A ti, que figuras en mi memoria
como un estigma del mal, te deseo...
Que alguien te pague
con la misma moneda
Que tengas una vida larga
solo y envenenado de odio
Que tu corazón podrido
jamás conozca el amor
Que la condena eterna no baste
para expiar tus culpas
Sé que estos versos
no son rimados ni poéticos
y es que hablando de un hijoputa
no se puede decir nada bello.