco minutos las peripecias de los inquilinos de Hotel Glamour o Gran Hermano, de pasar la resaca de fandangos de Cine de Barrio o aquellos que nunca se hayan sentido fascinados con los brillantes y lisérgicos colores de las casetes de las gasolineras, son afortunados héroes. La cultura basura, esa espectacular exposición de chabacanería casposa, es sólo para estómagos a prueba de bomba y promete quedar registrada en los anales de la historia. Monstruos de feria, escenografía kitsch de película B, teleinmundicia y los divinos de la canción patria. Un descenso a los infiernos, a las peores y más entrañables pesadillas de la razón: el hijo bastardo del buen gusto. Ésta es la peculiar propuesta que nos ofrecen las televisiones. Aunque nos pese a algunos, esta contracultura forma parte de nuestras vidas y de nuestro paisaje de signos, incluso de nuestro paisaje filosófico. Yendo un poco más lejos del escarnio, el análisis de la situación nos lleva a ver que esta cultura silvestre que nace está hecha para todos, no sólo para una élite intelectual, lúcida y cultivada y supone una válvula de escape frente a una cultura codificada, bienpensante y políticamente correcta.
A un homicida se le reduce la condena porque un juez estima que asestarle 72 puñaladas a la víctima no es obrar con ensañamiento. Se le aplica la pena más leve a un violador porque la mujer era sordomuda y no pudo decirle lo suficientemente alto y claro que no quería que la violase. Un delincuente habitual con 137 sentencias firmes aún no ha pisado la cárcel y sigue haciendo de las suyas... Pienso que la Justicia tiene los ojos vendados para no ver los desatinos que se cometen en su nombre.
Sheikh Yusuf al Qaradawi, decano de Estudios Islámicos de la Universidad de Qatar, ha publicado una fatwa en la que se permite a las mujeres musulmanas cometer atentados suicidas. Qaradawi dice que esta obligación se aplica aun en el caso de no tener permiso del marido. Respecto a la obligación de llevar velo se hace una excepción: si es preciso la mujer se puede quitar el hijab para cometer al atentado, puesto que va a morir por Alá y no a lucir su belleza. A los terroristas suicidas varones se les promete una vida eterna en el paraíso en compañía de 72 vírgenes, el decano no especifica la recompensa que tendrán las mujeres. Por algo debe comenzar la igualdad entre sexos.
La activista social Nawal al-Sadawi advierte que la opresión de la mujer es algo "universal" y se encarna en el velo islámico y el maquillaje occidental. Un mundo más justo, dice, sólo llegará con el fin del sistema patriarcal. Según Al-Sadawi, la sociedad occidental relaciona erróneamente los conceptos de Islam y ataque a los derechos de la mujer, ya que "depende de cómo se interprete la religión". "Las musulmanas llevan velo pero las mujeres occidentales llevan maquillaje, otra forma de velo que no muestra el verdadero color de la piel ni el carácter de las personas", apunta. "Desde el punto de vista económico, la industria de la cosmética ocupa el cuarto lugar en cuanto a beneficios", señala. No había caído en la cuenta de que cada vez me pinto los labios estoy fomentando el capitalismo.
El presidente Aznar ha propuesto a la ONU que la ayuda a los países pobres para vencer el terrorismo se contabilice como cooperación al desarrollo. La pintoresca ayuda española al desarrollo consiste, por ejemplo, en mantener 11 colegios de lujo en Marruecos, a los que asisten los hijos de españoles y de la elite marroquí. Para el Gobierno, esto es ayudar al desarrollo en un país en el que la mitad de su población es analfabeta y uno de cada tres niños está sin escolarizar. Ayudar al desarrollo es lo que debería considerarse como lucha contra el terrorismo, y no al revés, porque se reducen las posibilidades de que masas desesperadas de individuos que no tienen nada que perder se integren en grupos terroristas.
El conocimiento es un milagro en un mundo donde no existen los milagros y aun así podemos esperarlo. Hacemos tantas cosas irracionales que otra más no nos causará daño. Así, después de haber aprendido hay que desaprender, recuperar el salvajismo y la esencia que la cultura nos ha hecho perder. En ocasiones el conocimiento es un simulacro que se hace pasar por la realidad y deberíamos asumirlo con desconfianza porque seducido por bellas imágenes, uno termina creyéndoselas.
La firma Burberry acaba de lanzar al mercado una línea de productos para perros: cosméticos, jerseys con los típicos cuadros distintivos de la marca, platos de comida... Media humanidad se muere de hambre, camina descalza y medio desnuda. Con el dinero que vale un jersey para el perro se alimentaría una familia del Tercer Mundo un mes entero. ¿No es escandaloso y obscenamente injusto que algunos perros vivan mejor que muchas personas?